{"id":109817,"date":"2026-09-01T10:43:50","date_gmt":"2026-09-01T08:43:50","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=109817"},"modified":"2026-09-01T10:43:55","modified_gmt":"2026-09-01T08:43:55","slug":"marine-le-pen-todavia-puede-perder-la-eleccion-presidencial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/09\/01\/marine-le-pen-todavia-puede-perder-la-eleccion-presidencial\/","title":{"rendered":"\u00bfTodav\u00eda puede Marine Le Pen perder la elecci\u00f3n presidencial?"},"content":{"rendered":"\n
Para prepararse para la rentr\u00e9e, prueb<\/em>e Grand Continent. Ideas y an\u00e1lisis que no encontrar\u00e1 en ning\u00fan otro sitio. Pero que pronto ver\u00e1 por todas partes. En su bandeja de entrada a partir de 8 euros al mes.<\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n Por primera vez desde que se presenta a estas importantes elecciones, Marine Le Pen aparece como favorita en las encuestas, tanto para la primera vuelta como para la segunda. En la encuesta realizada por Cluster 17 a finales de julio, obtiene alrededor del 30 % en las dos configuraciones de primera vuelta propuestas. A continuaci\u00f3n, se impone frente a cada uno de los cinco adversarios analizados y el duelo m\u00e1s re\u00f1ido, frente a \u00c9douard Philippe, se sit\u00faa en un 52-48 a su favor. <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n A pesar de ello, muchos siguen creyendo que Rassemblement National y su candidata est\u00e1n, de una forma u otra, abocados a la derrota, que pueden imponerse en la primera vuelta y dar la impresi\u00f3n de estar cerca del poder sin que llegue a materializarse una mayor\u00eda electoral a su favor.<\/p>\n\n\n\n Esta incredulidad tiene su origen en el pasado, ya que Marine Le Pen ya ha perdido tres elecciones presidenciales, dos de ellas en la segunda vuelta. Es m\u00e1s, en las elecciones de 2017, el debate que la enfrent\u00f3 a Emmanuel Macron consolid\u00f3 de forma duradera la imagen de una candidata poco preparada para ejercer el poder y, de nuevo en 2024, el RN se perfil\u00f3 como el probable ganador de las elecciones legislativas anticipadas, antes de que las retiradas, los llamados a formar un frente com\u00fan y la din\u00e1mica de la segunda vuelta le impidieran obtener la mayor\u00eda anunciada. Este escenario se ha convertido en un patr\u00f3n de pensamiento seg\u00fan el cual se puede dar por ganador al RN, pero este siempre acabar\u00eda perdiendo.<\/p>\n\n\n\n Sin embargo, unas elecciones presidenciales, que no son la suma de 577 comicios locales, siguen otra din\u00e1mica. Adem\u00e1s, hoy en d\u00eda, la estructura de los rechazos ya no es la misma. El viejo reflejo de considerar a la candidata del RN como la opci\u00f3n m\u00e1s inaceptable ya no funciona de forma autom\u00e1tica. El veto electoral que se aplicaba al partido y a sus candidatos se ha debilitado profundamente y, hoy en d\u00eda, ha sido sustituido por una serie de rechazos cruzados de gran intensidad, lo cual se explica por un espacio pol\u00edtico multipolar.<\/p>\n\n\n\n Los votantes parecen haber asimilado esta nueva situaci\u00f3n incluso antes que algunos de los observadores. Al ser encuestados al margen de sus preferencias pol\u00edticas, el 43 % de ellos se\u00f1ala a Marine Le Pen como la figura con m\u00e1s posibilidades de ganar las pr\u00f3ximas elecciones presidenciales. \u00c9douard Philippe, en segundo lugar, se sit\u00faa en el 19 %. Jean-Luc M\u00e9lenchon ocupa la tercera posici\u00f3n con un 11 %. El resto de candidatos se sit\u00faan muy por detr\u00e1s. Por lo tanto, ya no se percibe a Marine Le Pen \u00fanicamente como una candidata con posibilidades casi seguras de pasar a la segunda vuelta, salvo que se produzca un contratiempo grave en su campa\u00f1a. Se la considera, incluso fuera de su electorado, como una candidata con posibilidades de ganar.<\/p>\n\n\n\n Evidentemente, esto no garantiza nada y, adem\u00e1s, no tiene por qu\u00e9 ser tan favorable para ella. De hecho, puede favorecer el \u00abvoto \u00fatil\u00bb a su favor, fomentar las adhesiones y dificultar la aparici\u00f3n de competencia en su propio bando. Pero tambi\u00e9n puede empujar a los votantes que la consideran la peor de las opciones a buscar, desde la primera vuelta y siguiendo una l\u00f3gica de \u00abvoto \u00fatil\u00bb, la candidatura mejor situada para interponerse en su camino. <\/p>\n\n\n\n En cualquier caso, la campa\u00f1a arranca con esta posibilidad: en 2027, Marine Le Pen podr\u00eda convertirse en presidenta de la Rep\u00fablica. Esto no era as\u00ed ni en 2012, ni en 2017, ni en 2022, y deber\u00eda contribuir a que las pr\u00f3ximas elecciones presidenciales sean unas elecciones muy diferentes tanto para ella como para sus rivales.<\/p>\n\n\n\n