{"id":16507,"date":"2023-05-04T18:10:00","date_gmt":"2023-05-04T17:10:00","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=16507"},"modified":"2023-05-05T10:50:07","modified_gmt":"2023-05-05T09:50:07","slug":"el-capitalismo-desatado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/05\/04\/el-capitalismo-desatado\/","title":{"rendered":"El capitalismo desatado"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap\">Krishnan Nayar plantea tres puntos clave en su libro recientemente publicado, <em>Liberal Capitalist Democracy: The God that Failed<\/em>. En primer lugar, sostiene que las revoluciones burguesas muchas veces no han conducido a la democracia, una opini\u00f3n muy arraigada en la interpretaci\u00f3n <em>whig<\/em> de la historia y en el marxismo simplificado. En su lugar, se dice que las revoluciones burguesas han conducido a la reacci\u00f3n aristocr\u00e1tica y a desarrollos econ\u00f3micos autoritarios que, en muchos aspectos, tuvieron m\u00e1s \u00e9xito que los de la democracia burguesa. En otras palabras, la democracia no viene con el capitalismo; como veremos, el capitalismo muchas veces incluso la destruye. Los modernizadores autoritarios -Nayar estudia cuatro de ellos: la Alemania posterior a 1848, la Francia de Luis Napole\u00f3n, la Alemania de Bismarck y la Rusia de Stolypin- contaron con un amplio apoyo de la burgues\u00eda, que, temiendo por su propiedad, prefiri\u00f3 ponerse del lado de la aristocracia reformista antes que echar su suerte con el proletariado. Tal fue una de las decepciones que sorprendieron a Marx y Engels en 1848-1851, cuando descubrieron que las clases poseedoras se pon\u00edan del lado de Luis Napole\u00f3n Bonaparte y no del de los obreros parisinos.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, Nayar sostiene que el capitalismo darwinista desenfrenado siempre conduce a la inestabilidad social y a la anomia, y que la inestabilidad social fortalece a los partidos de derecha. As\u00ed, sostiene que el ascenso de Hitler al poder fue posible, incluso provocado, por la depresi\u00f3n de 1928-1932, y no, como creen algunos historiadores, por el miedo al comunismo o las t\u00e1cticas equivocadas del Partido Comunista, que, en lugar de aliarse con los socialdem\u00f3cratas, los combati\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>En tercer lugar, y quiz\u00e1 lo m\u00e1s interesante, Nayar sostiene que el \u00e9xito del capitalismo occidental en el periodo 1945-1980 no puede explicarse sin tener en cuenta la presi\u00f3n que ejerci\u00f3 sobre el capitalismo tanto la existencia de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica como modelo alternativo de sociedad, como los fuertes partidos de izquierda vinculados a los sindicatos en los principales pa\u00edses europeos. En este sentido, el periodo de la Edad de Oro del capitalismo, que ahora se considera el periodo de mayor \u00e9xito del capitalismo, se habr\u00eda producido en contra de las tendencias capitalistas normales. Fue una anomal\u00eda. No se habr\u00eda producido sin la presi\u00f3n socialista y el miedo a las revueltas, las nacionalizaciones e incluso la defenestraci\u00f3n. Pero con el auge de la econom\u00eda neoliberal despu\u00e9s de 1980, el capitalismo volvi\u00f3 f\u00e1cilmente a sus versiones originales del siglo XIX y principios del XX, que producen regularmente inestabilidad y conflictos sociales.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Con el auge de la econom\u00eda neoliberal despu\u00e9s de 1980, el capitalismo volvi\u00f3 f\u00e1cilmente a sus versiones originales del siglo XIX y principios del XX, que producen regularmente inestabilidad y conflictos sociales.<\/p><cite>BRANKO MILANOVIC<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>La lecci\u00f3n de Nayar es, en cierto modo, bastante simple.<\/p>\n\n\n\n<p>El capitalismo, si no est\u00e1 arraigado en la sociedad y si no acepta l\u00edmites a lo que puede ser mercantilizado, debe pasar por periodos recurrentes de colapso y prosperidad.&nbsp; Pero esos dos fen\u00f3menos no pueden verse como un m\u00e1s y un menos que se anulan mutuamente. Sus efectos pol\u00edticos son muy diferentes. Y aqu\u00ed es donde Nayar les echa en cara a muchos economistas que consideraron la depresi\u00f3n de los a\u00f1os veinte como un periodo de purificaci\u00f3n del capitalismo que desemboc\u00f3 en un auge. La cuesti\u00f3n es que estamos hablando de personas reales, no s\u00f3lo de cifras: muchos no quieren esperar a que se produzca el auge; puede que ni siquiera est\u00e9n cuando se produzca. Por eso votan soluciones radicales o salen a la calle. Esto es algo que a menudo olvidan los economistas, que tratan los ingresos de la gente a largo plazo como una suma matem\u00e1tica, sin darse cuenta de que los efectos pol\u00edticos de las recesiones son muy diferentes de los de los auges.<\/p>\n\n\n\n<p>Si examinamos las tres tesis principales del libro de Nayar, ninguna de ellas es nueva. Pero lo son cuando se ponen juntas y se sit\u00faan en su contexto hist\u00f3rico.&nbsp; Las modernizaciones autoritarias han sido, por supuesto, objeto de muchos libros, algunos de los cuales, como el cl\u00e1sico de Barrington Moore, se citan aqu\u00ed. El ascenso del fascismo estuvo -y sigue estando- vinculado a las pol\u00edticas de austeridad, como recuerdan los recientes libros de Mark Blyth (<em>Austerity: History of a Dangerous Idea<\/em>) y Clara Mattei (<em>The Capital Order: How Economists Invented Austerity and Paved the Way to Fascism<\/em>). Puede que Nayar exagere cuando afirma que muchos historiadores, como Ian Kershaw y Joachim Fest, tienden a ignorar las causas econ\u00f3micas del ascenso del nazismo porque dan por sentada la econom\u00eda capitalista. Esto puede ser cierto en el caso de algunos observadores contempor\u00e1neos como Churchill o Keynes, que parece haber sido ajeno a los efectos pol\u00edticos de la crisis hasta relativamente tarde, pero la mayor\u00eda de los historiadores serios reconocen el considerable impacto de la depresi\u00f3n. De hecho, es dif\u00edcil no reconocerlo cuando el PIB de Alemania se redujo en una quinta parte y m\u00e1s de una cuarta parte de su poblaci\u00f3n activa estaba en paro.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Los economistas tratan los ingresos de la gente a largo plazo como una suma matem\u00e1tica, sin darse cuenta de que los efectos pol\u00edticos de las recesiones son muy diferentes de los de los auges.<\/p><cite>BRANKO MILANOVIC<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Sin embargo, Nayar presenta un argumento m\u00e1s sutil sobre la posici\u00f3n de los partidos comunista y socialdem\u00f3crata en Alemania. A diferencia de muchos historiadores que culpan a Stalin de haber decidido dirigir la animadversi\u00f3n del KPD no contra los fascistas, sino contra lo que Stalin llamaba los \u00abfascistas sociales\u00bb, es decir, el SPD, Nayar cree que la colaboraci\u00f3n entre ambos partidos era imposible debido a sus diferentes electorados y posiciones dentro del sistema de Weimar. El SPD estaba fuertemente anclado en el sistema de Weimar. Particip\u00f3 en las pol\u00edticas de austeridad, apoy\u00f3 los recortes de gastos y los presupuestos equilibrados, y estuvo implicado en la decisi\u00f3n de no ampliar los subsidios de desempleo; eso desencaden\u00f3 una nueva ca\u00edda del gobierno y las elecciones que finalmente llevaron a los nazis al poder -gracias tambi\u00e9n, por supuesto, a las maquinaciones entre bastidores de von Papen y el hijo de Hindenburg-. El KPD, por su parte, vio c\u00f3mo sus filas se engrosaban con los desempleados, es decir, con la misma gente que los socialdem\u00f3cratas empujaban a las calles. Era imposible que los dos partidos trabajaran juntos, lo quisiera Stalin o no. Por supuesto, la falta de cooperaci\u00f3n allan\u00f3 el camino de Hitler, pero dadas las l\u00edneas pol\u00edticas de los dos partidos en aquel momento -que, como cualquier actor pol\u00edtico, no pod\u00edan conocer el futuro- era sencillamente imposible que acordaran unir sus fuerzas.<\/p>\n\n\n\n<p>El tercer punto de Nayar tambi\u00e9n es cada vez m\u00e1s reconocido: se refiere al apoyo indirecto que los reg\u00edmenes comunistas y los partidos de izquierda dieron al capitalismo y a los capitalistas, empuj\u00e1ndolos a reformar el sistema y d\u00e1ndose cuenta de que, sin pol\u00edticas sociales m\u00e1s fuertes, corr\u00edan el riesgo de ser arrollados por los partidos comunistas. En un art\u00edculo emp\u00edrico muy importante&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-1-16507' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/05\/04\/el-capitalismo-desatado\/#easy-footnote-bottom-1-16507' title='&lt;a href=&quot;https:\/\/mpra.ub.uni-muenchen.de\/64756\/&quot; target=&quot;_blank&quot; rel=&quot;noreferrer noopener&quot;&gt;https:\/\/mpra.ub.uni-muenchen.de\/64756\/&lt;\/a&gt;\u00a0MPRA Paper No. 64756'><sup>1<\/sup><\/a><\/span><\/span>, Andr\u00e9 Albaquerque Sant&#8217;Anna demostr\u00f3 que las pol\u00edticas sociales estaban m\u00e1s desarrolladas en los pa\u00edses donde los partidos socialistas o comunistas eran m\u00e1s fuertes o donde la amenaza de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica era mayor. Nayar cita a varios pol\u00edticos e intelectuales brit\u00e1nicos que afirman lo mismo, aunque no siempre sean conscientes de ello. Critica con raz\u00f3n a Tony Judt, quien, curiosamente, se ha negado a aceptarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>La experiencia sovi\u00e9tica y su importancia internacional no s\u00f3lo desempe\u00f1\u00f3 un papel en Italia, donde en un momento dado un tercio de la poblaci\u00f3n votante apoyaba al Partido Comunista, o en Francia, donde la proporci\u00f3n comunista rondaba el 20%; tambi\u00e9n desempe\u00f1\u00f3 un papel en los inicios de la planificaci\u00f3n holandesa o en los planes quinquenales indios. As\u00ed que no creo que haya ninguna disputa seria al respecto. Nayar puede atacar a algunos historiadores que est\u00e1n singularmente ciegos ante la realidad, pero la opini\u00f3n razonable es que la experiencia sovi\u00e9tica -muy embellecida- tuvo un impacto importante y promovi\u00f3 indirectamente pol\u00edticas que de otro modo nunca habr\u00edan visto la luz y habr\u00edan sido rechazadas de plano por la clase capitalista.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>La opini\u00f3n razonable es que la experiencia sovi\u00e9tica -muy embellecida- tuvo un impacto importante y promovi\u00f3 indirectamente pol\u00edticas que de otro modo nunca habr\u00edan visto la luz y habr\u00edan sido rechazadas de plano por la clase capitalista.<\/p><cite>BRANKO MILANOVIC<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>En esta parte del libro, Nayar es mordaz sobre la desconexi\u00f3n de los llamados intelectuales marxistas de la realidad de su propio pa\u00eds y del mundo. Atribuye con raz\u00f3n esa desconexi\u00f3n a la incapacidad de aceptar que el capitalismo ha sido, aunque a rega\u00f1adientes, aceptado por la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, incluida la mayor\u00eda de los trabajadores; que los ingresos reales han aumentado y que el papel t\u00edpico del Partido Comunista, que se ve\u00eda a s\u00ed mismo como el l\u00edder de la clase obrera en una relaci\u00f3n antag\u00f3nica con la burgues\u00eda, era simplemente obsoleto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como resultado, los intelectuales marxistas se convirtieron en lo que Nayar llama \u00abplayboys intelectuales\u00bb sin ning\u00fan impacto discernible en la pol\u00edtica. Hoy nos parecen risibles, y probablemente lo eran entonces. Si realmente se hubieran interesado por el marxismo, no por filosofar para unos pocos afortunados; si se hubieran interesado por las cuestiones que preocupaban a Marx, Engels, Lenin, Trotski o Kautski y que ten\u00edan que ver con el desarrollo del capitalismo y la vida de la gente normal, se habr\u00edan dado cuenta de los cambios que se produjeron entre 1945 y 1980: el tama\u00f1o de la clase obrera se hab\u00eda reducido, los ingresos reales hab\u00edan aumentado, el poder de los sindicatos estaba desapareciendo, las grandes empresas ya no desempe\u00f1aban el papel que hab\u00edan tenido antes y, quiz\u00e1s lo m\u00e1s importante, el cambio tecnol\u00f3gico se hab\u00eda vuelto muy diferente del progreso tecnol\u00f3gico del siglo XIX y principios del XX. Todos esos avances simplemente escaparon a la atenci\u00f3n de los (cuasi) marxistas mencionados por Nayar: Sartre, Althusser y Marcuse. Para ser justos, la selecci\u00f3n de Nayar es en s\u00ed misma limitada, quiz\u00e1 demasiado influida por los salones de Londres y Par\u00eds. De hecho, muchos miembros de la izquierda percibieron tales desarrollos, pero es cierto que eran menos populares entre la juventud rebelde de los a\u00f1os sesenta y setenta que las personas mencionadas aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que esos pensadores no percibieron el cambio dentro del capitalismo, pero de todas formas los capitalistas no les hicieron mucho caso. El neoliberalismo se sinti\u00f3 envalentonado por la din\u00e1mica interna que marginaba a la clase obrera, y luego por la precipitada ca\u00edda de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y del comunismo. Una vez que el capitalismo se encontr\u00f3 sin rival, volvi\u00f3 r\u00e1pidamente a sus pol\u00edticas pasadas, manifestando muchas de sus peores caracter\u00edsticas olvidadas durante los a\u00f1os dorados del capitalismo. Marx, con su cr\u00edtica del capitalismo, se convirti\u00f3 en mucho m\u00e1s contempor\u00e1neo nuestro que la mir\u00edada de los dem\u00e1s fil\u00f3sofos -Garton Ash, Ignatieff, Fukuyama y otros- que, ajenos a las lecciones de la historia, celebraron el triunfo del capitalismo con una prosa no menos irreal que aquella con la que Sartre y Marcuse lo hab\u00edan vilipendiado cuarenta a\u00f1os antes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Marx, con su cr\u00edtica del capitalismo, se convirti\u00f3 en mucho m\u00e1s contempor\u00e1neo nuestro que la mir\u00edada de los dem\u00e1s fil\u00f3sofos -Garton Ash, Ignatieff, Fukuyama y otros- que, ajenos a las lecciones de la historia, celebraron el triunfo del capitalismo con una prosa no menos irreal que aquella con la que Sartre y Marcuse lo hab\u00edan vilipendiado cuarenta a\u00f1os antes.<\/p><cite>BRANKO MILANOVIC<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>La pregunta que todo el mundo se hace tras leer el libro de Nayar es: \u00ab\u00bfY ahora qu\u00e9?\u00bb. Porque si el capitalismo contin\u00faa en la trayectoria actual que Nayar cree casi predestinada, deber\u00e1 volver a producir inestabilidad y rechazo. Y eso -una vez m\u00e1s- har\u00eda el juego a los movimientos de derecha. Podr\u00edamos estar repitiendo un siglo despu\u00e9s la misma historia que se desarroll\u00f3 en Europa en la d\u00e9cada de 1920. La historia rara vez se repite al pie de la letra: probablemente no veremos los movimientos de camisas negras o uniformes de distintos colores que inundaron Europa en los a\u00f1os veinte, pero podr\u00edamos ver, como ya ocurre, a partidos de <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/04\/24\/a-trump-le-encantaria-ser-fascista-una-conversacion-con-michael-mann\/\">movimientos nacionalistas o casi fascistas<\/a> volver al poder y deshacer la globalizaci\u00f3n, luchar contra los inmigrantes, celebrar el nacionalismo, cortar el acceso a las prestaciones sociales a quienes no son lo suficientemente \u00abnativos\u00bb. \u00bfEs eso fascismo? \u00bfUna ligera variante? Esa es la melanc\u00f3lica conclusi\u00f3n que puede extraerse del amplio estudio de la evoluci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica de Occidente en los dos \u00faltimos siglos.<\/p>\n\n\n\n<p>En conjunto, es un libro impresionante por la cantidad de detalles que re\u00fane, por la erudici\u00f3n y el sentido de lo ins\u00f3lito y lo absurdo de Nayar, y por su estilo desvergonzado. Sin embargo, el libro tambi\u00e9n tiene ciertas limitaciones: s\u00f3lo se ocupa de los pa\u00edses de Europa Occidental, y aun as\u00ed s\u00f3lo de algunos de ellos -Reino Unido, Francia, Alemania-, con una secci\u00f3n dedicada a los acontecimientos anteriores a la Revoluci\u00f3n Rusa. Tambi\u00e9n es cierto que la selecci\u00f3n de intelectuales a los que se dirigen los a menudo comentarios \u00e1cidos -y en algunos casos salvajes o divertidos- de Nayar se limita a un grupo relativamente peque\u00f1o de intelectuales franceses y brit\u00e1nicos, a los que se suman algunos estadounidenses. Sin embargo, la escena intelectual europea era mucho m\u00e1s amplia que las personas mencionadas en el libro. El libro tampoco se ocupa del resto del mundo: \u00c1frica y la lucha anticolonial no est\u00e1n presentes en absoluto; Am\u00e9rica Latina est\u00e1 totalmente ausente; India se menciona en unas pocas frases; y China es inexistente, salvo por la guerra de Corea. Se trata, pues, de un libro limitado en su alcance geogr\u00e1fico e ideol\u00f3gico, as\u00ed como en la elecci\u00f3n de la gente que Nayar denuncia. Sin embargo, a pesar de esas limitaciones, es un tratamiento muy convincente de un periodo crucial de la historia pol\u00edtica occidental, que nos hace mirar al futuro con cierto temor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial ha sido testigo de una profunda transformaci\u00f3n del capitalismo. Pero esa evoluci\u00f3n no ha estado determinada estructuralmente: si la trayectoria del capitalismo ha podido arraigarse en ciertas democracias hasta desbancar finalmente a todos los modelos rivales, es por una serie de razones contingentes que Krishnan Nayar explora en su \u00faltimo libro. Rese\u00f1a de Branko Milanovic.<\/p>\n","protected":false},"author":1366,"featured_media":16488,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"templates\/post-reviews.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_trash_the_other_posts":false,"footnotes":""},"categories":[159],"tags":[],"staff":[208],"editorial_format":[],"serie":[],"audience":[],"geo":[198],"class_list":["post-16507","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-libros","staff-branko-milanovic","geo-mundo"],"acf":{"open_in_webview":false,"accent":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.1.1 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El capitalismo desatado - El Grand Continent<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/05\/04\/el-capitalismo-desatado\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El capitalismo desatado - El Grand Continent\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial ha sido testigo de una profunda transformaci\u00f3n del capitalismo. 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