{"id":13019,"date":"2023-01-17T10:12:00","date_gmt":"2023-01-17T10:12:00","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=13019"},"modified":"2023-01-23T22:14:14","modified_gmt":"2023-01-23T22:14:14","slug":"construir-nuestra-seguridad-climatica-y-energetica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/01\/17\/construir-nuestra-seguridad-climatica-y-energetica\/","title":{"rendered":"Construir nuestra seguridad clim\u00e1tica y energ\u00e9tica"},"content":{"rendered":"\n
Con la llegada del invierno, en Francia, no debemos hacer m\u00e1s que, con un bajo consumo de electricidad y un clima excepcionalmente suave, evitar los cortes de electricidad. Estos riesgos de escasez, descartados durante un tiempo, pero que amenazan a todo el mundo (incluso a las escuelas, cuyos alumnos ya sufrieron las repercusiones), son la contrapartida de nuestra negligencia en materia de sobriedad energ\u00e9tica y de nuestro retraso en el despliegue de energ\u00edas renovables. Aunque este invierno no sea fr\u00edo, no podemos basar una pol\u00edtica p\u00fablica responsable en la clemencia fortuita del clima, menos en un momento de aumento sostenido de los precios de la energ\u00eda, lo que hace que los hogares m\u00e1s pobres sean a\u00fan m\u00e1s precarios.<\/p>\n\n\n\n
De hecho, estas amenazas de interrupci\u00f3n han exacerbado la sensaci\u00f3n de p\u00e9rdida de control. Nuestras sociedades est\u00e1n mareadas, golpeadas por los choques clim\u00e1ticos y pand\u00e9micos, por la guerra de Ucrania y su estela de atrocidades, por la represi\u00f3n asesina de las mujeres en Ir\u00e1n, Afganist\u00e1n y en otros lugares, por la explosi\u00f3n de los precios de los alimentos y por el advenimiento tumultuoso de un nuevo orden mundial basado en el acaparamiento de recursos, en la concentraci\u00f3n indecente de la riqueza, en la fragmentaci\u00f3n de nuestras sociedades y en el aumento de los conflictos entre reg\u00edmenes autoritarios y democracias. <\/p>\n\n\n\n
Esta inseguridad local y global, individual y colectiva, alimenta tambi\u00e9n una crisis de identidad en la que todos los extremos est\u00e1n involucrados. El presente asusta; el futuro acecha; proliferan la nostalgia y los repliegues sobre un pasado fantaseado. Cuando uno le tiene miedo a las alturas, la raz\u00f3n le aconseja voltear hacia arriba y avanzar; el miedo hace que mire hacia abajo y que el vac\u00edo absorba todo.<\/p>\n\n\n\n Aunque este invierno no sea fr\u00edo, no podemos basar una pol\u00edtica p\u00fablica responsable en la clemencia fortuita del clima; m\u00e1s a\u00fan en un momento de aumento sostenido de los precios de la energ\u00eda, que precariza a\u00fan m\u00e1s a los hogares m\u00e1s pobres.<\/p>yannick jadot<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Hemos constatado colectivamente que los choques clim\u00e1ticos y energ\u00e9ticos que nos golpean no se detendr\u00e1n ma\u00f1ana. As\u00ed pues, tras d\u00e9cadas de inacci\u00f3n y dilaci\u00f3n, el costo social y econ\u00f3mico de la crisis ecol\u00f3gica se ha hecho colosal. Sin respuestas estructurales, la tormenta no dar\u00e1 tregua, sino que se convertir\u00e1 en un hurac\u00e1n devastador.<\/p>\n\n\n\n Ya no se trata de saber \u00absi\u00bb debemos transformar radicalmente nuestro modelo energ\u00e9tico, sino de saber \u00abcu\u00e1ndo\u00bb lo haremos, por el bien del clima y de la paz. En segundo lugar, \u00bfc\u00f3mo garantizar que esta transformaci\u00f3n sea socialmente justa? Para tener posibilidades de \u00e9xito, debemos convertir a los m\u00e1s fr\u00e1giles en grandes triunfadores de la transici\u00f3n. \u00bfSeremos capaces, pues, de desarrollar nuestra propia econom\u00eda de resiliencia clim\u00e1tica y de gesti\u00f3n territorial equilibrada a escala francesa y europea, para crear coaliciones de empresarios, de agentes sociales, de investigadores y de ciudadanos que la pongan en pr\u00e1ctica?<\/p>\n\n\n\n En primer lugar, tenemos que admitir que no somos autosuficientes energ\u00e9ticamente para este invierno, como demuestran los descuentos a escala europea que hemos recibido. Al retrasar cuatro meses el abandono de la energ\u00eda nuclear que se inici\u00f3 en 2000, Alemania compensa el fracaso de la energ\u00eda nuclear francesa. As\u00ed pues, nos beneficiamos de la decisi\u00f3n del gobierno alem\u00e1n de mantener en reserva sus tres \u00faltimos reactores nucleares hasta abril de 2023, cuando se supon\u00eda que cerrar\u00edan a finales de 2022. No hay riesgo de apag\u00f3n el\u00e9ctrico en Alemania que justifique esta decisi\u00f3n. Se trata de una contribuci\u00f3n conjunta a la estabilizaci\u00f3n de la red el\u00e9ctrica francesa y, por ende, europea.<\/p>\n\n\n\n He aqu\u00ed el punto en cuanto a la electricidad. Sin embargo, las medidas adoptadas para el gas este invierno son igual de precarias; de hecho, para salir r\u00e1pidamente de nuestra dependencia del gas ruso, los europeos est\u00e1n sustituy\u00e9ndolo por gas natural licuado. El precio del gas natural licuado ser\u00e1 estructural y m\u00e1s alto y, sobre todo, m\u00e1s inestable porque no se basa en contratos a largo plazo asociados con gasoductos, sino, como en el caso del petr\u00f3leo, en un mercado mundial a corto plazo en el que pesa mucho la econom\u00eda china y, m\u00e1s ampliamente, la asi\u00e1tica. En 2022, nos \u00abbeneficiamos\u00bb, con respecto a esto, de la fuerte ralentizaci\u00f3n de la econom\u00eda china asociada con la estricta pol\u00edtica de \u00abCero COVID\u00bb de Xi Jinping. Esto no ser\u00e1 necesariamente as\u00ed en los pr\u00f3ximos meses y a\u00f1os. Por lo tanto, tenemos que abandonar el gas f\u00f3sil m\u00e1s r\u00e1pido de lo previsto, en parte, sustituy\u00e9ndolo por gas verde. Dinamarca nos muestra el camino: en cinco a\u00f1os, consigui\u00f3 cubrir una cuarta parte de sus necesidades de gas con biog\u00e1s <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n Tenemos que abandonar el gas f\u00f3sil m\u00e1s r\u00e1pido de lo previsto, en parte sustituy\u00e9ndolo por gas verde.<\/p>yannick jadot<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Alemania puede ser otro punto de comparaci\u00f3n instructivo para nosotros. Hay que recordar que, al otro lado del Rin, la retirada de la energ\u00eda nuclear es objeto de consenso masivo y popular, incluso, en los c\u00edrculos sindicales y patronales. Una salida organizada y programada que se hizo posible gracias al auge de las energ\u00edas renovables, que aportaron m\u00e1s de la mitad de la producci\u00f3n el\u00e9ctrica en el primer semestre de 2022, seg\u00fan el Instituto Frauenhofer <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span>. <\/p>\n\n\n\n Por supuesto, no todo es verde al otro lado del Rin. A pesar de que el consumo de carb\u00f3n se ha reducido un 35 % desde 2010, este combustible perjudicial para el clima sigue representando el 30 % del mix el\u00e9ctrico alem\u00e1n, seg\u00fan el Instituto Frauenhofer. Y, ante la escasez actual, se han reactivado muchas centrales (como en Francia, por cierto). Del mismo modo, se est\u00e1 dificultando la salida del gas ruso, en consonancia con la dependencia de la industria alemana de esta energ\u00eda barata.<\/p>\n\n\n\n El GNL que mencionamos s\u00f3lo les proporcion\u00f3 una raz\u00f3n adicional a los Gr\u00fcnen para obtener, de la coalici\u00f3n en el poder, la aceleraci\u00f3n de la transici\u00f3n energ\u00e9tica, lo que aumenta la cuota de las renovables en la producci\u00f3n de electricidad hasta el 80 % a partir de 2030 y lo que anticipa, para entonces, la retirada del carb\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n No es el caso de Francia, donde los combustibles f\u00f3siles siguen representando la gran mayor\u00eda de la combinaci\u00f3n energ\u00e9tica francesa, al igual que en Alemania, mientras que la energ\u00eda nuclear sigue dominando la producci\u00f3n de electricidad. Llega al punto en el que Francia es el \u00fanico pa\u00eds europeo que no ha alcanzado el objetivo de energ\u00edas renovables, que se fij\u00f3 en 2008, para 2020, seg\u00fan Eurostat <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Tambi\u00e9n recibe las cr\u00edticas regulares de la Uni\u00f3n Europea y del Concejo Superior del Clima por la debilidad de sus pol\u00edticas de eficiencia energ\u00e9tica y sobriedad. Si nuestros gobiernos hubieran aplicado las leyes que vot\u00f3 el Parlamento franc\u00e9s y si hubieran respetado los objetivos a los que se hab\u00eda comprometido con la Uni\u00f3n Europea, nuestro sistema energ\u00e9tico no estar\u00eda, hoy, al borde del colapso. <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span>. <\/p>\n\n\n\n No todo es verde al otro lado del Rin. A pesar de que el consumo de carb\u00f3n se ha reducido un 35% desde 2010, este combustible perjudicial para el clima sigue representando el 30% de la producci\u00f3n el\u00e9ctrica alemana.<\/p>yannick jadot<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Por ejemplo, si hubi\u00e9ramos respetado los objetivos que se establecieron en 2007 para el consumo de energ\u00eda en los edificios, habr\u00edamos ahorrado el equivalente a nuestras importaciones de gas ruso de hoy (fuente IDDRI, I4CE) y habr\u00edamos aliviado la presi\u00f3n sobre nuestra red energ\u00e9tica. En cuanto a las energ\u00edas renovables, la comparaci\u00f3n con nuestros vecinos es una observaci\u00f3n indirecta muy constructiva: 81 aerogeneradores marinos instalados en Francia frente a 1500 en Alemania; 10000 aerogeneradores terrestres frente a 30000; la capacidad fotovoltaica instalada es apenas una cuarta parte de la que se instal\u00f3 en Alemania. El pasado mes de junio, la energ\u00eda fotovoltaica alemana produjo m\u00e1s electricidad que la energ\u00eda nuclear francesa durante unos d\u00edas <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n \u00bfQu\u00e9 lecciones podemos aprender de esto? Evidentemente, no podemos contentarnos con el tr\u00edptico que propuso el presidente Macron: cuello alto para este invierno, energ\u00eda nuclear para 2040 y SUVs para todos.<\/p>\n\n\n\n No cabe duda de que seguiremos necesitando energ\u00eda nuclear, al menos, durante las pr\u00f3ximas dos d\u00e9cadas. Sin embargo, si podemos esperar que el parque nuclear se recupere en los pr\u00f3ximos meses, la edad media de nuestros reactores, inicialmente prevista para 40 a\u00f1os, es ya de 35 a\u00f1os. Querer alargar la vida de estos reactores a 50 o, incluso, 60 a\u00f1os es una apuesta muy peligrosa cuando ya est\u00e1n experimentando una gran fragilidad en general. Es probable que las suspensiones por aver\u00edas y mantenimiento se multipliquen y que hagan que la energ\u00eda nuclear sea cada vez m\u00e1s intermitente. <\/p>\n\n\n\n La EPR de Flamanville lleva ya m\u00e1s de doce a\u00f1os de retraso y su costo se ha multiplicado por seis, con un sobrecosto de, al menos, 17000 millones de euros, seg\u00fan el Tribunal de Cuentas. Son dificultades que experimentan todas las EPR del mundo. La EPR 2, prometida por el presidente de la Rep\u00fablica, apenas existe sobre papel y s\u00f3lo entrar\u00e1 en servicio, en el mejor de los casos, en 2040. Por \u00faltimo, el costo de producci\u00f3n de un kilovatio por hora nuclear es, actualmente, de tres a cinco veces superior al de un kilovatio por hora renovable. En realidad, cada euro invertido en energ\u00eda nuclear retrasa la imprescindible descarbonizaci\u00f3n de nuestras sociedades.<\/p>\n\n\n\n Para los pr\u00f3ximos veinte a\u00f1os, por lo tanto, s\u00f3lo hay una v\u00eda responsable para nuestra seguridad clim\u00e1tica y energ\u00e9tica: por un lado, una lucha ambiciosa contra todas las formas de despilfarro y una inversi\u00f3n masiva en eficiencia energ\u00e9tica y, por otro, el despliegue igualmente masivo de energ\u00edas renovables. S\u00f3lo \u00e9stos podr\u00e1n sustituir r\u00e1pidamente los combustibles f\u00f3siles y satisfacer nuestras crecientes necesidades de electricidad, sobre todo, en el transporte y la industria. Por \u00faltimo, necesitamos redes el\u00e9ctricas locales y europeas que equilibren permanentemente la oferta y la demanda.<\/p>\n\n\n\n Esta estrategia debe incluir tambi\u00e9n el blindaje energ\u00e9tico m\u00e1s eficaz y socialmente justo para los consumidores y las familias. En lugar de un costoso blindaje tarifario que beneficie m\u00e1s a los consumidores m\u00e1s ricos y a los contaminadores que a los que m\u00e1s lo necesitan, d\u00e9mosle un bono energ\u00e9tico de 1000 euros a la mitad de la poblaci\u00f3n francesa m\u00e1s afectada <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Dispongamos tambi\u00e9n, por fin, de un programa de renovaci\u00f3n t\u00e9rmica de viviendas (gratuito para los m\u00e1s vulnerables) y de edificios p\u00fablicos (escuelas, universidades, hospitales, juzgados, comisar\u00edas, etc\u00e9tera) que est\u00e9 a la altura de los retos. <\/p>\n\n\n\n Evidentemente, no podemos contentarnos con el tr\u00edptico propuesto por el presidente Macron: cuello alto para este invierno, energ\u00eda nuclear para 2040 y todoterrenos el\u00e9ctricos para todos.<\/p>yannick jadot<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n 10000 millones al a\u00f1o para invertir en el clima: la inversi\u00f3n m\u00ednima necesaria, seg\u00fan el Institute for Climate Economics <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Estamos muy lejos de conseguirlo. En efecto, por ejemplo, el presupuesto de renovaci\u00f3n de viviendas se estanc\u00f3 en 2600 millones de euros para 2023 y el plan MaPrimeRenov ha sido criticado por su ineficacia. <\/p>\n\n\n\n Sin embargo, las medidas que se tomaron en el sector energ\u00e9tico van en la direcci\u00f3n equivocada: en 2022 y, m\u00e1s a\u00fan, en 2023, los precios de las energ\u00edas renovables ser\u00e1n los que financien gran parte de las subvenciones concedidas para las energ\u00edas f\u00f3siles <\/span>8<\/sup><\/a><\/span><\/span>; de hecho, el Estado franc\u00e9s ha podido financiar parte de su blindaje tarifario para 2023 gracias a los beneficios de las empresas el\u00e9ctricas de energ\u00edas renovables, que est\u00e1n vinculados con la subida de los precios. En dos a\u00f1os, el sector de las energ\u00edas renovables habr\u00e1 reembolsado, por lo tanto, m\u00e1s de dos tercios de la factura pagada por el Estado para aliviar la presi\u00f3n de los hogares, las empresas y los peque\u00f1os municipios, con m\u00e1s de 30000 millones de ingresos para el Estado. <\/p>\n\n\n\n Resumamos nuestras especificaciones. Hay que desplegar las energ\u00edas renovables: los aerogeneradores m\u00e1s eficaces, la energ\u00eda fotovoltaica y solar, la geotermia, las redes de calefacci\u00f3n, etc\u00e9tera. Estas inversiones son rentables, reducen costos y, por lo tanto, dan poder adquisitivo y generan sectores industriales y servicios arraigados en las regiones, lo que crea cientos de miles de empleos calificados.<\/p>\n\n\n\n Tambi\u00e9n hay que invertir en el transporte p\u00fablico y, en particular, en los ferrocarriles; hay que bajar el IVA al 5.5 % para hacerlos m\u00e1s accesibles, renovar nuestras infraestructuras ferroviarias y relanzar algunas l\u00edneas regionales y locales, por no hablar del transporte de mercanc\u00edas <\/span>9<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Hay que recordar que los trenes representan el 11 % del transporte de pasajeros, el 9 % del transporte de mercanc\u00edas y el 0.3 % de las emisiones de gases de efecto invernadero del sector. Siguiendo con el tema del transporte bajo en carbono, nos corresponde acelerar el desarrollo de la movilidad ligera, como la bicicleta, y hacer obligatorio que las empresas y los servicios p\u00fablicos ofrezcan un paquete de movilidad sostenible para apoyar el uso compartido de autom\u00f3viles.<\/p>\n\n\n\n Estas medidas no son nuevas en el panorama europeo y este camino ya figura en muchos pa\u00edses de la UE. Al igual que nuestros vecinos, d\u00e9mosles a nuestro pa\u00eds y a nuestra sociedad, por fin, un rumbo energ\u00e9tico claro y compatible con el inmenso reto de proteger el clima, la vida y la justicia social.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":" Mientras Europa lucha por alejarse de su dependencia del gas ruso, los manifestantes de L\u00fctzerath (Alemania) bloquean una mina de carb\u00f3n antes de que la polic\u00eda se los lleve -Greta Thunberg est\u00e1 entre ellos-. En la era de la ecolog\u00eda de guerra, el entrelazamiento de las crisis hace cada vez m\u00e1s dif\u00edcil construir una arquitectura de seguridad clim\u00e1tica y energ\u00e9tica para una transici\u00f3n justa. Una perspectiva firmada por Yannick Jadot.<\/p>\n","protected":false},"author":1366,"featured_media":13138,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/post-angles.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_trash_the_other_posts":false,"footnotes":""},"categories":[98],"tags":[],"geo":[177],"class_list":["post-13019","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-energia-y-medio-ambiente","staff-yannick-jadot","geo-europa"],"acf":[],"yoast_head":"\n