{"id":112412,"date":"2026-09-29T09:00:28","date_gmt":"2026-09-29T07:00:28","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=112412"},"modified":"2026-09-29T09:00:35","modified_gmt":"2026-09-29T07:00:35","slug":"leon-xiv-en-metz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/09\/29\/leon-xiv-en-metz\/","title":{"rendered":"Le\u00f3n XIV en Metz"},"content":{"rendered":"\n
En Metz, la ciudad natal de Robert Schuman, Le\u00f3n XIV describe un mundo en el que \u00ablas relaciones humanas, y entre los Estados, son cada vez m\u00e1s b\u00e1rbaras\u00bb, en el que \u00abse menosprecia el valor de la palabra dada\u00bb y en el que \u00abm\u00e1s bien se presume de la mentira y el enga\u00f1o\u00bb. <\/p>\n\n\n\n
Ante el regreso de la guerra al continente, que califica de nueva \u00abmasacre in\u00fatil\u00bb, insta a los ciudadanos a \u00abdesconfiar de la ilusi\u00f3n del rearme\u00bb. <\/p>\n\n\n\n
Defiende el legado de los padres fundadores del proyecto europeo, el respeto a los tratados y la paciencia necesaria para conseguir \u00ablogros concretos\u00bb, en contraposici\u00f3n a la sed de dominaci\u00f3n. Vuelve a abordar el tema de las ra\u00edces cristianas, pero sin convertirlo en un \u00abcriterio confesional exclusivo\u00bb. Rinde homenaje a San Benito como otro de los padres de Europa, afirmando que \u00absin esa base mon\u00e1stica, la civilizaci\u00f3n europea tal y como la conocemos no existir\u00eda\u00bb.\u00a0<\/p>\n\n\n\n
En la Edad Media, los g\u00fcelfos se alinearon con el papa contra el emperador. Ante los nuevos imperios que pisotean el derecho y se nutren de visiones mesi\u00e1nicas o apocal\u00edpticas, el primer papa estadounidense presenta aqu\u00ed la doctrina de una Europa g\u00fcelfa basada en la autoridad, la dignidad y la esperanza, m\u00e1s que en el poder. Publicamos y comentamos este importante discurso.<\/p>\n\n\n\n
Se\u00f1or Presidente, se\u00f1or Cardenal,<\/p>\n\n\n\n
Distinguidas autoridades civiles y religiosas, <\/p>\n\n\n\n
Esta sencilla f\u00f3rmula de saludo protocolario, que re\u00fane a las autoridades civiles y religiosas, reviste un significado especial en Metz. Anexionada por Alemania en 1871, la regi\u00f3n del Mosela qued\u00f3 excluida de la ley de 1905 sobre la separaci\u00f3n entre la Iglesia y el Estado. Sigue regida por el Concordato de 1801, firmado entre Bonaparte y P\u00edo VII. Este acuerdo, confirmado por el Consejo Constitucional en 2013, establece que el Estado se hace cargo de los sueldos de los ministros de los cultos reconocidos (cat\u00f3lico, luterano, reformado y jud\u00edo). Asimismo, establece que el presidente de la Rep\u00fablica nombre al obispo de Metz (y al arzobispo de Estrasburgo) con la aprobaci\u00f3n de la Santa Sede; su nombramiento se publica en el Bolet\u00edn Oficial. <\/p>\n\n\n\n
Se\u00f1oras y se\u00f1ores,<\/p>\n\n\n\n
Me alegra mucho estar aqu\u00ed, en esta ciudad hist\u00f3rica, encrucijada situada en el coraz\u00f3n del continente, para asistir a un encuentro cuyo t\u00edtulo es muy evocador: \u00abEn las ra\u00edces de Europa por la paz y la unidad\u00bb. Les agradezco las amables palabras que acaban de dirigirme.<\/p>\n\n\n\n
La expresi\u00f3n \u00abra\u00edces de Europa\u00bb hace referencia al debate de la d\u00e9cada de 2000, cuando Juan Pablo II pidi\u00f3, en vano, que se incluyera en la Constituci\u00f3n europea una referencia a las ra\u00edces cristianas. Mientras que este tema era fundamental para Benedicto XVI, Francisco lo abord\u00f3 con una mirada m\u00e1s cr\u00edtica, alarmado por su tono \u00abtriunfalista\u00bb. En 2016, declar\u00f3 a La Croix<\/em> que tem\u00eda el tono a veces \u00abtriunfalista o vengativo\u00bb de ese discurso, susceptible de convertirse en \u00abcolonialismo\u00bb. Al retomar esta expresi\u00f3n, Le\u00f3n XIV busca conciliar una reivindicaci\u00f3n identitaria con una visi\u00f3n de apertura hacia la trascendencia que subyace a los valores comunes. <\/p>\n\n\n\n El t\u00edtulo propuesto se inspira, sin lugar a dudas, en la figura del venerable Robert Schuman, a quien hoy queremos rendir un homenaje especial en este centro que lleva su nombre y, sobre todo, aqu\u00ed, en Mosela, donde vivi\u00f3 durante mucho tiempo, donde descansa y a cuya regi\u00f3n represent\u00f3 durante muchos a\u00f1os en la Asamblea Nacional. <\/p>\n\n\n\n Schuman naci\u00f3 en 1886, en una \u00e9poca en la que Lorena formaba parte de Alemania. En 1919 se convirti\u00f3 en ciudadano franc\u00e9s y descansa desde 1963 cerca de Metz. Su tierra natal cambi\u00f3 varias veces de pertenencia y fue de esta experiencia de las fronteras de donde, seg\u00fan declar\u00f3, extrajo la inspiraci\u00f3n para su visi\u00f3n de la reconciliaci\u00f3n. En 2021, la Iglesia le concedi\u00f3 el t\u00edtulo de \u00abVenerable\u00bb, primer paso hacia una posible canonizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n Fue precisamente en esta regi\u00f3n, con sus vicisitudes de los siglos XIX y XX, donde encontr\u00f3 la inspiraci\u00f3n para contribuir a forjar la Europa de hoy y de ma\u00f1ana, a trav\u00e9s de su famos\u00edsima declaraci\u00f3n del 9 de mayo de 1950. Esta declaraci\u00f3n es a la vez el punto de partida y la culminaci\u00f3n de su compromiso con la reconciliaci\u00f3n y la unidad del continente europeo, que marc\u00f3 toda su vida.<\/p>\n\n\n\n Hoy queremos emprender, con el pensamiento, un viaje que comience en las ra\u00edces de Europa, para llegar hasta su presente y mirar hacia el futuro. Y nos preguntamos de qu\u00e9 manera Robert Schuman se vio moldeado por la historia de esta tierra, de la que era hijo, y c\u00f3mo contribuy\u00f3 de manera fundamental a forjar la Europa moderna, hasta el punto de ser considerado uno de sus \u00abpadres fundadores\u00bb.<\/p>\n\n\n\n El t\u00e9rmino \u00abpadres fundadores\u00bb se refiere, seg\u00fan la tradici\u00f3n, a Konrad Adenauer, Alcide De Gasperi (mencionado m\u00e1s adelante en el discurso), Jean Monnet<\/a> y Robert Schuman.\u00a0<\/p>\n\n\n\n Siempre resulta dif\u00edcil dar una definici\u00f3n de Europa, tanto en el presente como en el pasado. Europa ha ido tomando conciencia de s\u00ed misma a lo largo de los per\u00edodos hist\u00f3ricos de la civilizaci\u00f3n helen\u00edstica, del Imperio Romano y, posteriormente, de la difusi\u00f3n del cristianismo, integrando, con el paso del tiempo, nuevas culturas como, entre otras, las germ\u00e1nicas y las eslavas; hasta abarcar regiones cada vez m\u00e1s extensas.<\/p>\n\n\n\n El papa parece indicar que Europa avanza mediante sucesivas ampliaciones, con el doble legado, que se reflejan entre s\u00ed, heleno-romano y judeocristiano (que tambi\u00e9n se podr\u00eda describir como heleno-jud\u00edo y romano-cristiano). Para el fil\u00f3sofo conservador franc\u00e9s R\u00e9mi Brague, muy influyente durante el pontificado de Benedicto XVI (Europa, el camino romano)<\/em>, la civilizaci\u00f3n europea y occidental se define por esta doble filiaci\u00f3n o reconocimiento de deudas: la deuda de los romanos con la cultura griega que adoptaron incluso cuando Grecia ya hab\u00eda sido derrotada pol\u00edticamente, y la deuda del cristianismo con el juda\u00edsmo a trav\u00e9s de la interpretaci\u00f3n de la Primera Alianza, la historia del pueblo israelita, como profec\u00eda de la Nueva Alianza evang\u00e9lica, aunque no siempre haya evitado el escollo oximor\u00f3nico del antijuda\u00edsmo cristiano.\u00a0<\/p>\n\n\n\n Europa se entiende, por tanto, como una realidad cultural e hist\u00f3rica incluso antes que como una realidad geogr\u00e1fica. A lo largo de los siglos, ha ido adquiriendo nuevos contornos y nuevas definiciones, pasando por per\u00edodos de crecimiento, crisis profundas y nuevos renacimientos. Una constante, que se puede discernir en su largo y dif\u00edcil recorrido hist\u00f3rico, reside en el hecho de que Europa ha florecido y progresado cuando ha sabido aprovechar los aspectos positivos de su pasado, y los ha replanteado bajo formas nuevas y creativas gracias al encuentro con el otro. La civilizaci\u00f3n europea es, en efecto, tambi\u00e9n fruto de encuentros seculares, aunque estos no siempre hayan sido f\u00e1ciles. Basta con pensar en la presencia de la cultura \u00e1rabe en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, o en la proyecci\u00f3n del Viejo Continente hacia el Nuevo Mundo, lo que gener\u00f3, a veces de forma dolorosa, nuevas s\u00edntesis en el continente americano.<\/p>\n\n\n\n\n\n Pero para comprender esta larga historia, no podemos pasar por alto a otro padre de Europa: san Benito, a quien el santo papa Pablo VI proclam\u00f3 su patr\u00f3n en 1964, calific\u00e1ndolo de \u00abmensajero de la paz, art\u00edfice de la uni\u00f3n, maestro de la civilizaci\u00f3n\u00bb. <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n La ayuda a los pobres, a los enfermos y a las personas mayores; la educaci\u00f3n de los ni\u00f1os y las universidades; los hospitales y la medicina; la arquitectura y la ingenier\u00eda; el desarrollo de las ciencias; el derecho y la organizaci\u00f3n de las ciudades y de los propios Estados: \u00a1tantas cosas en Europa han recibido una profunda influencia de San Benito y sus monjes! Sin ese sustrato mon\u00e1stico, la civilizaci\u00f3n europea, tal y como la conocemos, no existir\u00eda. <\/p>\n\n\n\n San Benito de Nursia (480-547), considerado el padre del monacato occidental, fue proclamado patr\u00f3n de Europa por el papa Pablo VI en 1964. Al asociar a este fundador espiritual del siglo VI con los fundadores pol\u00edticos del siglo XX, el papa propone una genealog\u00eda cristiana de la civilizaci\u00f3n europea. De hecho, a lo largo de la historia, Europa ha contado con varios miles de monasterios que adoptaron la regla benedictina (sin por ello pertenecer necesariamente, en sentido estricto, a la orden de San Benito: como es el caso de los cistercienses, etc.) y que, tal y como record\u00f3 el cardenal Aveline, desempe\u00f1aron un papel fundamental en el desbroce de tierras y la explotaci\u00f3n forestal, el avance de las t\u00e9cnicas agr\u00edcolas, etc.\u00a0<\/p>\n\n\n\n Aqu\u00ed, en Metz, gracias a la labor, entre otros, de San Chrodegang, se respiraba un esp\u00edritu benedictino de fraternidad, comuni\u00f3n y generosidad. Desde aqu\u00ed se extendi\u00f3 el canto gregoriano por los territorios carolingios, aportando armon\u00eda y belleza a todo el continente.<\/p>\n\n\n\n San Chrodegang, obispo de Metz en el siglo VIII, difundi\u00f3 el canto gregoriano por todo el Imperio carolingio. El canto gregoriano se sit\u00faa bajo el patrocinio del papa San Gregorio I el Grande (590-604), cuarto Padre mayor de la Iglesia de Occidente y gran codificador de la liturgia romana, aunque en realidad es posterior a \u00e9l. <\/p>\n\n\n\n Por lo tanto, no se puede hablar de Europa sin mencionar el cristianismo. El propio Robert Schuman era consciente de ello cuando afirmaba: \u00abEl cristianismo ha ense\u00f1ado la igualdad innata de todos los hombres, hijos de un mismo Dios, redimidos por el mismo Cristo, sin distinci\u00f3n de raza, color, clase o profesi\u00f3n. Ha hecho reconocer la dignidad del trabajo y la obligaci\u00f3n de todos de someterse a \u00e9l. Ha reconocido la primac\u00eda de los valores interiores que, por s\u00ed solos, ennoblecen al hombre. La ley universal del amor y la caridad ha convertido a todo hombre en nuestro pr\u00f3jimo, y es sobre ella sobre la que se asientan desde entonces las relaciones sociales en el mundo cristiano. <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Robert Schuman, que permaneci\u00f3 soltero y que hab\u00eda dudado entre entrar en el sacerdocio y dedicarse a la abogac\u00eda, se distingu\u00eda por llevar una vida extremadamente austera y piadosa: asist\u00eda a misa todos los d\u00edas, recitaba en privado la Liturgia de las Horas y se sumerg\u00eda en lecturas espirituales. Se muestra especialmente cercano a la espiritualidad benedictina y a la liturgia tridentina. En sus inicios en la pol\u00edtica, cuando Alsacia-Mosela formaba parte del Imperio alem\u00e1n, tambi\u00e9n se muestra muy cercano al Zentrum<\/em>, el gran partido confesional del Centro cat\u00f3lico. <\/p>\n\n\n\n Otro de los padres fundadores de la Europa contempor\u00e1nea, Alcide De Gasperi, hace eco de ello al hacer hincapi\u00e9 en \u00abel legado europeo com\u00fan\u00bb, es decir, \u00abesa moral unitaria que exalta la figura y la responsabilidad de la persona humana, con su impulso de fraternidad evang\u00e9lica, su respeto por el derecho heredado de los antiguos, su culto a la belleza refinado a lo largo de los siglos y su voluntad de verdad y justicia forjada por una experiencia milenaria\u00bb.<\/p>\n\n\n\n V\u00e9ase: Alcide De Gasperi, \u00abLa nostra patria Europa. Discurso ante la Conferencia Parlamentaria Europea\u00ab,<\/em> 21 de abril de 1954, en: Alcide De Gasperi y la pol\u00edtica internacional,<\/em> Cinque Lune, Roma, vol. III, pp. 437-440, 1990. Los puntos en com\u00fan entre Alcide De Gasperi (1881-1954) y Schuman, que pertenecen a la misma generaci\u00f3n, marcada por la Gran Guerra, son, en efecto, numerosos: De Gasperi tambi\u00e9n proced\u00eda de una tierra disputada entre Austria e Italia, el Trentino-Alto Adigio; muy devoto, se comprometi\u00f3 primero con el movimiento estudiantil cat\u00f3lico y, posteriormente, con el Partido Popular Italiano (PPI) de Don Sturzo, el primer partido de masas dem\u00f3crata-cristiano de Italia. Aunque al principio se mostr\u00f3 prudente ante Mussolini (al igual que Schuman, que en un primer momento vot\u00f3 a favor de otorgar plenos poderes al mariscal P\u00e9tain), Alcide de Gasperi opt\u00f3 posteriormente de forma m\u00e1s decidida por la resistencia y particip\u00f3 en la Reconstrucci\u00f3n nacional como presidente del Consejo. Responde favorablemente al llamado de Schuman del 9 de mayo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n Lejos de ser un criterio exclusivamente confesional, la referencia a la deuda de la cultura europea con el cristianismo permite comprender mejor hasta qu\u00e9 punto la apertura a lo trascendente sigue siendo una dimensi\u00f3n constitutiva de la persona humana y una fuente viva de civilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n En este sentido, el art\u00edculo 17 del Tratado de Funcionamiento de la Uni\u00f3n Europea reviste gran importancia. En \u00e9l se fomenta \u00abun di\u00e1logo abierto, transparente y regular con las iglesias\u00bb, siempre \u00abrespetando y sin prejuzgar el estatuto del que gozan\u00bb en los Estados miembros. El laicismo que rige la vida de los Estados no solo implica el car\u00e1cter aconfesional de las instituciones civiles, sino que supone una verdadera colaboraci\u00f3n entre las partes implicadas, as\u00ed como el respeto, por parte de las autoridades estatales y comunitarias, de la autonom\u00eda de las Iglesias y la promoci\u00f3n de su libertad de organizaci\u00f3n, de expresi\u00f3n y de culto.<\/p>\n\n\n\n El art\u00edculo 17 del Tratado de Funcionamiento de la Uni\u00f3n Europea, que tiene su origen en una declaraci\u00f3n anexa al Tratado de \u00c1msterdam de 1997 y que pas\u00f3 a ser vinculante en virtud del Tratado de Lisboa de 2009, compromete a la Uni\u00f3n a mantener un di\u00e1logo \u00abperi\u00f3dico, abierto y transparente\u00bb con las Iglesias. Deja a cada Estado miembro la libertad de definir su propio modelo de relaciones con las confesiones religiosas. El papa basa en este principio su concepci\u00f3n de una \u00ablaicidad cooperativa\u00bb, cercana a la \u00ablaicidad sana\u00bb defendida por Benedicto XVI. Seg\u00fan este enfoque, el Estado se mantiene no intervencionista, sin por ello ignorar las cuestiones religiosas, y garantiza la autonom\u00eda de las Iglesias. Aqu\u00ed se manifiesta tambi\u00e9n el enfoque concordatario y dialogante de las relaciones entre las Iglesias, el Estado y las instituciones comunitarias, que es mayoritario en los Estados de la Uni\u00f3n Europea, mientras que el modelo laico al estilo franc\u00e9s resulta m\u00e1s singular.\u00a0<\/p>\n\n\n\n Se trata de remontarse a la fuente de los valores que constituyen el fundamento de la convivencia civil, a saber, \u00ablos valores universales que constituyen los derechos inviolables e inalienables de la persona humana, as\u00ed como la libertad, la democracia, la igualdad y el Estado de derecho\u00bb. <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n En el contexto multicultural actual, la afirmaci\u00f3n de la universalidad de estos valores, esencial para su supervivencia, pasa tanto por un redescubrimiento de sus ra\u00edces como por la apertura al di\u00e1logo con el otro.<\/p>\n\n\n\n Junto con otros Estados, el Vaticano defendi\u00f3 que se incluyera en el pre\u00e1mbulo del Tratado Constitucional Europeo \u2014y posteriormente en el Tratado de Lisboa\u2014 la referencia a las \u00abra\u00edces cristianas de Europa\u00bb, pero se top\u00f3 con la firme oposici\u00f3n de la Francia de Jacques Chirac, en nombre de una concepci\u00f3n m\u00e1s estricta de la neutralidad religiosa. <\/p>\n\n\n\n Se trata de una necesidad social y pol\u00edtica para redescubrir el papel central de la persona humana y dotar de un contenido real a palabras como libertad, democracia, paz y unidad. A tal fin, resulta muy valiosa la invitaci\u00f3n del papa Francisco a apreciar la complejidad de la realidad europea en toda la riqueza de sus tradiciones y sensibilidades, asumiendo \u00abel reto de una armon\u00eda constructiva, libre de hegemon\u00edas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n\n\n Discurso ante el Consejo de Europa<\/em>, 25 de noviembre de 2014. El discurso del papa Francisco ante el Parlamento Europeo contra las \u00abhegemon\u00edas\u00bb, pronunciado en un contexto totalmente distinto que hoy parece bastante pac\u00edfico, adquiere, en retrospectiva, un car\u00e1cter prof\u00e9tico, en un contexto de innegable aumento de la amenaza rusa y de su aspiraci\u00f3n a la hegemon\u00eda en su flanco oriental.<\/p>\n\n\n\n Este doble movimiento, de renovaci\u00f3n y di\u00e1logo, permitir\u00e1 tambi\u00e9n recuperar un equilibrio adecuado entre los propios derechos, as\u00ed como entre los derechos y los deberes, ya que \u2014como siempre recordaba el papa Francisco\u2014 \u00abal concepto de derecho ya no parece asociarse el de deber \u2014igualmente esencial y complementario\u2014, de modo que se acaba afirmando los derechos individuales sin tener en cuenta que todo ser humano est\u00e1 vinculado a un contexto social en el que sus derechos y deberes est\u00e1n relacionados con los de los dem\u00e1s y con el bien com\u00fan de la propia sociedad\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Discurso de Francisco ante el Parlamento Europeo, el 25 de noviembre de 2014: Acta Apostolicae Sedis<\/em> 106, p. 997, 2014. La referencia al discurso de Francisco ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo resulta aqu\u00ed bastante acertada, ya que presenta a un papa Francisco con tintes m\u00e1s bien conservadores o \u00abwojtylianos\u00bb: a una concepci\u00f3n amplia de los derechos humanos, como fundamento de las libertades, se le da aqu\u00ed preferencia, de forma cl\u00e1sica, a la articulaci\u00f3n entre los derechos y los deberes del hombre.\u00a0<\/p>\n\n\n\n La Europa contempor\u00e1nea, en efecto, se enfrenta a una nueva etapa de su larga historia de encuentros, con la llegada al continente de numerosos hombres y mujeres que huyen de los escenarios de guerra y persecuci\u00f3n, o que buscan una vida mejor lejos de la pobreza y la miseria.<\/p>\n\n\n\n Como dije durante mi reciente visita a las Islas Canarias, en Espa\u00f1a: \u00abLa dignidad humana exige v\u00edas legales y seguras, socorro y asistencia, una cooperaci\u00f3n real contra los traficantes, la protecci\u00f3n efectiva de las v\u00edctimas, procesos serios de acogida e integraci\u00f3n, y pol\u00edticas que permitan a cada persona vivir con dignidad en su propia tierra\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Los viajes apost\u00f3licos de un papa suelen estar relacionados entre s\u00ed. Cada uno de ellos pretende inscribirse en el tema general de su pontificado y los discursos, preparados en colaboraci\u00f3n con la Secretar\u00eda de Estado, se complementan entre s\u00ed para formar un conjunto coherente de ense\u00f1anzas. En este caso, el papa Le\u00f3n XIV retoma las palabras que pronunci\u00f3 en las Islas Canarias, <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span> principal destino de la ruta atl\u00e1ntica procedente de \u00c1frica Occidental, una de las m\u00e1s mort\u00edferas. Hace un llamado a la creaci\u00f3n de v\u00edas legales, a la lucha contra los traficantes de personas y a una verdadera integraci\u00f3n, en la l\u00ednea de los cuatro verbos del papa Francisco (acoger, proteger, promover e integrar). A\u00f1ade asimismo un llamado a la reciprocidad, ya que los migrantes tambi\u00e9n deben \u00abadoptar el esp\u00edritu de la tierra de acogida\u00bb: se trata aqu\u00ed de un peque\u00f1o matiz respecto al discurso del papa Francisco, que insist\u00eda m\u00e1s en la incondicionalidad del asilo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n Pero todo esto a\u00fan no ser\u00eda suficiente: acoger a una persona es integrarla como si fuera de la propia familia, ofreci\u00e9ndole la posibilidad de desarrollar sus talentos, sus capacidades y su sensibilidad, pero tambi\u00e9n de entrar en el esp\u00edritu de la casa. Hay que comprender el alcance hist\u00f3rico de lo que est\u00e1 ocurriendo, es decir, un encuentro sin precedentes entre pueblos y culturas que nos invita al redescubrimiento creativo de nuestras ra\u00edces y, al mismo tiempo, a escuchar atentamente al otro. La universalidad de los valores fundacionales de Europa nos garantiza que este di\u00e1logo es posible y que podr\u00e1 proporcionar una base s\u00f3lida a nuestras sociedades, lo que nos permitir\u00e1 trabajar de forma m\u00e1s eficaz por la paz y por un mundo reconciliado.<\/p>\n\n\n\n \u00abEntrar en el esp\u00edritu de la casa\u00bb suena como un alegato a favor de la integraci\u00f3n de las personas migrantes; mediante el reconocimiento del car\u00e1cter \u00absin precedentes\u00bb del \u00abencuentro entre pueblos y culturas\u00bb, se trata tambi\u00e9n, en el lenguaje diplom\u00e1tico de la Santa Sede, de reconocer, mezzo voce<\/em>,<\/em> la magnitud de los flujos migratorios hacia Europa, al tiempo que se defiende, por supuesto, la hospitalidad y el di\u00e1logo, y no una pol\u00edtica de rechazo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n Fue precisamente esa lucidez la que inspir\u00f3 a hombres como Schuman a superar la oposici\u00f3n entre identidades culturales y a dar origen a las instituciones europeas, tras la inmensa tragedia de la Segunda Guerra Mundial, que hab\u00eda puesto de manifiesto cu\u00e1n grande es el mal que comete el hombre cuando cree no encontrar ning\u00fan obst\u00e1culo para el ejercicio de su poder.<\/p>\n\n\n\n Robert Schuman, que vivi\u00f3 en una \u00e9poca en la que las fronteras estaban en constante evoluci\u00f3n, contribuy\u00f3 a sentar las bases de una Europa consciente de la urgencia de derribar los muros que la divid\u00edan. Su formaci\u00f3n cristiana le inculc\u00f3 el valor de la igualdad, sin distinci\u00f3n de raza ni de clase social, y le ense\u00f1\u00f3 la dignidad del trabajo. La sucesi\u00f3n de diferentes soberan\u00edas nacionales le inculc\u00f3 la importancia del derecho internacional y el valor de la palabra dada. Habiendo crecido en un contexto en el que parec\u00edan prevalecer el orgullo y el esp\u00edritu de venganza, Schuman se comprometi\u00f3 con la paz y la fraternidad entre los pueblos que, tras un largo per\u00edodo de enfrentamientos, reconoc\u00edan por fin que se necesitaban unos a otros.<\/p>\n\n\n\n El compromiso de Schuman con la reconciliaci\u00f3n franco-alemana le vali\u00f3 en su momento ataques muy virulentos por parte de sus adversarios pol\u00edticos, en particular los comunistas, en los que nunca faltaba la referencia a sus or\u00edgenes mixtos de la Mosela, germ\u00e1nicos y luxemburgueses, al igual que la acusaci\u00f3n infundada de colaboraci\u00f3n, cuando en realidad Schuman pas\u00f3 la mayor parte de la Ocupaci\u00f3n en la clandestinidad. Tambi\u00e9n en los c\u00edrculos gaullistas se prest\u00f3 atenci\u00f3n durante un tiempo a estas leyendas, antes de que el general de Gaulle \u2014a quien, sin embargo, dif\u00edcilmente se le pod\u00eda sospechar de simpat\u00eda personal por Schuman\u2014 hiciera suya la labor de reconciliaci\u00f3n franco-alemana con el Tratado del El\u00edseo (1963).\u00a0<\/p>\n\n\n\n \u00bfQu\u00e9 ense\u00f1anzas nos deja, pues, Robert Schuman a la Europa y al mundo de hoy? En primer lugar, un profundo deseo de paz. Hoy, por desgracia, la guerra ha vuelto a asomar la cabeza, incluso en Europa: una nueva \u00abmasacre in\u00fatil\u00bb, que cada d\u00eda se cobra innumerables v\u00edctimas civiles. <\/p>\n\n\n\n La expresi\u00f3n \u00abmasacre in\u00fatil\u00bb proviene de Benedicto XV, quien la utiliz\u00f3 en su momento para describir la Gran Guerra, <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span> y, de hecho, se hab\u00eda expuesto a un malentendido mutuo por parte de los beligerantes, que lo hab\u00edan acusado de ser un papa \u00abalem\u00e1n\u00bb o \u00abfranc\u00f3filo\u00bb El papa aplica esta expresi\u00f3n a la guerra que ha resurgido en Europa, una referencia impl\u00edcita a la guerra en Ucrania, aunque, de forma un tanto sorprendente, la palabra \u00abUcrania\u00bb no aparece en su discurso, a diferencia del pronunciado por el presidente Macron. El papa advierte contra la ilusi\u00f3n del rearme, un tema central de su pontificado desde su llamamiento a una \u00abpaz sin armas y basada en el desarme\u00bb en 2025. A diferencia de Francisco, que hab\u00eda escandalizado a Kiev con sus comentarios sobre \u00ablos ladridos de la OTAN a las puertas de Rusia\u00bb, Le\u00f3n XIV ha mostrado una solidaridad mucho m\u00e1s clara hacia Ucrania.<\/p>\n\n\n\n Y a\u00fan hoy, al igual que en 1950, las palabras contenidas en la Declaraci\u00f3n de Schuman siguen siendo de actualidad: \u00abLa contribuci\u00f3n que una Europa organizada y viva puede aportar a la civilizaci\u00f3n es indispensable para el mantenimiento de relaciones pac\u00edficas\u00bb. <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span> Es necesario entablar un di\u00e1logo paciente, dar muestras de valent\u00eda en la negociaci\u00f3n y estar dispuesto a sacrificar ciertas posiciones por el bien superior de la paz.<\/p>\n\n\n\n\n\n Es cierto que la b\u00fasqueda de la paz en Europa, al igual que en el resto del mundo, no debe confundirse con un irenismo ingenuo. Por el contrario, las palabras de Schuman son m\u00e1s actuales que nunca: \u00abLa paz mundial no puede salvaguardarse sin esfuerzos creativos a la altura de los peligros que la amenazan\u00bb. <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span> Sin embargo, hay que guardarse de la ilusi\u00f3n del rearme. \u00abNo es casualidad que muchos gobernantes justifiquen los repetidos llamados al aumento del gasto militar y las decisiones que de ellos se derivan alegando el peligro que representan los dem\u00e1s\u00bb. <\/span>8<\/sup><\/a><\/span><\/span> Fomentar la paz es una labor activa. Hoy en d\u00eda, debemos preguntarnos si realmente estamos realizando \u00abesfuerzos creativos\u00bb para promover la paz mundial, o si simplemente buscamos \u00abcontener la hemorragia de la guerra\u00bb y prepararnos mejor para aquellas que suponemos que a\u00fan est\u00e1n por venir.<\/p>\n\n\n\n En este punto, el papa se encuentra en una encrucijada: sabe que la postura a favor de la paz de la Santa Sede, precisamente por intentar adoptar un punto de vista imparcial, se expone a la acusaci\u00f3n de irenismo; sin embargo, esta voluntad de desactivar la acusaci\u00f3n de irenismo o idealismo no es suficiente para que Le\u00f3n XIV respalde el llamado al rearme europeo, no por hostilidad hacia Europa, sino por el deseo de no aparecer como el defensor de una \u00fanica \u00e1rea civilizacional, sino como el de la paz mundial: recuerda que el punto de vista del papa es necesariamente mundial, y no europeo. En el llamado a desplegar \u00abesfuerzos creativos\u00bb en pro de la paz, tal vez se exprese tambi\u00e9n una discreta apertura de la diplomacia de la Santa Sede con vistas a las negociaciones con Rusia, aunque recientemente no se haya dado ning\u00fan signo de buena voluntad, ni mucho menos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n La Europa de Schuman es un continente en el que se prefiere el di\u00e1logo al enfrentamiento armado; en el que se ponen en com\u00fan los recursos para lograr que \u00abcualquier guerra (\u2026) resulte no solo impensable, sino materialmente imposible\u00bb. <\/span>9<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n La Europa de Schuman se basa en el respeto del Derecho Internacional que, a diferencia de las legislaciones nacionales, no puede ser impuesto por la fuerza por un Estado, sino que se fundamenta en el principio universalmente reconocido de \u00abpacta sunt servanda<\/em>\u00bb.\u00a0<\/p>\n\n\n\n En franc\u00e9s: \u00abHay que respetar los compromisos\u00bb. En este pasaje, el papa defiende el multilateralismo frente a la ley del m\u00e1s fuerte (\u00ablas relaciones humanas, y entre los Estados, son cada vez m\u00e1s b\u00e1rbaras\u00bb) y las mentiras en la pol\u00edtica, esbozando un v\u00ednculo entre el derecho can\u00f3nico medieval, Grocio \u2014quien en el siglo XVIII extendi\u00f3 este principio a las relaciones entre Estados\u2014 y la Convenci\u00f3n de Viena de 1969, que lo convirti\u00f3 en la norma fundamental del derecho de los tratados. Se trata tambi\u00e9n de una cr\u00edtica impl\u00edcita a las potencias que incumplen los tratados, en primer lugar a Rusia, que ha violado en Ucrania la integridad de las fronteras europeas, a pesar de haberse comprometido formalmente a garantizarla mediante el Memor\u00e1ndum de Budapest (1994).\u00a0<\/p>\n\n\n\n Este principio se preserva cuidadosamente en la legislaci\u00f3n espec\u00edfica de esta regi\u00f3n, que tambi\u00e9n regula las relaciones entre el Estado y la Iglesia cat\u00f3lica sobre la base del Concordato de 1801 entre la Santa Sede y Francia, que sigue vigente.<\/p>\n\n\n\n El papa defiende aqu\u00ed el Concordato de 1801, firmado entre Napole\u00f3n Bonaparte y P\u00edo VII, y modificado por los Art\u00edculos Org\u00e1nicos napole\u00f3nicos y posteriormente durante la Restauraci\u00f3n; no se trata aqu\u00ed tanto de una toma de posici\u00f3n contra la ley de 1905, a la que la Iglesia se ha adaptado desde hace tiempo, sino de un llamado a mantener las particularidades del Concordato en un contexto preelectoral (muchos partidos de izquierda proponen en su programa abolirlas en favor de una aplicaci\u00f3n estricta de la laicidad); adem\u00e1s de que los habitantes de Alsacia y Mosela suelen asociar el Concordato con el \u00abderecho local\u00bb, la legislaci\u00f3n social m\u00e1s generosa de inspiraci\u00f3n bismarckiana, estas mismas poblaciones se muestran muy apegadas al Concordato, y los intentos de normalizaci\u00f3n del Cartel de las Izquierdas en 1924 solo dieron lugar a la expresi\u00f3n del \u00abmalestar alsaciano\u00bb frente al Estado central franc\u00e9s en el periodo de entreguerras.<\/p>\n\n\n\n El derecho internacional y el multilateralismo ponen de relieve la igualdad efectiva de los Estados en sus relaciones mutuas y constituyen el mejor ant\u00eddoto contra la voluntad de dominaci\u00f3n, que est\u00e1 en el origen de todo conflicto. Hoy en d\u00eda, las relaciones humanas, y entre los Estados, son cada vez m\u00e1s b\u00e1rbaras. Se menosprecia el valor de la palabra dada; en cambio, se alardea de la mentira y el enga\u00f1o. Europa puede poner fin a esta espiral gracias al respeto por el otro que ha sabido cultivar y preservar, ya que ha demostrado ampliamente a lo largo de los \u00faltimos ochenta a\u00f1os que es posible defender opiniones, reivindicaciones e intereses divergentes, recurriendo al di\u00e1logo en lugar de al enfrentamiento.<\/p>\n\n\n\n El adjetivo \u00abb\u00e1rbaro\u00bb es contundente: se trata aqu\u00ed de una cr\u00edtica apenas velada al aventurerismo b\u00e9lico de Donald Trump y Vladimir Putin, al encubrimiento en la pol\u00edtica exterior, as\u00ed como a la brutalizaci\u00f3n asociada al regreso de los imperios. Le\u00f3n XIV retoma aqu\u00ed su papel de defensor \u00faltimo del multilateralismo, en un mundo que, sin embargo, parece haberlo abandonado. <\/p>\n\n\n\n Schuman nos recuerda que siempre hay que dar muestras de realismo y valent\u00eda: \u00abEuropa \u2014afirmaba\u2014 no se construir\u00e1 de un solo golpe, ni como un todo: se construir\u00e1 mediante logros concretos que creen, en primer lugar, una solidaridad de hecho\u00bb. Nunca debemos perder la confianza en nuestra capacidad para avanzar, aunque los pasos que demos sean a veces peque\u00f1os y casi imperceptibles. La pretensi\u00f3n moderna de \u00abtenerlo todo, inmediatamente\u00bb no se ajusta a la historia y la cultura europeas, que, por el contrario, nos ense\u00f1an el valor del tiempo y la paciencia. Es a trav\u00e9s de peque\u00f1os pasos como podemos dar vida a esa solidaridad efectiva que implica que nadie se sienta abandonado u olvidado.<\/p>\n\n\n\n Declaraci\u00f3n de Schuman, Par\u00eds, 9 de mayo de 1950. De hecho, se ha subrayado a menudo que uno de los factores inmediatos del \u00e9xito del proyecto europeo residi\u00f3 tanto en la modestia inicial como en el gran car\u00e1cter concreto del plan propuesto por Schuman: instituir una Comunidad Europea del Carb\u00f3n y del Acero bajo la garant\u00eda de una autoridad com\u00fan, lo que imped\u00eda que una sola potencia de Europa occidental pudiera monopolizar los dos minerales y aleaciones m\u00e1s necesarios para la industria armament\u00edstica. Le\u00f3n XIV parece defender aqu\u00ed la construcci\u00f3n europea tal y como se ha ido forjando progresivamente, mediante una pol\u00edtica de peque\u00f1os pasos que \u00e9l eleva a la categor\u00eda de hito civilizatorio. <\/p>\n\n\n\n Al compartir estas reflexiones, pienso sobre todo en los j\u00f3venes, llamados a construir la Europa de hoy y de ma\u00f1ana. Como ya se\u00f1al\u00f3 Schuman: \u00abQue esta idea de una Europa reconciliada, unida y fuerte sea a partir de ahora el lema de las nuevas generaciones, deseosas de servir a una humanidad por fin liberada del odio y del miedo, que vuelve a aprender, tras demasiado largas divisiones, la fraternidad cristiana\u00bb. <\/span>10<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n
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