{"id":12774,"date":"2023-01-13T15:27:18","date_gmt":"2023-01-13T15:27:18","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=12774"},"modified":"2023-01-13T15:28:41","modified_gmt":"2023-01-13T15:28:41","slug":"la-ciudad-europea-en-la-transicion-climatica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/01\/13\/la-ciudad-europea-en-la-transicion-climatica\/","title":{"rendered":"La ciudad europea en la transici\u00f3n clim\u00e1tica"},"content":{"rendered":"\n
Este art\u00edculo es un extracto del nuevo n\u00famero de la revista GREEN, dirigido por Laurence Tubiana y dedicado a la geopol\u00edtica del Pacto Verde tras la COP27. El n\u00famero puede consultarse aqu\u00ed<\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n El Pacto Verde es sin duda el proyecto pol\u00edtico europeo m\u00e1s ambicioso de los \u00faltimos treinta a\u00f1os. Sin embargo, dado que la Uni\u00f3n Europea es principalmente un poder normativo<\/a>, desprovisto de medios de coerci\u00f3n y de palancas presupuestarias importantes, este vasto plan s\u00f3lo podr\u00e1 plasmarse en la realidad si lo retransmiten plenamente los dem\u00e1s niveles de poder y si se lo apropian las poblaciones<\/a> <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Desde este punto de vista, las ciudades y municipios tienen un papel fundamental que desempe\u00f1ar, que merece ser mejor reconocido y apoyado. En primer lugar, porque se ven directamente afectados por las transformaciones naturales y los cambios en las econom\u00edas y sociedades basadas en el carbono que resultan de las perturbaciones clim\u00e1ticas, y por tanto est\u00e1n en primera l\u00ednea de la reflexi\u00f3n y la aplicaci\u00f3n de las pol\u00edticas de adaptaci\u00f3n necesarias para prevenir o mitigar estos fen\u00f3menos (I). En segundo lugar, porque son una de las primeras palancas, o incluso la primera, de las inversiones p\u00fablicas indispensables para alcanzar la neutralidad en carbono en el plazo de una generaci\u00f3n (II). Por \u00faltimo, porque, a pesar de todas sus debilidades, siguen siendo las formas de organizaci\u00f3n democr\u00e1tica m\u00e1s ampliamente aprobadas por los ciudadanos y las que presentan un mayor potencial de innovaci\u00f3n democr\u00e1tica (III).\u00a0<\/p>\n\n\n\n En el verano de 2021, B\u00e9lgica y Alemania sufrieron violentas inundaciones que causaron decenas de muertos e inmensos da\u00f1os naturales y materiales. Valonia, con 40 muertos, cientos de heridos y miles de refugiados clim\u00e1ticos obligados a abandonar sus hogares y lugares de trabajo, pag\u00f3 un alto precio por este desastre natural. Las autoridades locales y regionales desplegaron una cantidad inmensa de recursos humanos y financieros para alojar e indemnizar a miles de familias, retirar miles de toneladas de residuos, reconstruir las riberas de los r\u00edos y los edificios devastados. Pero, a pesar de las emp\u00e1ticas visitas del primer ministro y del presidente de la Comisi\u00f3n, no se ha recibido ning\u00fan apoyo real ni del gobierno federal ni de la Uni\u00f3n Europea. Esta inacci\u00f3n dice mucho de la falta de preparaci\u00f3n de Europa para afrontar los retos conocidos del cambio clim\u00e1tico. Si, como predicen los expertos del IPCC, las lluvias torrenciales, las sequ\u00edas y los tornados van a multiplicarse en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, Europa, que pretende ser pionera en la lucha contra el calentamiento global, no puede permanecer impotente. <\/p>\n\n\n\n Si, como predicen los expertos del IPCC, las lluvias torrenciales, las sequ\u00edas y los tornados van a multiplicarse en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, Europa, que pretende ser pionera en la lucha contra el calentamiento global, no puede permanecer impotente.<\/p>paul magnette<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n No todas las cat\u00e1strofes naturales futuras ser\u00e1n tan violentas como las vividas por los municipios de Valonia del Este durante el desastroso verano de 2021, pero tendr\u00e1n sin embargo efectos importantes, que obligar\u00e1n a las autoridades locales a dedicar cada vez m\u00e1s recursos a proteger a las personas y los territorios de los estragos causados por las perturbaciones clim\u00e1ticas. Cuando las olas de calor amenazan la salud o la vida de los ciudadanos m\u00e1s vulnerables, incluidos los ni\u00f1os en las escuelas, las personas en residencias de ancianos y los pacientes en hospitales; cuando la sequ\u00eda afecta a las cosechas; cuando las inundaciones y las lluvias torrenciales hacen inhabitables viviendas y edificios p\u00fablicos, las autoridades locales y su personal est\u00e1n en primera l\u00ednea. Cuando se multiplican las epidemias, ligadas a la deforestaci\u00f3n y la urbanizaci\u00f3n, tambi\u00e9n se pide a las autoridades locales que organicen centros de vacunaci\u00f3n, distribuyan mascarillas, apliquen y hagan cumplir medidas de distanciamiento social, est\u00e9n al pendiente de las personas aisladas, informen a la poblaci\u00f3n y entierren a los muertos. <\/p>\n\n\n\n Este aumento de las responsabilidades locales es tanto m\u00e1s grave cuanto que, al mismo tiempo, muchas de esas ciudades se enfrentan a los efectos de la transici\u00f3n hacia econom\u00edas y sociedades sin emisiones de carbono. Una de las formas en que la Uni\u00f3n Europea ha intentado reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero ha sido fomentar, directa o indirectamente, la deslocalizaci\u00f3n de las formas m\u00e1s contaminantes de producci\u00f3n industrial a otras partes del mundo. Una pol\u00edtica comercial ultraliberal, desprovista durante mucho tiempo de normas sociales y medioambientales, combinada con la introducci\u00f3n de un mercado libre de cr\u00e9ditos de carbono, ha contribuido a acelerar la destrucci\u00f3n de la industria europea, en beneficio de otras regiones del mundo, y de China en particular. Se han destruido decenas de miles de puestos de trabajo, sobre todo en el \u00abcreciente f\u00f3sil<\/a>\u00ab <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span> europeo que se extiende desde el norte de Inglaterra hasta Silesia, pasando por Nord-Pas-de-Calais, Valonia y el Ruhr. En el proceso, miles de hect\u00e1reas de tierras productivas se transformaron en p\u00e1ramos industriales cuyos costos de limpieza y reurbanizaci\u00f3n se dejaron, seg\u00fan la vieja regla de privatizar los beneficios y socializar los costos, a cargo de las autoridades p\u00fablicas. <\/p>\n\n\n\n Una de las formas en que la Uni\u00f3n Europea ha intentado reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero ha sido fomentar, directa o indirectamente, la deslocalizaci\u00f3n de las formas m\u00e1s contaminantes de producci\u00f3n industrial a otras partes del mundo.<\/p>paul magnette<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Esta cat\u00e1strofe humana y natural en el coraz\u00f3n de lo que fue el centro de la revoluci\u00f3n industrial mundial -y la cuna de la integraci\u00f3n europea- es un anticipo de lo que espera a muchas otras regiones si la transici\u00f3n a una econom\u00eda y una sociedad bajas en carbono se deja al arbitrio del libre mercado. No es de extra\u00f1ar que esas regiones sean tambi\u00e9n las que experimentan la decadencia pol\u00edtica m\u00e1s grave <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span>. En las sociedades construidas en torno a la industria, la destrucci\u00f3n de las estructuras industriales conduce a la descomposici\u00f3n de las estructuras de la propia sociedad. El movimiento obrero, en sus componentes sindical y pol\u00edtico, es la primera v\u00edctima, y los empresarios pol\u00edticos de extrema derecha han comprendido lo mucho que pueden beneficiarse en estas regiones desoladas de discursos que combinan el rechazo a los extranjeros, la globalizaci\u00f3n y la integraci\u00f3n europea <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Se aprovechan de los temores suscitados por la transici\u00f3n clim\u00e1tica para consolidar su dominio. Cuna de nuestra prosperidad e integraci\u00f3n pol\u00edtica, el creciente f\u00f3sil podr\u00eda convertirse, si se lo deja a su suerte, en el hogar de un \u00abfascismo f\u00f3sil\u00bb <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span> que destruir\u00e1 a\u00fan m\u00e1s el capital social y c\u00edvico de esas regiones.<\/p>\n\n\n\n La \u00fanica buena noticia en este sombr\u00edo diagn\u00f3stico es que las ciudades y los municipios pueden convertirse, si se les dan los medios, en el mejor ant\u00eddoto contra los riesgos de descomposici\u00f3n. En efecto, los entes locales, tanto urbanos como rurales, han sido pioneros en el desarrollo de los servicios colectivos que han estructurado las nuevas sociedades en los albores del Antropoceno. La construcci\u00f3n de redes de alcantarillado y distribuci\u00f3n de agua potable, el alumbrado urbano, la producci\u00f3n y distribuci\u00f3n de gas y electricidad, la construcci\u00f3n de viviendas colectivas, el desarrollo del transporte p\u00fablico -en resumen, todas las infraestructuras materiales esenciales para la vida en una sociedad moderna- fueron esencialmente obra de los municipios y mancomunidades de municipios de la Europa de finales del siglo XIX y principios del XX. Del mismo modo, la prestaci\u00f3n de servicios colectivos para la reproducci\u00f3n de la vida social y el desarrollo de las facultades humanas, desde la asistencia social a la atenci\u00f3n sanitaria, desde las escuelas a los teatros y bibliotecas, desde los parques y jardines a las guarder\u00edas y residencias de ancianos, corr\u00eda a cargo de las autoridades locales mucho antes de convertirse en objeto de pol\u00edticas p\u00fablicas nacionales. <\/p>\n\n\n\n En las sociedades construidas en torno a la industria, la destrucci\u00f3n de las estructuras industriales conduce a la descomposici\u00f3n de las estructuras de la propia sociedad.<\/p>paul magnette<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Teniendo en cuenta esta historia, no es de extra\u00f1ar que las ciudades y municipios tomen la iniciativa a la hora de realizar las inversiones necesarias para la transici\u00f3n a una sociedad neutra en carbono, reviviendo el impulso pionero de principios del Antropoceno. <\/p>\n\n\n\n En conjunto, estas palancas permiten a las autoridades locales dise\u00f1ar vastos proyectos para la transici\u00f3n hacia territorios sin emisiones de carbono. Muchas de ellas han iniciado el movimiento y est\u00e1n intercambiando sus mejores pr\u00e1cticas en redes de ciudades en transici\u00f3n <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n Valorar las competencias y los conocimientos t\u00e9cnicos de las ciudades y pueblos es esencial para amplificar la transici\u00f3n y garantizar que se dise\u00f1e y aplique de forma adaptada a las realidades locales, pero todos estos esfuerzos ser\u00edan en vano si siguieran chocando con las contrafuerzas inherentes al actual modelo europeo de producci\u00f3n y consumo. <\/p>paul magnette<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Sin embargo, esta ambici\u00f3n tropieza con importantes obst\u00e1culos estructurales, que son en gran medida responsabilidad de la Uni\u00f3n Europea, y que deber\u00edan eliminarse en el marco de un Pacto Verde ampliado a los agentes locales. Valorar las competencias y los conocimientos t\u00e9cnicos de las ciudades y pueblos es esencial para amplificar la transici\u00f3n y garantizar que se dise\u00f1e y aplique de forma adaptada a las realidades locales, pero todos estos esfuerzos ser\u00edan en vano si siguieran chocando con las contrafuerzas inherentes al actual modelo europeo de producci\u00f3n y consumo. <\/p>\n\n\n\n Las iniciativas locales, as\u00ed como los \u00abpeque\u00f1os gestos\u00bb de los ciudadanos que se implican activamente en la reducci\u00f3n de sus emisiones, parecen ser la lucha valiente pero infinitamente desigual del David de la transici\u00f3n contra el Goliat del modelo extractivista y productivista. El Pacto Verde solo podr\u00e1 estar a la altura de los retos e implicar decididamente a las entidades regionales y locales en la transici\u00f3n si todas las pol\u00edticas de la Uni\u00f3n se alinean con los objetivos del Acuerdo de Par\u00eds. Sin embargo, estamos muy lejos de conseguirlo: pol\u00edticas p\u00fablicas tan esenciales como la Pol\u00edtica Agr\u00edcola Com\u00fan, la movilidad y el transporte, la competencia y el comercio siguen marcadas por ideolog\u00edas del viejo mundo. En cuanto a las agendas normativas y reglamentarias relativas a veh\u00edculos, bienes de equipo, sistemas de calefacci\u00f3n y ventilaci\u00f3n, productos qu\u00edmicos, obsolescencia programada, etc., siguen estando muy por debajo de las ambiciones planteadas por la propia Uni\u00f3n Europea. Un Pacto Verde ampliado a las autoridades locales deber\u00eda empezar por preguntarles por los obst\u00e1culos estructurales a los que se enfrentan y ajustar las pol\u00edticas de la Uni\u00f3n en consecuencia. <\/p>\n\n\n Tras la invasi\u00f3n de Ucrania, Europa necesita un nuevo contrato social -el Pacto Verde lanzado por la Uni\u00f3n podr\u00eda desempe\u00f1ar este papel-. \u00bfCu\u00e1l es su genealog\u00eda, cu\u00e1les son sus prioridades, c\u00f3mo se est\u00e1 transformando? Este nuevo n\u00famero de la GREEN, dirigida por Laurence Tubiana, cruza escalas y enfoques y plantea una pregunta clave, tras la COP27 de Sharm el-Sheikh: \u00bfc\u00f3mo construir la transici\u00f3n ecol\u00f3gica en la asimetr\u00eda?<\/p>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\tCiudades a la vanguardia de la transici\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n Las ciudades como palanca para la neutralidad del carbono<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
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