{"id":112154,"date":"2026-09-26T09:33:33","date_gmt":"2026-09-26T07:33:33","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=112154"},"modified":"2026-09-26T09:33:40","modified_gmt":"2026-09-26T07:33:40","slug":"por-que-a-la-izquierda-le-gusta-putin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/09\/26\/por-que-a-la-izquierda-le-gusta-putin\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 a la izquierda le gusta Putin?"},"content":{"rendered":"\n

Ilya Budraitskis e Ilya Matveev son dos investigadores en historia y ciencias pol\u00edticas, en la Universidad de Helsinki y en Berkeley, respectivamente. Adem\u00e1s \u2014y sobre todo\u2014 figuran entre las figuras m\u00e1s destacadas de la izquierda rusa.<\/em><\/p>\n\n\n\n

Activistas contra la guerra, colaboradores y creadores de una serie de medios de comunicaci\u00f3n de oposici\u00f3n, han destacado por una serie de publicaciones sobre la situaci\u00f3n de las fuerzas de izquierda en el espacio postsovi\u00e9tico y sobre la econom\u00eda pol\u00edtica del imperialismo ruso. <\/em><\/p>\n\n\n\n

En septiembre de 2026, publican en la editorial universitaria de Stanford su obra <\/em>Russia’s New Imperialism: Capital and Ideology, <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> que parte de la invasi\u00f3n de Ucrania para replantear el imperialismo ruso de la era postsovi\u00e9tica, prestando especial atenci\u00f3n a la relaci\u00f3n entre los intereses econ\u00f3micos y los designios ideol\u00f3gicos.\u00a0<\/em><\/p>\n\n\n\n

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\u00bfPor qu\u00e9, en su opini\u00f3n, a varias fuerzas pol\u00edticas de izquierda en Europa les sigue costando reconocer el imperialismo ruso? \u00bfEn qu\u00e9 se diferencia su interpretaci\u00f3n de las distintas formas existentes de abordar el fen\u00f3meno imperial y de los an\u00e1lisis contrapuestos sobre la pol\u00edtica rusa actual?<\/h3>\n\n\n\n

Ilya Matveev<\/span> De hecho, nos situamos en el marco de los debates de la izquierda actual. Sin embargo, en su seno se observa con demasiada frecuencia que el caso ruso no se reconoce como imperialismo. Por el contrario, nuestro libro propone considerarlo desde el principio y sin ambig\u00fcedades como lo que es: un imperialismo en toda regla.<\/p>\n\n\n\n

De hecho, existe una cierta paradoja. Por un lado, basta incluso con el an\u00e1lisis m\u00e1s superficial para constatar el car\u00e1cter imperialista del r\u00e9gimen ruso. La ret\u00f3rica de Vladimir Putin no deja de repetir que se trata de recuperar las \u00abtierras originales\u00bb del pa\u00eds, pero tambi\u00e9n que los rusos y los ucranianos forman un solo pueblo y, por lo tanto, deber\u00edan formar un \u00fanico Estado o, en todo caso, dos Estados vinculados lo m\u00e1s estrechamente posible. Por lo tanto, es evidente que Rusia lleva a cabo una pol\u00edtica exterior agresiva hacia Ucrania y hacia numerosos pa\u00edses del espacio postsovi\u00e9tico, y no se puede negar el car\u00e1cter imperialista de dicha pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n\n\n

\n \n \r\n \r\n \r\n \r\n <\/picture>\r\n \n
Ilya Budraitskis, Ilya Matveev, Russia\u2019s New Imperialism Capital and Ideology<\/em>, Stanford University Press, septiembre de 2026.<\/figcaption>\n <\/a>\n<\/figure>\n\n\n

Sin embargo, algunos autores de izquierda sostienen que Rusia no exporta suficiente capital y que no se ajusta exactamente a la definici\u00f3n leninista de imperialismo. Otros llegan incluso a describirla como v\u00edctima de un imperialismo estadounidense dispuesto a todo para expandir la OTAN hacia el Este y frente a cuyas incursiones Rusia no har\u00eda m\u00e1s que emprender acciones defensivas. El estallido de la guerra en Ucrania no ser\u00eda, por tanto, m\u00e1s que una guerra preventiva y defensiva contra la OTAN.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

Por desgracia, existe, pues, todo un sector de la izquierda internacional que se niega a considerar el imperialismo ruso como tal. Se trata, en unos casos, de una postura con orientaciones pol\u00edticas, que refleja una falta de voluntad para condenar el r\u00e9gimen de Putin, y, en otros, de un aut\u00e9ntico punto ciego te\u00f3rico. Desde esta segunda perspectiva, el imperialismo solo podr\u00eda ser occidental, por lo que la pol\u00edtica de los dem\u00e1s pa\u00edses no podr\u00eda entrar en esta categor\u00eda: podr\u00eda ser violenta, agresiva, acaparadora, pero nunca \u00abimperialista\u00bb en el sentido estricto del t\u00e9rmino, al no cumplir ciertos criterios econ\u00f3micos sist\u00e9micos.<\/p>\n\n\n\n

Nuestro libro adopta un enfoque diametralmente opuesto. Hemos constatado que ese enfoque imped\u00eda a demasiados autores de izquierda, incluidos los m\u00e1s informados y pertinentes, ofrecer un an\u00e1lisis correcto de los acontecimientos en curso. Recuerdo que, en v\u00edsperas del 24 de febrero de 2022, todav\u00eda hab\u00eda grupos de personas que negaban pura y llanamente la mera posibilidad de una invasi\u00f3n de Ucrania, y lo hac\u00edan con la mayor firmeza. Entre esos grupos se encontraban, en particular \u2014y en un lugar destacado\u2014, algunos autores de izquierda dispuestos a proclamar a los cuatro vientos que tal invasi\u00f3n era imposible, inimaginable. Su reacci\u00f3n se explica en gran medida por la ceguera te\u00f3rica a la que nos referimos en el libro: \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda Rusia atacar si el imperialismo es un fen\u00f3meno exclusivamente occidental? \u00bfSi solo Occidente es ofensivo, mientras que el resto del planeta se limita a defenderse?<\/p>\n\n\n\n

Es evidente que Rusia lleva a cabo una pol\u00edtica exterior agresiva hacia Ucrania y muchos pa\u00edses del espacio postsovi\u00e9tico, y no se puede negar el car\u00e1cter imperialista de dicha pol\u00edtica.<\/p>Ilya Matveev<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Cuando la invasi\u00f3n se produjo efectivamente, le\u00ed en la revista brit\u00e1nica Salvage<\/em>, cofundada por China Mi\u00e9ville, un an\u00e1lisis editorial bastante detallado e interesante de la situaci\u00f3n actual, pero en el que Rusia aparec\u00eda \u00fanicamente como un reflejo de Occidente. Al invocar pretextos humanitarios para atacar Ucrania, no har\u00eda m\u00e1s que imitar las pr\u00e1cticas de Occidente, en Serbia, por ejemplo. Este an\u00e1lisis no es del todo err\u00f3neo, pero de \u00e9l se desprende que el imperialismo ruso ser\u00eda, en definitiva, de la misma naturaleza que la pol\u00edtica exterior agresiva de Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n

Para nosotros, se trata de un problema inextricablemente pol\u00edtico y te\u00f3rico. Por ello, hemos querido poner de relieve las caracter\u00edsticas espec\u00edficas del imperialismo ruso, empezando por aquellas que lo distinguen del imperialismo estadounidense, con el fin de que los an\u00e1lisis cr\u00edticos puedan reconocerlo mejor y combatirlo. <\/p>\n\n\n\n

\u00bfQu\u00e9 aporta este paradigma anal\u00edtico? \u00bfQu\u00e9 nos revela sobre la situaci\u00f3n actual de la pol\u00edtica rusa? <\/h3>\n\n\n\n

Ilya Budraitskis<\/span> En los debates sobre el imperialismo, al igual que en el uso habitual de este t\u00e9rmino, se tiende generalmente a reducir el fen\u00f3meno a motivos puramente econ\u00f3micos. Desde esta perspectiva, la agresi\u00f3n imperialista se analiza a trav\u00e9s del prisma de una concepci\u00f3n del Estado como \u00abagente\u00bb o como un simple \u00abcomit\u00e9 ejecutivo\u00bb de la clase dominante, de la que recibir\u00eda una especie de \u00aborden\u00bb para la redistribuci\u00f3n de los mercados exteriores, que ejecutar\u00eda mediante la expansi\u00f3n militar. A nuestro juicio, esta definici\u00f3n cl\u00e1sica del imperialismo merece ser revisada en profundidad, tanto a la luz de la guerra entre Rusia y Ucrania como a la luz de las diversas aventuras militares imperialistas del mundo actual, en particular en Ir\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n

Partiendo del caso ruso, llevamos a cabo as\u00ed una revisi\u00f3n importante de la teor\u00eda del imperialismo. Volvemos a las fuentes mismas de este debate, a finales del siglo XIX y principios del XX, cuando el imperialismo a\u00fan se abordaba desde dos perspectivas: una econ\u00f3mica y otra pol\u00edtica. Esta perspectiva dual implica que el imperialismo no es solo una forma de racionalidad econ\u00f3mica, sino tambi\u00e9n una nueva racionalidad pol\u00edtica del Estado, que no siempre \u2014y a veces en absoluto\u2014 coincide con los intereses econ\u00f3micos propiamente dichos. Basta con observar la pol\u00edtica imperialista del Imperio colonial brit\u00e1nico: en muchas ocasiones, esta revisti\u00f3 un car\u00e1cter totalmente irracional desde el punto de vista econ\u00f3mico. Se explica mucho m\u00e1s por una especie de giro del Estado hacia una l\u00f3gica de expansi\u00f3n infinita. Tambi\u00e9n nos basamos en el famoso an\u00e1lisis del imperialismo propuesto por Hannah Arendt en Los or\u00edgenes del totalitarismo<\/em>. En esta obra, llama la atenci\u00f3n sobre este cambio de rumbo de la racionalidad estatal, es decir, ese momento en el que la expansi\u00f3n continua del Estado, que en un principio era un mero medio, se convierte poco a poco en un fin en s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n

Desde el punto de vista de la historia del imperialismo ruso postsovi\u00e9tico, nos ha parecido \u00fatil distinguir dos per\u00edodos que corresponden con esta dimensi\u00f3n econ\u00f3micamente racional del imperialismo y con esta dimensi\u00f3n pol\u00edticamente racional, es decir, motivada pol\u00edtica e ideol\u00f3gicamente. Demostramos que, si bien la pol\u00edtica llevada a cabo respecto a los pa\u00edses del espacio postsovi\u00e9tico durante los dos primeros mandatos de Vladimir Putin puede considerarse una pol\u00edtica de expansi\u00f3n econ\u00f3mica y de promoci\u00f3n de los intereses del gran capital ruso, el a\u00f1o 2014 marca, por el contrario, un punto de inflexi\u00f3n hacia la l\u00f3gica de un nuevo orden, que ya no se explica \u00fanicamente por motivaciones econ\u00f3micas. De hecho, a partir de 2014, el capital ruso no ha dejado de sufrir las consecuencias de la pol\u00edtica expansionista rusa, sin que ello haya impedido que el Estado lleve a cabo intervenciones cada vez m\u00e1s agresivas en el espacio postsovi\u00e9tico.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

Por lo tanto, consideramos que el r\u00e9gimen de Putin renunci\u00f3 en 2014 a esa postura \u00abpragm\u00e1tica\u00bb en el sentido de la teor\u00eda de las relaciones internacionales, una postura econ\u00f3micamente racional, pero tambi\u00e9n totalmente c\u00ednica, en el sentido de que reduce la pol\u00edtica a meros juegos de intereses, sin el m\u00e1s m\u00ednimo fundamento moral. De hecho, es precisamente desde esta perspectiva desde la que la mayor\u00eda de los investigadores analizaban el primer \u00abputinismo\u00bb, el del periodo 2000-2014. <\/p>\n\n\n\n

A partir de esa fecha, pasamos, por tanto, a un nuevo Estado, caracterizado por una expansi\u00f3n militar agresiva y por la primac\u00eda de lo pol\u00edtico sobre los intereses econ\u00f3micos. Este punto de inflexi\u00f3n marca tambi\u00e9n la transici\u00f3n de lo que denominamos una \u00abideolog\u00eda parcial\u00bb, es decir, una ideolog\u00eda pragm\u00e1tica que subordina lo pol\u00edtico a intereses puros, hacia una \u00abideolog\u00eda total\u00bb, es decir, una visi\u00f3n del mundo a la vez global y coherente, en la que se basan a partir de ahora las acciones de la pol\u00edtica exterior rusa. <\/p>\n\n\n\n

Si toda esta pol\u00edtica exterior es econ\u00f3micamente irracional, \u00bfc\u00f3mo ha podido producirse este cambio de rumbo de las \u00e9lites rusas y seg\u00fan qu\u00e9 din\u00e1micas? <\/h3>\n\n\n\n

Ilya Budraitskis<\/span> Se trata de una transici\u00f3n a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil de analizar, ya que ya exist\u00edan algunos antecedentes. Algunos fragmentos de esa \u00abideolog\u00eda total\u00bb ya estaban, de hecho, presentes en la d\u00e9cada de 2000. Es el caso, por ejemplo, del concepto de \u00abmundo ruso\u00bb, que surgi\u00f3 desde los primeros pasos de Putin en la presidencia. Del mismo modo, la idea de que el colapso de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica fue \u00abla mayor cat\u00e1strofe geopol\u00edtica del siglo XX\u00bb, cuyas nefastas consecuencias deb\u00edan superarse lo antes posible, aparece bastante pronto, al igual que la idea de que existir\u00eda un \u00abOccidente colectivo\u00bb impulsado por planes para aniquilar a Rusia. Todas estas ideas se formularon ya a principios de la d\u00e9cada de 2000, sobre todo en think tanks<\/em> cercanos al Kremlin. Sin embargo, a\u00fan estaban lejos de ejercer una influencia determinante en la toma de decisiones pol\u00edticas. Aquella \u00e9poca, la primera d\u00e9cada del putinismo, segu\u00eda estando dominada por una ideolog\u00eda c\u00ednica basada en los intereses puros: una ideolog\u00eda, por tanto, en el sentido de visi\u00f3n ideol\u00f3gica de la realidad, pero que no remit\u00eda a una teor\u00eda bien definida. Ciertamente, no se trataba de una ideolog\u00eda intelectual, sino de una ideolog\u00eda extra\u00edda de la experiencia, de la pr\u00e1ctica y, sobre todo, del gran reparto postsovi\u00e9tico de los bienes estatales, del bandolerismo capitalista de los a\u00f1os noventa y de las estructuras burocr\u00e1ticas de finales de la era sovi\u00e9tica: experiencias compartidas por toda la \u00e9lite dirigente de la generaci\u00f3n de Vladimir Putin. De ello surgi\u00f3 una ideolog\u00eda pr\u00e1ctica y c\u00ednica, basada en la idea del derecho del m\u00e1s fuerte, del derecho natural del m\u00e1s fuerte.<\/p>\n\n\n\n

Los a\u00f1os 2011-2014 desempe\u00f1aron aqu\u00ed un papel importante, con las manifestaciones de la plaza Bolotnaya en Mosc\u00fa, que supusieron un gran desaf\u00edo para el r\u00e9gimen antes del tercer mandato presidencial de Vladimir Putin, luego las Primaveras \u00c1rabes, que convencieron a la \u00e9lite rusa de que Occidente estaba urdiendo por todas partes planes para un cambio de r\u00e9gimen, incluso en Rusia, y, por \u00faltimo, los acontecimientos del Maid\u00e1n, una especie de piedra angular que permiti\u00f3 que todas las piezas del rompecabezas encajaran. La ideolog\u00eda c\u00ednica que prevalec\u00eda hasta entonces recibi\u00f3 su primera formulaci\u00f3n intelectual aliment\u00e1ndose del conjunto de ideas conservadoras, reaccionarias e imperiales que hab\u00edan madurado a lo largo de los a\u00f1os anteriores.<\/p>\n\n\n\n

Ilya Matveev<\/span> A\u00f1adir\u00eda aqu\u00ed que el marco de an\u00e1lisis predominante del r\u00e9gimen de Putin ha sido durante mucho tiempo el de la cleptocracia: esto es, en particular, lo que se puede leer en el libro de referencia de Karen Dawisha, Putin\u2019s Kleptocracy<\/em>. <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span> En ciencias pol\u00edticas, se hablaba entonces de \u00abrent-seeking\u00bb<\/em>, la b\u00fasqueda de rentas, en este caso, mediante el robo. \u00bfEstaba fundamentada esta explicaci\u00f3n? Por supuesto: una parte considerable de la actuaci\u00f3n de los c\u00edrculos cercanos al presidente ruso, y del propio Vladimir Putin, se explica ante todo por una sed insaciable de enriquecimiento material, sin contar que la corrupci\u00f3n desempe\u00f1a un papel absolutamente central en la historia del r\u00e9gimen ruso.<\/p>\n\n\n\n

Pero esta interpretaci\u00f3n plantea inmediatamente una pregunta: si Rusia es una cleptocracia, \u00bfpor qu\u00e9 el r\u00e9gimen de Putin ha aceptado deliberadamente que se le confisquen sus activos en Occidente? Primero en 2014 y, despu\u00e9s, de forma mucho m\u00e1s radical con la guerra en Ucrania, que ha hecho que la clase dirigente rusa pierda buena parte de sus bienes en Occidente. Si el robo es la motivaci\u00f3n principal, \u00bfpor qu\u00e9 la \u00e9lite rusa ha aceptado que la despojen de sus bienes? Desde una perspectiva estrictamente \u00abcleptocr\u00e1tica\u00bb, la l\u00f3gica habr\u00eda dictado que nunca hubiera habido guerra. A menos, claro est\u00e1, que se tratara de una cleptocracia especialmente est\u00fapida. Sin embargo, Putin no pod\u00eda ignorar que se congelar\u00edan los activos rusos, que se confiscar\u00edan todos los yates, las mansiones y el resto de los bienes de los oligarcas, del presidente y de sus allegados. No pod\u00eda ignorarlo, pero aun as\u00ed dio ese paso. <\/p>\n\n\n\n

\u00bfC\u00f3mo conciliar, pues, estas interpretaciones? <\/h3>\n\n\n\n

Ilya Matveev<\/span> Me parece que se puede hacer de la siguiente manera. La base de esta l\u00f3gica cleptocr\u00e1tica es el impulso de robar para vencer a los enemigos, de desarmarlos de una forma u otra, de hacerse con bienes por todos los medios, incluso por la fuerza. Se trata de una toma de control, una incursi\u00f3n (raid<\/em>), de acuerdo con el concepto de \u00abreiderstvo\u00bb,<\/em> tan fundamental en el capitalismo salvaje ruso de los a\u00f1os 1990-2000. El reiderstvo<\/em> es lo que en ingl\u00e9s se denomina \u00abhostile takeover<\/em>\u00bb, con la diferencia de que va acompa\u00f1ado del uso de medios coercitivos, desde matones hasta milicias privadas, pasando por empresas de seguridad. Ahora bien, la l\u00f3gica subyacente es binaria: o yo me apropio, o se apropian de m\u00ed. Con el tiempo, me parece que Vladimir Putin y parte de su entorno han acabado considerando a la propia Rusia como una especie de actor por derecho propio que debe, o bien llevar a cabo adquisiciones hostiles, o bien sufrirlas. En otras palabras, o Estados Unidos lleva a cabo una hostile takeover<\/em><\/em> de Rusia, o Rusia lleva a cabo una en otro territorio.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

\u00bfSe trata, pues, tambi\u00e9n de una cuesti\u00f3n de imaginario social y pol\u00edtico? <\/h3>\n\n\n\n

Ilya Matveev<\/span> Exactamente. La imaginaci\u00f3n se ha desarrollado en esa direcci\u00f3n. Y Vladimir Putin no deja de confirm\u00e1rnoslo. Hay que recordar su comentario sobre \u00ablas orcas y los osos polares\u00bb ante un grupo de profesores. Afirmaba que, en el Polo Norte, las orcas \u00abse abalanzan en manada\u00bb sobre los osos y \u00abse los comen como si fueran presas menores\u00bb. Se trataba de explic\u00e1rselo a los ni\u00f1os para que entendieran \u00abpor qu\u00e9 llevamos a cabo la operaci\u00f3n militar especial\u00bb. Ante las amenazas de una toma de control hostil por parte de las orcas contra los osos, estos \u00faltimos deb\u00edan llevar a cabo una contra las orcas. El que golpea primero es el \u00fanico que sobrevive, mientras que los dem\u00e1s son devorados. Cuando esta l\u00f3gica se sistematiza, adopta la forma de lo que llamamos una \u00abideolog\u00eda total\u00bb.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

Desde una perspectiva estrictamente \u00abcleptocr\u00e1tica\u00bb, la l\u00f3gica habr\u00eda dictado que nunca hubiera habido una guerra.<\/p>Ilya Matveev<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

As\u00ed pues, cuando Estados Unidos anuncia que no pretende devorar ni conquistar a nadie, sino llegar a un acuerdo, \u00bfc\u00f3mo lo percibe Vladimir Putin? No ve en ello m\u00e1s que una mentira, un enga\u00f1o m\u00e1s, sin otro objetivo que el de hacerse con el control de Rusia. Y esta percepci\u00f3n solo suscita una reacci\u00f3n: fingir que se negocia, mentir constantemente, tal y como se sospecha que hace el adversario, pero con el fin de preparar mejor una acci\u00f3n directa, una intimidaci\u00f3n que deje bien claro al adversario que Rusia est\u00e1 dispuesta a todo. <\/p>\n\n\n\n

Partiendo de esta l\u00f3gica, empezamos a comprender c\u00f3mo la \u00e9lite rusa pudo decidirse a emprender tales acciones. Hay que demostrar fuerza y defender los propios intereses; de lo contrario, seremos devorados, destruidos, aniquilados. Vladimir Putin se expresa constantemente en estos t\u00e9rminos. Todos sus discursos se inscriben en una ret\u00f3rica existencial, sea cual sea el tema: no puede hablar de inteligencia artificial sin asociarla a la propia supervivencia de Rusia; lo mismo ocurre con la invasi\u00f3n de Ucrania.<\/p>\n\n\n\n

Aqu\u00ed es donde entra en juego el \u00faltimo elemento, a la hora de explicar los motivos que llevar\u00edan a Occidente a mentir y enga\u00f1ar a Rusia para poder devorarla mejor. En ese preciso momento, las obras de ide\u00f3logos como Iv\u00e1n Il\u00edn o Aleksandr Duguin cobran todo su sentido. En ellas se extraen teor\u00edas que explican por qu\u00e9 Occidente odia tanto a Rusia. Y as\u00ed se consigue revestir de construcciones te\u00f3ricas la idea simplista de la que parte toda la pol\u00edtica rusa: o devoras, o te devoran. <\/p>\n\n\n\n

Ilya Budratskis<\/span> Cabe se\u00f1alar tambi\u00e9n que, cuando se habla habitualmente del n\u00facleo de una ideolog\u00eda, se da por sentado que debe presentar un car\u00e1cter doctrinal y una cierta coherencia. Pero la relaci\u00f3n entre lo que llamamos \u00abideolog\u00eda de primer nivel\u00bb y la de \u00absegundo nivel\u00bb se construye de una manera totalmente diferente. En la \u00e9lite rusa existe una convicci\u00f3n: la de que hay leyes de la naturaleza \u2014que ser\u00edan tambi\u00e9n leyes de la historia, ya que esta confusi\u00f3n borra la diferencia entre naturaleza e historia\u2014 de las que extraemos nuestras ense\u00f1anzas m\u00e1s vitales. Estas \u00abverdades de la vida\u00bb no tienen, por tanto, m\u00e1s vocaci\u00f3n que la de verse confirmadas por todo lo que viene despu\u00e9s. Las tesis de Duguin, de Il\u00edn o incluso de Solzhenitsyn obtienen as\u00ed su validez del mero hecho de que no nos ense\u00f1an nada fundamentalmente nuevo. No se aprende nada al leer los tomos de Duguin; en ellos solo se encuentra la confirmaci\u00f3n de una visi\u00f3n del mundo ya establecida, pero que a\u00fan no hab\u00eda recibido una formulaci\u00f3n intelectual y ret\u00f3rica adecuada.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

Al mismo tiempo, se comprende mejor la naturaleza de la influencia real de Dugin o de los dem\u00e1s ide\u00f3logos. No se les percibe como pensadores que hayan dado origen a nada original, ni como maestros de pensamiento, sino, a lo sumo, como quienes ense\u00f1an a Putin lo que \u00e9l mismo ya hab\u00eda comprendido sin formularlo expl\u00edcitamente. En este sentido, su papel es secundario, sin por ello ser insignificante, ya que este componente intelectual acaba, en cierta etapa, adquiriendo una importancia real.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfPor qu\u00e9 ha sido precisamente Ucrania la que ha llegado a ocupar este papel central en la pol\u00edtica imperialista rusa? \u00bfQu\u00e9 papel desempe\u00f1an en ello los motivos ideol\u00f3gicos?<\/h3>\n\n\n\n

Ilya Budraitskis<\/span> Hay toda una serie de razones. En primer lugar, razones socioecon\u00f3micas que hacen de la agresi\u00f3n rusa una especie de prolongaci\u00f3n de los procesos ya iniciados en la d\u00e9cada de 2000 en lo que respecta a las relaciones entre Rusia y Ucrania. Pero tambi\u00e9n existe un componente pol\u00edtico e ideol\u00f3gico vinculado al hecho de que, en ese imaginario imperial, Ucrania aparece realmente como parte de la Rusia hist\u00f3rica. Seg\u00fan esta l\u00f3gica, los procesos internos, la pol\u00edtica interior ucraniana, se perciben como el reflejo o la anticipaci\u00f3n del futuro de la propia Federaci\u00f3n Rusa. Por esta raz\u00f3n, los acontecimientos de Maidan se percibieron como un acto que, en cierto modo, formaba parte de la pol\u00edtica exterior rusa: un avance de Occidente hacia las fronteras de Rusia \u2014no solo en sentido militar, sino tambi\u00e9n en sentido mental, en el sentido del imaginario pol\u00edtico\u2014 y un desaf\u00edo lanzado al r\u00e9gimen ruso desde el interior mismo del pa\u00eds. En este sentido, no exist\u00eda, dentro de esa conciencia ideol\u00f3gica, una frontera clara entre el Maid\u00e1n y las manifestaciones de la plaza Bolotnaya, ya que todo ello formaba parte de un mismo proceso, una especie de guerra informativa y mental librada por Occidente contra Rusia, basada en la implantaci\u00f3n de \u00abvalores falsos\u00bb. Y la propia idea de la independencia de Ucrania constituye un \u00abvalor falso\u00bb al igual que la idea de que la Federaci\u00f3n Rusa tambi\u00e9n deber\u00eda celebrar elecciones transparentes y experimentar una alternancia en el poder.<\/p>\n\n\n\n

Ilya Matveev<\/span> Por no hablar de que Ucrania es tambi\u00e9n el punto de encuentro entre el imperialismo ruso y el nacionalismo ruso. Y es que Ucrania no es una simple provincia imperial lejana que se controle por sus recursos o por cualquier otro fin puramente instrumental, por ejemplo, el de contener una invasi\u00f3n occidental. Ucrania se percibe como parte de la naci\u00f3n rusa, una naci\u00f3n de tres cabezas, tal y como ya se le\u00eda en antiguas teor\u00edas de la \u00e9poca prerrevolucionaria. En otras palabras, se la considera un componente esencial del propio poder ruso. Si se retira a Ucrania de esta ecuaci\u00f3n, se derrumba todo el edificio de lo que sus defensores denominan la \u00abRusia hist\u00f3rica\u00bb. En este imaginario profundamente nacionalista, la naci\u00f3n rusa incluye, de una forma u otra, a la naci\u00f3n ucraniana, no necesariamente como una \u00fanica y misma naci\u00f3n, pero, en cualquier caso, dentro de una l\u00f3gica nacional unitaria. Y por eso, cuando Ucrania se vuelve totalmente hostil hacia Rusia, es la propia Rusia la que se pierde, la que, en cierto modo, se vuelve ajena a s\u00ed misma.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

Ucrania adquiere as\u00ed el car\u00e1cter de una \u00faltima batalla, tal y como escribi\u00f3 Andrei Tsygankov en 2015 en un art\u00edculo sobre Crimea. <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span> En \u00e9l planteaba las cosas con gran acierto al afirmar que, desde esa perspectiva, perder Ucrania significaba perderlo todo, perder la propia Rusia. Sin Ucrania, ya no habr\u00eda Rusia; solo quedar\u00eda una \u00abFederaci\u00f3n Rusa\u00bb, algo que Vladimir Putin considera bastante dudoso e indefinible. Si considera que el colapso de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica fue \u00abla mayor cat\u00e1strofe geopol\u00edtica\u00bb del siglo XX, es porque la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica coincid\u00eda con la Rusia hist\u00f3rica. Sin embargo, este no es realmente el caso de la Federaci\u00f3n Rusa, y lo ser\u00eda a\u00fan menos si Ucrania se convirtiera en un Estado hostil a Rusia. Una Ucrania plenamente \u00abamiga\u00bb de Rusia, como lo es hoy Bielorrusia, ser\u00eda, a la fuerza, aceptable: la naci\u00f3n de tres cabezas a\u00fan podr\u00eda sobrevivir de forma fragmentada. Pero una Ucrania hostil, que se adhiriera a la OTAN o en la que triunfaran los \u00abvalores geoculturales extranjeros, el libertinaje y el satanismo que reinan en Occidente\u00bb, supondr\u00eda la ruina de Rusia. Ah\u00ed radica precisamente la obsesi\u00f3n de Vladmir Putin y de muchos de sus allegados por Ucrania.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

No se aprende nada leyendo los libros de Duguin; en ellos solo se encuentra la confirmaci\u00f3n de una visi\u00f3n del mundo ya establecida.<\/p>Ilya Boudra\u00eftskis<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

En realidad, cabr\u00eda preguntarse, sin embargo, por qu\u00e9 la frontera ucraniana deber\u00eda revestir esa importancia espec\u00edfica. Aunque, supongamos, Ucrania se adhiriera a la OTAN (lo cual siempre ha sido y sigue siendo una hip\u00f3tesis con una probabilidad pr\u00e1cticamente nula), \u00bfen qu\u00e9 se diferenciar\u00eda la frontera ucraniana de la de los pa\u00edses b\u00e1lticos, Estados miembros de la OTAN situados en la frontera con Rusia? \u00bfPor qu\u00e9 se evita desplegar misiles con ojivas nucleares en los pa\u00edses b\u00e1lticos? <\/p>\n\n\n\n

Lo mismo puede decirse del mercado ucraniano: \u00bfpor qu\u00e9 motivo representar\u00eda un inter\u00e9s vital para la econom\u00eda rusa? \u00bfPor qu\u00e9 hubo que presionar a Ucrania para que se integrara a toda costa en la uni\u00f3n aduanera con Rusia, que es precisamente el punto de partida del Maid\u00e1n y de los acontecimientos que le siguieron? El Maid\u00e1n se desencaden\u00f3 a ra\u00edz de las agresivas iniciativas de Rusia, emprendidas desde 2013, cuando quiso obligar a Ucrania a integrarse en lo que se ha convertido en la Uni\u00f3n Econ\u00f3mica Euroasi\u00e1tica. Sin embargo, numerosos estudios econ\u00f3micos que analizamos en nuestro libro demuestran que, aunque Ucrania se hubiera integrado efectivamente en esa uni\u00f3n aduanera, esa decisi\u00f3n no habr\u00eda cambiado nada de manera fundamental para la econom\u00eda rusa. Esto no impidi\u00f3 que Rusia lo convirtiera en una cuesti\u00f3n de principios, una prioridad nacional, un tema obsesivo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

\u00bfPor qu\u00e9?<\/h3>\n\n\n\n

Ilya Matveev<\/span>Una vez m\u00e1s, esta obsesi\u00f3n se explica por el imaginario nacionalista seg\u00fan el cual, sin Ucrania, Rusia ya no existe. Sin Ucrania, solo quedar\u00eda una estructura informe, s\u00edntoma definitivo de una derrota hist\u00f3rica absoluta. Sobre todo porque Vladimir Putin est\u00e1 convencido de que existe una continuidad hist\u00f3rica del Estado ruso, de esa gran Rusia hist\u00f3rica que siempre ha incluido a Ucrania, que ha existido durante mil a\u00f1os y que corre el riesgo de llegar a su fin. Es esta l\u00f3gica la que le lleva a considerar que, para mantener el control sobre Ucrania, hay que estar dispuesto a sacrificar todo y cualquier cosa. Ah\u00ed reside la fuente de su radicalismo, de su obstinada negativa a cualquier negociaci\u00f3n ante un conflicto que se ha estancado desde hace tiempo y que no beneficia a nadie. Este objetivo tiene para \u00e9l un car\u00e1cter absoluto. Sin Ucrania, todo se acaba. No se tratar\u00eda, por tanto, solo de una derrota personal, sino del fin de una civilizaci\u00f3n rusa milenaria.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfSe observan actualmente fisuras en el sistema ruso? <\/h3>\n\n\n\n

Ilya Matveev<\/span> La tendencia m\u00e1s importante en la actualidad se encuentra entre la poblaci\u00f3n rusa. Esta nunca ha adoptado plenamente la l\u00f3gica imperialista y nacionalista defendida por Vladimir Putin. Su art\u00edculo de 2021 sobre la unidad entre rusos y ucranianos ya entraba en conflicto con lo que cree \u2014y, m\u00e1s fundamentalmente, con lo que le interesa\u2014 a la abrumadora mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n rusa. En general, esta \u00faltima identifica a Rusia con la Federaci\u00f3n Rusa. La idea de una \u00abRusia hist\u00f3rica\u00bb y de una Ucrania que reviste una importancia existencial dista mucho de predominar entre la poblaci\u00f3n, tanto antes de la guerra como en la actualidad.<\/p>\n\n\n\n

La propia guerra ha contado con cierto apoyo, aunque, en realidad, bastante limitado. Las encuestas disponibles, realizadas seg\u00fan diversas metodolog\u00edas, confirman que los rusos se muestran m\u00e1s bien contrarios a la guerra, a favor de las negociaciones \u2014incluso con concesiones mutuas\u2014 y que tampoco desean participar en ella, sobre todo en los \u00faltimos tiempos. Cuando se les pregunta sobre su disposici\u00f3n a ir al frente, cada vez son m\u00e1s los rusos que responden que no, mientras que hasta ahora la norma social los empujaba a responder: \u00abS\u00ed, si me llaman\u00bb. Hoy en d\u00eda, incluso esa respuesta ha cambiado. En resumen, la guerra nunca ha sido muy popular y cada vez lo es menos. La poblaci\u00f3n est\u00e1 harta de las dificultades que la guerra le impone en su vida cotidiana, as\u00ed como de los dramas que genera: la p\u00e9rdida de seres queridos, familiares y amigos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

Aunque las elecciones a la Duma no ten\u00edan ninguna posibilidad de dar lugar a nada interesante, ya que estas elecciones, perfectamente controladas, han perdido todo su sentido, se observa, no obstante, cierta forma de politizaci\u00f3n. En este entorno represivo, no hay posibilidad alguna de expresar abiertamente el descontento, pero tampoco existe un apoyo real al r\u00e9gimen. Por ello, la frustraci\u00f3n manifiesta de la sociedad rusa busca v\u00edas de expresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n

Por eso, de repente, todo el mundo se ha volcado con el partido Yabloko, una formaci\u00f3n que siempre ha sido d\u00e9bil y marginal. Una encuesta revel\u00f3 que casi el 24 % de la poblaci\u00f3n se declaraba dispuesta a votar por este partido que, desde la d\u00e9cada de 1990, nunca ha superado, ni siquiera se ha acercado, al umbral del 10 % en las elecciones nacionales. Que Yabloko pueda obtener el 24 % de las intenciones de voto es sencillamente inconcebible. Sin embargo, si es as\u00ed, es porque Yabloko se ha convertido en el s\u00edmbolo de la postura antib\u00e9lica. Por lo tanto, no es de extra\u00f1ar que el partido haya sido eliminado de las papeletas electorales y excluido de las elecciones, ya que la m\u00e1s m\u00ednima brecha en el sistema podr\u00eda desatar de inmediato todo el descontento acumulado.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfSon las reacciones que se observan en Armenia, Azerbaiy\u00e1n o en algunos pa\u00edses de Asia Central un indicio del debilitamiento del imperialismo ruso?<\/h3>\n\n\n\n

Ilya Budraitskis<\/span> Es evidente que estamos asistiendo a un debilitamiento de la hegemon\u00eda rusa en el espacio postsovi\u00e9tico. Adem\u00e1s del poder\u00edo econ\u00f3mico de Rusia y de los v\u00ednculos econ\u00f3micos heredados, esta hegemon\u00eda se basaba tambi\u00e9n en un legado cultural com\u00fan. Sin embargo, dado que Rusia ha convertido la cuesti\u00f3n cultural en un argumento de expansi\u00f3n militar, al convertir la lengua rusa, que antes era un simple instrumento de poder blando, en un argumento militar, al afirmar que el ej\u00e9rcito ruso tendr\u00eda legitimidad para intervenir en cualquier lugar donde se hable ruso con el fin de \u00abdefender\u00bb los derechos de los rusoparlantes, est\u00e1 claro que ya no queda nada de esa hegemon\u00eda espec\u00edfica. As\u00ed, Estados como Kazajist\u00e1n, donde subsiste una poblaci\u00f3n rusoparlante relativamente importante y que se encuentra cerca de las fronteras rusas, comienzan a preocuparse seriamente por su integridad territorial. Por ello, buscan obtener garant\u00edas adicionales de seguridad estableciendo relaciones con otros centros de poder.<\/p>\n\n\n\n

Un fen\u00f3meno similar se produce en el C\u00e1ucaso Meridional, donde la cuesti\u00f3n de la influencia econ\u00f3mica rusa se est\u00e1 convirtiendo en un factor de presi\u00f3n directa. As\u00ed pues, asistimos a una desintegraci\u00f3n definitiva del espacio postsovi\u00e9tico como espacio de hegemon\u00eda no militar de Rusia, heredado de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n

En un contexto de importantes elecciones en Europa, especialmente en Francia, \u00bfen qu\u00e9 t\u00e9rminos ser\u00eda pertinente situar la cuesti\u00f3n del imperialismo ruso en el centro de los debates?<\/h3>\n\n\n\n

Ilya Matveev <\/span>Hay dos opciones que hay que tener en cuenta. Primera opci\u00f3n: Rusia representa una amenaza; por lo tanto, hay que protegerse de ella de una forma u otra. Pol\u00edticamente, esto plantea a la izquierda dilemas dif\u00edciles. De hecho, \u00bfqu\u00e9 significa esto en la pr\u00e1ctica? \u00bfHay que apoyar al sector militar, fomentar la militarizaci\u00f3n? En tal caso, \u00bfde qu\u00e9 forma, teniendo en cuenta que se trata de la industria armament\u00edstica y que la izquierda siempre ha estado a favor de la desmilitarizaci\u00f3n? Es una cuesti\u00f3n dif\u00edcil a todos los niveles. Segunda opci\u00f3n: no existe ninguna amenaza rusa; no es m\u00e1s que un espantajo que agita la clase dirigente para justificar la supresi\u00f3n de los derechos sociales de los trabajadores franceses o europeos. <\/p>\n\n\n\n

En nuestra opini\u00f3n, la opci\u00f3n correcta es, lamentablemente, la primera. Para Europa, la amenaza rusa es muy real. Quiz\u00e1 no directamente para Francia, pero s\u00ed para Europa en su conjunto, a la que Putin considera su enemiga. Su objetivo consiste en fracturar la unidad europea para obligar a cada pa\u00eds, tomado por separado, a aceptar todas las concesiones posibles en sus negociaciones con Rusia, incluso en el \u00e1mbito militar. Esto podr\u00eda dar lugar, por ejemplo, a la salida de la OTAN de todos los pa\u00edses que se han incorporado a ella desde la d\u00e9cada de 1990, o incluso a una reducci\u00f3n general de los ej\u00e9rcitos europeos, o incluso a una presencia militar rusa en algunos pa\u00edses de Europa del Este. En definitiva, un cuestionamiento radical de todo el orden mundial.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfPodemos simplemente restarle importancia? Creemos que no, y todo nuestro libro sostiene que es imposible ignorar la amenaza rusa, al igual que es imposible eludir el debate sobre la militarizaci\u00f3n. Oponerse a ello ciegamente equivale a repetir un error que ya se cometi\u00f3 una primera vez, antes del 24 de febrero, cuando se insist\u00eda en que la invasi\u00f3n de Ucrania era sencillamente imposible. A la luz de esta experiencia pasada, tenemos todas las razones para tomarnos en serio la amenaza rusa y evitar rechazar cualquier propuesta de refuerzo de la defensa europea como un absurdo impuesto por los partidos dominantes.<\/p>\n\n\n\n

Europa se ver\u00e1 obligada a labrarse un nuevo lugar en el mundo. En la actualidad, sigue dependiendo en exceso de Estados Unidos, un actor imperialista donde los haya, como hemos vuelto a comprobar recientemente en Ir\u00e1n. Europa se ve constantemente arrastrada a las aventuras de Estados Unidos, en quien sigue basando su propia seguridad. Debe reforzar su propia seguridad para liberarse de esta dependencia. <\/p>\n\n\n\n

En t\u00e9rminos m\u00e1s generales, me parece que Europa solo es un actor imperialista en la medida en que sigue estando subordinada a Estados Unidos. Aunque algunos elementos imperialistas, fruto de una larga historia, est\u00e1n lejos de haber desaparecido \u2014empezando por los de Francia en \u00c1frica\u2014, me parece que el imperialismo europeo existe, ante todo, en el marco de un imperialismo transatl\u00e1ntico. Una Europa verdaderamente independiente podr\u00eda convertirse perfectamente en algo distinto, liberarse de la propia realidad imperial. <\/p>\n\n\n\n

Ilya Budraitskis<\/span> Al mismo tiempo, nuestro libro pretende romper con las tendencias a la exotizaci\u00f3n de Rusia que suelen dominar el debate p\u00fablico; en otras palabras, con la idea de que Rusia llevar\u00eda en su interior una historia milenaria de \u00abdespotismo oriental\u00bb, que se manifestar\u00eda hoy en d\u00eda en los actos de Vladimir Putin. As\u00ed como hay que romper con la idea de que Rusia se habr\u00eda visto especialmente perjudicada tras el colapso de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y que simplemente buscar\u00eda recuperar lo que le corresponde. En realidad, demostramos que este proceso de ideologizaci\u00f3n no tiene nada de \u00fanico. Si bien, por un lado, se debe a la conjunci\u00f3n de circunstancias hist\u00f3ricas espec\u00edficas del caso ruso y a la evoluci\u00f3n propia del r\u00e9gimen de Putin, tambi\u00e9n constituye el reflejo de tendencias globales m\u00e1s amplias.<\/p>\n\n\n\n

Una Europa verdaderamente independiente podr\u00eda muy bien convertirse en algo distinto, liberarse del propio hecho imperial. <\/p>Ilya Matveev<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Del mismo modo, la descripci\u00f3n de la ideolog\u00eda de Putin y de la relaci\u00f3n entre sus dos niveles (la combinaci\u00f3n de un cinismo extremo con ideas mesi\u00e1nicas y otros \u00abvalores tradicionales\u00bb) tampoco tiene nada de singular. Se podr\u00edan relacionar con ella muchos procesos observables en Europa. <\/p>\n\n\n\n

En este sentido, el auge de Rassemblement National, de la AfD en Alemania y de otros partidos de extrema derecha europeos se explica menos por un intento del Kremlin de instrumentalizarlos para desintegrar la Uni\u00f3n Europea que por el peso de unas representaciones ideol\u00f3gicas comunes que los acercan objetivamente a la Rusia de Putin. El adversario de Putin no es, por tanto, simplemente la Uni\u00f3n como proyecto militar, econ\u00f3mico o pol\u00edtico, sino tambi\u00e9n en la medida en que es portadora ideol\u00f3gica de valores supuestamente \u00abextranjeros\u00bb, valores que, desde el punto de vista de Vladimir Putin, ser\u00edan \u00abhip\u00f3critas\u00bb, ya que enmascarar\u00edan una realidad aut\u00e9ntica basada en leyes naturales o hist\u00f3ricas, seg\u00fan las cuales cada pa\u00eds verdaderamente soberano, cada aut\u00e9ntico \u00abdepredador\u00bb, tendr\u00eda derecho a obtener lo que le corresponde y a alcanzar sus propios fines.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

En el fondo, el objetivo de Vladimir Putin, tal y como \u00e9l lo concibe, consiste en devolver a cada gran naci\u00f3n europea su aut\u00e9ntica soberan\u00eda. Pa\u00edses como Alemania o Francia estar\u00edan as\u00ed llamados a recuperar su verdadera soberan\u00eda. Por el contrario, aquellos que no pueden presumir de una soberan\u00eda verdadera, como la mayor\u00eda de los pa\u00edses de Europa del Este, deber\u00edan volver a ser lo que siempre han sido y son en el fondo de su ser, es decir, colonias de una u otra gran naci\u00f3n. Esta l\u00f3gica constituye, sin duda, el n\u00facleo de la pol\u00edtica exterior rusa y se inscribe hoy en d\u00eda en la din\u00e1mica m\u00e1s amplia del giro hacia la derecha y la extrema derecha que se est\u00e1 produciendo en Europa y en el resto del mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"

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