{"id":113770,"date":"2026-10-03T17:01:15","date_gmt":"2026-10-03T15:01:15","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=113770"},"modified":"2026-10-03T17:01:22","modified_gmt":"2026-10-03T15:01:22","slug":"el-caso-bardella-y-la-persistencia-del-antisemitismo-en-la-extrema-derecha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/10\/03\/el-caso-bardella-y-la-persistencia-del-antisemitismo-en-la-extrema-derecha\/","title":{"rendered":"El caso Bardella y la persistencia del antisemitismo en la extrema derecha"},"content":{"rendered":"\n
Pierre Savy<\/span>Soral es, en efecto, a la vez nuevo y antiguo, al igual que el libro, por cierto. Es nuevo por la disposici\u00f3n de los temas, que resulta inevitablemente singular: el antisemitismo re\u00fane un conjunto de temas, creencias y prejuicios que se pueden organizar de mil maneras diferentes, una especie de combinatoria. Tambi\u00e9n es novedoso por su forma de comunicarse. No es el \u00fanico, pero utiliza las redes sociales, dispone de una tribuna ilimitada y de una audiencia considerable, a pesar de todas las condenas a las que ha sido objeto.<\/p>\n\n\n\n En cambio, es anticuado porque no ha inventado ninguna tem\u00e1tica especialmente contundente. Ha retomado muchos temas \u2014aunque no todos\u2014 del antisemitismo forjado desde el siglo XIX. La dimensi\u00f3n antijud\u00eda, de origen cristiano, no est\u00e1 muy presente en su obra. Pero la denuncia de la misantrop\u00eda jud\u00eda, el sionismo como complot mundial, la codicia, el poder excesivo: todo eso no es nuevo, y todo eso se encuentra en Soral. Es lo nuevo con lo viejo.<\/p>\n\n\n\n Estoy de acuerdo, esa idea de la sedimentaci\u00f3n es una buena met\u00e1fora. Cuando se escribe un libro que recorre la larga historia de las creencias y los prejuicios, se tiene una perspectiva que invita a hablar de todas esas capas sedimentadas. A largo plazo, s\u00ed que hay sedimentaci\u00f3n; eso es la historia. Y hoy en d\u00eda, muchos temas, si no todos, a\u00fan pueden encontrarse cuando se busca en internet o cuando se lee la prensa antisemita: hay de todo o casi todo. Pero cuando se observa lo que se dice y se escribe hoy en d\u00eda, algunos temas han perdido terreno, o incluso han desaparecido; otros se han reformulado, y otros est\u00e1n en auge.<\/p>\n\n\n\n Tambi\u00e9n estoy de acuerdo con la idea de que hay que distinguir \u2014aunque resulte un poco escol\u00e1stico\u2014 entre racismo y racialismo. El racismo, por desgracia, sigue prosperando, incluso contra los jud\u00edos. La dimensi\u00f3n propiamente racial, basada en una pseudoteor\u00eda elaborada entre finales del siglo XVIII y, sobre todo, durante el siglo XIX y mediados del XX, y que alcanz\u00f3 su punto \u00e1lgido con el nazismo, est\u00e1 en retroceso: sabemos bien que resulta un poco rid\u00edculo creer en ella. Esto no significa que nadie crea en ello. Pero el racismo tiene hoy en d\u00eda un car\u00e1cter m\u00e1s bien cultural, lo que no impide que sea un verdadero racismo, sin basarse en una falsa teor\u00eda de los genes. Esto ha perdido fuerza, y otros temas tambi\u00e9n han perdido fuerza.<\/p>\n\n\n\n Por dos razones bastante importantes, el antisemitismo de origen cristiano ha perdido gran parte de su fuerza. Por un lado, el menor peso de la religi\u00f3n cristiana en nuestra sociedad y en el discurso p\u00fablico, lo que los estudiosos de la contemporaneidad denominan \u00abdescristianizaci\u00f3n\u00bb. Por otro lado, y esto es muy loable, el profundo giro que dio la Iglesia tras el Holocausto: el Concilio Vaticano II, en la d\u00e9cada de 1960, y la promulgaci\u00f3n de Nostra Aetate<\/em>. Todav\u00eda se pueden encontrar estas ideas entre pensadores reaccionarios, en el sentido m\u00e1s estricto del t\u00e9rmino. Pero la idea de que los jud\u00edos sean demasiado ritualistas, de que no comprendan sus Escrituras y, sobre todo, de que hayan matado a Cristo, est\u00e1 menos presente en el discurso.<\/p>\n\n\n\n O bien de forma metaf\u00f3rica. El deicidio, es decir, la idea de que todos los jud\u00edos son culpables de haber matado a Jes\u00fas, y no solo los jud\u00edos de aquella \u00e9poca \u2014lo cual ya es falso\u2014, es un tema tan potente y tan presente en el arte y la cultura occidentales que a\u00fan hoy se sigue encontrando. Una madre palestina que lleva a su hijo muerto en brazos se convierte en una Piedad; los israel\u00edes estar\u00edan matando al pueblo palestino, presentado como Cristo. Pero, aun as\u00ed, est\u00e1 menos presente.<\/p>\n\n\n\n El otro conjunto de temas que ha perdido mucha importancia son las creencias en torno al cuerpo, relacionadas con el racismo del que habl\u00e1bamos: los cuernos, el olor f\u00e9tido, la cola en la parte baja de la espalda. Son creencias quim\u00e9ricas, dif\u00edciles de mantener hoy en d\u00eda, porque el nivel de informaci\u00f3n y las capacidades cognitivas colectivas lo hacen imposible, salvo en algunas mentes especialmente atrasadas.<\/p>\n\n\n\n En \u00e9l se aprecian claramente todos los temas del antisemitismo cl\u00e1sico, el de su \u00abedad de oro\u00bb, por as\u00ed decirlo, el siglo XIX. Un antisemitismo franc\u00e9s que, como acabamos de decir, no es violentamente racista: aunque haya podido decir esas cosas, no es capaz de suscribir las posturas de los nazis. Hay, no obstante, una diferencia, aunque esas declaraciones sean espantosas.<\/p>\n\n\n\n Puede que no haya mencionado a Rothschild, pero est\u00e1 esa idea del \u00abbanco jud\u00edo\u00bb, del dominio mundial por parte de los jud\u00edos, o al menos del proyecto de dominio. En ella se recogen tres de los temas principales que son objeto de cap\u00edtulos espec\u00edficos en nuestro libro. En primer lugar, la conspiraci\u00f3n para dominar el mundo, con los Protocolos de los Sabios de Si\u00f3n<\/em> como tel\u00f3n de fondo: la idea de que, desde el siglo XIX, los jud\u00edos trabajan para dominar el mundo. A continuaci\u00f3n, un tema que se remonta a la Antig\u00fcedad: el de la misantrop\u00eda, el odio al goy<\/em>. Se hace alarde de esta palabra, que simplemente significa \u00abno jud\u00edo\u00bb, para atribuir a los jud\u00edos un odio hacia la humanidad y hacia los dem\u00e1s pueblos; esto queda muy claro en sus mensajes, junto con esa voluntad de dominar a los dem\u00e1s pueblos. Por \u00faltimo, evidentemente, el dinero, el tema m\u00e1s recurrente: la afici\u00f3n por el dinero, el talento para ganarlo, la voluntad de acaparar todo el dinero a trav\u00e9s de los bancos. El segundo es muy antiguo; los otros dos estaban en pleno apogeo en el siglo XIX y a principios del XX.<\/p>\n\n\n\n Es una cuesti\u00f3n complicada. En pocas palabras: desde muy temprano, en los Evangelios, se establece una mala tendencia con un tal Judas, que traiciona a Cristo. Los Evangelios fueron escritos por jud\u00edos, y es importante se\u00f1alarlo, porque se tiende r\u00e1pidamente a tacharlos de antisemitas, lo cual es un poco caricaturesco. Pero Judas tiene el mal gusto de llamarse Judas. En los primeros siglos del primer milenio, algunos Padres de la Iglesia y algunos te\u00f3logos convirtieron a Judas en jud\u00edo. No hace falta ser ling\u00fcista para percibir en \u00abJudas\u00bb a \u00abYehouda\u00bb<\/em>, un nombre que permite convertirlo, por antonomasia, en la encarnaci\u00f3n de los jud\u00edos. As\u00ed pues, se recurre a Judas para criticar la avaricia de los jud\u00edos.<\/p>\n\n\n\n Esta situaci\u00f3n se prolonga y se consolida de forma inquebrantable en la Edad Media, entre los siglos XI y XIV. A los jud\u00edos se les excluye de la propiedad de la tierra y se les orienta hacia los oficios relacionados con el dinero, que ellos practican: el pr\u00e9stamo y el comercio. No son los \u00fanicos, la mayor\u00eda de los prestamistas no son jud\u00edos. Pero durante algunos siglos, esta actividad en el sector financiero acaba de afianzar el clich\u00e9, el estereotipo. Es una etiqueta que ya no ha abandonado al pueblo jud\u00edo. Posteriormente, gracias a esa destreza con los n\u00fameros y la escritura, y a un patrimonio mueble a falta de propiedad inmobiliaria, en la \u00e9poca moderna y en el siglo XIX surgieron grandes bancos jud\u00edos \u2014y tambi\u00e9n protestantes, por cierto\u2014. Se trata de una presencia real en la banca y el comercio, pero que no es inexplicable y, desde luego, tampoco exclusiva.<\/p>\n\n\n\n Podr\u00edamos haber imaginado que todo saliera bien. El problema es que, desde 1948, y sobre todo desde hace unas d\u00e9cadas, existe un conflicto terriblemente violento que moviliza a mucha gente m\u00e1s all\u00e1 de Israel y Palestina. La extrema derecha se encuentra, por tanto, ante una disyuntiva dif\u00edcil: \u00bfa qui\u00e9n odia m\u00e1s, a los jud\u00edos o a los \u00e1rabes?<\/p>\n\n\n\n Hay quien piensa que Israel es el baluarte de la civilizaci\u00f3n \u00abjudeocristiana\u00bb \u2014con comillas, evidentemente\u2014 frente a la amenaza \u00e1rabe e islamista, y que, por lo tanto, hay que apoyar a ese pa\u00eds. Esto resulta a\u00fan m\u00e1s f\u00e1cil dado que actualmente est\u00e1 gobernado por la extrema derecha: alinearse con un pa\u00eds occidental, bastante democr\u00e1tico por el momento y muy militarizado, no tiene nada de complicado. O bien, por el contrario, prevalece el odio hacia los jud\u00edos, y hay que apoyar a los \u00e1rabes, a quienes entonces se les pueden atribuir todo tipo de virtudes. Le Pen padre y buena parte de la extrema derecha, a\u00fan hoy, se inclinan m\u00e1s bien por ese lado. Su coraz\u00f3n se debate entre dos odios.<\/p>\n\n\n\n Soral, por su parte, ya ha tomado una decisi\u00f3n. Tambi\u00e9n hay personas que consiguen unir, a trav\u00e9s del antisemitismo, a quienes tendr\u00edan todo para odiarse. En el entorno de Soral, ahora hay una puerta de par en par abierta a los patriotas de origen \u00e1rabe-musulm\u00e1n, dispuestos a luchar contra el \u00fanico enemigo: el sionismo. Habla muy mal de las mujeres o de los homosexuales, pero, en realidad, lo que le obsesiona es el jud\u00edo.<\/p>\n\n\n\n No. Una vez m\u00e1s, no lo conozco personalmente y no voy a pronunciarme sobre su personalidad. Pero la imagen que transmite es la de un hombre alto, guapo y muy atl\u00e9tico, que, seg\u00fan dicen, levanta pesas. Y, en general, estos j\u00f3venes que hoy rondan los treinta a\u00f1os y que, al parecer, se criaron en parte bajo la influencia de Soral cuando se politizaron en la adolescencia, son receptivos a este discurso. A veces publican cosas extremadamente problem\u00e1ticas sobre las mujeres, y no hay ninguna mujer entre ellos. Quienes estudian la extrema derecha tienen la impresi\u00f3n de que hay m\u00e1s qu\u00edmica entre Soral y estos j\u00f3venes que con Marine Le Pen, por ejemplo.<\/p>\n\n\n\n Por lo tanto, hay algo bastante probable en este planteamiento. El virilismo y el masculinismo est\u00e1n muy presentes en Soral, que es capaz de insultar a las mujeres con todo tipo de ep\u00edtetos con gran facilidad. Tambi\u00e9n insulta a los hombres, pero en el caso de las mujeres es algo espec\u00edfico, siempre de car\u00e1cter sexual: \u00abputa\u00bb, \u00abzorra\u00bb, \u00abchupadora\u00bb, y un largo etc\u00e9tera. Es una faceta muy presente, que podr\u00eda haber seducido a un joven. Pero, una vez m\u00e1s, no lo conozco personalmente.<\/p>\n\n\n\n Baptiste Roger-Lacan<\/span>Es una historia que se puede interpretar en dos niveles. En primer lugar, hay muy pocos motivos para dudar de lo que afirma Mediapart<\/em>, que rara vez se equivoca en este tipo de investigaciones. Y el contexto ofrece muchas razones para creerlo, teniendo en cuenta los discursos, los temas y el imaginario antisemita que pod\u00edan prevalecer en las sedes y federaciones del FN a principios de la d\u00e9cada de 2010. Se trata de un momento en el que Soral cuenta con una audiencia muy importante dentro de la extrema derecha. Fue uno de los primeros en saber aprovechar y canalizar las posibilidades que ofrec\u00edan el video y los medios digitales para eliminar por completo a los intermediarios de su discurso: eludir a los peri\u00f3dicos y llegar directamente a un p\u00fablico receptivo a ese discurso antisemita. Las fechas facilitadas por Mediapart<\/em> coinciden precisamente con este momento \u00e1lgido del discurso de Soral en los c\u00edrculos de extrema derecha, especialmente en los medios digitales.<\/p>\n\n\n\n Lo segundo que llama la atenci\u00f3n es que, a partir de ese momento, Jordan Bardella parece haber interiorizado la l\u00f3gica del doble discurso propia de casi todas las organizaciones de extrema derecha en Europa desde 1945. Existe una distinci\u00f3n estrat\u00e9gica, t\u00e1ctica e interiorizada entre lo que se dice entre nosotros, cuando la secci\u00f3n se re\u00fane o por mensaje, y lo que se dice al exterior. Entre nosotros, nos relacionamos, marcamos nuestra pertenencia a trav\u00e9s de ese discurso y expresamos con toda naturalidad los comentarios m\u00e1s racistas, antisemitas y hom\u00f3fobos. Hacia el exterior, se act\u00faa con moderaci\u00f3n. En este sentido, Fabrice Arfi tiene raz\u00f3n al hablar de \u00abocultaci\u00f3n\u00bb en lugar de \u00abdesatanizaci\u00f3n\u00bb en relaci\u00f3n con el RN desde hace quince a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n Pero, al contrario de lo que se podr\u00eda pensar, esta l\u00f3gica no surge con Marine Le Pen: existe pr\u00e1cticamente desde el nacimiento del partido. La \u00fanica diferencia es que, bajo el liderazgo de Jean-Marie Le Pen, los dirigentes del partido infring\u00edan habitualmente esta norma al realizar p\u00fablicamente declaraciones antisemitas, hom\u00f3fobas, etc. Con la llegada de Marine Le Pen, estas declaraciones, cuando eran p\u00fablicas, sol\u00edan ser sancionadas con la expulsi\u00f3n, salvo cuando la cercan\u00eda con los dirigentes del partido proteg\u00eda a su autor.<\/p>\n\n\n\n El primer caso, poco despu\u00e9s de la llegada de Marine Le Pen a la cabeza del partido, es el de Alexandre Gabriac, una joven promesa del partido y miembro de la \u0152uvre fran\u00e7aise, en un momento en que esta organizaci\u00f3n intentaba infiltrarse en el Front National. Le sacan una foto haciendo el saludo nazi y es expulsado de inmediato. Esto da lugar a debates en el seno del Consejo Nacional del FN, porque Jean-Marie Le Pen se opone a esa expulsi\u00f3n. Se observan entonces dos corrientes, y lo interesante es que no divergen en lo fundamental, sino en c\u00f3mo se trata a quienes no respetan las normas. Ahora bien, los mensajes en cuesti\u00f3n se difundieron, a priori, en el marco de la secci\u00f3n o federaci\u00f3n a la que pertenec\u00eda Jordan Bardella. Su finalidad, creo, era formar parte de esa sociabilidad militante que, en el seno del Front National, se manifiesta, entre otras cosas, a trav\u00e9s de arrebatos racistas y antisemitas. En definitiva, esta historia se inscribe en la larga trayectoria del antisemitismo en la extrema derecha.<\/p>\n\n\n\n Son hip\u00f3tesis. Creo que, durante su ascenso al frente de RN, Bardella quiso encarnar esa nueva imagen supuestamente \u00abdesatanizada\u00bb, con esa idea muy concreta de que el partido habr\u00eda sido satanizado por otros, y no por \u00e9l mismo. Ha querido encarnar un partido supuestamente libre de la cultura y la ideolog\u00eda antisemitas que lo caracterizaban desde su fundaci\u00f3n, en los a\u00f1os setenta. Candidato putativo durante un breve periodo a las elecciones presidenciales, n\u00famero dos cuyo papel parece que, por el momento, va a prolongarse, incluso encarnaba la posibilidad de una normalizaci\u00f3n del partido.<\/p>\n\n\n\n Por todas estas razones, admitir haber hecho esas declaraciones, aunque fuera como un error de juventud, ser\u00eda una estrategia arriesgada. En este caso, eso echar\u00eda por tierra por completo su estrategia y la de Marine Le Pen, en un momento en el que Rassemblement National ha hecho eco de la cuesti\u00f3n del lugar que ocupan los jud\u00edos franceses en la sociedad, y, en t\u00e9rminos m\u00e1s generales, del conflicto israelo-palestino, para reforzar su imagen como \u00fanico escudo frente al \u00abpeligro musulm\u00e1n\u00bb en Francia.<\/p>\n\n\n\n Por el momento, creo que la l\u00ednea va a ser bastante al estilo Trump: negar, negar, negar; probablemente recurrir a teor\u00edas conspirativas en las declaraciones; y sin duda aumentar la violencia hacia quienes se ocupen del asunto. En primer lugar, los periodistas, que tendr\u00e1n que ponerse chalecos de Kevlar; los jueces, si el asunto llega a los tribunales; y, sin duda, los investigadores. El RN volver\u00e1 a una l\u00ednea populista cl\u00e1sica, oponiendo al pueblo \u2014cuya elecci\u00f3n leg\u00edtima y mayoritaria de llevar al RN al poder se ver\u00eda amenazada\u2014 a una peque\u00f1a \u00e9lite titulada y aferrada a sus privilegios. Habr\u00e1 que ver qu\u00e9 m\u00e1s saca a la luz Mediapart<\/em>, pero creo que no admitir\u00e1n nada mientras puedan. Esto no significa que Bardella no vaya a ser apartado, de forma progresiva e imperceptible, de la direcci\u00f3n del RN. Pero no creo que el partido admita que \u00e9l haya podido pronunciar esas palabras.<\/p>\n\n\n\n En la historia de la extrema derecha, y sobre todo en la del antisemitismo, ha proporcionado una plataforma medi\u00e1tica \u2014y, sobre todo, digital\u2014 a un discurso que se mezcla con el antisemitismo cl\u00e1sico. Este discurso presenta a los jud\u00edos como una minor\u00eda cosmopolita y manipuladora, que act\u00faa en favor de sus propios intereses tratando de oprimir a las mayor\u00edas nacionales: esa es la din\u00e1mica cl\u00e1sica del antisemitismo surgido del nacionalismo exclusivo y defensivo de finales del siglo XIX, el que emerge al mismo tiempo que la extrema derecha moderna y acaba por estructurarla. Soral revitaliza este discurso con una interpretaci\u00f3n obsesiva del conflicto israelo-palestino y de Israel como encarnaci\u00f3n visible y manifiesta del designio dominador del pueblo jud\u00edo.<\/p>\n\n\n\n Lo interesante es que a Soral, marginado progresivamente por los medios de comunicaci\u00f3n desde los a\u00f1os noventa hasta los a\u00f1os 2000, se le niega cada vez m\u00e1s el acceso a las cadenas de televisi\u00f3n, a las emisoras de radio y a la casi totalidad de la prensa francesa. Entonces se lanzar\u00e1 a internet, creando una p\u00e1gina web y produciendo videos que se difunden, sobre todo, en YouTube, para convertir ese discurso antisemita en un negocio. Crea una editorial y respalda todo ello con una oferta de contenidos a la venta. Es un cl\u00e1sico: el negocio del antisemitismo es tan antiguo como \u00c9douard Drumont; hay un beneficio econ\u00f3mico que se puede obtener del antisemitismo. De este modo, llega a nuevos p\u00fablicos, sobre todo en la extrema derecha, esos j\u00f3venes que forman parte de las primeras generaciones que buscan explicaciones sobre el mundo en Internet en lugar de en los medios de comunicaci\u00f3n tradicionales.<\/p>\n\n\n\n Por lo tanto, desempe\u00f1a un papel muy importante en ese momento. Goza de una gran popularidad a finales de la d\u00e9cada de 2000 y principios de la de 2010: sus videos se difunden mucho y tienen muchas visualizaciones. Adem\u00e1s, durante un tiempo fue aliado del Front National, que lo ve\u00eda como un canal para captar nuevos votantes, m\u00e1s j\u00f3venes.<\/p>\n\n\n\n Hoy en d\u00eda, el mercado del odio se ha vuelto cada vez m\u00e1s competitivo, tanto en Francia como a escala mundial, y su influencia ha disminuido. No obstante, sigue siendo un referente para toda una parte de la extrema derecha radical. No tengo pruebas de ello \u2014otros investigadores lo saben mejor que yo\u2014, pero estoy seguro de que a\u00fan hoy hay militantes que lo escuchan a puerta cerrada.<\/p>\n\n\n\n No conozco bien lo ultra-contempor\u00e1neo. Me interes\u00e9 por \u00e9l precisamente cuando formaba parte de las redes del RN. Hoy en d\u00eda, ni siquiera sabr\u00eda decir de d\u00f3nde obtiene sus ingresos. \u00bfRecibe algo de dinero de Rusia, o incluso desempe\u00f1a un papel como agente desestabilizador? No tengo ni idea.<\/p>\n\n\n\n En este caso, las analog\u00edas entre ambos son numerosas. Se trata de un intelectual, una figura de la vida intelectual parisina, que se sumerge en el antisemitismo de forma cada vez m\u00e1s obsesiva, porque encuentra en \u00e9l una raz\u00f3n de ser social, medi\u00e1tica y econ\u00f3mica, y que redobla sus excesos antisemitas. Hasta tal punto que resulta dif\u00edcil de encajar en las estructuras partidistas cl\u00e1sicas de la extrema derecha. Es una especie de \u00abempresario antisemita\u00bb creativo de la extrema derecha contempor\u00e1nea.<\/p>\n\n\n\n Aqu\u00ed se pone de manifiesto la capacidad de la extrema derecha para marcar en contra de su propio bando en cuanto se encuentra en apuros. El masculinismo forma parte de la multiplicaci\u00f3n de jerarqu\u00edas que defiende la extrema derecha: su visi\u00f3n del mundo es siempre extremadamente jer\u00e1rquica. Defiende jerarqu\u00edas culturales, sociales, raciales y de g\u00e9nero. Siempre est\u00e1 presente esa idea de una diferencia entre hombres y mujeres, y de cualidades y virtudes masculinas amenazadas. Es un discurso cl\u00e1sico de la extrema derecha.<\/p>\n\n\n\n Soral se ha hecho con ello porque, en ese mercado digital de la radicalidad que surgi\u00f3 a finales de la d\u00e9cada de 2000 y se estructur\u00f3 de verdad a principios de la d\u00e9cada de 2010 en el internet franc\u00e9s, esto le permite diferenciarse y atraer, literalmente, a espectadores. Y no es del todo descabellado por parte de un antisemita tan fan\u00e1tico, ya que tambi\u00e9n existe una tradici\u00f3n, presente entre los nazis, seg\u00fan la cual el jud\u00edo es femenino. El jud\u00edo no est\u00e1 del lado de la fuerza, sino del lado de la astucia; se le atribuir\u00eda una especie de androginia, o incluso de feminidad, opuesta a una cultura viril, jer\u00e1rquica, armada y masculina que se ver\u00eda amenazada. En pocas palabras, los jud\u00edos intentar\u00edan castrar a las sociedades occidentales para someterlas mejor.<\/p>\n\n\n\n Este paralelismo existe desde hace mucho tiempo, como demuestran, entre otros, los trabajos de Val\u00e9rie Igounet sobre el negacionismo. Pero durante mucho tiempo qued\u00f3 relegado a los m\u00e1rgenes. En la extrema derecha se debat\u00eda sobre la cuesti\u00f3n de Israel. El caso de Xavier Vallat est\u00e1 muy bien documentado: el antiguo comisario general para asuntos jud\u00edos se convirti\u00f3 en sionista tras la Segunda Guerra Mundial y defendi\u00f3 la existencia del Estado de Israel, con el argumento de que, si los jud\u00edos ten\u00edan una tierra propia, ya no supondr\u00edan una amenaza para la raza francesa. Se trata de una especie de etnonacionalismo que se aplicar\u00eda de manera coherente incluso a los jud\u00edos. Del mismo modo, una parte muy minoritaria de la izquierda radical planteaba la idea de una equivalencia.<\/p>\n\n\n\n Me parece que el 7 de octubre y la campa\u00f1a de bombardeos llevada a cabo por Israel en Gaza han transformado la naturaleza del debate sobre Israel en Francia. Este debate siempre ha existido, pero ha adquirido una relevancia medi\u00e1tica y pol\u00edtica bastante in\u00e9dita, con nuevas estrategias. En la \u00e9poca de las declaraciones de Bardella de las que hablamos, ese grado de fusi\u00f3n entre antisemitismo y antisionismo segu\u00eda siendo bastante marginal, y solo lo defend\u00edan de esa manera unas pocas figuras, entre ellas Soral.<\/p>\n\n\n\n Quiz\u00e1 dos cosas. La primera: se ha hablado mucho de Soral durante la \u00faltima semana, pero no hay que subestimar la importancia impl\u00edcita de Jean-Marie Le Pen en las declaraciones antisemitas atribuidas a Bardella. <\/p>\n\n\n\n Bardella nunca ha ocultado que se afili\u00f3 al FN por admiraci\u00f3n hacia Jean-Marie Le Pen. Su fascinaci\u00f3n inicial por el partido proviene m\u00e1s bien de su fascinaci\u00f3n por Jean-Marie Le Pen, quien es sin duda el antisemita m\u00e1s famoso de Francia en la segunda mitad del siglo XX. Esta dimensi\u00f3n influye inevitablemente en sus declaraciones. En t\u00e9rminos m\u00e1s generales, del mismo modo que ver videos de Soral, comentarlos y debatir sobre esos temas formaba parte de la cultura partidista y militante del FN a principios de la d\u00e9cada de 2010, la fascinaci\u00f3n por Jean-Marie Le Pen y por sus declaraciones m\u00e1s transgresoras en la Francia de los a\u00f1os 1980, de los a\u00f1os 1980, 1990 y 2000, en particular sus declaraciones antisemitas y negacionistas, formaba parte de esa cultura militante casi clandestina, en cualquier caso te\u00f3ricamente mantenida al margen de los o\u00eddos ajenos. Reforzaba los lazos entre los militantes del RN. Por lo tanto, no hay que subestimar la sombra del antisemitismo de Jean-Marie Le Pen.<\/p>\n\n\n\n El segundo punto es que esta secuencia forma parte de la historia de la extrema derecha en Francia. La extrema derecha francesa, en su versi\u00f3n moderna, se construye no solo en paralelo al surgimiento del antisemitismo moderno, sino de forma pr\u00e1cticamente inseparable de \u00e9l. Exist\u00eda un antijuda\u00edsmo contrarrevolucionario, que produc\u00eda textos en los que se mezclaba la desconfianza hacia el liberalismo econ\u00f3mico y el rechazo a los jud\u00edos, siguiendo modalidades que retomaban las tem\u00e1ticas y los t\u00f3picos del rechazo a los jud\u00edos por parte de los cristianos, especialmente los cat\u00f3licos. Pero el antisemitismo surge a finales de la d\u00e9cada de 1870 en Alemania. Unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, \u00c9douard Drumont y La France juive<\/em> reconfiguran el antisemitismo fusionando elementos procedentes del antijuda\u00edsmo cat\u00f3lico, de la escatolog\u00eda antisemita, milenarista y contrarrevolucionaria, y del antijuda\u00edsmo anticapitalista de una parte de la izquierda, ya que el t\u00e9rmino \u00abantisemitismo\u00bb a\u00fan no exist\u00eda. De ello construy\u00f3 un discurso perfectamente coherente que, seg\u00fan \u00e9l, explicaba el declive de Francia en el contexto de la crisis econ\u00f3mica europea de la d\u00e9cada de 1880.<\/p>\n\n\n\n Fue en esa \u00e9poca, entre los a\u00f1os 1880 y 1890, cuando tambi\u00e9n surgi\u00f3 una extrema derecha reconfigurada en torno a la cuesti\u00f3n nacional. Desde entonces, estos dos fen\u00f3menos \u2014la extrema derecha nacionalista y el antisemitismo\u2014 son inseparables: pr\u00e1cticamente no hay extrema derecha sin antisemitismo, y viceversa. El Front National ha heredado esto. Aunque digan ser de derecha, han enarbolado la bandera de la extrema derecha y, por tanto, la del antisemitismo. Y lo interesante es que han acompa\u00f1ado las transformaciones del antisemitismo a lo largo de las d\u00e9cadas. Resulta casi sorprendente que este partido, esta corriente pol\u00edtica, no consiga desligarse de ello, como si en realidad fuera imposible.<\/p>\n\n\n\n Esto es importante, porque permite recordar que todas las declaraciones antisemitas, hom\u00f3fobas y xen\u00f3fobas detectadas en candidatos del partido no son casualidades. T\u00e9rminos como \u00abdesliz\u00bb o \u00abprovocaci\u00f3n\u00bb son expresiones muy contextuales que, en cierto modo, exculpan al RN como partido. Lo que est\u00e1 ocurriendo hoy demuestra hasta qu\u00e9 punto todo esto es sistem\u00e1tico y forma parte de la identidad del partido, aunque dicha identidad no se asuma p\u00fablicamente en los medios de comunicaci\u00f3n. Este discurso es un elemento profundamente identitario dentro de la cultura militante de Rassemblement National.<\/p>\n\n\n\n Hubo varios momentos en los que se plante\u00f3 la cuesti\u00f3n, y nunca quisieron distanciarse de Jean-Marie Le Pen, ni siquiera tras su muerte. De hecho, tras la muerte de Jean-Marie Le Pen, lo que se observ\u00f3 fue m\u00e1s bien un resurgimiento de la memoria militante y una celebraci\u00f3n del gran luchador nacionalista que se le atribuye haber sido. Acab\u00f3 siendo expulsado en 2015, tras una serie de declaraciones entre 2010 y 2015 que obligaron a Marine Le Pen a apartarlo para mantener su supuesta l\u00ednea de \u00abdesatanizaci\u00f3n\u00bb. Pero, en realidad, ese nacionalismo antisemita y racista nunca se ha abandonado y sigue formando parte de la cultura militante m\u00e1s profunda del partido. Muchos, de una forma u otra, se han nutrido de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n Podemos hablar de Caroline Parmentier y de todo el entorno de Marine Le Pen. Si analizamos las conexiones entre la extrema derecha radical, el RN y los peque\u00f1os movimientos \u2014a veces violentos\u2014 que existen en la extrema derecha y que no participan en el proceso electoral, vemos que son profundas. El partido sigue inmerso en esa fusi\u00f3n \u2014y no en esa uni\u00f3n\u2014 de la derecha y la extrema derecha, que lo ha caracterizado desde principios de la d\u00e9cada de 1970.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":" Las revelaciones de Mediapart han vuelto a poner de actualidad una historia ya antigua. 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Dos acad\u00e9micos de la nueva generaci\u00f3n nos ayudan a desentra\u00f1ar los entresijos de esta historia","display_date":"","new_abstract":true},"yoast_head":"\nDa la impresi\u00f3n de que el antisemitismo es fruto de una acumulaci\u00f3n: los grandes temas, incluidos los medievales que mencionas en tu libro, est\u00e1n presentes. \u00bfSalvo quiz\u00e1 la cuesti\u00f3n racial, que parece estar m\u00e1s bien en declive?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfCu\u00e1les son esos otros temas?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfQu\u00e9 elementos de estas tem\u00e1ticas antisemitas se aprecian en las declaraciones atribuidas a Jordan Bardella?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfPor qu\u00e9 el dinero? \u00bfDe d\u00f3nde viene?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfQu\u00e9 ha cambiado el Estado de Israel, cuando la extrema derecha se muestra tan hip\u00f3crita con \u00e9l?<\/h3>\n\n\n\n
La vertiente machista de Soral… No digo que est\u00e9 presente en Bardella, evidentemente no tengo ni idea. Pero \u00bfno es posible imaginar que, para un joven militante de Rassemblement National de aquella \u00e9poca, eso no fuera algo atroz?<\/h3>\n\n\n\n
En t\u00e9rminos generales, \u00bfqu\u00e9 le parecen las acusaciones de Mediapart<\/em> sobre un antisemitismo al estilo de Soral en el joven Jordan Bardella?<\/h3>\n\n\n\n
Pero entonces, suponiendo, claro est\u00e1, que hubiera dicho esas cosas, \u00bfpor qu\u00e9 no reconocerlo? \u00bfPor qu\u00e9 no decir: \u00abHice eso a los 17 a\u00f1os, todos fuimos j\u00f3venes\u00bb?<\/h3>\n\n\n\n
Dice usted que ese fue el momento de mayor relevancia de Soral, hace unos 13 a\u00f1os. \u00bfC\u00f3mo definir\u00eda su papel en la historia de la extrema derecha y del antisemitismo? \u00bfY por qu\u00e9 cree que ha perdido influencia? Su presencia en Francia es menor, por razones obvias, pero \u00bfestamos seguros de que su estrella se ha apagado?<\/h3>\n\n\n\n
Hoy en d\u00eda tiene una carrera internacional. Se encuentra en Rusia, pero \u00bfdesarrolla all\u00ed una carrera como intelectual?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfC\u00f3mo lo definir\u00eda? A menudo lo describo como un Drumont que se ha encontrado con internet, pero no s\u00e9 si eso es acertado.<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfNo es precisamente su vertiente masculinista lo que lo distingue de Drumont \u2014por razones obvias\u2014 y lo que quiz\u00e1 haya seducido a Jordan Bardella? De hecho, en el art\u00edculo de Mediapart<\/em>, uno de sus antiguos compa\u00f1eros explica que a \u00e9l no le interesaba Soral, sino el masculinismo.<\/h3>\n\n\n\n
En las declaraciones atribuidas a Bardella se aborda la cuesti\u00f3n del sionismo. El t\u00e9rmino se ha difundido ampliamente y se ha vuelto a\u00fan m\u00e1s polis\u00e9mico que antes, hasta el punto de ser sin\u00f3nimo de \u00abjud\u00edo\u00bb para algunas personas que buscan encriptar su mensaje, tanto en la extrema derecha como en la extrema izquierda. \u00bfQu\u00e9 le sugiere esto?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfVe alg\u00fan aspecto que se haya pasado por alto en las reacciones a las revelaciones de Mediapart<\/em>? <\/h3>\n\n\n\n
\u00bfPodr\u00eda Jordan Bardella haberse distanciado de Jean-Marie Le Pen? <\/h3>\n\n\n\n