{"id":115418,"date":"2026-10-20T10:44:06","date_gmt":"2026-10-20T08:44:06","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=115418"},"modified":"2026-10-20T10:44:15","modified_gmt":"2026-10-20T08:44:15","slug":"guerra-centros-de-datos-ucrania-ataca-corazon-de-hierro-internet-ruso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/10\/20\/guerra-centros-de-datos-ucrania-ataca-corazon-de-hierro-internet-ruso\/","title":{"rendered":"La guerra de los centros de datos: Ucrania ataca el \u00abcoraz\u00f3n de hierro\u00bb del internet ruso"},"content":{"rendered":"\n
Pruebe <\/em>el Grand Continent. Ideas y an\u00e1lisis que no se encuentran en ning\u00fan otro sitio. Pero que pronto ver\u00e1 por todas partes. En su bandeja de entrada a partir de 8 euros al mes.<\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n Los tel\u00e9fonos y las aplicaciones que utilizamos a diario se han convertido en uno de los campos de batalla inesperados de las guerras de esta d\u00e9cada y, con ellos, las infraestructuras que permiten su funcionamiento. Esto es especialmente cierto en un r\u00e9gimen autoritario como el de Rusia, donde la injerencia del Estado en la vida digital de los ciudadanos es cada vez m\u00e1s flagrante y se ha visto amplificada por la retirada de las empresas occidentales. Con el pretexto de la lucha contra los drones ucranianos, el Kremlin, por ejemplo, lleva a cabo con regularidad cortes de acceso a internet desde los tel\u00e9fonos m\u00f3viles. <\/p>\n\n\n\n Sin embargo, ante los inconvenientes que plantea esta pr\u00e1ctica, las autoridades rusas han ido estableciendo, desde el oto\u00f1o de 2025, \u00ablistas blancas\u00bb de sitios web y aplicaciones que quedan exentas de estas restricciones. Entre ellas se encuentran Gosuslugi, el portal de servicios p\u00fablicos; VK (incluido MAX, el servicio de mensajer\u00eda en l\u00ednea promovido por el Estado); la plataforma de video Rutube; y los mercados online Ozon y Wildberries, <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> pero tambi\u00e9n el conjunto de servicios de una empresa que se ha convertido en fundamental para internet en Rusia, a saber, Yandex (\u042f\u043d\u0434\u0435\u043a\u0441). Es precisamente este internet aislado el que Kiev tiene ahora en el punto de mira.<\/p>\n\n\n\n Empecemos por los hechos. En la noche del 7 al 8 de octubre de 2026, unos drones ucranianos atacan Sasovo, en la regi\u00f3n de Riaz\u00e1n, a unos 300 kil\u00f3metros al sureste de Mosc\u00fa. El objetivo no es ni una refiner\u00eda, ni un dep\u00f3sito de armas, ni un centro de clasificaci\u00f3n, sino un edificio de Yandex que alberga decenas de miles de servidores que permiten almacenar y procesar los datos necesarios para el funcionamiento de las aplicaciones que utilizan a diario los ciudadanos rusos. La instalaci\u00f3n queda totalmente paralizada. Al d\u00eda siguiente, un segundo centro de datos de la empresa fue atacado en Kaluga y varios m\u00f3dulos quedaron fuera de servicio. El 11 de octubre, le toc\u00f3 el turno al centro de Vladimir, que sufri\u00f3 una aver\u00eda general. As\u00ed pues, en cuatro d\u00edas, tres de los cinco grandes centros de datos de Yandex resultaron afectados. <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span> La elecci\u00f3n de este objetivo no es casual. <\/p>\n\n\n\n Mosc\u00fa tambi\u00e9n se ha preparado para la guerra en este \u00e1mbito: el gobierno ha ido creando pacientemente un entorno digital destinado a controlar el uso que los ciudadanos rusos hacen de sus tel\u00e9fonos inteligentes e internet. <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span> Los servicios nacionales, eficaces, alojados en Rusia y respaldados por un sistema de pago nacional, han ido sustituyendo uno a uno a las plataformas occidentales a medida que estas eran bloqueadas. Pero aquello que el r\u00e9gimen concentra para controlarlo mejor, Ucrania puede ahora atacarlo. Al apuntar a los servidores de Yandex, produce un doble efecto: perturba la vida digital de los rusos y hace as\u00ed que la guerra sea visible en su d\u00eda a d\u00eda, pero, sobre todo, debilita el pacto autocr\u00e1tico que Vladimir Putin ha ido forjando progresivamente con la sociedad, es decir, menos libertades a cambio de una prosperidad relativa y de una estabilidad y una grandeza recuperadas.<\/p>\n\n\n\n\n\n De este modo, Ucrania afecta a dos funciones distintas de una misma infraestructura. Las primeras son internas: pone a prueba la retaguardia rusa en su vida cotidiana, al perturbar servicios relacionados con el trabajo, los desplazamientos, los pagos o el consumo. Tambi\u00e9n afecta, de forma m\u00e1s indirecta, al entorno digital creado por el poder para organizar la percepci\u00f3n que los ciudadanos rusos tienen de la realidad.<\/p>\n\n\n\n Las segundas son externas: esas mismas infraestructuras forman parte del sustrato material de las operaciones de informaci\u00f3n mediante las cuales Rusia pretende debilitar desde dentro a las sociedades adversarias, lo que denominamos \u00abpoder de corrosi\u00f3n\u00bb. Aunque no pueda destruir los mecanismos que llevan a cabo estas operaciones, Ucrania puede afectar a las condiciones materiales.<\/p>\n\n\n\n La propia Yandex ha encontrado una expresi\u00f3n muy acertada para referirse a sus instalaciones, a las que denomina el \u00abcoraz\u00f3n de hierro\u00bb de la empresa. De hecho, aunque el mundo digital da f\u00e1cilmente la impresi\u00f3n de ser un mundo inmaterial, compuesto por b\u00fasquedas, mapas, mensajes y modelos de inteligencia artificial, esta imagen nos recuerda que se sustenta en edificios reales, l\u00edneas el\u00e9ctricas, sistemas de refrigeraci\u00f3n, fibras \u00f3pticas y racimos de procesadores extremadamente costosos. Al atacar los centros de datos con drones, Ucrania apunta precisamente a esta base material. <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span> Del mismo modo que el \u00abSea Power\u00bb del almirante Mahan se basaba en toda una red de instalaciones terrestres que garantizaban el poder de proyecci\u00f3n de los buques, <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span> el \u00abDigital Power\u00bb o \u00abpoder digital\u00bb de un Estado contempor\u00e1neo requiere infraestructuras electr\u00f3nicas y materiales tangibles, que los misiles y los drones pueden destruir. <\/p>\n\n\n\n Por lo tanto, esta operaci\u00f3n no es una mera prolongaci\u00f3n de los \u00abataques en profundidad\u00bb ucranianos. Tras las infraestructuras ferroviarias, las refiner\u00edas o el comercio en l\u00ednea<\/a>, Kiev ataca ahora instalaciones que sustentan a la vez la econom\u00eda convencional, la soberan\u00eda tecnol\u00f3gica y una parte del entorno informativo ruso. Hasta entonces situadas a una distancia respetable del frente, estas infraestructuras se hab\u00edan librado de los ataques. Pero la situaci\u00f3n ha cambiado con la entrada en servicio de drones y misiles dise\u00f1ados y fabricados en Ucrania, como el dron FP-1 o el misil de crucero FP-5 Flamingo: han proporcionado a Ucrania un alcance de entre 1 500 y 3.000 kil\u00f3metros y han liberado a Kiev de las restricciones que regulan el uso de armas europeas y estadounidenses contra el territorio ruso. En la campa\u00f1a de \u00absanciones de largo alcance\u00bb lanzada por Volodimir Zelenski, los servidores de Yandex constituyen, por tanto, un objetivo de gran importancia funcional, debido al n\u00famero de actividades, servicios y capacidades que dependen de este nodo de infraestructura digital.<\/p>\n\n\n\n Aprovechando el cierre o la prohibici\u00f3n de las grandes plataformas occidentales en Rusia, Yandex cumple, para los particulares, funciones comparables a las de Google, Waze, Uber y Netflix juntas. Yandex cuenta con cerca del 70 % del mercado ruso de b\u00fasquedas en l\u00ednea. Su aplicaci\u00f3n Yandex Go agrupa servicios de taxis, repartos y coche compartido, y cuenta con m\u00e1s de 58 millones de usuarios. Su suscripci\u00f3n Yandex Plus, que da acceso a pel\u00edculas y series en l\u00ednea, m\u00fasica en streaming y ventajas en otros servicios del grupo, cuenta por su parte con cerca de 45 millones de suscriptores. <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span> Para las empresas, Yandex es una mezcla entre Gmail y OVHcloud. Yandex Cloud contaba con un total de 64.000 clientes en el verano de 2026, desde grandes grupos hasta PYMES. Yandex 360, que agrupa servicios de correo electr\u00f3nico, almacenamiento y trabajo colaborativo, contaba por su parte con m\u00e1s de 117 millones de usuarios y 185.000 empresas clientes, especialmente en los sectores de la inform\u00e1tica, el comercio, la construcci\u00f3n, la industria y los servicios. <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span> Por \u00faltimo, para el Estado, Yandex constituye uno de los pilares de una soberan\u00eda digital que se ve amenazada por las sanciones. Estos tres niveles de dependencia han convertido poco a poco a Yandex en una infraestructura fundamental de la vida digital rusa. <\/p>\n\n\n\n As\u00ed pues, Yandex sabe lo que buscan los rusos, pero tambi\u00e9n ad\u00f3nde van, qu\u00e9 ven y qu\u00e9 les apetece comer. Desde hace poco, estos datos alimentan una inteligencia artificial, Alice AI, integrada en el buscador, al igual que las respuestas generadas por los AI Overviews de Google. <\/span>8<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n\n Pero la comparaci\u00f3n con Google se queda ah\u00ed. Yandex se parece m\u00e1s a un ecosistema integrado al estilo chino, como Tencent o Alibaba. Todo el sistema se basa en un identificador \u00fanico (Yandex ID), una suscripci\u00f3n (Yandex Plus) y un medio de pago (Yandex Pay), que da acceso a decenas de servicios interconectados entre s\u00ed, desde una simple b\u00fasqueda en internet hasta pedir un taxi, pasando por la entrega de comida a domicilio o el cine en l\u00ednea. Wildberries ya reun\u00eda el equivalente a Amazon, Le Bon Coin, FedEx y Cr\u00e9dit Agricole. Yandex concentra por s\u00ed solo funciones que ninguna empresa occidental re\u00fane. Es esta integraci\u00f3n la que constituye su fuerza comercial, ya que cada servicio conduce al usuario hacia los dem\u00e1s. <\/p>\n\n\n\n Pero esa centralidad es tambi\u00e9n su punto d\u00e9bil estrat\u00e9gico. La concentraci\u00f3n de las infraestructuras aumenta su vulnerabilidad y va en contra de uno de los principios fundamentales de internet, concebida como una red distribuida precisamente para evitar que, en caso de ataque, la destrucci\u00f3n de un peque\u00f1o n\u00famero de nodos centrales comprometa todo el sistema. En otras palabras, cuanto m\u00e1s integrado est\u00e1 el ecosistema, m\u00e1s se propaga el fallo de un nodo. Esta centralidad se ha visto reforzada a\u00fan m\u00e1s por la ruptura, en 2024, con la antigua empresa matriz neerlandesa, Yandex N.V. Esta \u00faltima se vio obligada a ceder sus actividades a un consorcio de inversores designado por Mosc\u00fa, encargado de \u00abrusificar\u00bb sus activos, por 5.4 mil millones de d\u00f3lares y con un descuento de al menos el 50 %. Desde entonces, las actividades internacionales de la antigua sociedad matriz han pasado a denominarse Nebius. <\/span>9<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n \u00bfQu\u00e9 inter\u00e9s ten\u00eda el Kremlin en esta \u00abrusificaci\u00f3n\u00bb? En una econom\u00eda sometida a sanciones, este tipo de infraestructura garantiza la soberan\u00eda digital. De hecho, el valor estrat\u00e9gico de los actores nacionales crece a medida que el pa\u00eds se aleja de los proveedores occidentales. Lejos de ser meros mercados, la investigaci\u00f3n, la nube, los servicios cartogr\u00e1ficos o incluso la inteligencia artificial son, por tanto, capacidades indispensables para Rusia, a fin de no depender de ning\u00fan actor externo. Bajo sanciones y preocupada por preservar su libertad de acci\u00f3n estrat\u00e9gica, Rusia no pod\u00eda basar su arquitectura digital cr\u00edtica en San Francisco o Shenzhen. As\u00ed, Yandex se ha convertido en el pilar de este \u00abinternet de reserva\u00bb, en gran medida soberano.<\/p>\n\n\n\n El primer ataque, en Sasovo, es el m\u00e1s espectacular. En la noche del 7 al 8 de octubre, unos drones provocaron un incendio en las instalaciones, situadas a m\u00e1s de 500 kil\u00f3metros del frente ucraniano. R\u00e1pidamente, Yandex anunci\u00f3 que el centro de datos hab\u00eda sufrido \u00abda\u00f1os graves\u00bb y hab\u00eda quedado totalmente inoperativo. Ning\u00fan empleado result\u00f3 herido. Reuters<\/em> informa de que las instalaciones albergan decenas de miles de servidores y dos de los tres superordenadores de Yandex, que permiten el funcionamiento de una inteligencia artificial propia, utilizada en el conjunto de programas y aplicaciones de la empresa. En las horas siguientes, las perturbaciones se extienden a servicios de terceros, llegando incluso a una empresa p\u00fablica de autobuses de la regi\u00f3n de Mosc\u00fa, que suspende temporalmente su venta de billetes en l\u00ednea. Detector404, un servicio de seguimiento de fallos digitales, registr\u00f3 m\u00e1s de 58.000 notificaciones en 24 horas. Las acciones de Yandex caen alrededor de un 3 % en la Bolsa de Mosc\u00fa. <\/span>10<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Bajo la amenaza de sanciones y con el objetivo de preservar su libertad de acci\u00f3n estrat\u00e9gica, Rusia no pod\u00eda basar su infraestructura digital cr\u00edtica en San Francisco o Shenzhen.<\/p>Antony Dabila, Alexandre Escudier, Jean-Fran\u00e7ois Marti<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n El 9 de octubre se produjo un segundo ataque en Kaluga, a unos 160 kil\u00f3metros al suroeste de Mosc\u00fa. Yandex confirma que parte de la infraestructura est\u00e1 fuera de servicio. El fabricante ucraniano Fire Point afirma que el ataque se llev\u00f3 a cabo con drones FP-1. Volodimir Zelenski ha presentado expl\u00edcitamente estos ataques como una respuesta a los ataques rusos contra las infraestructuras digitales ucranianas. <\/span>11<\/sup><\/a><\/span><\/span> En este \u00e1mbito, la protecci\u00f3n de Ucrania es parcial. El 17 de febrero de 2022, es decir, una semana antes de la invasi\u00f3n a gran escala, una ley autoriz\u00f3 el almacenamiento de datos p\u00fablicos fuera del territorio nacional. As\u00ed, los servicios en la nube ubicados en el extranjero \u2014en particular, Amazon Web Services y Microsoft\u2014 hab\u00edan copiado, ya desde los primeros d\u00edas de la guerra, gran parte de los registros del Estado (poblaci\u00f3n, catastro, fiscalidad, banca, educaci\u00f3n). <\/span>12<\/sup><\/a><\/span><\/span> Los servicios de algunos operadores pudieron mantenerse gracias a centros de respaldo. Este es, por ejemplo, el caso de Datagroup, uno de los principales operadores ucranianos de telecomunicaciones y servicios digitales, que asegur\u00f3 que todos sus servicios segu\u00edan funcionando desde sus centros de respaldo, tras el ataque ruso del 25 de septiembre de 2026 contra su centro de datos de Kiev. <\/span>13<\/sup><\/a><\/span><\/span> Estas copias de seguridad reducen el riesgo de que la destrucci\u00f3n de un servidor provoque la p\u00e9rdida definitiva de los datos, un riesgo al que Rusia podr\u00eda estar, por tanto, m\u00e1s expuesta. Esta \u00abt\u00e1ctica\u00bb tambi\u00e9n se emplea en los \u00e1mbitos industrial y financiero: parte de la profundidad estrat\u00e9gica ucraniana se encuentra ahora fuera del territorio nacional, en el espacio europeo, y escapa as\u00ed a los misiles y drones rusos.<\/p>\n\n\n\n Estos ataques ucranianos contra Yandex ponen de manifiesto las limitaciones de la estrategia de concentraci\u00f3n de infraestructuras llevada a cabo por Rusia. En esta ocasi\u00f3n, las repercusiones en las empresas clientes se hacen evidentes. Yandex est\u00e1 cerrando acuerdos con otros proveedores de servicios en la nube para transferir con car\u00e1cter de urgencia determinadas cargas de trabajo, mientras que una peque\u00f1a empresa citada por Reuters<\/em> ya no puede acceder ni a su servicio principal ni a su copia de seguridad, ambos alojados en Yandex Cloud. Las acciones de Yandex caen m\u00e1s de un 4 % durante la sesi\u00f3n. <\/span>14<\/sup><\/a><\/span><\/span> Finalmente, el 11 de octubre, Yandex anuncia que su centro de datos de Vladimir, a unos 180 kil\u00f3metros al este de Mosc\u00fa, ha resultado a su vez da\u00f1ado por drones y ha dejado de funcionar por completo. No se han registrado heridos, pero algunos servicios han dejado de estar disponibles. <\/span>15<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Los ataques contra Yandex no son m\u00e1s que la continuaci\u00f3n de un giro estrat\u00e9gico iniciado unos meses antes. Los primeros en ser blanco de los ataques de Ucrania, a partir del 18 de julio de 2026, fueron los almacenes de Wildberries, el principal actor ruso del comercio electr\u00f3nico. Estos ataques contra infraestructuras civiles de gran importancia funcional pon\u00edan de manifiesto una ampliaci\u00f3n de los objetivos ucranianos, capaces de afectar a la econom\u00eda rusa mucho m\u00e1s all\u00e1 del lugar atacado. <\/span>16<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n A finales de julio, seg\u00fan declaraciones de Wildberries, siete almacenes habr\u00edan sufrido da\u00f1os, lo que supone aproximadamente el 10 % de su capacidad de almacenamiento declarada. La empresa busca entonces lugares alternativos en Kazajist\u00e1n. Las p\u00e9rdidas y los retrasos han afectado a decenas de miles de peque\u00f1os comerciantes que dependen de la plataforma. <\/span>17<\/sup><\/a><\/span><\/span> A mediados de agosto, la campa\u00f1a cobr\u00f3 una nueva dimensi\u00f3n: seg\u00fan el Ministerio de Defensa ucraniano y el Institute for the Study of War, siete de los diez mayores centros log\u00edsticos del grupo hab\u00edan quedado fuera de servicio, como el complejo de Koledino, en la regi\u00f3n de Mosc\u00fa. Unos d\u00edas m\u00e1s tarde, el 22 de agosto, Kiev afirmaba haber atacado los 15 centros log\u00edsticos m\u00e1s grandes de Wildberries. En cinco semanas, m\u00e1s de 20 almacenes resultaron afectados. <\/span>18<\/sup><\/a><\/span><\/span> Ese mismo d\u00eda, el segundo actor del sector, Ozon, tambi\u00e9n fue blanco de los ataques, lo que le hizo perder cerca del 30 % en la Bolsa de Mosc\u00fa dos d\u00edas despu\u00e9s. <\/span>19<\/sup><\/a><\/span><\/span> Las p\u00e9rdidas de los vendedores de Wildberries se estiman entre 215.000 y 280.000 millones de rublos. Seg\u00fan estos, solo entre el 5 % y el 7 % de las p\u00e9rdidas estar\u00edan cubiertas por los pagos de \u00abayuda\u00bb concedidos por la plataforma. Por lo tanto, el Estado tuvo que intervenir mediante un decreto del 25 de agosto que organizaba el aplazamiento de los impuestos y las cotizaciones de los vendedores afectados. <\/span>20<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n\n Este reparto de las p\u00e9rdidas ofrece otro punto de comparaci\u00f3n entre Wildberries y Yandex. El 7 de julio, incluso antes del primer ataque, Wildberries hab\u00eda modificado su contrato de colaboraci\u00f3n para eximirse de toda responsabilidad en caso de da\u00f1os causados por drones o misiles. El 10 de octubre, al d\u00eda siguiente del ataque contra Kaluga, Yandex a\u00f1adi\u00f3 a su vez los ataques con drones y misiles a los casos de fuerza mayor en su acuerdo de uso, al tiempo que aseguraba que estos cambios ten\u00edan \u00fanicamente car\u00e1cter de \u00abaclaraci\u00f3n\u00bb. <\/span>21<\/sup><\/a><\/span><\/span> Tanto Yandex como Wildberries hacen as\u00ed que los costos de la guerra recaigan sobre quienes menos influencia tienen sobre ella: los vendedores, las empresas clientes y los usuarios. <\/p>\n\n\n\n Otro rasgo com\u00fan entre ambas empresas: aunque un \u00abalmac\u00e9n\u00bb de comercio electr\u00f3nico y un \u00abcentro de datos\u00bb no tienen la misma funci\u00f3n, ambos concentran en unos pocos lugares servicios de los que dependen multitud de actores en las fases posteriores del proceso. As\u00ed, la destrucci\u00f3n de un almac\u00e9n puede perturbar los flujos de mercanc\u00edas, mientras que la puesta fuera de servicio de un centro de datos puede afectar a las capacidades de almacenamiento, de c\u00e1lculo, las bases de datos, las aplicaciones, los sistemas de recomendaci\u00f3n y los servicios de inteligencia artificial y, por efecto domin\u00f3, a todas las empresas que utilizan estos \u00faltimos servicios. Sin embargo, el alcance de los ataques contra Yandex es mucho m\u00e1s profundo que en el caso de Wildberries. De hecho, mientras que Wildberries forma parte de la cadena de distribuci\u00f3n, Yandex participa, en una fase m\u00e1s temprana, en una infraestructura transversal de la que dependen tanto las actividades econ\u00f3micas ordinarias como las capacidades de poder del Estado ruso. Por lo tanto, ya no se est\u00e1 afectando a un flujo espec\u00edfico, sino a un nodo clave en el que se entrecruzan los usos civiles, administrativos y estrat\u00e9gicos. Tras el sistema circulatorio del consumo ruso, Ucrania apunta ahora a su sistema nervioso.<\/p>\n\n\n\n La infraestructura de Yandex no solo sustenta la vida digital de los rusos, sino que tambi\u00e9n es un componente crucial para que Rusia desarrolle su capacidad de actuar m\u00e1s all\u00e1 de sus fronteras, especialmente en el \u00e1mbito cognitivo. Cuando un actor, especialmente uno estatal, busca influir en la voluntad de un adversario, puede actuar sobre \u00e9l de varias maneras.<\/p>\n\n\n\n Entre las formas de poder externo que rigen las relaciones entre Estados, pero tambi\u00e9n entre Estados y sociedades adversas, se pueden distinguir tres modos fundamentales: la coacci\u00f3n<\/em>, la atracci\u00f3n<\/em> y la corrosi\u00f3n<\/em>. <\/span>22<\/sup><\/a><\/span><\/span> La coacci\u00f3n consiste en modificar la conducta de un adversario, ya sea mediante la fuerza o mediante la amenaza de recurrir a ella. Por el contrario, mediante la atracci\u00f3n se busca la alineaci\u00f3n voluntaria de los actores en torno a valores, instituciones o formas de vida que se han hecho deseables. Por \u00faltimo, la corrosi\u00f3n no busca ni coaccionar ni seducir, sino debilitar desde dentro a una sociedad adversaria y sus capacidades de cohesi\u00f3n, de juicio y de acci\u00f3n colectiva. La identificaci\u00f3n de problemas comunes y la organizaci\u00f3n de respuestas colectivas se ven dificultadas, ya que la corrosi\u00f3n contribuye a confundir las percepciones y a amplificar la discordia, adem\u00e1s de explotar las fracturas ya existentes.<\/p>\n\n\n\n Tras el sistema circulatorio del consumo ruso, Ucrania apunta ahora a su sistema nervioso.<\/p>Antony Dabila, Alexandre Escudier, Jean-Fran\u00e7ois Marti<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Una misma campa\u00f1a puede combinar estos diversos modos, pero cada uno de ellos se define por el mecanismo que lo pone en marcha. En el caso de Ucrania, el uso de drones se enmarca, en primer lugar, en la acci\u00f3n militar, sin por ello obedecer sistem\u00e1ticamente a una l\u00f3gica coercitiva. Cuando los ataques pretenden o logran deteriorar las condiciones internas del adversario, adquieren una dimensi\u00f3n corrosiva. Se ven entonces afectadas la normalidad social, la confianza en el funcionamiento del r\u00e9gimen, las capacidades materiales y, de forma m\u00e1s indirecta, las condiciones de movilizaci\u00f3n. El objetivo no es necesariamente obtener del Kremlin una concesi\u00f3n sobre un punto concreto, sino m\u00e1s bien aumentar el costo de la reproducci\u00f3n de su poder y del compromiso social que lo sustenta. Por otra parte, existe reciprocidad en el uso de la corrosi\u00f3n como modo de acci\u00f3n: desde 2022, Rusia ataca repetidamente la red el\u00e9ctrica ucraniana; en oto\u00f1o de 2026, tambi\u00e9n atac\u00f3 en varias ocasiones centros de datos. Estos \u00faltimos ataques han sido presentados por el Kremlin como una \u00abdesintoxicaci\u00f3n digital obligatoria\u00bb impuesta a los ucranianos. <\/span>23<\/sup><\/a><\/span><\/span> A estos ataques, Kiev afirma hoy estar respondiendo.<\/p>\n\n\n\n Este tipo de acci\u00f3n exterior lleva mucho tiempo bajo el control de Rusia, gracias al desarrollo de instrumentos especializados: medios de comunicaci\u00f3n, servicios de inteligencia, canales pol\u00edticos y digitales, cuentas falsas, campa\u00f1as coordinadas, operaciones clandestinas o automatizadas. Sin embargo, este vasto aparato coordinado por el Kremlin no debe confundirse con Yandex, y nada garantiza que estos tres centros de datos se\u00f1alados por Ucrania alberguen granjas de trolls, redes clandestinas o centros operativos de las campa\u00f1as rusas de influencia.<\/p>\n\n\n\n La confusi\u00f3n surgida tras los ataques demuestra que esta distinci\u00f3n es necesaria: han circulado gr\u00e1ficos que muestran el colapso de ciertos flujos automatizados procedentes de Yandex como prueba de la neutralizaci\u00f3n de una parte de los \u00abbots rusos\u00bb. En realidad, la mayor\u00eda de esos flujos no estaban relacionados con redes pol\u00edticas clandestinas, sino que proced\u00edan de robots de indexaci\u00f3n y otros servicios t\u00e9cnicos de Yandex. <\/span>24<\/sup><\/a><\/span><\/span> Por lo tanto, ser\u00eda err\u00f3neo reducir el alcance de estos ataques a la supuesta destrucci\u00f3n de \u00abgranjas de trolls\u00bb y, m\u00e1s a\u00fan, ello llevar\u00eda a pasar por alto un fen\u00f3meno estrat\u00e9gicamente m\u00e1s profundo. <\/p>\n\n\n\n Yandex se basa en la computaci\u00f3n, el almacenamiento, los modelos, las herramientas de an\u00e1lisis, los motores de b\u00fasqueda, los sistemas de recomendaci\u00f3n y las plataformas capaces de difundir contenidos. Todos estos recursos son necesarios para llevar a cabo una operaci\u00f3n de influencia y, por su propia naturaleza, no est\u00e1n destinados a la subversi\u00f3n, ya que tambi\u00e9n se utilizan con fines econ\u00f3micos, administrativos, militares o, simplemente, en el uso digital cotidiano. Sin embargo, en el marco de una estrategia destinada a modificar las percepciones y los comportamientos de las sociedades adversarias, estos recursos se convierten en la base t\u00e9cnica necesaria para llevarla a cabo. Aunque los ataques contra Yandex no tienen como objetivo directo un dispositivo de desestabilizaci\u00f3n, pueden producir un efecto anticorrosivo. Al mermar las capacidades generales de c\u00e1lculo, alojamiento, almacenamiento o difusi\u00f3n, pueden desorganizar ciertos instrumentos de influencia sin destruir el aparato que los pone en marcha. La pol\u00e9mica que sigui\u00f3 a los ataques ha confundido estos dos niveles; sin embargo, pone de manifiesto una dependencia muy real y devuelve la materialidad a las operaciones de \u00abguerra h\u00edbrida\u00bb \u2014las m\u00e1s inmateriales en apariencia\u2014, que de repente se han vuelto tangibles gracias a la imagen de los centros de datos en llamas. <\/p>\n\n\n\n De este modo, la campa\u00f1a puede tener dos efectos distintos: uno, potencialmente corrosivo en Rusia, si va minando poco a poco la base pol\u00edtica sobre la que se sustenta la normalidad social del r\u00e9gimen; y, en segundo lugar, uno potencialmente anticorrosivo en el exterior, si debilita los medios mediante los cuales Rusia intenta corroer la normalidad social de las sociedades adversarias.<\/p>\n\n\n\n Dada la fuerte integraci\u00f3n de los servicios de Yandex en la vida cotidiana del pa\u00eds, su interrupci\u00f3n obliga a ir m\u00e1s all\u00e1 de la mera cuesti\u00f3n de sus usos estrat\u00e9gicos. Esto plantea otra cuesti\u00f3n, de car\u00e1cter pol\u00edtico: \u00bfqu\u00e9 ocurre cuando la guerra, que durante mucho tiempo se ha mantenido f\u00edsicamente alejada de gran parte de la poblaci\u00f3n, empieza a afectar a su vida cotidiana?<\/p>\n\n\n\n En los reg\u00edmenes autoritarios contempor\u00e1neos, no es necesario que todos los ciudadanos se crean cada afirmaci\u00f3n oficial. Seg\u00fan Sergei Guriev y Daniel Treisman, los \u00abaut\u00f3cratas informativos\u00bb buscan sobre todo mantener una reputaci\u00f3n de competencia. <\/span>25<\/sup><\/a><\/span><\/span> Por lo tanto, ocultan la informaci\u00f3n desfavorable, fomentan una narrativa de \u00e9xito y, sobre todo, disimulan los indicios de fracaso. <\/p>\n\n\n\n Existe, por tanto, un conjunto de mediaciones que seleccionan, jerarquizan y hacen m\u00e1s o menos visibles ciertos fragmentos de la realidad, hasta el punto de alterar lo que parece espont\u00e1neamente veros\u00edmil, y ello incluso antes de que se forme una opini\u00f3n expl\u00edcita. Se puede hablar de un \u00abr\u00e9gimen de lo plausible\u00bb. En la Rusia contempor\u00e1nea, la realidad social no est\u00e1, evidentemente, fabricada por los medios de comunicaci\u00f3n controlados, las plataformas digitales, los motores de b\u00fasqueda o los sistemas de recomendaci\u00f3n. Estos, en cambio, contribuyen a organizar lo que se vuelve colectivamente perceptible, acentuando o difundiendo ciertos hechos y favoreciendo unos marcos de interpretaci\u00f3n frente a otros. Hacer creer en sus propias afirmaciones no es, por tanto, el \u00fanico reto del poder; se trata, m\u00e1s ampliamente, de preservar un entorno perceptivo en el que los hechos puestos a disposici\u00f3n sigan prest\u00e1ndose espont\u00e1neamente a interpretaciones que le resulten favorables.<\/p>\n\n\n\n El mantenimiento de este entorno se ha visto facilitado durante mucho tiempo por la distancia f\u00edsica respecto al conflicto. <\/p>\n\n\n\n El frente segu\u00eda estando lejos. La violencia de la guerra y sus costos humanos y presupuestarios no afectaban a gran parte de la poblaci\u00f3n rusa: el transporte funcionaba, los servicios digitales estaban disponibles, las tiendas realizaban entregas y, en el caso de algunos colectivos, sus ingresos iban en aumento. Aunque la guerra pudiera estar omnipresente en el discurso p\u00fablico, no se impon\u00eda con la misma intensidad en la vida cotidiana.<\/p>\n\n\n\n\n\n Esta sensaci\u00f3n de normalidad que se mantiene en tiempos de guerra es un recurso pol\u00edtico. Prolonga uno de los antiguos pilares del compromiso establecido entre el r\u00e9gimen de Putin y una parte de la sociedad rusa: una restricci\u00f3n de las libertades aceptada a cambio de recuperar la prosperidad y la estabilidad. Aleksei Makarkin y Peter Oppenheimer describ\u00edan ya en 2011 un \u00abcontrato social\u00bb en el que una parte importante de la poblaci\u00f3n aceptaba un poder relativamente autoritario siempre que este garantizara la estabilidad econ\u00f3mica y la mejora de las condiciones de vida. <\/span>26<\/sup><\/a><\/span><\/span> mientras que Igor Logvinenko pon\u00eda de manifiesto el papel de la pol\u00edtica social y la redistribuci\u00f3n en la estabilidad del r\u00e9gimen. <\/span>27<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Desde 2022, este contrato ha cambiado sin desaparecer. Se han desviado recursos hacia la industria militar y algunos salarios se han financiado con la econom\u00eda de guerra. Pero esta \u00faltima tambi\u00e9n ha provocado inflaci\u00f3n, escasez de mano de obra<\/a>, tasas de inter\u00e9s elevadas y desequilibrios crecientes entre los sectores militar y civil. <\/span>28<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n La evoluci\u00f3n conjunta de las dos cl\u00e1usulas de este compromiso confiere a los ataques de octubre su alcance pol\u00edtico. La primera cl\u00e1usula, la de las libertades, ha sido mermada por el propio poder, de forma paciente desde 2014 y de manera brutal desde 2022, en nombre de la guerra. La segunda, la del confort, se ve ahora mermada por los drones. Menos libertades y menos confort: el contrato autocr\u00e1tico sufre potencialmente un efecto de tijera.<\/p>\n\n\n\n Yandex encarna esta segunda cl\u00e1usula mejor que ning\u00fan otro actor. Las clases medias de las grandes ciudades \u2014que constituyeron uno de los principales focos de las movilizaciones de 2011 y 2012\u2014 fueron las primeras beneficiarias de la modernidad digital: taxis solicitados con un simple gesto, comidas y compras entregadas en pocos minutos, tr\u00e1mites realizados en l\u00ednea. Una de las contrapartidas m\u00e1s tangibles del contrato autocr\u00e1tico de Putin se ve, por tanto, afectada por las medidas contra Yandex, que socavan la continuidad de los servicios que utiliza una poblaci\u00f3n urbana y conectada.<\/p>\n\n\n\n Esta progresiva autonomizaci\u00f3n de la vida digital rusa acompa\u00f1a a la ruptura iniciada por el Kremlin con Occidente. Kevin Limonier se ha referido a ello como un \u00abimperio desconectado\u00bb. <\/span>29<\/sup><\/a><\/span><\/span> El movimiento se inicia en 2014. En julio, unos meses despu\u00e9s de la anexi\u00f3n de Crimea, una ley obliga a almacenar en Rusia los datos personales de los ciudadanos rusos. Ese mismo a\u00f1o, tras el cese de los servicios de Visa y Mastercard a varios bancos sancionados, el Estado cre\u00f3 su propio sistema de tarjetas de pago, cuyas primeras tarjetas, bautizadas como Mir, se emitieron a finales de 2015. <\/span>30<\/sup><\/a><\/span><\/span> Posteriormente, en 2016, una ley responsabiliza a los agregadores de noticias de la informaci\u00f3n que difunden. Desde entonces, Yandex reserva sus \u00abnoticias principales\u00bb a los medios de comunicaci\u00f3n registrados en Roskomnadzor, el organismo regulador de las comunicaciones. <\/span>31<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n En 2019, la ley sobre el \u00abinternet soberano\u00bb obliga a los operadores a instalar equipos de inspecci\u00f3n del tr\u00e1fico controlados por el Estado. Por su parte, otra ley impone la preinstalaci\u00f3n de aplicaciones rusas en los smartphones que se venden en el pa\u00eds. Por \u00faltimo, Yandex acepta someter algunas de sus decisiones estrat\u00e9gicas (cesi\u00f3n de datos personales o de derechos de propiedad intelectual, adquisiciones de participaciones significativas) al veto de una \u00abfundaci\u00f3n de inter\u00e9s p\u00fablico\u00bb en la que participan personas cercanas al poder. <\/span>32<\/sup><\/a><\/span><\/span> Cada una de estas medidas parece de car\u00e1cter t\u00e9cnico. Pero, en conjunto, configuran una Internet nacional que puede aislarse, vigilarse y, llegado el momento, reducirse a lo esencial.<\/p>\n\n\n\n Menos libertades y menos comodidades: el contrato autocr\u00e1tico podr\u00eda sufrir un efecto de tijera.<\/p>Antony Dabila, Alexandre Escudier, Jean-Fran\u00e7ois Marti<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n La invasi\u00f3n de Ucrania aceler\u00f3 el proceso. Facebook e Instagram quedaron bloqueados a partir de marzo de 2022. Ese mismo a\u00f1o, Yandex cedi\u00f3 a VK \u2014un grupo controlado por accionistas cercanos al Estado\u2014 su agregador de noticias y su plataforma de contenidos, denominada Zen. YouTube se va ralentizando poco a poco hasta volverse pr\u00e1cticamente inaccesible en 2024. En 2025, una ley crea una aplicaci\u00f3n de mensajer\u00eda nacional, MAX, desarrollada por VK y preinstalada en todos los smartphones vendidos en Rusia desde el 1 de septiembre. En febrero de 2026, Roskomnadzor ralentiza Telegram y, posteriormente, bloquea WhatsApp, utilizado por m\u00e1s de 100 millones de rusos. <\/span>Cuando el levantamiento de restricciones ofrece oportunidades<\/h2>\n\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n El \u00abcoraz\u00f3n de hierro\u00bb de la red de internet aislada de Rusia<\/h2>\n\n\n\n
Un ecosistema integrado al estilo chino, en lugar de un \u00abGoogle ruso\u00bb<\/h2>\n\n\n\n
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\n <\/picture>\n Tres ataques en cuatro d\u00edas<\/h2>\n\n\n\n
De la guerra de los almacenes a la guerra de los centros de datos<\/h2>\n\n\n\n
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\n <\/picture>\n Infraestructuras digitales con \u00abpoder corrosivo\u00bb<\/h2>\n\n\n\n
El contrato autocr\u00e1tico: un efecto de tijera<\/h2>\n\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n La cl\u00e1usula de las libertades, mermada por el poder<\/h2>\n\n\n\n