{"id":112525,"date":"2026-09-30T06:30:00","date_gmt":"2026-09-30T04:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=112525"},"modified":"2026-09-29T23:06:21","modified_gmt":"2026-09-29T21:06:21","slug":"brasil-puede-girar-hacia-el-trumpismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/09\/30\/brasil-puede-girar-hacia-el-trumpismo\/","title":{"rendered":"Brasil puede dar un giro al trumpismo en el continente americano"},"content":{"rendered":"\n
Pruebe <\/em>el Grand Continent. Las ideas y los an\u00e1lisis que no se encuentran en ning\u00fan otro sitio. Pero que pronto ver\u00e1 por todas partes. En su bandeja de entrada a partir de 8 euros al mes.<\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n Brasil, la primera potencia econ\u00f3mica y el pa\u00eds m\u00e1s poblado de Am\u00e9rica Latina, con unos 214 millones de habitantes, celebrar\u00e1 elecciones los d\u00edas 4 y 25 de octubre de 2026. En primer lugar, para la primera vuelta de las elecciones presidenciales, para renovar los 513 esca\u00f1os de la C\u00e1mara de Diputados y dos tercios de los del Senado, as\u00ed como para elegir a los gobernadores, vicegobernadores y asambleas legislativas de los estados federados; y, a continuaci\u00f3n, para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, que todas las encuestas disponibles en la actualidad anuncian que ser\u00e1 tan re\u00f1ida como la de 2022, en la que Luiz In\u00e1cio Lula da Silva (50,9 %) se impuso por un estrecho margen al presidente saliente, Jair Bolsonaro (49,1 %). <\/p>\n\n\n\n Por lo tanto, no es de extra\u00f1ar que la campa\u00f1a electoral de los \u00faltimos meses d\u00e9 a veces la impresi\u00f3n de ser una repetici\u00f3n de la de hace cuatro a\u00f1os. Por un lado, Lula representa una amplia coalici\u00f3n cuyo n\u00facleo lo constituye el Partido de los Trabajadores, pero que tambi\u00e9n re\u00fane a numerosas formaciones pol\u00edticas decididas a aliarse en defensa de la democracia ante el peligro de que la extrema derecha vuelva a llegar al poder. Su compa\u00f1ero de candidatura, Geraldo Alckmin, no es otro que el actual vicepresidente. Y su programa se inscribe en la continuidad del que le llev\u00f3 al Palacio del Planalto en 2022: la lucha contra la pobreza y las desigualdades, en un pa\u00eds donde el \u00edndice de Gini (50,3) sigue siendo claramente superior a la media de la regi\u00f3n de Am\u00e9rica Latina y el Caribe (45,2), aunque haya disminuido notablemente en los \u00faltimos cuatro a\u00f1os, la protecci\u00f3n de las minor\u00edas y la defensa del medio ambiente, pero tambi\u00e9n el apoyo del Estado a sectores econ\u00f3micos clave, como la industria o la energ\u00eda, con el fin de reforzar la soberan\u00eda del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n\n Por otro lado, Fl\u00e1vio Bolsonaro ha tomado el relevo de su padre, condenado a 27 a\u00f1os de prisi\u00f3n por el Tribunal Supremo Federal (TSF) tras el intento de golpe de Estado del 8 de enero de 2023 y el asalto a la Plaza de los Tres Poderes. El mayor de los hermanos ha intentado presentar una versi\u00f3n moderada de un proyecto que, no obstante, sigue situ\u00e1ndose en la extrema derecha, a la vez conservador y autoritario, y uno de cuyos principales objetivos es sacar a su progenitor de la c\u00e1rcel. Por mucho que Fl\u00e1vio juegue la carta del \u00abbolsonarismo respetuoso con las instituciones\u00bb y de la defensa de la democracia frente a la tiran\u00eda de los jueces, se trata, en realidad, de las mismas fuerzas. Hasta tal punto, por cierto, que el hijo ha empezado a imitar a su padre \u2014con quien guarda un parecido f\u00edsico evidente\u2014 en los anuncios y m\u00edtines de campa\u00f1a: la misma camiseta con los colores nacionales y el eslogan \u00abMi partido es Brasil\u00bb, los mismos decorados para sus videos que inundan las redes sociales, los mismos lugares de reuni\u00f3n, hasta el simb\u00f3lico regreso a la ciudad de Juiz de Fora, all\u00ed donde, hace ocho a\u00f1os, Jair Bolsonaro recibi\u00f3 la pu\u00f1alada que contribuy\u00f3 en gran medida a su victoria en las elecciones de 2018.<\/p>\n\n\n\n Sin embargo, en muchos aspectos, estas elecciones tambi\u00e9n son in\u00e9ditas. En primer lugar \u2014y esta es una diferencia fundamental con respecto a 2022 \u2014, porque se celebra en un contexto geopol\u00edtico renovado en el que la cuesti\u00f3n de la injerencia de Estados Unidos ya no es una fantas\u00eda de mentes que se habr\u00edan quedado ancladas en las viejas luchas de la Guerra Fr\u00eda, sino una realidad bien documentada. La administraci\u00f3n de Trump no lo oculta: mientras que Washington hab\u00eda apartado la mirada del sur de Am\u00e9rica a principios de la d\u00e9cada de 1990, obsesionado con los asuntos de Medio Oriente y dejando as\u00ed v\u00eda libre al expansionismo chino, ha llegado la hora de la reconquista. Ha llegado el momento de reactivar la doctrina Monroe en la versi\u00f3n imperial que hab\u00eda adquirido a principios del siglo XX, la del \u00abcorolario de Roosevelt\u00bb de 1904, que condujo en un primer momento a la tutela de gran parte delel espacio caribe\u00f1o y de Centroam\u00e9rica, y que posteriormente afianz\u00f3 el dominio de Estados Unidos sobre todo el continente tras la Segunda Guerra Mundial, en el contexto de la Guerra Fr\u00eda, en detrimento de cualquier consideraci\u00f3n democr\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n\n En noviembre de 2025, la publicaci\u00f3n del documento que defin\u00eda la nueva estrategia de seguridad nacional de Washington fue muy clara: <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> \u00abEstados Unidos debe ocupar una posici\u00f3n preeminente en el hemisferio occidental, condici\u00f3n indispensable para nuestra seguridad y nuestra prosperidad, una condici\u00f3n que nos permite actuar con firmeza, donde y cuando sea necesario en la regi\u00f3n. Los t\u00e9rminos de nuestras alianzas, as\u00ed como las condiciones en las que concedemos cualquier tipo de ayuda, deben estar supeditados a la reducci\u00f3n progresiva de la influencia hostil exterior, ya se trate del control de instalaciones militares, puertos e infraestructuras clave, o incluso de la adquisici\u00f3n de activos estrat\u00e9gicos en sentido amplio\u00bb. De hecho, tras haber influido en las elecciones legislativas argentinas de octubre de 2025 al condicionar el apoyo de Estados Unidos al peso a un buen resultado del partido de Javier Milei, los ejemplos de injerencia se han multiplicado: en Honduras en diciembre de 2025, en Colombia y en Per\u00fa durante la primera mitad de 2026, por citar solo estos ejemplos. Sin contar, evidentemente, la destrucci\u00f3n sin m\u00e1s tr\u00e1mites de numerosos barcos que navegaban por el Caribe, sospechosos de participar en el narcotr\u00e1fico, ni el espectacular secuestro del presidente venezolano, Nicol\u00e1s Maduro, por parte de las fuerzas especiales en enero de 2026. Puesto en marcha en marzo de 2026 en Florida, el programa denominado \u00abEscudo de las Am\u00e9ricas\u00bb, que re\u00fane a todos los gobiernos de extrema derecha del continente con el fin de promover la cooperaci\u00f3n militar y en materia de seguridad, y que se ha reunido muy recientemente en Nueva York al margen de laAsamblea General de las Naciones Unidas, encarna este intento de poner en vereda al hemisferio occidental y recibir\u00eda un importante respaldo si el gigante brasile\u00f1o volviera a inclinarse hacia la extrema derecha. <\/p>\n\n\n\n Por mucho que Lula insistiera en que \u00abBrasil no puede ser considerado el patio trasero de nadie\u00bb durante su discurso en la ONU del 22 de septiembre, el pa\u00eds no escapa en absoluto a las ambiciones de la administraci\u00f3n de Trump, ya que su peso econ\u00f3mico y geopol\u00edtico es considerable a escala sudamericana. Los intentos de injerencia de Estados Unidos comenzaron con una fuerte oleada de aranceles en julio de 2025, cuando Trump anunci\u00f3 la imposici\u00f3n de un impuesto adicional del 50 % sobre todos los productos procedentes de Brasil. El anuncio iba acompa\u00f1ado de una condici\u00f3n pol\u00edtica expl\u00edcita: el gobierno brasile\u00f1o deb\u00eda poner fin a la \u00abcaza de brujas\u00bb que, seg\u00fan Washington, ten\u00eda como objetivo al expresidente Jair Bolsonaro, entonces acusado de intento de golpe de Estado. Unas semanas m\u00e1s tarde, los miembros del TSF, que se dispon\u00edan a juzgar a Bolsonaro, recibieron amenazas. Al relator del juicio, Alexandre de Moraes \u2014quien hab\u00eda suspendido la red social X en Brasil durante m\u00e1s de un mes en el marco de una investigaci\u00f3n sobre la difusi\u00f3n de informaci\u00f3n falsa, lo que provoc\u00f3 la ira de Elon Musk\u2014, se le prohibi\u00f3 la entrada a Estados Unidos, as\u00ed como cualquier tipo de transacci\u00f3n econ\u00f3mica y financiera en ese pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n La condena de Jair Bolsonaro y sus siete coacusados \u2014entre los que se encontraban, en lo que supone un hecho hist\u00f3rico en un pa\u00eds en el que no se hab\u00eda celebrado ning\u00fan juicio de tal envergadura tras el fin de la dictadura militar, varios generales de alto rango\u2014 no ha calmado los \u00e1nimos. En Washington, Eduardo Bolsonaro, el tercer hijo de Jair que huy\u00f3 de la justicia brasile\u00f1a \u2014que le acusaba de fomentar una injerencia estadounidense en el juicio de su padre\u2014, ha movilizado sus contactos en el \u00e1mbito del movimiento MAGA y en el entorno de Marco Rubio para conseguir una amnist\u00eda. Es cierto que el encuentro entre Lula y Trump, al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre de 2025, suspendi\u00f3 temporalmente la ofensiva, y Trump mencion\u00f3 en esa ocasi\u00f3n una \u00abqu\u00edmica\u00bb entre ambos hombres. Pero el clan Bolsonaro nunca est\u00e1 lejos: en octubre, Estados Unidos exigi\u00f3 que los \u00abdisidentes pol\u00edticos\u00bb pudieran participar en las elecciones de 2026 para reducir los aranceles. <\/p>\n\n\n\n\n Debido a su tama\u00f1o y a su peso econ\u00f3mico, pero tambi\u00e9n a la importancia de sus relaciones con China (hoy en d\u00eda su principal socio comercial) y a su papel en el seno de los BRICS, Brasil constituye, por lo tanto, un reto estrat\u00e9gico fundamental para Estados Unidos. Tras un relativo respiro gracias a la habilidad de la diplomacia brasile\u00f1a y a la intervenci\u00f3n en las negociaciones sobre aranceles de los hermanos Joesley y Wesley Batista, accionistas mayoritarios del grupo JBS, l\u00edder mundial en prote\u00ednas animales, Lula viaj\u00f3 a principios de mayo de 2026 a Washington para reunirse con Trump, encuentro calificado de \u00abproductivo\u00bb por ambas partes. Sin embargo, ya en julio, las tensiones se reavivaron y se intensificaron. Estados Unidos impuso nuevos aranceles del 25 % sobre los productos brasile\u00f1os y acus\u00f3 a Lula de ser el responsable de estas sanciones. Unos d\u00edas m\u00e1s tarde, la embajadora de Brasil en Washington fue destituida por la administraci\u00f3n de Trump. Lula, ya candidato oficial a la reelecci\u00f3n, respondi\u00f3 haciendo de la defensa de la soberan\u00eda nacional el eje principal de su campa\u00f1a. Por su parte, Fl\u00e1vio Bolsonaro present\u00f3 su candidatura en presencia de Javier Milei, sellando as\u00ed la alianza de la extrema derecha a escala continental. La escalada continu\u00f3 en mayo, cuando el Primeiro Comando da Capital y el Comando Vermelho, dos de los principales grupos criminales brasile\u00f1os vinculados al tr\u00e1fico de drogas, fueron calificados como \u00aborganizaciones terroristas\u00bb por Washington, es decir, como una amenaza que podr\u00eda justificar una intervenci\u00f3n militar de Estados Unidos. Durante la Fiesta Nacional, el 7 de septiembre, los partidarios de Fl\u00e1vio Bolsonaro enarbolaban un mu\u00f1eco gigante de Trump que sosten\u00eda en su pu\u00f1o a un peque\u00f1o Lula vestido de preso; entre la multitud, las banderas con estrellas se mezclaban con las de Brasil y resonaba el lema: \u00abTrump, libera a Brasil\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Entre bastidores, otras figuras dan testimonio de estas nuevas solidaridades continentales, como el asesor pol\u00edtico argentino Fernando Cerimedo, cercano a Eduardo Bolsonaro. Detenido en Bolivia en agosto de 2026 por el intento de asesinato de su expareja, fue citado durante el juicio a Jair Bolsonaro como posible c\u00f3mplice del intento de golpe de Estado, por haber difundido informaci\u00f3n falsa sobre la falta de fiabilidad de las urnas electr\u00f3nicas. Este propagandista todoterreno desempe\u00f1\u00f3 un papel importante en el equipo de campa\u00f1a de Milei, antes de trabajar en la elecci\u00f3n de Rodrigo Paz en Bolivia y de Nasry \u00abTito\u00bb Asfura en Honduras, codo con codo con Brad Parscale, el antiguo director de campa\u00f1a de Trump. <\/p>\n\n\n\n Seg\u00fan un informe elaborado a finales de agosto de 2026 por la Agencia de Inteligencia de Brasil (ABIN) y hecho p\u00fablico el 19 de septiembre, las amenazas de injerencia de Estados Unidos en las elecciones han alcanzado ya un \u00abnivel cr\u00edtico\u00bb. Aunque la l\u00ednea ideol\u00f3gica del secretario de Estado Marco Rubio no es compartida con el mismo fervor por toda la administraci\u00f3n de Trump, numerosos expertos se muestran preocupados por la actitud del presidente estadounidense tras las elecciones. En caso de victoria de Lula, \u00bfreconocer\u00e1 el resultado? Y, si gana Fl\u00e1vio Bolsonaro, \u00bfcu\u00e1l ser\u00e1 el precio que deber\u00e1 pagar Brasil? Y es que las manifestaciones de lealtad del candidato de extrema derecha van acompa\u00f1adas de promesas econ\u00f3micas: el acceso a las tierras raras y a los recursos mineros, o incluso la aplicaci\u00f3n de una cl\u00e1usula de preferencia comercial para los productos estadounidenses. <\/p>\n\n\n\n A estas cuestiones se suman otras incertidumbres relacionadas con las turbulencias de la pol\u00edtica interior. Las revelaciones relacionadas con la liquidaci\u00f3n del banco Master, uno de los mayores esc\u00e1ndalos financieros de la historia de Brasil, no dejan de salpicar a los responsables pol\u00edticos y de debilitar las instituciones del pa\u00eds. El sistema de fraudes masivos puesto en marcha por Daniel Vorcaro, el antiguo presidente del banco que hoy se encuentra en prisi\u00f3n, se basaba en una serie de \u00abpagos\u00bb a \u00abamigos\u00bb de alto rango que, a cambio, invirtieron fondos p\u00fablicos en activos muy sobrevalorados y se hicieron de la vista gorda ante los riesgos de insolvencia del banco, incumpliendo todos los procedimientos de control. Entre estos \u00abamigos\u00bb se encontraban gobernadores de estados federados, miembros del Congreso, en su mayor\u00eda afiliados al Centr\u00e3o (el \u00abgran centro\u00bb, situado a la derecha del espectro pol\u00edtico) o a la extrema derecha, un exministro de Jair Bolsonaro, pero tambi\u00e9n Fl\u00e1vio Bolsonaro. El mayor de los herederos es, por tanto, objeto, desde julio de 2026, de una investigaci\u00f3n de la Polic\u00eda Federal debido a los pagos de varias decenas de millones de euros que recibi\u00f3 de Vorcaro para la realizaci\u00f3n de una pel\u00edcula biogr\u00e1fica sobre su padre. La pel\u00edcula, titulada Dark Horse<\/em>, a\u00fan no se ha estrenado en los cines y su productor, Mario Frias, tambi\u00e9n diputado y miembro del Partido Liberal de Bolsonaro, es sospechoso de haber alimentado un amplio sistema de malversaci\u00f3n de fondos p\u00fablicos para su realizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n Sin embargo, la izquierda tampoco se libra del esc\u00e1ndalo del banco Master. El senador del estado de Bah\u00eda, Jaques Wagner, miembro hist\u00f3rico del Partido de los Trabajadores, exministro y l\u00edder del gobierno en el Congreso, tambi\u00e9n es sospechoso de haberse beneficiado del sistema. Sobre todo, los jueces del TSF son objeto de investigaciones, empezando por Alexandre de Moraes, cuya esposa firm\u00f3 lucrativos contratos con el banco. Desde agosto, se suceden las revelaciones, que arrojan sospechas sobre la complicidad de varios jueces y, lo que es a\u00fan m\u00e1s fundamental, sobre la propia instituci\u00f3n que hab\u00eda servido de baluarte al proyecto autoritario de Bolsonaro padre. El Tribunal Supremo Federal se encuentra hoy dividido entre Moraes y sus partidarios, por un lado, y los jueces nombrados por Jair Bolsonaro, por otro, quienes tambi\u00e9n son sospechosos de haber recibido pagos y otros obsequios en especie. <\/p>\n\n\n\n\n\n El hecho de que se ponga en el punto de mira a Moraes, que desde el juicio a Bolsonaro es el enemigo odiado de la extrema derecha, beneficia en gran medida a esta \u00faltima. En primer lugar, porque la opini\u00f3n p\u00fablica asocia a Moraes con la defensa de las instituciones democr\u00e1ticas y, por tanto, con el presidente Lula, aunque nunca haya sido cercano al Partido de los Trabajadores. En segundo lugar, porque al centrar la atenci\u00f3n en el TSF, el caso Master relega a un segundo plano a los numerosos parlamentarios de extrema derecha implicados, entre los que destaca Fl\u00e1vio Bolsonaro, quien se beneficia plenamente de esta cortina de humo. Por \u00faltimo, porque la probable destituci\u00f3n de Moraes podr\u00eda permitir al futuro presidente nombrar a cuatro nuevos jueces y asegurarse una mayor\u00eda de votos a favor del TSF, una instituci\u00f3n que cada d\u00eda parece un poco menos capaz de mantenerse al margen de la contienda.<\/p>\n\n\n\n Por lo tanto, resulta dif\u00edcil determinar el efecto que tendr\u00e1 el esc\u00e1ndalo del banco Master en ese peque\u00f1o porcentaje de indecisos que decidir\u00e1n el resultado de las elecciones: si bien Fl\u00e1vio Bolsonaro se vio perjudicado en las encuestas por las revelaciones sobre la pel\u00edcula Dark Horse<\/em> al inicio de la campa\u00f1a, la crisis desatada en el TSF perjudica sobre todo a Lula. Las distintas encuestas lo demuestran: lo que predomina entre estos votantes en v\u00edsperas de las elecciones es una sensaci\u00f3n de \u00abconfusi\u00f3n\u00bb. Por su parte, las proyecciones coinciden: sit\u00faan a los dos principales candidatos codo con codo, en torno al 45 % de intenci\u00f3n de voto en la segunda vuelta.<\/p>\n\n\n\n Por \u00faltimo, m\u00e1s all\u00e1 del esc\u00e1ndalo del banco Master, que ha acaparado en gran medida las \u00faltimas semanas de campa\u00f1a, a Lula le cuesta defender su balance e imponer nuevas l\u00edneas de actuaci\u00f3n para el pa\u00eds. M\u00e1s que su edad \u2014cumplir\u00e1 81 a\u00f1os dos d\u00edas despu\u00e9s de la segunda vuelta\u2014, el presidente-candidato, que se presenta a un cuarto mandato y para quien esta es ya su s\u00e9ptima campa\u00f1a presidencial, tiene en su contra un cierto cansancio de la opini\u00f3n p\u00fablica respecto al Partido de los Trabajadores, lo que explica en parte su elevado \u00edndice de rechazo (entre el 45 % y el 50 % en las encuestas recientes), tambi\u00e9n entre los j\u00f3venes. No obstante, Lula puede presumir de un balance nada desde\u00f1able, cuyos pilares fundamentales son la salvaguarda de las instituciones democr\u00e1ticas tras el 8 de enero de 2023 y la reconstrucci\u00f3n econ\u00f3mica y social del pa\u00eds tras la pandemia de COVID-19 y los cuatro a\u00f1os de gobierno de Bolsonaro.<\/p>\n\n\n\n Durante su tercer mandato, la pobreza extrema y la amenaza del hambre se han reducido, el ritmo de deforestaci\u00f3n de la Amazon\u00eda se ha reducido a la mitad en cuatro a\u00f1os, hasta alcanzar los 5.731 km\u00b2 al a\u00f1o, frente a los m\u00e1s de 11.000 al final del mandato de Jair Bolsonaro, y se han puesto en marcha medidas emblem\u00e1ticas como la semana laboral de cinco d\u00edas. En el \u00e1mbito econ\u00f3mico, Brasil registra un crecimiento del 2,3 % en 2025, cercano a la media latinoamericana, aunque por debajo del del a\u00f1o anterior (3,4 %), y una tasa de desempleo relativamente baja. Sin embargo, la inflaci\u00f3n y la deuda de los hogares siguen siendo motivos de gran preocupaci\u00f3n para una amplia parte de la poblaci\u00f3n. Y persisten los problemas estructurales: las desigualdades, alimentadas por un sistema fiscal con escasa capacidad redistributiva; y la inseguridad relacionada con las bandas, las milicias y la polic\u00eda. En octubre de 2025, la masacre de 122 habitantes de las favelas a manos de la polic\u00eda de R\u00edo durante una operaci\u00f3n antidroga \u2014de los cuales los vecinos recuperaron decenas de cad\u00e1veres en el bosque\u2014 fue una de las m\u00e1s mort\u00edferas de la historia reciente del pa\u00eds. Seg\u00fan las cifras del Anuario Brasile\u00f1o de Seguridad P\u00fablica, <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span> la violencia policial alcanz\u00f3 un triste r\u00e9cord en 2025: mientras que el n\u00famero de homicidios sigue una tendencia a la baja (40 775 en 2025, un 31 % menos que en 2022), el de v\u00edctimas de intervenciones policiales no deja de aumentar (6.602 en 2025, lo que supone una media de 18 muertes al d\u00eda), al igual que la violencia contra las mujeres (feminicidios, violaciones y agresiones sexuales), que afecta principalmente a las mujeres afrodescendientes.<\/p>\n\n\n\n\nComo una sensaci\u00f3n de d\u00e9j\u00e0 vu<\/h2>\n\n\n\n
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\n <\/picture>\n El nuevo contexto geopol\u00edtico<\/h2>\n\n\n\n
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\n <\/picture>\n \u00ab\u00bfBrasil no es el patio trasero de nadie?\u00bb<\/h2>\n\n\n\n
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\n <\/picture>\n El esc\u00e1ndalo del banco Master<\/h2>\n\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n Un balance con luces y sombras<\/h2>\n\n\n\n