{"id":110922,"date":"2026-09-12T07:57:55","date_gmt":"2026-09-12T05:57:55","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=110922"},"modified":"2026-09-12T07:58:01","modified_gmt":"2026-09-12T05:58:01","slug":"el-siglo-de-la-yihad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/09\/12\/el-siglo-de-la-yihad\/","title":{"rendered":"El siglo de la yihad"},"content":{"rendered":"\n

Para prepararse para la rentr\u00e9e, pruebe <\/em>el Grand Continent\u00bb. Ideas y an\u00e1lisis que no se encuentran en ning\u00fan otro sitio. Pero que pronto ver\u00e1 por todas partes. En su bandeja de entrada a partir de 8 euros al mes.<\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n

Veinticinco a\u00f1os despu\u00e9s de los atentados de Al-Qaeda contra las Torres Gemelas, Estados Unidos, sus aliados occidentales y numerosos pa\u00edses musulmanes han logrado innumerables victorias t\u00e1cticas contra la organizaci\u00f3n terrorista y otros grupos yihadistas. Bin Laden fue eliminado en 2011, el pseudocalifato territorial del Estado Isl\u00e1mico fue destruido en 2019 y su \u00abcalifa\u00bb, Abu Bakr al-Baghdadi, fue abatido ese mismo a\u00f1o. La amenaza directa que se cierne sobre Europa ha disminuido notablemente en comparaci\u00f3n con los a\u00f1os 2015-2016. Desde el punto de vista militar, se trata de \u00e9xitos considerables. Estrat\u00e9gicamente, el balance es m\u00e1s que escaso.<\/p>\n\n\n\n

Y es que el yihadismo est\u00e1 hoy m\u00e1s extendido que nunca. Desde Indonesia hasta Mauritania, pasando por Mozambique y Afganist\u00e1n, hay grupos yihadistas activos en decenas de pa\u00edses. Solo en \u00c1frica, 15 Estados han sufrido actos de violencia relacionados con grupos islamistas militantes en los \u00faltimos 12 meses, lo que ha causado cerca de 24.000 muertos. <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> Los atentados inspirados u organizados por este movimiento han llegado incluso a Australia, Rusia, Francia, Alemania o Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n

Es uno de los principales errores que han acompa\u00f1ado la \u00abguerra contra el terrorismo\u00bb durante 25 a\u00f1os. Se ha confundido la destrucci\u00f3n de una organizaci\u00f3n, un territorio o un l\u00edder con la desaparici\u00f3n de un movimiento ideol\u00f3gico mucho m\u00e1s amplio. Esto parece dar la raz\u00f3n al proverbio atribuido a los talibanes cuando luchaban contra los estadounidenses: \u00abUstedes tienen relojes, nosotros tenemos tiempo\u00bb. Esta frase sigue siendo v\u00e1lida en la era de los smartphones y la inteligencia artificial. En primer lugar, porque los seguidores de esta ideolog\u00eda mort\u00edfera se creen vencedores en cualquier caso, ya que la muerte les promete el martirio; en segundo lugar, porque las democracias occidentales, y en primer lugar Estados Unidos, han llevado a cabo una pol\u00edtica err\u00e1tica y a corto plazo, salpicada de graves errores, que Europa \u2014a menudo incoherente, d\u00e9bil e impaciente\u2014 ha seguido en gran medida.<\/p>\n\n\n\n

El 11 de septiembre cambi\u00f3 el panorama mundial y sus consecuencias seguir\u00e1n marcando los pr\u00f3ximos a\u00f1os, mientras que los conflictos actuales en Oriente Pr\u00f3ximo amenazan con prolongar esta din\u00e1mica. La guerra contra Ir\u00e1n, la cuesti\u00f3n palestina a\u00fan sin resolver, el conflicto en Gaza, la expansi\u00f3n de los asentamientos en Cisjordania y las intervenciones israel\u00edes en el L\u00edbano y Siria vuelven a ofrecer a los yihadistas im\u00e1genes, relatos y motivos de queja que pueden aprovechar.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfD\u00f3nde estaba el 11 de septiembre de 2001?<\/h2>\n\n\n\n

Ese d\u00eda estaba en Serbia, en la terraza de un caf\u00e9 a orillas del Danubio. De repente, todo el mundo empez\u00f3 a mirar la televisi\u00f3n. Se ve\u00eda c\u00f3mo el primer avi\u00f3n se estrellaba contra las Torres Gemelas y, a continuaci\u00f3n, el segundo. Nos enteramos de que, en total, hab\u00edan sido secuestrados cuatro aviones de l\u00ednea. Uno de ellos se estrellar\u00eda contra el Pent\u00e1gono y otro en un campo de Pensilvania, despu\u00e9s de que los pasajeros y la tripulaci\u00f3n intentaran recuperar el control. La gente estaba at\u00f3nita y en silencio, aunque muchos serbios no ten\u00edan precisamente una opini\u00f3n muy favorable de los estadounidenses. Dos a\u00f1os antes, la OTAN, impulsada por Estados Unidos, hab\u00eda bombardeado Belgrado para obligar a Serbia a retirarse de Kosovo. Al d\u00eda siguiente, el 12 de septiembre, por primera y \u00fanica vez en su historia, la Alianza Atl\u00e1ntica activ\u00f3 su art\u00edculo 5.<\/p>\n\n\n\n

Cuando los servicios de inteligencia estadounidenses hicieron p\u00fablico que sospechaban de Al-Qaeda, qued\u00f3 claro que esos atentados, los m\u00e1s mort\u00edferos de la historia del terrorismo, tendr\u00edan consecuencias a escala mundial. El presidente estadounidense hab\u00eda declarado esa misma noche que Estados Unidos no har\u00eda \u00abninguna distinci\u00f3n entre los terroristas que cometieron estos actos y quienes les dan cobijo\u00bb. <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span> Pero nadie pod\u00eda imaginar hasta qu\u00e9 punto marcar\u00edan el inicio del siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n

Dos visiones binarias del mundo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

Ya en febrero de 1998, con la creaci\u00f3n del \u00abFrente Isl\u00e1mico Mundial para la yihad contra los jud\u00edos y los cruzados\u00bb, Bin Laden hab\u00eda expuesto sus objetivos: matar a los estadounidenses y a sus aliados, tanto civiles como militares, se presentaba como \u00abun deber individual para todo musulm\u00e1n que pueda hacerlo, en cualquier pa\u00eds donde sea posible\u00bb. <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

El 20 de septiembre de 2001, ante el Congreso, Bush hab\u00eda resumido el nuevo orden mundial en t\u00e9rminos casi igual de maniqueos: \u00abO est\u00e1n con nosotros o est\u00e1n con los terroristas\u00bb. <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span> La respuesta de Bin Laden lleg\u00f3 el 7 de octubre, el d\u00eda en que comenzaron los ataques en Afganist\u00e1n: \u00abEstos acontecimientos han dividido al mundo en dos bandos: el bando de los fieles y el bando de los infieles\u00bb. <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Esta polarizaci\u00f3n total no se materializ\u00f3 en un enfrentamiento entre bloques civilizacionales, y la tesis de Samuel Huntington sobre el \u00abchoque de civilizaciones\u00bb, tan popular en aquel momento, no se confirm\u00f3 de forma tan frontal. <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span> Pero el mundo se ha polarizado. La desconfianza hacia los musulmanes ha aumentado considerablemente en las sociedades occidentales, agrav\u00e1ndose con cada nuevo impacto, desde las guerras de Afganist\u00e1n e Irak hasta los atentados de Madrid y Londres, y posteriormente los de Par\u00eds, Bruselas, Niza y Berl\u00edn. La \u00abprohibici\u00f3n musulmana\u00bb de Donald Trump, que restringi\u00f3 la entrada de ciudadanos de varios pa\u00edses de mayor\u00eda musulmana, <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span> habr\u00eda sido dif\u00edcilmente imaginable en el contexto anterior a 2001. Y aunque el auge de la derecha populista y de la extrema derecha en Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, Alemania y otros lugares tiene m\u00faltiples causas, el terrorismo yihadista, las guerras en Medio Oriente y los debates sobre la inmigraci\u00f3n y el islam les han proporcionado temas de movilizaci\u00f3n extremadamente poderosos.<\/p>\n\n\n\n\n\n

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11 de septiembre de 2001, Nueva York \u2013 Vista del centro de la ciudad envuelto en humo desde la West Side Highway. \u00a9 Syndi Pilar\/ZUMA Press Wire<\/figcaption>\n <\/a>\n<\/figure>\n\n\n

La idea de Francis Fukuyama sobre el \u00abfin de la historia\u00bb, seg\u00fan la cual la democracia liberal ya no ten\u00eda ning\u00fan rival ideol\u00f3gico universal cre\u00edble <\/span>8<\/sup><\/a><\/span><\/span> tras el colapso del comunismo sovi\u00e9tico, tambi\u00e9n ha quedado en parte desmentida. El yihadismo nunca se ha convertido en un sistema pol\u00edtico y econ\u00f3mico capaz de rivalizar con la democracia liberal, como lo hab\u00eda hecho el comunismo. No obstante, ha demostrado que una ideolog\u00eda radicalmente antiliberal, religiosa y revolucionaria puede movilizar de forma duradera a decenas y, posteriormente, a cientos de miles de personas, provocar guerras, desestabilizar Estados y remodelar la pol\u00edtica internacional.<\/p>\n\n\n\n

Al-Qaeda no es el yihadismo<\/h2>\n\n\n\n

Muchas veces me han preguntado, y a\u00fan me siguen preguntando, por el futuro de Al-Qaeda. Nunca ha sido lo m\u00e1s importante.<\/p>\n\n\n\n

Al-Qaeda es una organizaci\u00f3n. El yihadismo es un movimiento mucho m\u00e1s amplio, un fen\u00f3meno pol\u00edtico, religioso, ideol\u00f3gico y militar cuyas organizaciones no son m\u00e1s que expresiones sucesivas. Surgen, se dividen, cambian de nombre, pierden a sus l\u00edderes, sus territorios y, a veces, casi a todos sus combatientes. El fen\u00f3meno los sobrevive. El 11 de septiembre marc\u00f3, por tanto, tanto el apogeo de la Al-Qaeda central como el momento fundacional de un movimiento m\u00e1s amplio que la organizaci\u00f3n de Bin Laden.<\/p>\n\n\n\n

La superioridad militar, tecnol\u00f3gica y en materia de inteligencia de Estados Unidos y sus aliados ha demostrado ser extraordinariamente eficaz a la hora de destruir organizaciones, refugios, entidades territoriales y cadenas de mando. Sin embargo, se ha mostrado mucho menos capaz de acabar con una ideolog\u00eda o de transformar las condiciones pol\u00edticas que regeneran continuamente la movilizaci\u00f3n yihadista. Peor a\u00fan, la dial\u00e9ctica entre el yihadismo y la guerra contra el terrorismo ha amplificado al primero hasta dotarlo de una magnitud sin precedentes. En 2001, el yihadismo se concentraba geogr\u00e1ficamente en Afganist\u00e1n, Argelia, Chechenia, Pakist\u00e1n, Yemen y, anteriormente, en Bosnia, y el n\u00famero de militantes que pertenec\u00edan directamente a las organizaciones era limitado. Hoy en d\u00eda, el fen\u00f3meno abarca un espacio incomparablemente m\u00e1s amplio.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfC\u00f3mo hemos llegado a esta situaci\u00f3n? En lugar de ofrecer una historia exhaustiva, podemos centrarnos en algunos momentos clave, incluidos aquellos que despertaron aut\u00e9nticas esperanzas.<\/p>\n\n\n\n

Kabul, diciembre de 2001: la esperanza perdida<\/h2>\n\n\n\n

El cambio geopol\u00edtico que Bin Laden esperaba provocar deb\u00eda comenzar por arrastrar a Estados Unidos a una guerra de desgaste en Afganist\u00e1n para infligirle una derrota comparable a la de la URSS. A continuaci\u00f3n, quer\u00eda expulsar de la regi\u00f3n a ese \u00abenemigo lejano\u00bb que, seg\u00fan \u00e9l, apoyaba a las dictaduras y monarqu\u00edas corruptas del mundo \u00e1rabe-musulm\u00e1n. Su objetivo era derrocar esos reg\u00edmenes, empezando por Egipto y Arabia Saudita.<\/p>\n\n\n\n

En un primer momento, ocurri\u00f3 exactamente lo contrario. En diciembre de 2001, yo estaba en Kabul. Los talibanes hab\u00edan sido derrocados mediante una campa\u00f1a rel\u00e1mpago y los refugios de Al-Qaeda, sobre todo en Tora Bora, hab\u00edan sido destruidos. Cientos de combatientes hab\u00edan muerto y el resto se encontraba en plena desbandada. Sin embargo, hab\u00eda un grave inconveniente: el mando hab\u00eda sobrevivido y Bin Laden hab\u00eda logrado escapar, debido a que no se hab\u00eda desplegado un contingente estadounidense suficiente para controlar la extensa frontera con Pakist\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n

No obstante, Afganist\u00e1n parec\u00eda estar iniciando una nueva etapa, una perspectiva que muchos habitantes de Kabul acog\u00edan con entusiasmo. Seg\u00fan el ACNUR, alrededor de 1,8 millones de refugiados afganos regresaron a su pa\u00eds solo en el a\u00f1o 2002, sin contar los cientos de miles de desplazados internos. <\/span>9<\/sup><\/a><\/span><\/span> Se form\u00f3 un gobierno provisional bajo la direcci\u00f3n de Hamid Karzai, procedente de una respetada familia past\u00fan. Unos meses m\u00e1s tarde, el rey Zaher Shah, exiliado en Roma desde hac\u00eda 29 a\u00f1os, tambi\u00e9n regres\u00f3. Por entonces, cab\u00eda pensar que la era de los talibanes y de Al-Qaeda hab\u00eda llegado definitivamente a su fin.<\/p>\n\n\n\n

Pero las cat\u00e1strofes ya se estaban gestando. Karzai y el rey deseaban, tal y como me confiaron en aquel momento, que los talibanes participaran en un proceso de reconciliaci\u00f3n nacional. Sin embargo, se encontraron con una negativa categ\u00f3rica por parte de la administraci\u00f3n de George W. Bush. Fue un grave error. Y se avecinaba uno a\u00fan m\u00e1s grave.<\/p>\n\n\n\n

Irak, cuna de la tentaci\u00f3n perfecta<\/h2>\n\n\n\n

Los neoconservadores del entorno del presidente so\u00f1aban con un nuevo Medio Oriente y, en el contexto de la guerra contra el terrorismo, con derrocar a Sadam Husein bajo el pretexto enga\u00f1oso de que pose\u00eda armas de destrucci\u00f3n masiva y colaboraba con Al-Qaeda.<\/p>\n\n\n\n

Estuve en Irak antes, durante y despu\u00e9s de la invasi\u00f3n, cuya legalidad fue profundamente cuestionada a nivel internacional. La gran mayor\u00eda de los iraqu\u00edes apoyaba el derrocamiento de Sadam por parte de los estadounidenses: miembros chi\u00edtas de la Guardia Republicana que se supon\u00eda que le eran leales, lo que quedaba de la clase media sunita, los kurdos e incluso yihadistas que ya se hab\u00edan instalado en las monta\u00f1as del norte. \u00abHay que combatir lo malo con lo malo\u00bb, me dijo por aquel entonces un l\u00edder yihadista.<\/p>\n\n\n\n

Si bien la invasi\u00f3n en s\u00ed misma es criticable, fue sobre todo lo que vino despu\u00e9s lo que result\u00f3 catastr\u00f3fico, debido a la falta total de preparaci\u00f3n. La administraci\u00f3n de Bush se apoy\u00f3 en exiliados, en su mayor\u00eda chi\u00edtas, afincados en Londres o en Estados Unidos, muy desconectados de la realidad iraqu\u00ed. Dos de sus primeras decisiones fueron la \u00abdesbaasificaci\u00f3n\u00bb, que excluy\u00f3 a gran parte de los miembros del Partido Baas de la vida pol\u00edtica y de la administraci\u00f3n, y, a continuaci\u00f3n, la disoluci\u00f3n del ej\u00e9rcito, que, aunque estaba dominado por un mando sunita, pero que reun\u00eda a iraqu\u00edes de todas las confesiones y constitu\u00eda, desde la guerra entre Ir\u00e1n e Irak, una de las \u00fanicas grandes instituciones nacionales del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n\n

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Una parte de lo que fue la fachada de una de las torres gemelas del World Trade Center de Nueva York se alza sobre los escombros que quedaron tras la destrucci\u00f3n de ambas torres durante los atentados terroristas. \u00a9 AP Photo\/Shawn Baldwin<\/figcaption> <\/figure>\n <\/a>\n \n <\/div>\n
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\n \n \"En\n <\/picture>\n
En esta foto de archivo del 14 de septiembre de 2001, un bombero sale de entre el humo y los escombros del World Trade Center de Nueva York. \u00a9 Foto: AP\/Marina de los Estados Unidos, Jim Watson<\/figcaption> <\/figure>\n <\/a>\n <\/div>\n <\/div>\n \n
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Una parte de lo que fue la fachada de una de las torres gemelas del World Trade Center de Nueva York se alza sobre los escombros que quedaron tras la destrucci\u00f3n de ambas torres durante los atentados terroristas. \u00a9 AP Photo\/Shawn Baldwin<\/figcaption> <\/figure>\n \n <\/div>\n
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En esta foto de archivo del 14 de septiembre de 2001, un bombero sale de entre el humo y los escombros del World Trade Center de Nueva York. \u00a9 Foto: AP\/Marina de los Estados Unidos, Jim Watson<\/figcaption> <\/figure>\n <\/div>\n <\/div>\n<\/div>\n\n\n\n

Cientos de miles de iraqu\u00edes, sobre todo sunitas, se han visto marginados, humillados o sin empleo. Una parte de ellos se uni\u00f3 a la rebeli\u00f3n y r\u00e1pidamente se ali\u00f3 con Al-Qaeda y otros grupos yihadistas. Los que controlaban un enclave en las monta\u00f1as kurdas, cerca de la frontera con Ir\u00e1n, formaron c\u00e9lulas por todo el pa\u00eds. El 19 de agosto de 2003 se produjeron atentados contra la sede de la ONU en Bagdad y, posteriormente, contra mezquitas chi\u00edtas. Se secuestr\u00f3 a iraqu\u00edes y a numerosos extranjeros. El pa\u00eds se sumi\u00f3 entonces en una guerra civil entre sunitas y chi\u00edtas, lo que dej\u00f3 en rid\u00edculo la imagen de George W. Bush anunciando, el 1 de mayo de 2003, desde el portaaviones USS Abraham Lincoln<\/em>, el fin de las grandes operaciones de combate ante el cartel \u00abMisi\u00f3n cumplida \u00bb.<\/p>\n\n\n\n

En 2006, las estad\u00edsticas estadounidenses registraron unos 6.600 atentados terroristas en Irak y unas 13.300 v\u00edctimas mortales. <\/span>10<\/sup><\/a><\/span><\/span> No todos ellos fueron atribuibles a los yihadistas. Milicias confesionales, insurgentes y otros grupos armados participaron en esta oleada de violencia.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

El surge<\/em> y la ilusi\u00f3n de la victoria<\/h2>\n\n\n\n

La situaci\u00f3n se hab\u00eda vuelto tan catastr\u00f3fica que Estados Unidos se vio obligado a cambiar de estrategia. En enero de 2007, Bush puso en marcha la \u00absurge\u00bb<\/em>, enviando m\u00e1s de 20.000 soldados adicionales y elevando la presencia estadounidense en el pa\u00eds a unos 170.000 hombres. Los estadounidenses se apoyaron en un movimiento surgido unos meses antes en la provincia de Anbar: la Sahwa<\/em>, o \u00abDespertar\u00bb sunita. Las tribus y los antiguos insurgentes se volvieron contra Al-Qaeda, cuyos asesinatos y su voluntad de controlar las comunidades locales hab\u00edan suscitado una oposici\u00f3n cada vez mayor. La \u00absurge\u00bb<\/em> generaliz\u00f3 esta alianza con antiguos adversarios.<\/p>\n\n\n\n

La estrategia parec\u00eda haber tenido \u00e9xito. Al-Qaeda en Irak y su sucesor, el Estado Isl\u00e1mico de Irak, parec\u00edan haber sido aniquilados. El \u00abcarnicero de Bagdad\u00bb, Abu Musab al-Zarqawi, hab\u00eda sido abatido en un ataque estadounidense en junio de 2006. Estados Unidos redujo entonces sus efectivos. De unos 170.000 soldados en 2007, pasaron a menos de 50.000 en 2010, antes de la retirada casi total de diciembre de 2011.<\/p>\n\n\n\n

Todo aquello fue prematuro. Las c\u00e9lulas pasaron a la clandestinidad. En las c\u00e1rceles estadounidenses e iraqu\u00edes, antiguos dirigentes del r\u00e9gimen de Sadam Husein y yihadistas se conocieron y establecieron v\u00ednculos que m\u00e1s tarde desempe\u00f1ar\u00edan un papel fundamental en la reconstituci\u00f3n del Estado Isl\u00e1mico. La primera oleada de yihadistas europeos que partieron hacia Irak se dispers\u00f3 por los pa\u00edses \u00e1rabes, especialmente en Yemen. Otros regresaron a Europa y radicalizaron a una nueva generaci\u00f3n. En Francia, la red de Buttes-Chaumont, activa entre 2003 y 2005, contaba con Ch\u00e9rif Kouachi, que fue detenido cuando se dispon\u00eda a partir. Diez a\u00f1os m\u00e1s tarde, particip\u00f3 junto a su hermano en el atentado contra \u00abCharlie Hebdo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

As\u00ed se iban acumulando las nubes del desastre que se avecinaba. Una invasi\u00f3n llevada a cabo sin preparaci\u00f3n para la etapa posterior a Sadam. Una reducci\u00f3n de la presencia militar antes de que se lograra la estabilizaci\u00f3n. Un reenv\u00edo masivo de tropas cuando la situaci\u00f3n se volvi\u00f3 insostenible. Y luego, una nueva retirada, cuando a\u00fan no se hab\u00eda logrado una estabilizaci\u00f3n pol\u00edtica duradera y las c\u00e9lulas yihadistas segu\u00edan existiendo.<\/p>\n\n\n\n

Las Primaveras \u00c1rabes, el califato, los atentados en Europa<\/h2>\n\n\n\n

En 2011 surgi\u00f3 otro momento de esperanza, esta vez para todo el mundo \u00e1rabe. Las manifestaciones desencadenadas por la autoinmolaci\u00f3n del joven vendedor ambulante Mohamed Bouazizi el 17 de diciembre de 2010 en Sidi Bouzid se extendieron y provocaron la ca\u00edda de Zine el-Abidine Ben Ali el 14 de enero de 2011, y, posteriormente, la de Hosni Mubarak el 11 de febrero. Durante unos meses, se pudo creer que la juventud \u00e1rabe iba a marginar el yihadismo. Este llevaba a\u00f1os afirmando que solo la violencia pod\u00eda derrocar a las dictaduras, pero cientos de miles de tunecinos y egipcios acababan de demostrar lo contrario. El propio Bin Laden fue abatido el 2 de mayo de 2011 en Abbottabad, Pakist\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n

Nada de eso pudo impedir la expansi\u00f3n mundial de la yihad que \u00e9l mismo hab\u00eda deseado. En Siria, las manifestaciones se toparon con la feroz represi\u00f3n del r\u00e9gimen de Al-Assad. Se form\u00f3 una oposici\u00f3n armada y estall\u00f3 la guerra civil, lo que benefici\u00f3 a las c\u00e9lulas yihadistas de Irak, muchos de cuyos miembros eran sirios. El Estado Isl\u00e1mico pudo expandirse en Siria mediante la infiltraci\u00f3n y gracias a combatientes experimentados, a medida que se desmoronaba la autoridad del Estado. Con las armas, los hombres y los territorios as\u00ed adquiridos, aboli\u00f3 simb\u00f3licamente la frontera heredada de los acuerdos de Sykes-Picot, y luego regres\u00f3 a Irak en una campa\u00f1a rel\u00e1mpago y conquist\u00f3 Mosul, una metr\u00f3poli de m\u00e1s de un mill\u00f3n de habitantes, el 10 de junio de 2014. Hab\u00eda nacido el pseudocalifato de Abu Bakr al-Baghdadi.<\/p>\n\n\n\n

Miles de j\u00f3venes europeos, entre ellos muchos franceses, se han sumado a esta \u00abyihad\u00bb, atra\u00eddos por una propaganda tremendamente eficaz en las redes sociales y reclutados por redes ya existentes en Europa, entre ellas las creadas por los veteranos de las redes iraqu\u00edes de 2003-2006. Los resultados son bien conocidos: Charlie Hebdo el 7 de enero de 2015, el Bataclan y el Estadio de Francia el 13 de noviembre de 2015, Bruselas el 22 de marzo de 2016, Niza el 14 de julio de 2016 y Berl\u00edn el 19 de diciembre de 2016.<\/p>\n\n\n\n

En 2017, el califato perdi\u00f3 sus capitales: Mosul en julio y, posteriormente, Raqqa en octubre. No fue destruido definitivamente como entidad territorial hasta marzo de 2019, con la ca\u00edda de Baghuz, en el este de Siria. Al-Baghdadi fue abatido el 27 de octubre de 2019 durante una operaci\u00f3n estadounidense en el noroeste del pa\u00eds. Fue una victoria t\u00e1ctica m\u00e1s, pero no el fin del yihadismo. El Estado Isl\u00e1mico ha sobrevivido en la clandestinidad en Irak y Siria, y sus \u00abprovincias\u00bb en otros lugares han continuado con sus actividades o han ganado importancia.<\/p>\n\n\n\n

El regreso de los talibanes<\/h2>\n\n\n\n

En agosto de 2021, los talibanes retomaron Kabul. Hab\u00edan dado refugio a Al-Qaeda y se hab\u00edan negado a entregar a Bin Laden, una de las principales razones de la invasi\u00f3n de octubre de 2001. La administraci\u00f3n de Trump hab\u00eda firmado con ellos, el 29 de febrero de 2020 en Doha, un acuerdo que preve\u00eda la retirada de las tropas estadounidenses, que Joe Biden decidi\u00f3 llevar a cabo. Esta retirada se llev\u00f3 a cabo en medio del caos, como lo demuestran las im\u00e1genes de afganos que intentaban desesperadamente aferrarse a los aviones en el aeropuerto de Kabul. El 26 de agosto de 2021, el Estado Isl\u00e1mico en Joras\u00e1n (EI-K) atac\u00f3 la Abbey Gate y mat\u00f3 a 13 militares estadounidenses y a unos 170 civiles afganos.<\/p>\n\n\n\n

La iron\u00eda era tremenda. Veinte a\u00f1os despu\u00e9s de invadir Afganist\u00e1n para derrocar a los talibanes y destruir Al-Qaeda, Estados Unidos se retir\u00f3 del pa\u00eds cediendo el poder a los talibanes, que en los \u00faltimos d\u00edas de la evacuaci\u00f3n sufrieron un ataque de una nueva rama del Estado Isl\u00e1mico. La paradoja es doble. En 2001-2002, cuando quiz\u00e1 habr\u00eda sido posible integrar a una parte de los talibanes en un proceso pol\u00edtico, Washington se neg\u00f3 a hacerlo. Veinte a\u00f1os despu\u00e9s, ha negociado directamente con ellos y, de hecho, les ha cedido el pa\u00eds. Adem\u00e1s, los talibanes nunca hab\u00edan roto con Al-Qaeda. El sucesor de Bin Laden, Ayman al-Zawahiri, muri\u00f3 en un ataque con drones estadounidenses en Kabul el 31 de julio de 2022, menos de un a\u00f1o despu\u00e9s de que los talibanes llegaran al poder.<\/p>\n\n\n\n

La retirada estadounidense tambi\u00e9n complica la lucha contra el EI-K, que representa hoy en d\u00eda una de las amenazas transnacionales m\u00e1s preocupantes. Los talibanes lo combaten y le han infligido importantes bajas, sin llegar a eliminarlo. La organizaci\u00f3n conserva su capacidad de reclutamiento, sobre todo en Asia Central, una fuerte presencia digital, as\u00ed como la ambici\u00f3n de atacar lejos de su santuario afgano, como demostraron los atentados de Kerman, en Ir\u00e1n, el 3 de enero de 2024 (95 muertos), y los del Crocus City Hall, cerca de Mosc\u00fa, el 22 de marzo de 2024 (145 muertos). <\/span>11<\/sup><\/a><\/span><\/span> Los servicios europeos siguen prestando especial atenci\u00f3n a este tema, aunque la mayor parte de la amenaza en Europa proviene hoy en d\u00eda de individuos radicalizados a nivel local, m\u00e1s que de c\u00e9lulas enviadas desde Afganist\u00e1n. <\/span>12<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Un yihadismo m\u00e1s globalizado que nunca<\/h2>\n\n\n\n

Fue la guerra de Afganist\u00e1n contra los sovi\u00e9ticos (1979-1989) la que sent\u00f3 parte de las bases ideol\u00f3gicas y organizativas del yihadismo contempor\u00e1neo y de Al-Qaeda. Pero fueron el 11 de septiembre y la guerra contra el terrorismo que le sigui\u00f3, con los errores cometidos en Afganist\u00e1n y la invasi\u00f3n tan mal preparada de Irak, los que, en parte, hicieron realidad el deseo de Bin Laden. Quer\u00eda provocar una intervenci\u00f3n estadounidense masiva en el mundo musulm\u00e1n y convertir la yihad en un enfrentamiento mundial. Al-Qaeda, como organizaci\u00f3n, no ha ganado. Los reg\u00edmenes egipcio y saud\u00ed no han sido derrocados, y no ha surgido ning\u00fan califato universal. Pero el yihadismo est\u00e1 m\u00e1s globalizado que nunca. Esa es la evoluci\u00f3n m\u00e1s preocupante de los \u00faltimos 25 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n\n\n

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Vista del centro de la ciudad envuelto en humo desde la West Side Highway. Una se\u00f1al de tr\u00e1fico situada junto a la carretera indica \u00abWorld Trade Center\u00bb con una flecha que apunta hacia el centro de la ciudad. \u00a9 Syndi Pilar\/ZUMA Press Wire<\/figcaption>\n <\/a>\n<\/figure>\n\n\n

Las pol\u00edticas a corto plazo que han alimentado esta din\u00e1mica no han desaparecido, sino todo lo contrario. Donald Trump, que hab\u00eda convertido la retirada de las \u00abguerras interminables\u00bb en uno de sus grandes objetivos, tambi\u00e9n se ha visto, por su propia culpa, arrastrado a una guerra directa con Ir\u00e1n. <\/span>13<\/sup><\/a><\/span><\/span> Este conflicto esconde, adem\u00e1s, una paradoja extraordinaria y peligrosa. La Rep\u00fablica Isl\u00e1mica chi\u00edta es uno de los enemigos ideol\u00f3gicos de los yihadistas sunitas, ya que el Estado Isl\u00e1mico considera a los chi\u00edtas como ap\u00f3statas. Sin embargo, Saif al-Adl, a quien las Naciones Unidas consideran el l\u00edder de facto de Al-Qaeda, seguir\u00eda encontr\u00e1ndose en Ir\u00e1n. <\/span>14<\/sup><\/a><\/span><\/span> \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si \u00e9l y otros altos cargos dispusieran ma\u00f1ana de libertad de acci\u00f3n y de apoyo iran\u00ed para cometer atentados?<\/p>\n\n\n\n

La cuesti\u00f3n palestina es la otra gran fuente de propaganda yihadista. El sufrimiento de la poblaci\u00f3n de Gaza, las im\u00e1genes de destrucci\u00f3n y de v\u00edctimas civiles, la continuaci\u00f3n de la colonizaci\u00f3n en Cisjordania, as\u00ed como la sensaci\u00f3n, muy extendida en el mundo \u00e1rabe y musulm\u00e1n, de que Occidente aplica un doble rasero, proporcionan a los propagandistas argumentos extremadamente poderosos para reclutar y presentar su guerra como una defensa global de los musulmanes.<\/p>\n\n\n\n

\u00c1frica, nuevo centro de gravedad<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

Es en \u00c1frica donde resulta m\u00e1s llamativa la discrepancia entre las victorias militares logradas desde 2001 y la expansi\u00f3n geogr\u00e1fica del fen\u00f3meno. Mientras la atenci\u00f3n occidental se centraba en Afganist\u00e1n, Irak, Siria y los atentados en Europa, el centro de gravedad de la violencia yihadista se ha desplazado hacia el continente africano. El Sahel, abandonado a merced de las juntas militares y sus aliados rusos, tambi\u00e9n supone una responsabilidad para Europa, y en particular para Francia. La regi\u00f3n se ha convertido en el principal foco de esta violencia, con cerca de 10.000 muertos en los \u00faltimos 12 meses, principalmente en Burkina Faso, Mal\u00ed y N\u00edger. El JNIM, afiliado a Al-Qaeda, es responsable de m\u00e1s de tres cuartas partes de estas bajas y ejerce una presi\u00f3n cada vez mayor sobre vastos territorios. Los movimientos surgidos de la galaxia yihadista del Sahel han ampliado sus operaciones a los pa\u00edses costeros de \u00c1frica Occidental. <\/span>15<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

El fen\u00f3meno trasciende con creces el Sahel. Al-Shabaab sigue siendo extremadamente poderoso en Somalia. Boko Haram, sus facciones y el Estado Isl\u00e1mico en \u00c1frica Occidental operan en la cuenca del lago Chad. Incluso hay movimientos vinculados al Estado Isl\u00e1mico presentes hasta en Mozambique. Veinticinco a\u00f1os despu\u00e9s del 11 de septiembre, es imposible afirmar que el yihadismo haya sido derrotado estrat\u00e9gicamente.<\/p>\n\n\n\n

Siria, la gran excepci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n

Siria constituye hoy en d\u00eda una gran excepci\u00f3n en la historia del yihadismo. El r\u00e9gimen de Bashar al-Assad cay\u00f3 el 8 de diciembre de 2024. Ahmed al-Sharaa, el hombre que dirige el pa\u00eds, fue l\u00edder del Frente Al-Nusra, la rama siria de Al-Qaeda. Rompi\u00f3 p\u00fablicamente con la organizaci\u00f3n en 2016 antes de transformarse, en enero de 2017, en Hayat Tahrir al-Sham (HTS). <\/span>16<\/sup><\/a><\/span><\/span> De este modo, abandonaba lo esencial del proyecto yihadista transnacional en favor de una b\u00fasqueda de poder en Siria. El nuevo r\u00e9gimen afirma querer construir \u00abun pa\u00eds para todos los sirios\u00bb. Esta evoluci\u00f3n deber\u00e1 juzgarse por sus actos, no por sus discursos. Pero merece la pena destacar la paradoja. Un hombre procedente del entorno de Al-Qaeda gobierna Damasco no porque haya llevado a cabo el proyecto de Bin Laden, sino porque se ha alejado de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n

Al mismo tiempo, los restos del Estado Isl\u00e1mico siguen perpetrando atentados en Siria y se esfuerzan por presentar al nuevo poder como un traidor al islam. <\/span>17<\/sup><\/a><\/span><\/span> Los ataques a\u00e9reos israel\u00edes en Siria les ofrecen un argumento adicional para demostrar que los nuevos dirigentes son incapaces de defender el territorio. Las consecuencias de un posible asesinato de Ahmed al-Sharaa a manos del Estado Isl\u00e1mico ser\u00edan abrumadoras. Supondr\u00eda una nueva fragmentaci\u00f3n del poder, el resurgimiento de la guerra civil y la apertura de nuevos espacios para yihadistas fuera de todo control, lo que representar\u00eda un gran peligro para Europa.<\/p>\n\n\n\n

Tener tiempo<\/h2>\n\n\n\n

Los investigadores han debatido largamente sobre la \u00abislamizaci\u00f3n de la radicalidad\u00bb frente a la \u00abradicalizaci\u00f3n del islam\u00bb, <\/span>18<\/sup><\/a><\/span><\/span> o incluso de otra hip\u00f3tesis seg\u00fan la cual este fen\u00f3meno se enmarcar\u00eda, en muchos aspectos, en el \u00e1mbito de las sectas. <\/span>19<\/sup><\/a><\/span><\/span> Estos debates son importantes para comprender el fen\u00f3meno. Sin embargo, tienen menos peso que la necesidad de elaborar por fin una estrategia coherente que aborde simult\u00e1neamente sus causas y sus manifestaciones.<\/p>\n\n\n\n

De hecho, el proverbio de los relojes ilustra la mayor asimetr\u00eda entre los movimientos yihadistas y las democracias. Los gobiernos piensan en t\u00e9rminos de mandatos electorales. Las administraciones cambian, las prioridades se desplazan. Se decide una intervenci\u00f3n y luego se abandona. Se considera que una guerra es esencial y, unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, se considera un error del que hay que retirarse lo antes posible. Los yihadistas, por su parte, pueden esperar. Pueden perder un territorio, pasar a la clandestinidad, cambiar de nombre, perder l\u00edderes emblem\u00e1ticos, reorganizarse en torno a otra generaci\u00f3n y esperar a que las condiciones vuelvan a serles favorables. Afganist\u00e1n es el ejemplo m\u00e1s elocuente. Veinte a\u00f1os despu\u00e9s de haber sido expulsados del poder, los talibanes han vuelto a Kabul.<\/p>\n\n\n\n\n\n

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Unos peatones caminan por el carril de bici mientras observan el humo que se eleva desde el lugar donde antes, a primera hora de la ma\u00f1ana, se alzaban las torres. \u00a9 Syndi Pilar\/ZUMA Press Wire<\/figcaption>\n <\/a>\n<\/figure>\n\n\n

Para hacer frente al yihadismo, nosotros tambi\u00e9n debemos disponer de tiempo. Como europeos, debemos adquirir autonom\u00eda estrat\u00e9gica, coherencia pol\u00edtica y voluntad a largo plazo, independientes de la pol\u00edtica err\u00e1tica de Estados Unidos. De lo contrario, el yihadismo seguir\u00e1 siendo esa hidra con la que a menudo se le compara. Le cortamos una cabeza y le crecen dos. <\/span>20<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

El yihadismo se ha extendido porque se alimenta de todas las desgracias, reales o imaginarias, y promete a todos un remedio definitivo, una salvaci\u00f3n en el para\u00edso cuya realidad no se puede demostrar. Por el contrario, debemos abordar los problemas de forma concreta y verificable, teniendo en cuenta los factores geopol\u00edticos, socioecon\u00f3micos, culturales, ideol\u00f3gicos y psicol\u00f3gicos, los focos de tensi\u00f3n y las redes locales, as\u00ed como la propaganda. No basta con explicar los peligros de este movimiento en Europa y poner en marcha programas de desradicalizaci\u00f3n. Se necesita un enfoque global que no pierda de vista a ninguno de estos grupos, se encuentren donde se encuentren: desde Al-Qaeda en la Pen\u00ednsula Ar\u00e1biga hasta el JNIM en el Sahel, pasando por el Estado Isl\u00e1mico y sus ramas en Irak, Siria, en Afganist\u00e1n y en \u00c1frica, as\u00ed como por Al-Shabaab en Somalia, sin olvidar las organizaciones de la cuenca del lago Chad y los grupos del Sudeste Asi\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n

Debemos hacer frente al yihadismo como un fen\u00f3meno global, incluso por la v\u00eda militar cuando sea necesario, sin cometer, sin embargo, los errores que cometi\u00f3 Estados Unidos en Afganist\u00e1n e Irak, donde dej\u00f3 tras de s\u00ed Estados fr\u00e1giles, instituciones d\u00e9biles, poblaciones traumatizadas y nuevos motivos de movilizaci\u00f3n. La fuerza sigue siendo a veces indispensable. Pero ning\u00fan ataque con drones destruye una ideolog\u00eda, ninguna operaci\u00f3n especial elimina una injusticia pol\u00edtica y ning\u00fan bombardeo sustituye a un Estado que funcione. Al mismo tiempo, hay que oponerse a los modelos autoritarios que pretenden combatir el extremismo menospreciando los derechos humanos y proporcionar una ayuda a largo plazo que permita a las poblaciones valerse por s\u00ed mismas. La integraci\u00f3n de los grupos marginados en los procesos pol\u00edticos, el Estado de derecho, el desarrollo econ\u00f3mico, la educaci\u00f3n, el acceso a la informaci\u00f3n, la lucha contra la discriminaci\u00f3n y la prevenci\u00f3n de cat\u00e1strofes ecol\u00f3gicas son los cimientos de unas sociedades civiles que funcionan. Solo ellas pueden ofrecer a los j\u00f3venes una respuesta a su b\u00fasqueda de sentido que no pase por la \u00abrebeli\u00f3n\u00bb global de una contracultura.<\/p>\n\n\n\n

El Tercer Reich fue derrotado. La extrema derecha y el antisemitismo siguen presentes, m\u00e1s de ocho d\u00e9cadas despu\u00e9s de su ca\u00edda. Probablemente ocurrir\u00e1 lo mismo con el yihadismo, que sin duda no podremos \u00aberradicar\u00bb. En cambio, podemos trabajar sin descanso para que resulte menos atractivo y mate a menos personas. Podemos fortalecer nuestras sociedades libres frente a esta amenaza y a otras formas de extremismo, y ayudar a construir ese tipo de sociedades. Son la mejor protecci\u00f3n contra la hidra.<\/p>\n\n\n\n

Veinticinco a\u00f1os despu\u00e9s del 11 de septiembre, quiz\u00e1 la lecci\u00f3n sea sencilla. Hemos aprendido a destruir las cabezas de la hidra. Debemos aprender a evitar que vuelvan a crecer. <\/p>\n\n\n\n

Frente al yihadismo, tenemos relojes. Ahora tambi\u00e9n necesitamos tiempo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"

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