{"id":11140,"date":"2022-11-28T17:36:00","date_gmt":"2022-11-28T17:36:00","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=11140"},"modified":"2022-11-28T18:20:37","modified_gmt":"2022-11-28T18:20:37","slug":"tecnopolitica-del-poder-alianzas-e-interdependencias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2022\/11\/28\/tecnopolitica-del-poder-alianzas-e-interdependencias\/","title":{"rendered":"Tecnopol\u00edtica del poder, alianzas e interdependencias"},"content":{"rendered":"\n

Como una premonici\u00f3n. A principios de los a\u00f1os 2000, Pierre Hassner ya se\u00f1alaba la fragmentaci\u00f3n multipolar del mundo, el fin de la ilusi\u00f3n de la hiperpotencia estadounidense, el advenimiento de nuevas potencias, guerras, cat\u00e1strofes y crisis diversas. Mucho antes de los primeros ciberataques o de las campa\u00f1as masivas de desinformaci\u00f3n en las redes sociales, citaba a Hegel y su \u00abimpotencia de la victoria\u00bb -entendida aqu\u00ed como victoria militar- que se ve enfrentada, complementada, aumentada (o debilitada) por formas de lucha y confrontaci\u00f3n m\u00e1s intangibles que se juegan en otros frentes, fomentadas a bajo coste y con poca fanfarria, y que en cualquier caso son m\u00e1s dif\u00edciles de circunscribir en cuanto a su intenci\u00f3n, umbral de criticidad o atribuci\u00f3n. Para seguir parafraseando a Hegel, podr\u00edamos incluso aventurarnos a decir que el hombre debe a veces proyectarse lejos de sus fronteras, all\u00ed donde podr\u00eda jugarse su destino. Esto es exactamente lo que la tecnolog\u00eda parece permitir, una pol\u00edtica de poder (\u201cPower Politic<\/em>s\u201d) m\u00e1s l\u00edquida, donde \u00abla fuerza de la mente es tan grande como su exteriorizaci\u00f3n\u00bb. Una Power Politics<\/em> actualizada por las nuevas posibilidades de conflictividad que ofrece el ciberespacio y que te\u00f3ricamente permite dotar a las potencias medias o d\u00e9biles de ciertas nuevas capacidades defensivas u ofensivas. M\u00e1s all\u00e1 del \u00e1mbito estricto de la guerra, esta nueva pol\u00edtica se desarrolla en todos los frentes, en particular mediante la politizaci\u00f3n y la militarizaci\u00f3n extrema de la econom\u00eda mundial, que ahora est\u00e1 conectada en red.<\/p>\n\n\n\n

En esta mara\u00f1a de reconfiguraciones pr\u00e1cticas y conceptuales, \u00bfa partir de qu\u00e9 pensadores y seg\u00fan qu\u00e9 criterios podemos intentar repensar el poder, las alianzas y la soberan\u00eda en el \u00e1mbito tecnol\u00f3gico?<\/p>\n\n\n\n

El poder ambiguo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

Ya en 2007, este giro tecno-pol\u00edtico del poder, caracterizado por una gran concentraci\u00f3n de violencia -simb\u00f3lica, econ\u00f3mica o militar- fue perfectamente captado por Pierre Hassner en un art\u00edculo titulado \u00abEl siglo del poder relativo\u00bb <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Siguiendo los pasos de su maestro Raymond Aron, Hassner se\u00f1ala con acierto que no hay que confundir el poder y la fuerza. El poder es una \u00abrelaci\u00f3n\u00bb que ahora parece haber pasado de una concepci\u00f3n artificialmente pacificada por la aspiraci\u00f3n occidental de libertad a una de brutalidad asumida entre naciones. Hemos pasado de Locke a Hobbes <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span>: la concepci\u00f3n de la libertad que marc\u00f3 la segunda parte del siglo XX ha perdido moment\u00e1neamente frente a la ret\u00f3rica de seguridad hobbesiana de la guerra de todos contra todos, pero sobre todo, de todos contra todo -una forma total de instrumentalizaci\u00f3n del mundo, fuera del simple campo militar, de una conflictividad permanente pero de bajo nivel, por utilizar la imagen de Mark Galeotti <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span>: econom\u00eda, energ\u00eda, tecnolog\u00eda-. Seg\u00fan la famosa m\u00e1xima de Clausewitz, la guerra no es m\u00e1s que la \u00abcontinuaci\u00f3n de la pol\u00edtica por otros medios\u00bb -estos \u00abotros medios\u00bb est\u00e1n hoy en d\u00eda en todas partes-. <\/p>\n\n\n\n

Este poder relativo conlleva su cuota de ambig\u00fcedades y zonas grises. En 2018, Hassner formaliz\u00f3 claramente la creciente instrumentalizaci\u00f3n de las interdependencias cuando escribi\u00f3 que \u00aben un mundo complejo e interdependiente, el verdadero poder consiste en manipular esta interdependencia o, mejor a\u00fan, en definir las reglas del juego, en determinar o influir en la naturaleza del sistema, o en los l\u00edmites de las cuestiones leg\u00edtimas\u00bb que atormentan el orden mundial <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Un \u00abdesorden mundial\u00bb que, impulsado por la fuerza tecnol\u00f3gica, avanza m\u00e1s r\u00e1pido que nosotros, pero que s\u00f3lo estamos aprendiendo a comprender poco a poco.<\/p>\n\n\n\n

M\u00e1s all\u00e1 del \u00e1mbito estricto de la guerra, esta nueva pol\u00edtica se desarrolla en todos los frentes, en particular mediante la politizaci\u00f3n y la militarizaci\u00f3n extrema de la econom\u00eda mundial, que ahora est\u00e1 conectada en red.<\/p>ASMA MHALLA<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Completando estas primeras observaciones con las \u00faltimas tendencias tecnol\u00f3gicas y la literatura cient\u00edfica que las teoriza, podr\u00edamos resumir la recomposici\u00f3n geopol\u00edtica en curso a principios del siglo XXI en torno al tr\u00edptico a-paz<\/em>, arsenalizaci\u00f3n de las interdependencias, asimetr\u00edas sist\u00e9micas. <\/p>\n\n\n\n

Por a-paz<\/em><\/a> nos referimos a lo que Mark Leonard denomina una era en la que las interdependencias y la conectividad -sobre las que se supon\u00eda que \u00edbamos a construir nuestra felicidad colectiva- se han convertido en armas, creando un intermedio ambivalente e inestable en el que surgen posibles conflictos. Estas conexiones, en efecto, est\u00e1n \u00abarsenalizadas\u00bb. En un art\u00edculo de referencia <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span>, Henry Farrell y Abraham Newman intentan demostrar que estas interdependencias econ\u00f3micas, industriales y tecnol\u00f3gicas han mutado en armas de guerra, ya sean militares o pol\u00edticas. Mientras que en el siglo XX la formaci\u00f3n de redes interdependientes todav\u00eda se consideraba un freno o incluso una respuesta a los conflictos, el comienzo del siglo XXI se caracteriza por un interregno brutal y, por el momento, ca\u00f3tico, en el que estas interdependencias se han transformado en un vector de poder e influencia, y a veces de coacci\u00f3n. Aunque la coerci\u00f3n econ\u00f3mica siempre ha sido un pilar de la \u00ab Power Politics<\/em> \u00bb cl\u00e1sica, el potencial destructivo de las interdependencias actuales, a la luz de las interconexiones en red, vuelve a ser un tema imprescindible. En su \u00faltimo ensayo, The Weaponisation of Everything<\/em>, publicado en febrero de 2022, Mark Galeotti <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span> vuelve a hablar largo y tendido de los distintos \u00e1mbitos de militarizaci\u00f3n \u00abpor debajo del umbral\u00bb de todas las palancas posibles de coerci\u00f3n: militar, econ\u00f3mica, financiera, energ\u00e9tica, tecnol\u00f3gica, etc. En un art\u00edculo para el Grand Continent<\/em><\/a>, Mark Leonard resume la situaci\u00f3n: \u201clos lazos que mantienen unido al mundo son tambi\u00e9n los que lo dividen. En un mundo donde la guerra entre las potencias nucleares es demasiado peligrosa incluso para tenerla contemplada, los pa\u00edses se enzarzan en nuevos conflictos utilizando los mismos elementos que los unen.\u201d  Una \u00abguerra de las conectividades\u00bb en la que nuestras interacciones con otras potencias nos hacen especialmente vulnerables. <\/p>\n\n\n\n

Pero esta nueva conflictividad se construye en torno a un tercer aspecto: la asimetr\u00eda sistem\u00e1tica de las relaciones de poder y las interdependencias. Esta es la opini\u00f3n de Pierre Veltz <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span>, que describe la dimensi\u00f3n intr\u00ednsecamente desigual de la econom\u00eda de los datos (data economy<\/em>), una econom\u00eda que no es nada virtual o \u00abpostindustrial\u00bb, sino m\u00e1s bien material, \u00abhiperindustrial\u00bb. El periodista Hubert Guillaud <\/span>8<\/sup><\/a><\/span><\/span> disecciona los pormenores: \u00abla econom\u00eda en red, al hacer m\u00e1s fluidos los recursos, en realidad concentra las actividades espacialmente. La proximidad va de la mano de la fluidez. Detr\u00e1s de las cadenas de suministro mundiales se encuentran archipi\u00e9lagos que concentran la riqueza y el saber hacer. Un mundo cada vez m\u00e1s interconectado parece ser tambi\u00e9n un mundo cada vez m\u00e1s desigual.\u201d<\/em> En resumen, los megacentros concentran la riqueza y las periferias quedan al margen de este nuevo sistema. La cuesti\u00f3n es qui\u00e9n es el due\u00f1o de estos centros y de las periferias. Se podr\u00eda decir que Estados Unidos es un centro all\u00ed donde Europa es ahora la periferia; o que China es un centro, que aspira a ser un megacentro. Naturalmente, estos pocos mega-hubs tienen el control sobre los \u00abpuntos nodales\u00bb de la red global, control\u00e1ndolos tanto t\u00e9cnica como jurisdiccionalmente. Es el caso, por ejemplo, de los cables submarinos transatl\u00e1nticos o de los servicios en la nube y los centros de datos de los que dependen, especialmente a trav\u00e9s de leyes extraterritoriales estadounidenses como la Cloud Act o la FISA. Por parte de China, las estrategias de instrumentalizaci\u00f3n de su expansi\u00f3n digital y tecnol\u00f3gica proceden estrictamente de la misma l\u00f3gica <\/span>9<\/sup><\/a><\/span><\/span>: seg\u00fan el informe \u00abCyber Operations Enabling Expansive Digital Authoritarianism<\/em>\u00ab <\/span>10<\/sup><\/a><\/span><\/span>, elaborado por la Oficina del Director de Inteligencia Nacional, Pek\u00edn est\u00e1 utilizando su control sobre las empresas chinas en el extranjero para recopilar datos a gran escala. Seg\u00fan el informe, \u00abPek\u00edn podr\u00e1 aprovechar la expansi\u00f3n de la infraestructura de telecomunicaciones y los servicios digitales de las empresas chinas, la creciente presencia de estas empresas en la vida cotidiana de los ciudadanos de todo el mundo y la creciente influencia econ\u00f3mica y pol\u00edtica de China a nivel mundial\u00bb. En este sentido, la aplicaci\u00f3n Tiktok, considerada por un n\u00famero creciente de legisladores y reguladores estadounidenses, como Brendan Carr, como un dispositivo para ampliar el control extraterritorial de China sobre los datos de los ciudadanos estadounidenses con fines de inteligencia e influencia, est\u00e1 ahora bajo la amenaza de ser prohibida en Estados Unidos por motivos de seguridad nacional. \u00bfLa tecnolog\u00eda y el derecho (\u00ab\u00a0law warfare<\/em>\u00a0\u00bb)\u00a0como armas de guerra? Nada fundamentalmente nuevo -sin embargo, las caracter\u00edsticas t\u00e9cnicas de estas nuevas herramientas nos obligan a volver a esta cuesti\u00f3n-.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

\u00bfLa tecnolog\u00eda y el derecho como armas de guerra? Nada fundamentalmente nuevo -sin embargo, las caracter\u00edsticas t\u00e9cnicas de estas nuevas herramientas nos obligan a volver a esta cuesti\u00f3n-.\u00a0<\/p>asma mhalla<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Alianzas e interdependencias a la luz de la tecnopol\u00edtica<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

Estos diferentes elementos estructurales son especialmente destacados cuando se trata de estudiar las alianzas estrat\u00e9gicas. En un intento de proponer un marco inteligible y contextualizado a las cuestiones tecnol\u00f3gicas que est\u00e1n en juego, proponemos comenzar con un art\u00edculo de Olivier Schmitt <\/span>11<\/sup><\/a><\/span><\/span>, en el que describe los principios, los problemas y los mecanismos de las alianzas a principios del siglo XXI. Para Olivier Schmitt, una alianza es \u00abuna estructura pol\u00edtica y militar en la que los actores se unen a otros actores que persiguen objetivos similares, con el fin de perseguir un inter\u00e9s de seguridad com\u00fan, especialmente para hacer frente a un enemigo o una amenaza com\u00fan\u00bb <\/span>12<\/sup><\/a><\/span><\/span>.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

Esta definici\u00f3n debe adaptarse ahora a la din\u00e1mica contempor\u00e1nea de las relaciones internacionales, bas\u00e1ndose en los siguientes elementos principales :<\/p>\n\n\n\n