{"id":16101,"date":"2023-04-26T10:48:00","date_gmt":"2023-04-26T09:48:00","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=16101"},"modified":"2023-04-26T17:22:38","modified_gmt":"2023-04-26T16:22:38","slug":"10-puntos-sobre-la-antibiorresistencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/04\/26\/10-puntos-sobre-la-antibiorresistencia\/","title":{"rendered":"10 puntos sobre la antibiorresistencia"},"content":{"rendered":"\n
La pandemia de Covid-19 demostr\u00f3 la magnitud de los trastornos econ\u00f3micos y pol\u00edticos que las amenazas sanitarias pueden seguir causando hoy en d\u00eda, a pesar de los inmensos avances m\u00e9dicos que se han logrado en los dos \u00faltimos siglos. En las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas, pueden surgir enfermedades de igual o mayor gravedad, pero las amenazas sanitarias no se limitan a pandemias mete\u00f3ricas; a este peligro, dif\u00edcilmente previsible y limitado en el tiempo, se le suma la lenta p\u00e9rdida de eficacia de algunas de las herramientas esenciales de la medicina: los antibi\u00f3ticos.<\/p>\n\n\n\n
Las bacterias resistentes a los antibi\u00f3ticos van en aumento. Ya causan la muerte de m\u00e1s de 33000 personas al a\u00f1o en Europa <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> y alrededor de 1.3 millones de muertes en todo el mundo <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Para 2050, podr\u00edan matar a 10 millones de personas y ser\u00edan la principal causa de muerte en todo el mundo <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span>, lo que equivaldr\u00eda a un estado pand\u00e9mico permanente, el peor escenario ya analizado en un art\u00edculo anterior<\/a> de esta revista. Detener o ralentizar la propagaci\u00f3n de bacterias resistentes es, por lo tanto, un reto estrat\u00e9gico de primer orden.<\/p>\n\n\n\n Los antibi\u00f3ticos son mol\u00e9culas que matan o impiden la reproducci\u00f3n de un n\u00famero m\u00e1s o menos limitado de especies bacterianas, pero son inocuas para las especies no bacterianas. La penicilina fue el primer antibi\u00f3tico, descubierto, en 1928, por Alexander Fleming. Tras su primer uso generalizado durante la Segunda Guerra Mundial <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span>, se han utilizado muchos antibi\u00f3ticos naturales y sint\u00e9ticos en medicina humana y veterinaria. Combinados con el desarrollo de la higiene y las vacunas, los antibi\u00f3ticos casi han erradicado del mundo desarrollado infecciones bacterianas mortales como la tuberculosis, el c\u00f3lera o el tifus. Por s\u00ed solos, le han aumentado diez a\u00f1os a la esperanza de vida, m\u00e1s que cualquier otro tratamiento <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n La mayor\u00eda de los antibi\u00f3ticos que se utilizan actualmente se desarrollaron o descubrieron en los a\u00f1os 1945-1980. Durante esta \u00e9poca dorada de la terapia antibi\u00f3tica, numerosas pruebas de muestras de suelo identificaron antibi\u00f3ticos naturales producidos por bacterias y hongos <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span>, mientras que otros antibi\u00f3ticos, denominados sint\u00e9ticos, se desarrollaron en laboratorios. Desde entonces, la introducci\u00f3n de nuevos antibi\u00f3ticos se ha ralentizado considerablemente, fen\u00f3meno conocido como \u00abdiscovery void<\/em>\u00ab. En los \u00faltimos 40 a\u00f1os, la frecuencia de introducci\u00f3n de antibi\u00f3ticos ha disminuido en un 90 % <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span> y nada m\u00e1s se han descubierto dos nuevas clases de antibi\u00f3ticos (lipop\u00e9ptidos c\u00edclicos y oxazolidinonas), que s\u00f3lo son eficaces contra un n\u00famero limitado de bacterias (los llamados antibi\u00f3ticos de espectro reducido frente a los de amplio espectro) <\/span>8<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n Las bacterias resistentes a los antibi\u00f3ticos van en aumento. Ya causan la muerte de m\u00e1s de 33000 personas al a\u00f1o en Europa y alrededor de 1.3 millones de muertes en todo el mundo.<\/p>ERWAN SALLARD<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Mediante mutaciones gen\u00e9ticas aleatorias o la adquisici\u00f3n de genes de otras especies, es posible que bacterias inicialmente sensibles a un determinado antibi\u00f3tico se vuelvan resistentes a \u00e9l. Estos fen\u00f3menos son muy raros en la naturaleza, pero, cuando se utilizan antibi\u00f3ticos, las bacterias resistentes tienen una ventaja selectiva: s\u00f3lo ellas pueden sobrevivir y multiplicarse. Una vez que se libran de sus competidoras, proliferan r\u00e1pidamente. Por lo tanto, cada vez que se utiliza un antibi\u00f3tico, se corre el riesgo de reducir su eficacia mediante la selecci\u00f3n de bacterias resistentes a \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n A veces, uno de los descendientes de la bacteria resistente adquiere una nueva mutaci\u00f3n que la hace resistente a otro antibi\u00f3tico y el proceso se repite. De este modo, las poblaciones bacterianas pueden volverse resistentes a un gran n\u00famero de antibi\u00f3ticos a lo largo del tiempo, es decir, multirresistentes.<\/p>\n\n\n\n Dado que las bacterias son capaces de intercambiar genes (transferencia horizontal), la selecci\u00f3n de cepas resistentes a los antibi\u00f3ticos siempre es peligrosa, incluso, cuando se produce en bacterias no pat\u00f3genas, porque el gen de resistencia (portador de la mutaci\u00f3n) puede transmitirse a bacterias nocivas. A la inversa, en algunos casos, las bacterias resistentes se contraseleccionan lentamente si el antibi\u00f3tico deja de utilizarse porque la resistencia puede tener un costo evolutivo, por ejemplo, un metabolismo m\u00e1s intensivo en energ\u00eda.<\/p>\n\n\n\n\n\n Los antibi\u00f3ticos se utilizan, muchas veces, de forma inadecuada para infecciones leves o incluso virales, pero no tienen ning\u00fan efecto contra los virus. Seg\u00fan un estudio, dos tercios de los 40 millones de recetas de antibi\u00f3ticos que se hacen cada a\u00f1o, en Estados Unidos, son inadecuadas <\/span>9<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Estos usos innecesarios contribuyen a la aparici\u00f3n de resistencias a los antibi\u00f3ticos. La resistencia a los antibi\u00f3ticos tambi\u00e9n puede tener su origen en la cr\u00eda de animales, ya que la mayor\u00eda de los antibi\u00f3ticos utilizados en todo el mundo se administran a animales. Los animales criados en jaulas son muy susceptibles a infecciones bacterianas debido a la proximidad de muchos otros animales. Algunos granjeros a\u00f1aden antibi\u00f3ticos de forma permanente a la alimentaci\u00f3n de sus animales para prevenir enfermedades y acelerar el crecimiento. Los antibi\u00f3ticos circulan de las granjas a las ciudades y al medio ambiente: pueden acabar en la carne que ingiere el consumidor o pasar a trav\u00e9s de la orina o las heces y acabar en el agua y el suelo, donde pueden seguir seleccionando bacterias resistentes <\/span>10<\/sup><\/a><\/span><\/span>. En menor medida, los cultivos vegetales tambi\u00e9n contribuyen a la resistencia a los antibi\u00f3ticos, ya que varios pesticidas, como el glifosato, tienen actividad antibacteriana. Como ocurre con otros usos inadecuados de antibi\u00f3ticos, pueden provocar disbiosis en los seres humanos, es decir, una descomposici\u00f3n de la microbiota intestinal, que favorece las infecciones del tracto digestivo y la resistencia a los antibi\u00f3ticos.<\/p>\n\n\n\n Aunque el consumo de antibi\u00f3ticos sigue siendo mayor, en promedio, en los pa\u00edses del norte, est\u00e1 aumentando considerablemente en muchos pa\u00edses en desarrollo, muchos de los cuales a\u00fan no han ejecutado planes para combatir la resistencia a los antibi\u00f3ticos. Por ejemplo, la mayor\u00eda de los antibi\u00f3ticos se venden sin receta en muchos pa\u00edses en desarrollo <\/span>11<\/sup><\/a><\/span><\/span> y, a pesar de las prohibiciones, se calcula que las ventas sin receta representan hasta el 30 % del consumo en algunos pa\u00edses europeos <\/span>12<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n Los antibi\u00f3ticos se utilizan, muchas veces, de forma inadecuada para infecciones leves o incluso virales, pero no tienen ning\u00fan efecto contra los virus. Seg\u00fan un estudio, dos tercios de los 40 millones de recetas de antibi\u00f3ticos que se hacen cada a\u00f1o, en Estados Unidos, son inadecuadas.<\/p>ERWAN SALLARD<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n La resistencia a los antibi\u00f3ticos ya est\u00e1 muy extendida en todo el mundo, sobre todo, en los climas m\u00e1s c\u00e1lidos, m\u00e1s propicios al crecimiento bacteriano, y en los pa\u00edses m\u00e1s pobres, tanto a escala mundial como en Europa <\/span>13<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Dentro de la Uni\u00f3n Europea, existe una fuerte correlaci\u00f3n entre el consumo de antibi\u00f3ticos y la tasa de resistencia: por ejemplo, Francia, s\u00f3lo superada por Rumania, Italia y Grecia en t\u00e9rminos de consumo per c\u00e1pita, ocupa el sexto lugar entre los pa\u00edses con mayor tasa de resistencia <\/span>14<\/sup><\/a><\/span><\/span>. En Francia, el 15 % de las bacterias pat\u00f3genas son resistentes a los antibi\u00f3ticos, proporci\u00f3n que se eleva al 50 % en la India <\/span>15<\/sup><\/a><\/span><\/span>. La carga humana de la resistencia a los antibi\u00f3ticos recae, sobre todo, en los pa\u00edses menos desarrollados debido al menor acceso a medidas de control de infecciones: en una generaci\u00f3n, el 40 % de las muertes causadas por resistencia a los antibi\u00f3ticos podr\u00edan producirse en \u00c1frica <\/span>16<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n Dada la escala del comercio internacional, sobre todo, de alimentos y ganado, y de los traslados humanos, es poco realista contener cepas multirresistentes de bacterias que ya abundan en su regi\u00f3n de origen: la escala geogr\u00e1fica relevante para combatir la resistencia a los antibi\u00f3ticos es mundial. Desde el punto de vista demogr\u00e1fico, los ni\u00f1os peque\u00f1os y los ancianos son los m\u00e1s vulnerables, como ocurre con la mayor\u00eda de las enfermedades infecciosas; sin embargo, la resistencia a los antibi\u00f3ticos tambi\u00e9n causa una importante mortalidad y morbilidad en otros grupos de edad, ya que puede hacer que infecciones que antes se consideraban benignas y f\u00e1ciles de tratar se vuelvan mortales.<\/p>\n\n\n\n El costo de la resistencia a los antibi\u00f3ticos es de 9000 millones de euros al a\u00f1o, en Europa, y de 20000 millones, en Estados Unidos; incluso, puede llegar al triple si tomamos en cuenta la p\u00e9rdida de productividad de los pacientes causada por el empeoramiento y la prolongaci\u00f3n de la duraci\u00f3n de las infecciones. El costo total de la resistencia a los antibi\u00f3ticos podr\u00eda ascender a 1 bill\u00f3n de d\u00f3lares en 2050, lo que, para los pa\u00edses m\u00e1s pobres, supondr\u00eda una reducci\u00f3n del PIB del 7 % y un importante retraso en el desarrollo <\/span>17<\/sup><\/a><\/span><\/span>. En comparaci\u00f3n, se calcula que, invirtiendo 4000 millones de d\u00f3lares m\u00e1s al a\u00f1o en la lucha contra la resistencia a los antibi\u00f3ticos, ser\u00eda posible evitar la mayor parte de estas p\u00e9rdidas futuras <\/span>18<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n La resistencia a los antibi\u00f3ticos ya est\u00e1 suponiendo una pesada carga para los sistemas sanitarios, muchos de los cuales ya est\u00e1n debilitados por otras crisis. Por ejemplo, las bacterias resistentes a los antibi\u00f3ticos representan ya el 70 % de las infecciones hospitalarias en Estados Unidos <\/span>19<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Los hospitales son particularmente vulnerables al riesgo de resistencia a los antibi\u00f3ticos, ya que concentran bacterias pat\u00f3genas, un elevado uso de antibi\u00f3ticos y pacientes debilitados especialmente susceptibles a las infecciones.<\/p>\n\n\n\n La propagaci\u00f3n de la resistencia a los antibi\u00f3ticos obligar\u00e1 a los sistemas sanitarios a una profunda reestructuraci\u00f3n. Para empezar, los sustitutos de los antibi\u00f3ticos est\u00e1ndar, cuando existen, suelen ser m\u00e1s caros o tener efectos secundarios y, muchas veces, son de espectro reducido o requieren la combinaci\u00f3n con otros antibi\u00f3ticos. Adem\u00e1s, hay que iniciar fuertes inversiones en infraestructuras y en equipos de aislamiento (para evitar la contaminaci\u00f3n) y reanimaci\u00f3n (porque aumentar\u00e1 el n\u00famero de pacientes en estado cr\u00edtico) <\/span>20<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Por \u00faltimo, la resistencia a los antibi\u00f3ticos complicar\u00e1 el tratamiento de muchos problemas de salud no relacionados directamente con las infecciones bacterianas: los antibi\u00f3ticos se administran como medida preventiva antes de cada operaci\u00f3n quir\u00fargica, durante la quimioterapia y contra ciertas enfermedades cr\u00f3nicas, en especial, en casos de inmunosupresi\u00f3n; del mismo modo, los implantes m\u00e9dicos suelen estar recubiertos de antibi\u00f3ticos. La p\u00e9rdida de eficacia de estos f\u00e1rmacos exigir\u00e1, por lo tanto, protocolos asistenciales m\u00e1s complejos, costosos o arriesgados.<\/p>\n\n\n\n La resistencia a los antibi\u00f3ticos ya est\u00e1 suponiendo una pesada carga para los sistemas sanitarios, muchos de los cuales ya est\u00e1n debilitados por otras crisis.<\/p>ERWAN SALLARD<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n En consecuencia, la resistencia a los antibi\u00f3ticos representa uno de los principales retos sanitarios del siglo XXI. Aunque la respuesta mundial ante esta crisis emergente a\u00fan es realmente insuficiente, ya se propusieron varias l\u00edneas de acci\u00f3n, cosa que exploraremos en los 6 puntos siguientes.<\/p>\n\n\n\n Aunque las farmacias y los m\u00e9dicos generales tienen un papel que desempe\u00f1ar en la reducci\u00f3n de la prescripci\u00f3n de antibi\u00f3ticos y en el perfeccionamiento de tratamientos, los hospitales son donde pueden realizarse los mayores progresos. Esto se debe a que las normas de uso est\u00e1n m\u00e1s centralizadas y se cumplen mejor; el consumo actual de antibi\u00f3ticos es muy elevado y es posible aumentar la higiene de forma eficaz con un costo relativamente bajo. Algunos experimentos ya consiguieron reducir el consumo de antibi\u00f3ticos en un 80 % en hospitales participantes <\/span>21<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n Ante la aparici\u00f3n de bacterias resistentes a la mayor\u00eda de los antibi\u00f3ticos habituales, varios sistemas sanitarios nacionales o regionales, como el de los Pa\u00edses Bajos, han adoptado una estrategia de \u00abb\u00fasqueda y destrucci\u00f3n\u00bb, similar al m\u00e9todo de \u00abprueba-aislamiento-rastreo\u00bb que se utiliz\u00f3 durante la pandemia de Covid-19. Consiste en realizar pruebas sistem\u00e1ticas a pacientes y cuidadores para detectar portadores de bacterias multirresistentes y, a continuaci\u00f3n, en aislar a los portadores hasta eliminar las bacterias, a veces, utilizando los pocos antibi\u00f3ticos que a\u00fan son eficaces. Sin embargo, esta estrategia costosa y laboriosa ha tenido resultados desiguales <\/span>22<\/sup><\/a><\/span><\/span>: en algunos hospitales, las bacterias multirresistentes ya se incrementaron <\/span>23<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Se necesitan m\u00e1s esfuerzos e inversiones, as\u00ed como el uso simult\u00e1neo de otras estrategias.<\/p>\n\n\n\n\n\n Adem\u00e1s de adaptar los sistemas hospitalarios, la lucha contra la resistencia a los antibi\u00f3ticos exige reducir el riesgo de infecci\u00f3n mediante el aprendizaje y la aplicaci\u00f3n de medidas higi\u00e9nicas eficaces en todos los \u00e1mbitos de la sociedad, una dieta sana para la microbiota intestinal que act\u00faa como barrera y la vacunaci\u00f3n contra las bacterias pat\u00f3genas m\u00e1s peligrosas. Por un lado, algunas vacunas existentes podr\u00edan reducir, en gran medida, la mortalidad y morbilidad por infecciones bacterianas, as\u00ed como la necesidad de antibi\u00f3ticos y la propagaci\u00f3n de la resistencia a los mismos, si se utilizaran a mayor escala y si se distribuyeran en los pa\u00edses pobres. Por ejemplo, existe una vacuna eficaz contra el Streptococcus pneumoniae<\/em> y est\u00e1 incluida en el calendario de vacunaci\u00f3n en Francia, pero 800000 ni\u00f1os menores de 5 a\u00f1os mueren cada a\u00f1o porque no han tenido acceso a ella. Por otro lado, se pueden desarrollar nuevas vacunas contra los pat\u00f3genos en los que la resistencia a los antibi\u00f3ticos est\u00e1 m\u00e1s extendida. La OMS public\u00f3 una lista de objetivos prioritarios al respecto <\/span>24<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n Los protocolos de utilizaci\u00f3n de antibi\u00f3ticos tambi\u00e9n evolucionan: ajustando la dosis y la duraci\u00f3n del tratamiento, es posible reducir el riesgo de selecci\u00f3n de resistencias. Sobre todo, es importante administrar \u00fanicamente mol\u00e9culas eficaces contra la bacteria en cuesti\u00f3n y darles preferencia a los antibi\u00f3ticos de espectro reducido. En algunos casos, una combinaci\u00f3n de mol\u00e9culas tambi\u00e9n puede limitar la resistencia a los antibi\u00f3ticos: es menos probable que una bacteria se vuelva resistente a varios antibi\u00f3ticos simult\u00e1neamente que a uno solo. Algunos antibi\u00f3ticos tambi\u00e9n se reservan para el tratamiento de \u00faltimo recurso de infecciones multirresistentes y se utilizan con mucha moderaci\u00f3n para evitar que pierdan su eficacia.<\/p>\n\n\n\n El seguimiento y la modelizaci\u00f3n de la resistencia y el consumo de antibi\u00f3ticos en humanos y animales les permite a los sistemas sanitarios adaptar el uso de antibi\u00f3ticos a las situaciones locales y proporciona informaci\u00f3n valiosa a escala nacional o internacional. Suecia fue uno de los primeros pa\u00edses en sistematizar el seguimiento y la orientaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas a trav\u00e9s del programa STRAMA, en 1995 <\/span>25<\/sup><\/a><\/span><\/span>: grupos de trabajo regionales que reun\u00edan a las partes interesadas del \u00e1mbito sanitario (farmacias, hospitales, m\u00e9dicos generales, etc\u00e9tera) decid\u00edan los protocolos para alcanzar los objetivos nacionales. La experiencia generada por STRAMA ha contribuido al establecimiento de programas de seguimiento a mayor escala, como el programa GLASS de la OMS o, recientemente, EARS-NET para la Uni\u00f3n Europea. Sin embargo, los datos a escala mundial no dejan se ser fragmentarios.<\/p>\n\n\n\n El seguimiento y la modelizaci\u00f3n de la resistencia y el consumo de antibi\u00f3ticos en humanos y animales les permite a los sistemas sanitarios adaptar el uso de antibi\u00f3ticos a las situaciones locales y proporciona informaci\u00f3n valiosa a escala nacional o internacional.<\/p>ERWAN SALLARD<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n En la actualidad resulta dif\u00edcil descubrir nuevos antibi\u00f3ticos de amplio espectro, ya que estos tratamientos deben dirigirse al reducido n\u00famero de v\u00edas metab\u00f3licas comunes en la mayor\u00eda de las bacterias y los antibi\u00f3ticos convencionales ya seleccionaron un gran n\u00famero de mecanismos de resistencia en estas dianas. Por ello, la mayor parte de la investigaci\u00f3n se centra en desarrollar antibi\u00f3ticos de espectro reducido o en mejorar la dosificaci\u00f3n e investigar combinaciones de antibi\u00f3ticos <\/span>26<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n Los m\u00e9todos de diagn\u00f3stico r\u00e1pido, todav\u00eda escasos, tambi\u00e9n son una de las prioridades actuales de la investigaci\u00f3n. Una prueba de sensibilidad a los antibi\u00f3ticos, el m\u00e9todo est\u00e1ndar (que apenas ha cambiado en un siglo) para identificar el tipo de infecci\u00f3n en un paciente y elegir el antibi\u00f3tico que se debe utilizar, suele tardar de uno a dos d\u00edas, un tiempo inaceptable para el tratamiento de una infecci\u00f3n aguda. Como consecuencia, los m\u00e9dicos suelen prescribir a ciegas una primera dosis de antibi\u00f3ticos de amplio espectro, a veces, sin saber siquiera si la infecci\u00f3n es bacteriana, lo que genera un alto riesgo de selecci\u00f3n de resistencias y suele ser ineficaz. Por lo tanto, un mejor diagn\u00f3stico mejorar\u00eda y perfeccionar\u00eda enormemente el uso de antibi\u00f3ticos: se calcula que un mejor diagn\u00f3stico de la tuberculosis multirresistente podr\u00eda salvar 60000 vidas al a\u00f1o <\/span>27<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Una parte importante de los diagn\u00f3sticos que se est\u00e1n desarrollando se basa en la PCR, un m\u00e9todo m\u00e1s r\u00e1pido que las pruebas de susceptibilidad (de 2 a 3 horas), pero que requiere m\u00e1s experiencia y depende del conocimiento previo de los candidatos.<\/p>\n\n\n\n Adem\u00e1s de los antibi\u00f3ticos, se est\u00e1n estudiando nuevos tipos de tratamiento, como la fagoterapia. Esta t\u00e9cnica consiste en el uso de virus, llamados fagos, que infectan y matan bacterias espec\u00edficas. Utilizado por primera vez en 1919, en el Hospital Necker <\/span>28<\/sup><\/a><\/span><\/span>, este m\u00e9todo cay\u00f3 en desuso en Occidente con la llegada de los antibi\u00f3ticos, pero se ha seguido utilizando en Polonia, Rusia y Georgia <\/span>29<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Durante la \u00e9poca sovi\u00e9tica, el Instituto Eliava de Tiflis produc\u00eda 50 toneladas de fagos al a\u00f1o y pudo tratar a decenas de miles de soldados del Ej\u00e9rcito Rojo con gangrena y disenter\u00eda durante la Segunda Guerra Mundial. En la actualidad, el Instituto sigue mejorando y actualizando sus cocteles de fagos y recibe a pacientes de todo el mundo infectados con bacterias multirresistentes a los antibi\u00f3ticos <\/span>30<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Se est\u00e1n realizando varios ensayos cl\u00ednicos para adaptar la fagoterapia a las normas m\u00e9dicas y farmac\u00e9uticas occidentales. Por ejemplo, es posible no utilizar los fagos en s\u00ed, sino algunas de sus prote\u00ednas, las lisinas, que revientan las c\u00e9lulas bacterianas y destruyen sus paredes <\/span>31<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n A diferencia de muchos antibi\u00f3ticos, la mayor\u00eda de los nuevos tratamientos son de espectro reducido: s\u00f3lo son eficaces contra un peque\u00f1o n\u00famero de especies o, incluso, s\u00f3lo contra determinados subgrupos dentro de una especie. <\/p>ERWAN SALLARD<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Los nuevos tratamientos contra bacterias multirresistentes no son milagrosos: muchos se encuentran a\u00fan en las primeras fases de desarrollo y todos pueden quedar inutilizados alg\u00fan d\u00eda por la aparici\u00f3n de nuevas resistencias. No obstante, algunos tratamientos deber\u00edan causar menos resistencia: por ejemplo, las bacterias tienen pocas defensas contra las lisinas porque muy pocas mutaciones ser\u00edan capaces de modificar la pared bacteriana lo suficiente como para bloquear la acci\u00f3n de las lisinas, pero sin matar la propia bacteria <\/span>32<\/sup><\/a><\/span><\/span>, y los fagos son capaces de evolucionar y sortear la resistencia bacteriana.<\/p>\n\n\n\n A diferencia de muchos antibi\u00f3ticos, la mayor\u00eda de los nuevos tratamientos son de espectro reducido: s\u00f3lo son eficaces contra un peque\u00f1o n\u00famero de especies o, incluso, s\u00f3lo contra determinados subgrupos dentro de una especie. Aunque esto limita los da\u00f1os colaterales a la microbiota (los tratamientos de amplio espectro tambi\u00e9n eliminan bacterias beneficiosas), es necesario identificar las bacterias pat\u00f3genas de cada paciente antes de administrar un tratamiento. Por lo tanto, para cuando el diagn\u00f3stico r\u00e1pido est\u00e9 ampliamente extendido <\/span>33<\/sup><\/a><\/span><\/span>, es posible que los nuevos f\u00e1rmacos se limiten a tratar infecciones cr\u00f3nicas con bacterias previamente identificadas <\/span>34<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n\n\n En 2006, la Uni\u00f3n Europea prohibi\u00f3 el uso de antibi\u00f3ticos como promotores del crecimiento en la ganader\u00eda, algo que se sigue practicando, hoy en d\u00eda, en muchos pa\u00edses como Brasil y Estados Unidos. En su estrategia \u00abde la granja a la mesa\u00bb, la Uni\u00f3n se puso el objetivo de reducir a la mitad el uso de antibi\u00f3ticos en la ganader\u00eda durante el periodo 2020-2030, con base en los avances de los \u00faltimos a\u00f1os <\/span>35<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Para 2022, la legislaci\u00f3n europea y francesa se reforz\u00f3 considerablemente, con la reserva de determinados antibi\u00f3ticos para la medicina humana <\/span>37<\/sup><\/a><\/span><\/span> y de la importaci\u00f3n de carne producida con promotores del crecimiento <\/span>38<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n1 – \u00bfQu\u00e9 son los antibi\u00f3ticos?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
2 – \u00bfC\u00f3mo se desarrolla la antibiorresistencia?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n 3 – \u00bfD\u00f3nde se desarrolla la antibiorresistencia<\/strong>?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
4 – Consecuencias estrat\u00e9gicas de la antibiorresistencia<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
5 – La reforma del seguimiento m\u00e9dico<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n 6 – Investigaci\u00f3n b\u00e1sica sobre nuevos tratamientos y herramientas de diagn\u00f3stico<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n 7 – Una pol\u00edtica veterinaria y agr\u00edcola adecuada<\/strong><\/h2>\n\n\n\n