{"id":109372,"date":"2026-08-26T05:00:00","date_gmt":"2026-08-26T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=109372"},"modified":"2026-08-26T00:07:53","modified_gmt":"2026-08-25T22:07:53","slug":"la-union-puede-convertirse-en-una-potencia-sin-capitalismo-europeo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/08\/26\/la-union-puede-convertirse-en-una-potencia-sin-capitalismo-europeo\/","title":{"rendered":"\u00bfPuede la Uni\u00f3n convertirse en una potencia sin un capitalismo europeo?"},"content":{"rendered":"\n
Para prepararse para la rentr\u00e9e, prueb<\/em>e el Grand Continent. Ideas y an\u00e1lisis que no se encuentran en ning\u00fan otro sitio. Pero que pronto ver\u00e1 por todas partes. Directamente en su correo electr\u00f3nico a partir de 8 euros al mes.<\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n La geopol\u00edtica en sentido estricto consiste en analizar la pol\u00edtica que llevan a cabo los Estados \u2014u otros actores\u2014 a escala local o internacional, desde la perspectiva de la geograf\u00eda, el acceso a los recursos naturales y las redes transnacionales, en particular las de transporte.<\/p>\n\n\n\n La teor\u00eda de la regulaci\u00f3n (como corriente de pensamiento econ\u00f3mico) se centra, por su parte, en c\u00f3mo los conflictos sociales y pol\u00edticos pueden dar lugar a nuevos reg\u00edmenes socioecon\u00f3micos, m\u00e1s o menos viables. Una regulaci\u00f3n econ\u00f3mica coherente se basa en la articulaci\u00f3n de cinco pilares: el r\u00e9gimen monetario y financiero, el r\u00e9gimen de competencia, la relaci\u00f3n salarial, la relaci\u00f3n del Estado con la econom\u00eda y, por \u00faltimo, la integraci\u00f3n internacional, que defino como el conjunto de normas que organizan las relaciones entre un espacio nacional de acumulaci\u00f3n y el r\u00e9gimen internacional (comercio, inversi\u00f3n directa, tipo de cambio y finanzas, migraciones). Se trata de una forma ambivalente, ya que es el resultado de compromisos internos, pero tambi\u00e9n la traducci\u00f3n nacional de una relaci\u00f3n de fuerzas externa. <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n El vocabulario de la regulaci\u00f3n permite precisamente establecer un v\u00ednculo entre la evoluci\u00f3n del discurso geopol\u00edtico estadounidense y las transformaciones de su econom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n Tras la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos asumi\u00f3 plenamente el papel que hab\u00eda dejado el Reino Unido al postularse como el indiscutible \u00abgendarme\u00bb del mundo frente a su rival sovi\u00e9tico. Tras el agotamiento de Europa entre las dos guerras, el punto de inflexi\u00f3n se consolid\u00f3 sobre todo al establecer las reglas del juego econ\u00f3mico y financiero a escala internacional, en particular en Bretton Woods. <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span> El resto del mundo tuvo entonces que someterse a la nueva centralidad del d\u00f3lar. La difusi\u00f3n \u2014por no decir la imposici\u00f3n\u2014 por parte de Estados Unidos de sus concepciones pol\u00edticas del mundo se manifest\u00f3 en gran medida a trav\u00e9s de su reorganizaci\u00f3n de la econom\u00eda mundial.<\/p>\n\n\n\n Europa, pero tambi\u00e9n algunos pa\u00edses asi\u00e1ticos, como Jap\u00f3n y, m\u00e1s tarde, Corea del Sur, han ido fortaleciendo progresivamente su econom\u00eda durante las d\u00e9cadas de la posguerra, hasta consolidarse como competidores de Estados Unidos. Pero ha sido sobre todo el r\u00e1pido auge de China en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas lo que ha puesto m\u00e1s profundamente en tela de juicio esta jerarqu\u00eda. La integraci\u00f3n internacional que hab\u00eda acompa\u00f1ado al poder\u00edo estadounidense se convierte, a partir de entonces, a ojos de sus dirigentes, en una fuente de vulnerabilidad. El resultado es un profundo \u00abaggiornamento\u00bb de la geopol\u00edtica estadounidense, acompa\u00f1ado de una renovaci\u00f3n de la regulaci\u00f3n: retroceso del libre comercio, afirmaci\u00f3n de la primac\u00eda de los intereses estadounidenses y movilizaci\u00f3n del Estado para abrir mercados a las grandes empresas tecnol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n La difusi\u00f3n \u2014por no decir la imposici\u00f3n\u2014 por parte de Estados Unidos de sus concepciones pol\u00edticas del mundo se ha manifestado en gran medida a trav\u00e9s de su reorganizaci\u00f3n de la econom\u00eda mundial.<\/p>Robert Boyer<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Por el contrario, tras la adhesi\u00f3n de China a la OMC en 2001, los gobiernos chinos de las presidencias de Jiang Zemin (1993-2003), Hu Jintao (2003-2013) y Xi Jinping (desde 2013) basaron su modelo de desarrollo nacional en una amplia apertura internacional, lo que permiti\u00f3 compensar los desequilibrios estructurales derivados del dinamismo de la inversi\u00f3n y la producci\u00f3n, en detrimento del consumo. En los \u00faltimos tiempos, es m\u00e1s bien China, y ya no Estados Unidos, la que defiende una econom\u00eda mundial abierta, regida por normas claras y estables.<\/p>\n\n\n\n Hay que dejar de considerar estos dos modelos econ\u00f3micos como sistemas opuestos. Su modo de desarrollo es en gran medida complementario. Esta interdependencia econ\u00f3mica, que por otra parte resulta mutuamente beneficiosa, era reconocida por los gobiernos dem\u00f3cratas, pero ha sido totalmente subestimada por Donald Trump, quien no se ha dado cuenta de la importancia del comercio con China para salvaguardar el American Way of Life<\/em>. <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n El colapso de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica se interpret\u00f3 err\u00f3neamente como el fin de la historia. <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span> En todas partes, el mercado y la democracia iban a sustituir al Gosplan y al Partido Comunista. Eso es lo que propag\u00f3 la nueva macroeconom\u00eda cl\u00e1sica y dio lugar a una notable incomprensi\u00f3n de las transformaciones en curso, debido a la falta de una distinci\u00f3n matizada entre las trayectorias de las distintas naciones. La idea de una convergencia hacia una misma forma de capitalismo es un mito. El r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n impulsado por la innovaci\u00f3n y la globalizaci\u00f3n financiera de Estados Unidos no se ha extendido universalmente por todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n En los \u00faltimos tiempos, es m\u00e1s bien China, y ya no Estados Unidos, quien defiende una econom\u00eda mundial abierta, regida por normas claras y estables.<\/p>Robert Boyer<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Ha surgido una complementariedad inesperada con el r\u00e9gimen de competencia configurado por China. Es bajo el efecto de esta transnacionalizaci\u00f3n de los flujos econ\u00f3micos como han surgido las oposiciones pol\u00edticas: a medida que se agrandaba la brecha pol\u00edtica e ideol\u00f3gica entre las dos potencias, sus reg\u00edmenes econ\u00f3micos se han vuelto cada vez m\u00e1s interdependientes. El proteccionismo, el nacionalismo y la xenofobia son s\u00edntomas de un retorno de la pol\u00edtica frente al supuesto determinismo econ\u00f3mico, del que se pod\u00eda decir que iba a convertir a todos los pa\u00edses a un mismo modelo econ\u00f3mico dominante y consensuado.<\/p>\n\n\n\n En comparaci\u00f3n con Estados Unidos y China, Rusia <\/em>define una tercera configuraci\u00f3n de las relaciones entre los modelos de desarrollo interno y geopol\u00edtico. En t\u00e9rminos econ\u00f3micos, el pa\u00eds ha basado su crecimiento en la exportaci\u00f3n masiva de recursos naturales, entre los que destaca la energ\u00eda. El v\u00ednculo con el territorio es, por tanto, evidente, ya que es a partir de la explotaci\u00f3n de sus recursos como los responsables pol\u00edticos pretenden mejorar el nivel de vida de la poblaci\u00f3n. Esta forma de integraci\u00f3n internacional confiere as\u00ed al control del territorio una importancia econ\u00f3mica especial, lo que puede convertir la conquista \u2014y, por consiguiente, la guerra\u2014 en una herramienta de pol\u00edtica internacional. <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Sin embargo, esta l\u00f3gica no basta para explicar la guerra. Se combina con una visi\u00f3n imperial impulsada por los sucesivos gobiernos rusos, incluso durante la \u00e9poca de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. La agresi\u00f3n a Ucrania, dif\u00edcilmente comprensible para muchos expertos, tanto estadounidenses como europeos, encuentra as\u00ed una explicaci\u00f3n que combina la geopol\u00edtica y el enfoque regulador. El enfoque regulador permite as\u00ed situar las estrategias geopol\u00edticas en el tiempo y en el espacio, relacion\u00e1ndolas con las limitaciones y oportunidades propias del modelo de desarrollo de cada pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n Ante este duelo de titanes, la Uni\u00f3n Europea se ha mostrado indefensa. Desde sus or\u00edgenes, la construcci\u00f3n europea se ha basado en la hip\u00f3tesis de que la coordinaci\u00f3n econ\u00f3mica entre los Estados-naci\u00f3n constitu\u00eda la mejor prevenci\u00f3n contra el retorno de las guerras que hab\u00edan precipitado el declive del viejo continente. A lo largo de las d\u00e9cadas, los esfuerzos se centraron as\u00ed en la creaci\u00f3n de un mercado ampliado y, posteriormente, de la moneda \u00fanica. Estos instrumentos se concibieron, en primer lugar, para profundizar en la integraci\u00f3n europea, mucho m\u00e1s que para proyectar el poder de la Uni\u00f3n hacia el exterior: por ejemplo, el objetivo de convertir el euro en una moneda de reserva capaz de competir con el d\u00f3lar ha sido durante mucho tiempo secundario.<\/p>\n\n\n\n La idea de una convergencia hacia una misma forma de capitalismo es un mito.<\/p>Robert Boyer<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Sin embargo, esta estructura deja a la Uni\u00f3n especialmente expuesta a los cambios radicales de su entorno internacional. Y es que varios de los pilares en los que se hab\u00eda apoyado se han visto debilitados simult\u00e1neamente en la actualidad.<\/p>\n\n\n\n La invasi\u00f3n de Ucrania por parte de Rusia ha puesto de manifiesto las deficiencias de Europa en materia de defensa. Ante un pa\u00eds que ha convertido su aparato militar en la base de su estrategia geopol\u00edtica, la Uni\u00f3n no estaba preparada. El segundo mandato de Donald Trump pone de manifiesto otra fragilidad estructural: Europa ya no puede dar por sentado el apoyo de su aliado estadounidense. Su dependencia del pilar estadounidense de la OTAN, tanto en lo que respecta a la disuasi\u00f3n nuclear como a parte de su aprovisionamiento militar, complica, por tanto, cualquier reivindicaci\u00f3n de autonom\u00eda estrat\u00e9gica.<\/p>\n\n\n\n En el plano econ\u00f3mico, el orden internacional que hab\u00eda acompa\u00f1ado a la construcci\u00f3n europea se est\u00e1 transformando a su vez. El continente se encuentra atrapado entre la presi\u00f3n de las exportaciones chinas y el proteccionismo estadounidense. Adem\u00e1s, la dependencia energ\u00e9tica de los Estados miembros respecto a proveedores externos complica la elaboraci\u00f3n de una posici\u00f3n com\u00fan, ya que las alternativas disponibles difieren considerablemente de un pa\u00eds a otro en cuanto a costo y acceso.<\/p>\n\n\n\n De este modo, se debilitan las propias condiciones que hab\u00edan hecho posible esta forma particular de \u00abno poder\u00bb europeo. A su persistente dependencia de Estados Unidos en materia de seguridad y a su dependencia exterior en materia energ\u00e9tica se suman el debilitamiento del multilateralismo como modelo de gobernanza internacional, las deficiencias estructurales del sistema financiero europeo y el retraso de sus industrias tecnol\u00f3gicas respecto a sus competidores estadounidenses y chinos. En un orden internacional en el que, por otra parte, el derecho tiende a quedar relegado ante las relaciones de poder, la Uni\u00f3n corre el riesgo de verse progresivamente relegada al papel de mera espectadora de las relaciones internacionales del siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n De hecho, en la eliminaci\u00f3n progresiva de las barreras arancelarias al comercio intraeuropeo, han sido los reglamentos, en aplicaci\u00f3n del tratado fundacional, los que han desempe\u00f1ado un papel determinante. De los conflictos entre Estados miembros surgi\u00f3 una jurisprudencia que acab\u00f3 por modificar las condiciones de la competencia entre las empresas y la formaci\u00f3n de los precios en beneficio de los consumidores. El lanzamiento y posterior adopci\u00f3n del euro podr\u00edan haber supuesto una oportunidad para dar un paso hacia lo pol\u00edtico, pero sus impulsores lo presentaron como un mero ejercicio t\u00e9cnico para establecer y, posteriormente, reforzar su credibilidad, basada en el cumplimiento de criterios como la relaci\u00f3n entre el d\u00e9ficit p\u00fablico y el PIB y la relaci\u00f3n entre la deuda p\u00fablica y el PIB. Hay que reconocer que, a pesar de esta debilidad estructural, el euro se ha consolidado como la moneda indiscutible de los pa\u00edses miembros, algo que hoy en d\u00eda reconocen incluso los m\u00e1s cr\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n Europa se encuentra atrapada entre la presi\u00f3n de las exportaciones chinas y el proteccionismo estadounidense.<\/p>Robert Boyer<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Por el contrario, el presupuesto europeo representa una fracci\u00f3n m\u00ednima del PIB de la Uni\u00f3n (entre el 1 % y el 2 % de la renta nacional bruta) y debe mantenerse en equilibrio, lo que limita en gran medida la capacidad de intervenci\u00f3n para estabilizar la coyuntura econ\u00f3mica y apoyar las inversiones de futuro. Esto supone un obst\u00e1culo para que la Uni\u00f3n pueda financiar un plan que est\u00e9 a la altura de las ambiciones que manifiestan Estados Unidos y China. Del mismo modo, el m\u00e9todo europeo de coordinaci\u00f3n de las estrategias nacionales encuentra su l\u00edmite en materia de defensa ante el reto de construir una industria armament\u00edstica que est\u00e9 a la altura de la amenaza que Rusia supone para el Viejo Continente y de la p\u00e9rdida de confianza en el compromiso de Estados Unidos en el marco de la OTAN. <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Esta disfunci\u00f3n de los instrumentos europeos explica que el derecho y la normativa hayan sustituido a los impuestos y al gasto hasta el punto de reforzar el diagn\u00f3stico de que el exceso de reglamentaci\u00f3n \u2014a veces denominado \u00abregulaci\u00f3n\u00bb (Nota del editor: neologismo distinto de la escuela de la regulaci\u00f3n) \u2014 haya mermado la competitividad y comprometido la construcci\u00f3n de una econom\u00eda verde. En contraste con Estados Unidos, bajo la presidencia de Biden, las subvenciones y los cr\u00e9ditos masivos han favorecido la aparici\u00f3n de un nuevo modelo productivo que combina la digitalizaci\u00f3n y el respeto al medio ambiente (Ley de Reducci\u00f3n de la Inflaci\u00f3n), algo que Donald Trump se apresur\u00f3 a destruir. La imposici\u00f3n por parte del presidente estadounidense de aranceles elevados y caprichosos ha puesto de manifiesto otra gran debilidad de Europa: la presidenta de la Comisi\u00f3n no tiene el mismo peso pol\u00edtico que los presidentes estadounidense y chino. Un gobierno europeo en toda regla habr\u00eda contado con numerosos instrumentos para responder a las amenazas de Donald Trump. Sin embargo, no se han utilizado. Esta misma debilidad pol\u00edtica de Bruselas se refleja en las negociaciones comerciales con el Mercosur: ha resultado dif\u00edcil superar los conflictos de intereses entre los Estados miembros, especialmente entre Francia y Alemania, y, en t\u00e9rminos m\u00e1s generales, entre el norte y el sur de Europa.<\/p>\n\n\n\n A la luz de este an\u00e1lisis, no es exagerado plantear la hip\u00f3tesis de que la debilidad tecnol\u00f3gica, econ\u00f3mica y militar de Europa se debe al retraso \u2014por no decir al rechazo\u2014 a la hora de construir un verdadero escenario pol\u00edtico europeo, condici\u00f3n sine qua non<\/em> para una Europa poderosa, de la que se echa en falta con creces para hacer frente a las ambiciones de los depredadores en que se han convertido no solo Vladimir Putin, sino tambi\u00e9n Donald Trump.<\/p>\n\n\n\n En primer lugar, hay que destacar que el informe Draghi es muy bienvenido, ya que ofrece un an\u00e1lisis riguroso y sin concesiones de los puntos fuertes y, sobre todo, de los puntos d\u00e9biles de la competitividad del Viejo Continente. Al afirmar que la Uni\u00f3n Europea corr\u00eda un riesgo existencial, ha despertado a los responsables pol\u00edticos y les ha propuesto una estrategia elaborada y detallada por \u00e1mbitos. Sin embargo, en mi opini\u00f3n, presenta defectos importantes.<\/p>\n\n\n\n En primer lugar, este diagn\u00f3stico llega muy tarde, cuando el rezago de Europa con respecto a los modelos productivos emergentes se remonta a principios de la d\u00e9cada de 1990. A lo largo de las d\u00e9cadas, se han multiplicado las advertencias y las se\u00f1ales de un retroceso y un retraso acumulado.<\/p>\n\n\n\n El avance de Jap\u00f3n en los sectores del autom\u00f3vil y la electr\u00f3nica ya pon\u00eda de manifiesto las debilidades de las empresas europeas, que segu\u00edan confiando en la eficacia del modelo de producci\u00f3n y consumo masivo. En el a\u00f1o 2000, cuando el auge de internet tuvo su origen en Estados Unidos, algunas empresas europeas se situaban a la vanguardia, pero no pudieron resistir la consolidaci\u00f3n del sector digital, que dio lugar a la aparici\u00f3n de multinacionales estadounidenses dispuestas a conquistar los mercados mundiales. La gran crisis financiera de 2008, aunque surgi\u00f3 en Estados Unidos, parad\u00f3jicamente acent\u00faa la brecha entre las trayectorias macroecon\u00f3micas a ambos lados del Atl\u00e1ntico y se traduce en un empobrecimiento relativo de Europa.<\/p>\n\n\n\n La debilidad tecnol\u00f3gica, econ\u00f3mica y militar de Europa se debe al retraso \u2014por no decir al rechazo\u2014 a la hora de construir un aut\u00e9ntico escenario pol\u00edtico europeo.<\/p>Robert Boyer<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n La Uni\u00f3n Europea manifiesta as\u00ed su ambici\u00f3n de convertirse en el principal polo de la econom\u00eda mundial que explore un modelo de desarrollo sostenible desde el punto de vista medioambiental. Pero esta ambici\u00f3n se topa con las debilidades de su aparato productivo: especialmente visible en el sector fotovoltaico, donde los fabricantes europeos ya no pueden hacer frente a la competencia china, esta presi\u00f3n se extiende tambi\u00e9n a las bater\u00edas y, en menor medida, a la energ\u00eda e\u00f3lica. La incapacidad del sistema productivo europeo para responder al objetivo estrat\u00e9gico de la Uni\u00f3n alcanza su punto \u00e1lgido cuando el exceso de capacidad china en la producci\u00f3n de veh\u00edculos el\u00e9ctricos se convierte en una amenaza, incluso para la industria automovil\u00edstica europea m\u00e1s potente, la de Alemania. Esta falta de previsi\u00f3n es precisamente uno de los problemas que pone de relieve el informe Draghi.<\/p>\n\n\n\n La segunda cr\u00edtica es m\u00e1s fundamental. Mario Draghi sigue adoptando un enfoque neofuncionalista seg\u00fan el cual los intereses econ\u00f3micos comunes deber\u00edan traducirse obligatoriamente en una pol\u00edtica com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n A lo largo de las p\u00e1ginas, encontramos una sucesi\u00f3n de expresiones del tipo: \u00abActuar como comunidad\u00bb; \u00abAunar fuerzas para la defensa\u00bb; \u00abUn marco de coordinaci\u00f3n de la competitividad\u00bb; \u00abDotar a la Uni\u00f3n de una pol\u00edtica econ\u00f3mica exterior\u00bb. Sin embargo, la obra \u00abLa Uni\u00f3n Europea: innovar o desaparecer\u00bb<\/em> muestra que cada gobierno interpreta un mismo objetivo en funci\u00f3n de los intereses asociados a cada forma nacional de capitalismo. Dependiendo de si el modelo de desarrollo se basa en las exportaciones en Alemania, en el consumo en Francia o en la inversi\u00f3n extranjera directa en Hungr\u00eda, el inter\u00e9s com\u00fan europeo se interpretar\u00e1 de forma diferente. As\u00ed, cualquier estrategia definida por la Comisi\u00f3n debe pasar por el filtro de las negociaciones interestatales en el Consejo Europeo, a riesgo de perder parte de su esencia.<\/p>\n\n\n\n La puesta en pr\u00e1ctica de las medidas propuestas por Mario Draghi supone, por tanto, la formaci\u00f3n de una coalici\u00f3n pol\u00edtica que dista mucho de estar asegurada, en un momento en el que los movimientos y partidos populistas nacionalistas achacan a Bruselas la responsabilidad de sus dificultades internas.<\/p>\n\n\n\n As\u00ed pues, el hecho de que la pol\u00edtica se desarrolle esencialmente a nivel nacional, y mucho menos a escala europea, parece haber impedido el surgimiento de un capitalismo europeo<\/em>. El ejemplo de Airbus resulta revelador en este sentido: su \u00e9xito ha dependido muy poco de iniciativas procedentes de Bruselas. La pol\u00edtica de competencia, desde este punto de vista, ha protegido a los consumidores, pero en ocasiones ha frenado la consolidaci\u00f3n de Europa como potencia industrial. Las multinacionales de cada pa\u00eds han forjado alianzas fuera de Europa, atra\u00eddas por los nuevos mercados de Asia y por una rentabilidad superior a la de Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n La puesta en pr\u00e1ctica de las medidas propuestas por Mario Draghi supone, por tanto, la formaci\u00f3n de una coalici\u00f3n pol\u00edtica que est\u00e1 lejos de ser un hecho.<\/p>Robert Boyer<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n En estas circunstancias, la profundizaci\u00f3n del mercado europeo no basta necesariamente para que surjan los agentes econ\u00f3micos europeos que la estrategia de Draghi da por sentados impl\u00edcitamente. Por ello, no es seguro que algunas de las propuestas clave del informe Draghi est\u00e9n a la altura de lo que est\u00e1 en juego. Ni la eliminaci\u00f3n de las barreras no arancelarias que siguen obstaculizando el mercado \u00fanico, ni la profundizaci\u00f3n de la integraci\u00f3n bancaria y financiera garantizan por s\u00ed solas una recuperaci\u00f3n de la competitividad. Por el contrario, la primera medida puede atraer a nuevos competidores hasta el punto de amenazar la supervivencia de las empresas europeas, como demuestra la transformaci\u00f3n del mercado de los veh\u00edculos el\u00e9ctricos bajo la presi\u00f3n de China. <\/span>8<\/sup><\/a><\/span><\/span> La segunda medida puede, parad\u00f3jicamente, acelerar la inversi\u00f3n del ahorro europeo en Estados Unidos, donde los rendimientos son superiores: esta tendencia ya est\u00e1 muy avanzada. En otras palabras, la integraci\u00f3n financiera por s\u00ed sola no crea un capitalismo europeo: ante la falta de oportunidades de inversi\u00f3n suficientemente atractivas en el continente, puede incluso facilitar la circulaci\u00f3n del ahorro hacia los capitalismos que ya son m\u00e1s din\u00e1micos.<\/p>\n\n\n\n En definitiva, el \u00e9xito del plan de Draghi podr\u00eda resolver algunas debilidades, al tiempo que agravar\u00eda otras. Ah\u00ed radica toda la dificultad de las decisiones a las que se enfrenta la Uni\u00f3n Europea en la era del capital financiero globalizado.<\/p>\n\n\n\n Esta cr\u00edtica de Paul Krugman a la doctrina econ\u00f3mica dominante es positiva, pero no resulta de lo m\u00e1s convincente. <\/p>\n\n\n\n En t\u00e9rminos estad\u00edsticos, la diferencia con Mario Draghi se debe a una convenci\u00f3n contable distinta a la hora de medir el PIB per c\u00e1pita (PIB en PPA). <\/span>9<\/sup><\/a><\/span><\/span> De hecho, si se utiliza la paridad de poder adquisitivo actual en lugar de los precios de 2020, el indicador muestra un estancamiento casi total y no un deterioro acumulado de la Uni\u00f3n Europea frente a Estados Unidos. En t\u00e9rminos econ\u00f3micos, esto significa que la diferencia de crecimiento a favor de Estados Unidos se debe al dinamismo del sector tecnol\u00f3gico. Si partimos de la hip\u00f3tesis de que este \u00faltimo distribuye sus ganancias de productividad por todo el mundo gracias a la ca\u00edda de los precios relativos, el retraso de Europa respecto a Estados Unidos no se ha agravado, pero la diferencia en el PIB per c\u00e1pita en paridad de poder adquisitivo corriente se mantiene en torno al 30 %. Estados Unidos se beneficia de las ganancias de los sectores m\u00e1s din\u00e1micos, mientras que el viejo continente solo se beneficia de las bajadas de los precios de producci\u00f3n. Por citar una frase esclarecedora: \u00abEuropa compra el futuro, Estados Unidos lo construye\u00bb. <\/span>10<\/sup><\/a><\/span><\/span> No es m\u00e1s que la repetici\u00f3n de lo que ya ocurri\u00f3 con las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n y la nueva econom\u00eda en la d\u00e9cada de 2000.<\/p>\n\n\n\n Ni la eliminaci\u00f3n de las barreras no arancelarias que siguen obstaculizando el mercado \u00fanico ni la profundizaci\u00f3n de la integraci\u00f3n bancaria y financiera garantizan por s\u00ed solas una recuperaci\u00f3n de la competitividad.<\/p>Robert Boyer<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n As\u00ed pues, la Uni\u00f3n Europea se encuentra efectivamente en una situaci\u00f3n de desventaja, ya que el escaso aumento de la productividad ya no permite garantizar una financiaci\u00f3n holgada de una cobertura social amplia, y el aumento salarial solo queda asegurado mediante transferencias p\u00fablicas financiadas con deuda.<\/p>\n\n\n\n La situaci\u00f3n no es sostenible a largo plazo, ya que el estilo de vida europeo ya no est\u00e1 garantizado. Esto tiene repercusiones en la opini\u00f3n p\u00fablica, y los sectores m\u00e1s vulnerables de la poblaci\u00f3n se consideran en proceso de empobrecimiento. Es en este caldo de cultivo donde prosperan los partidos y gobiernos populistas, que atribuyen este fracaso de Europa al aumento de una inmigraci\u00f3n descontrolada. Es notable que este fen\u00f3meno afecte a todos los pa\u00edses miembros, independientemente, por otra parte, de su tipo de capitalismo. Se trata de un gran peligro para la construcci\u00f3n europea, que podr\u00eda manifestarse en las pr\u00f3ximas citas electorales nacionales. Por lo tanto, cabe temer un momento cr\u00edtico marcado por el repliegue nacionalista.<\/p>\n\n\n\n Si queremos evitar su triunfo, hay que demostrar, por tanto, que proponen remedios peores que el mal y que la defensa de una soberan\u00eda nacional plena y absoluta merma la capacidad de negociaci\u00f3n de cada gobierno en una \u00e9poca en la que los grandes depredadores pretenden reconstruir imperios. Sobre todo, hay que demostrar en qu\u00e9 medida la defensa de los bienes comunes europeos \u2014la democracia, la seguridad, la adaptaci\u00f3n al cambio clim\u00e1tico, la estabilidad financiera y, en definitiva, un sistema europeo de innovaci\u00f3n\u2014 constituye una serie de ventajas para preservar el bienestar de los ciudadanos.<\/p>\n\n\n\n La constataci\u00f3n de que la confianza depositada en el mercado para impulsar la innovaci\u00f3n ha fracasado y de que el rechazo a una Europa como potencia se ha convertido en un obst\u00e1culo importante para la geopol\u00edtica es una condici\u00f3n necesaria, pero no suficiente,<\/em> para un aggiornamento<\/em> de la integraci\u00f3n europea. Los soberanistas concluir\u00e1n que hay que volver a la naci\u00f3n; los federalistas, por el contrario, abogar\u00e1n por un momento hamiltoniano comparable al que vivi\u00f3 Estados Unidos en el siglo XVIII. Dentro de estos dos grupos, la adhesi\u00f3n a una u otra forma de capitalismo determina respuestas diferentes. De hecho, el lema \u00abtransformar de nuevo la crisis en uni\u00f3n\u00bb pone de manifiesto una nostalgia por el m\u00e9todo neofuncionalista<\/em>, cuando en realidad este ha alcanzado definitivamente sus l\u00edmites. El \u00e9xito del euro ha creado la ilusi\u00f3n de que una moneda t\u00e9cnica sin poder estatal era posible y viable a largo plazo. Por el contrario, la diplomacia y la defensa no pueden prescindir de acuerdos pol\u00edticos fruto de la confrontaci\u00f3n entre los puntos de vista de los Estados miembros.<\/p>\n\n\n\n La situaci\u00f3n no es sostenible a largo plazo, ya que el estilo de vida europeo ya no est\u00e1 garantizado.<\/p>Robert Boyer<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Por lo tanto, el concepto de \u00abfederalismo pragm\u00e1tico\u00bb resulta ser un ox\u00edmoron<\/em>: un r\u00e9gimen pol\u00edtico es federalista o no lo es, y no existe ning\u00fan modelo h\u00edbrido. Sin duda, Mario Draghi pretende recurrir al m\u00e9todo de las cooperaciones reforzadas, previsto en los tratados europeos. Es lo que se observa, por ejemplo, con la formaci\u00f3n de una coalici\u00f3n de voluntarios<\/em> en el \u00e1mbito de la pol\u00edtica exterior para oponerse a Trump y defender a Ucrania. Tiene la ventaja de establecer una relaci\u00f3n de fuerzas a nivel mundial, pero, a cambio, fragmenta la solidaridad europea. Los optimistas objetar\u00e1n que la Uni\u00f3n ya conoce este tipo de formas de integraci\u00f3n diferenciada con la zona del euro o el espacio Schengen.<\/p>\n\n\n\n Los responsables pol\u00edticos se enfrentan, por tanto, a una contradicci\u00f3n fundamental entre la integraci\u00f3n econ\u00f3mica y la fragmentaci\u00f3n pol\u00edtica. Entonces, \u00bfc\u00f3mo avanzar? Como hemos visto, la mera profundizaci\u00f3n de la integraci\u00f3n bancaria y financiera \u2014la uni\u00f3n de los mercados de capitales y la uni\u00f3n bancaria\u2014 probablemente no bastar\u00e1: se basa principalmente en los conocimientos t\u00e9cnicos, cuando lo que se necesitar\u00eda es una movilizaci\u00f3n pol\u00edtica. Una v\u00eda mucho m\u00e1s prometedora ser\u00eda la de una uni\u00f3n fiscal,<\/em> ya que implicar\u00eda la b\u00fasqueda de un compromiso fundacional a nivel europeo. Este compromiso ser\u00eda se\u00f1al de un resurgimiento del control democr\u00e1tico por parte de los ciudadanos y permitir\u00eda garantizar la eficacia en la aplicaci\u00f3n de las prioridades establecidas a nivel comunitario.<\/p>\n\n\n\n Esto supondr\u00eda, por tanto, ese acto fundacional hamiltoniano que har\u00eda que la pol\u00edtica dejara de ser un obst\u00e1culo para la b\u00fasqueda de la competitividad y se convirtiera en su motor. <\/span>11<\/sup><\/a><\/span><\/span> Un verdadero presupuesto europeo tendr\u00eda as\u00ed una doble funci\u00f3n: ser\u00eda un elemento constitutivo de un orden pol\u00edtico y podr\u00eda actuar como inversor de \u00faltima instancia. Se trata de un horizonte pol\u00edtico al que aspiran algunos de los dirigentes europeos, pero que sigue siendo un tab\u00fa y resulta dif\u00edcil de poner en pr\u00e1ctica en un momento en el que los gobiernos luchan a escala nacional por reducir su d\u00e9ficit p\u00fablico y buscan nuevas bases impositivas.<\/p>\n\n\n\n El trumpismo es, ante todo, la expresi\u00f3n de la crisis de la sociedad estadounidense bajo el doble impacto de una financiarizaci\u00f3n sin precedentes y de una apertura internacional que se ha ido consolidando a lo largo de d\u00e9cadas, al tiempo que ha puesto de manifiesto una polarizaci\u00f3n social y pol\u00edtica sin igual. Un discurso populista permite a Donald Trump ganar dos veces las elecciones presidenciales. En su segundo mandato, este se salta la ley y la Constituci\u00f3n para decidir un aumento surrealista de los aranceles en respuesta a su base electoral MAGA.<\/p>\n\n\n\n De inmediato, en abril de 2025, los mercados financieros castigan el amateurismo de este plan, revisado constantemente, y que es objeto de acciones judiciales que culminan con la declaraci\u00f3n por parte de la Suprema Corte de la ilegalidad de este aumento generalizado de los aranceles. El impacto negativo previsto se ha visto compensado, e incluso disimulado, por el enorme dinamismo de la inversi\u00f3n relacionada con la inteligencia artificial.<\/p>\n\n\n\n Es aqu\u00ed donde se pone de manifiesto una discrepancia importante en la gesti\u00f3n del proyecto populista. No es de extra\u00f1ar que una administraci\u00f3n formada por multimillonarios defienda m\u00e1s a los poderosos que a los d\u00e9biles.<\/p>\n\n\n\n Donald Trump ya no se limita a defender los intereses de las petroleras, ya que se est\u00e1 convirtiendo en un apoyo fundamental para los criptoactivos, de los que, sin embargo, se mostr\u00f3 cr\u00edtico durante su primer mandato. Ya no puede permanecer indiferente ante el poder del capital tecnol\u00f3gico. M\u00e1s all\u00e1 de los altibajos en las relaciones personales entre Donald Trump y Elon Musk, parece estar forj\u00e1ndose una alianza de hecho entre los financieros y Silicon Valley. <\/span>12<\/sup><\/a><\/span><\/span> Se produce un giro equivalente en materia de pol\u00edtica internacional: el mismo presidente que pretend\u00eda poner fin a la sucesi\u00f3n de guerras perdidas y costosas declara la guerra a Ir\u00e1n. Lo que se supon\u00eda que iba a ser una simple incursi\u00f3n acaba convirti\u00e9ndose en un fiasco que echa por tierra el fr\u00e1gil acuerdo de alto al fuego anunciado el 14 de junio de 2026 y firmado en el Palacio de Versalles el 17 de junio. El bloqueo del estrecho de Ormuz bast\u00f3 para anular la promesa de una reducci\u00f3n del costo de la vida para los ciudadanos estadounidenses, lo que hace presagiar unas elecciones de mitad de mandato tormentosas.<\/p>\n\n\n\n \u00bfPasar\u00e1 Donald Trump a la posteridad como el catalizador de una acumulaci\u00f3n dominada por la implantaci\u00f3n de la inteligencia artificial, con el apoyo de los entusiastas inversores de las FAB 10? <\/span>13<\/sup><\/a><\/span><\/span> El futuro lo dir\u00e1, pero ya de por s\u00ed hay que se\u00f1alar el riesgo de una burbuja especulativa que pone en peligro la hip\u00f3tesis de una transici\u00f3n ordenada hacia este nuevo r\u00e9gimen, fundamentalmente desequilibrado y desigual. De hecho, las rentabilidades impl\u00edcitas que incorporan las cotizaciones burs\u00e1tiles actuales son especialmente elevadas. Es muy probable que se vean defraudadas si el avance t\u00e9cnico que supone la IA no se traduce en una difusi\u00f3n de las innovaciones y aplicaciones capaces de transformar de forma duradera la organizaci\u00f3n productiva: es a partir de esa difusi\u00f3n como se podr\u00e1 juzgar el surgimiento de un verdadero r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n, en lugar de una burbuja especulativa. En cualquier caso, la llegada al poder de Donald Trump marca el fin de una \u00e9poca en la historia estadounidense sin que se perfilen claramente las l\u00edneas de una nueva. <\/span>14<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Se trata de una cuesti\u00f3n muy amplia, que excede con creces el marco de esta entrevista. En primer lugar, hay que reconocer el car\u00e1cter idiosincr\u00e1sico de la trayectoria china, que se inscribe en una experiencia secular de control del pueblo por parte de una \u00e9lite meticulosamente seleccionada en funci\u00f3n de su capacidad para gobernar. El Partido Comunista Chino se inscribe en esta l\u00ednea y su papel es esencial para comprender c\u00f3mo ha sido posible conciliar la planificaci\u00f3n estrat\u00e9gica con el desenfreno del principio de competencia entre corporativismos locales. As\u00ed es como China ha logrado la sinergia entre la consolidaci\u00f3n del poder y el dinamismo econ\u00f3mico bajo una forma original de capitalismo que no es en absoluto una variante del proyecto sovi\u00e9tico.<\/p>\n\n\n\n La llegada al poder de Donald Trump marca el fin de una \u00e9poca en la historia de Estados Unidos, sin que se vislumbren a\u00fan con claridad las l\u00edneas de una nueva.<\/p>Robert Boyer<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Adem\u00e1s, el tama\u00f1o de la poblaci\u00f3n es fundamental, ya que permite una divisi\u00f3n del trabajo dentro del propio territorio chino, sin que las cadenas de valor globales alteren su coherencia, salvo de forma marginal y transitoria. Por lo tanto, son pocos los pa\u00edses capaces de desarrollar esta forma de capitalismo, aunque solo sea porque China dificulta especialmente su industrializaci\u00f3n. \u00bfPodr\u00eda un partido comunista seguir el modelo chino, por ejemplo, en Am\u00e9rica Latina? La experiencia cubana nos lleva a dudarlo.<\/p>\n\n\n\n Hay otras razones que impiden considerar a la China contempor\u00e1nea como la figura emblem\u00e1tica de una nueva forma de capitalismo llamada a marcar una nueva era.<\/p>\n\n\n\n De hecho, el primado de la competencia de todos contra todos convierte a la relaci\u00f3n salarial en la variable de ajuste de un r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n desequilibrado, ya que reproduce constantemente un exceso de capacidad productiva con respecto a la demanda interna. China ejerce, por tanto, una presi\u00f3n competitiva extrema sobre las econom\u00edas m\u00e1s d\u00e9biles y la persistencia de un fuerte super\u00e1vit comercial alimenta las medidas proteccionistas del resto del mundo, especialmente de Estados Unidos. Por lo tanto, queda descartado que, en el futuro, la econom\u00eda mundial est\u00e9 compuesta por pa\u00edses que intenten emular el capitalismo chino. Este \u00faltimo solo ha podido prosperar gracias a su complementariedad con el r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n impulsado por las finanzas de Estados Unidos. Por \u00faltimo, la falta de reconocimiento de derechos significativos para los trabajadores, entre ellos el de sindicalizaci\u00f3n, plantea un problema para la adopci\u00f3n de este modelo en los pa\u00edses que siguen siendo democr\u00e1ticos y defensores de los derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n En resumen, desde un punto de vista conceptual, el auge del capitalismo chino invalida la afirmaci\u00f3n instintiva de la doxa liberal seg\u00fan la cual toda planificaci\u00f3n industrial est\u00e1 condenada al fracaso y el Estado es, por naturaleza, incapaz de promover el desarrollo. <\/span>15<\/sup><\/a><\/span><\/span> Sin embargo, en la pr\u00e1ctica, los dem\u00e1s pa\u00edses no lograr\u00e1n resistir la presi\u00f3n competitiva de China imitando este modelo.<\/p>\n\n\n\n Tras la conferencia de Par\u00eds sobre el clima de 2015, los economistas de inspiraci\u00f3n keynesiana hab\u00edan propuesto un escenario relativamente optimista: gracias a la magnitud de los multiplicadores, las inversiones destinadas a la mitigaci\u00f3n del cambio clim\u00e1tico o a la adaptaci\u00f3n podr\u00edan ser compatibles con el crecimiento continuado del consumo. A la luz de la experiencia, en la mayor\u00eda de las econom\u00edas, los multiplicadores son tanto m\u00e1s d\u00e9biles cuanto m\u00e1s abiertas son estas. En Francia, el movimiento de los Chalecos Amarillos puso de manifiesto que la fiscalidad ecol\u00f3gica entraba en conflicto con la defensa del nivel de vida de los ciudadanos con menos recursos.<\/p>\n\n\n\n Por otra parte, la historia demuestra que los per\u00edodos de rearme ejercen presi\u00f3n sobre el consumo, y es muy probable que esta lecci\u00f3n se aplique a los pa\u00edses de la Uni\u00f3n Europea, que, para responder a las exigencias de Donald Trump durante la cumbre de la OTAN celebrada en La Haya en 2025, deber\u00edan aumentar su gasto en defensa del 2 % al 5 % del PIB de aqu\u00ed a 2035 (un 3,5 % en gasto militar b\u00e1sico y un 1,5 % en infraestructuras y resiliencia, incluida la ciberseguridad).<\/p>\n\n\n\n Si la guerra sustituye al bienestar como prioridad<\/em>, \u00bfno corre el poder pol\u00edtico el riesgo de perder la confianza de los ciudadanos, para quienes la seguridad de su trayectoria personal y profesional forma parte del compromiso fundacional de la mayor\u00eda de los pa\u00edses miembros de la Uni\u00f3n Europea? Sin olvidar que es imprescindible encontrar un nuevo equilibrio entre generaciones, dada la rapidez con la que envejece la poblaci\u00f3n. Se trata de decisiones que el mercado es incapaz de resolver. Por el contrario, exigen un diagn\u00f3stico com\u00fan, un debate sobre las alternativas, la negociaci\u00f3n de un plan de acci\u00f3n a mediano y largo plazo y, por \u00faltimo, la capacidad pol\u00edtica para ponerlo en pr\u00e1ctica en el d\u00eda a d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n Es hora de dise\u00f1ar una nueva planificaci\u00f3n, que incluya una pol\u00edtica de ingresos. La planificaci\u00f3n no es un mero ejercicio anal\u00edtico y tecnocr\u00e1tico, sino un enfrentamiento entre lo deseable y lo posible, en diversos \u00e1mbitos locales y nacionales, tanto de la sociedad civil como del Estado.<\/p>\n\n\n\n Esto ocurre sobre todo entre los economistas. <\/em>Salvo contadas excepciones, tienden a pensar que los pa\u00edses europeos son copias imperfectas, ya sea del ideal de una econom\u00eda de mercado de competencia pura y perfecta, ya sea de la econom\u00eda estadounidense. Por citar solo este ejemplo, los manuales de macroeconom\u00eda son, en esencia, una r\u00e9plica de los estadounidenses, cuando las interrelaciones entre la pol\u00edtica monetaria, la fiscalidad, el gasto p\u00fablico y el r\u00e9gimen de competencia se inscriben en una distribuci\u00f3n del poder muy diferente. Del mismo modo, los debates econ\u00f3micos de Estados Unidos se transmiten inmediatamente, tal cual, a Europa, cuando, en la mayor\u00eda de los casos, los problemas y los retos son propios del Viejo Continente.<\/p>\n\n\n\n Es hora de idear una nueva planificaci\u00f3n, que incluya una pol\u00edtica de ingresos.<\/p>Robert Boyer<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Los socioeconomistas proponen un an\u00e1lisis que, en mi opini\u00f3n, resulta m\u00e1s pertinente.<\/p>\n\n\n\n En primer lugar, en lugar de aplicar un m\u00e9todo hipot\u00e9tico-deductivo, llevan a cabo comparaciones internacionales sistem\u00e1ticas que ponen de manifiesto la diversidad de las estructuras institucionales que regulan la actividad econ\u00f3mica. Estas se derivan de reg\u00edmenes pol\u00edticos distintos, lo que disipa la ilusi\u00f3n de una teor\u00eda econ\u00f3mica pura que bastar\u00eda para explicar el mundo contempor\u00e1neo.<\/p>\n\n\n\n En segundo lugar, y sobre todo, los gastos sociales en salud, educaci\u00f3n, formaci\u00f3n y otros \u00e1mbitos no solo se entienden como formas de redistribuci\u00f3n de la riqueza generada por la actividad privada, sino que contribuyen de manera decisiva a la creaci\u00f3n de dicha riqueza a trav\u00e9s de lo que, por comodidad, podr\u00edamos denominar una forma de capital social. La movilizaci\u00f3n de esta corriente de investigaci\u00f3n internacional que organiza la Society for the Advancement of Socio-Economics<\/em> (SASE) <\/span>16<\/sup><\/a><\/span><\/span> resultar\u00eda muy \u00fatil para los europeos a la hora de defender la l\u00f3gica de sus diversas variantes de capitalismo, que incorporan un sistema de protecci\u00f3n social amplio y de car\u00e1cter universalista. <\/span>17<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n \u00bfPor qu\u00e9 cada vez m\u00e1s economistas \u2014mejor formados, con abundantes datos a su disposici\u00f3n, t\u00e9cnicas econom\u00e9tricas sofisticadas y una notable capacidad de formalizaci\u00f3n\u2014 han perdido tanta relevancia a la hora de analizar los retos actuales?<\/p>\n\n\n\n Veo varias razones para ello: una divisi\u00f3n extrema del trabajo, el aislamiento en sociedades cient\u00edficas cada vez m\u00e1s especializadas, el exceso de confianza en los fundamentos microecon\u00f3micos de la macroeconom\u00eda, la primac\u00eda de las t\u00e9cnicas sobre la reflexi\u00f3n conceptual y, por \u00faltimo, un giro empirista en detrimento de la teor\u00eda. Este era el tema central de la obra \u00ab\u00bfPuede una disciplina sin reflexividad ser una ciencia?\u00bb. <\/span>18<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n As\u00ed, son muy pocos los economistas que previeron la gran crisis financiera estadounidense de 2008, mientras que es f\u00e1cil imaginar que los taxistas de las grandes ciudades estadounidenses se daban perfectamente cuenta de la espectacular burbuja inmobiliaria que se estaba formando. Podemos, pues, pedir consejo a John Maynard Keynes, quien escribi\u00f3 en 1924 en su ensayo en memoria de Alfred Marshall:<\/p>\n\n\n\nM\u00e1s que el l\u00e9xico de la geopol\u00edtica o la geoeconom\u00eda, cada vez m\u00e1s central hoy en d\u00eda, usted recurre al de la regulaci\u00f3n. Para analizar las turbulencias econ\u00f3micas de nuestro tiempo \u2014la fragmentaci\u00f3n comercial, la rivalidad entre China y Estados Unidos, el retorno de la guerra convencional\u2014, habla de \u00abintegraci\u00f3n internacional\u00bb. \u00bfC\u00f3mo se entiende esta expresi\u00f3n? <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/h3>\n\n\n\n
Para entender este punto, tomemos un ejemplo concreto: el de la transformaci\u00f3n del r\u00e9gimen que se est\u00e1 produciendo actualmente en Estados Unidos. \u00bfC\u00f3mo interpretarlo desde la perspectiva de esta \u00abinserci\u00f3n internacional\u00bb?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfCu\u00e1l es la situaci\u00f3n actual?<\/h3>\n\n\n\n
Desde un punto de vista ideol\u00f3gico, esta situaci\u00f3n puede parecer parad\u00f3jica: China, cuyo r\u00e9gimen se define como comunista, abraza plenamente el liberalismo econ\u00f3mico, mientras que el Estado estadounidense se muestra cada vez m\u00e1s intervencionista y proteccionista.<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfCu\u00e1les son las aportaciones te\u00f3ricas de la teor\u00eda regulacionista que permiten comprender mejor esta complementariedad entre China y Estados Unidos?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfC\u00f3mo se puede caracterizar a Rusia seg\u00fan la teor\u00eda de la regulaci\u00f3n?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfTiene posibilidades de sobrevivir la integraci\u00f3n internacional de Europa, en un momento en el que Estados Unidos y China est\u00e1n totalmente absortos en su propio enfrentamiento?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfSe debe esta \u00abfalta de poder\u00bb tambi\u00e9n al propio m\u00e9todo de construcci\u00f3n europea? Durante mucho tiempo, la Uni\u00f3n ha transformado los conflictos pol\u00edticos en problemas jur\u00eddicos, normativos o t\u00e9cnicos. Este m\u00e9todo ha dado lugar a \u00e9xitos considerables, pero parece insuficiente o ineficaz frente a las tendencias imperialistas, la inteligencia artificial, la defensa y la fragmentaci\u00f3n del comercio mundial. \u00bfPueden los instrumentos que permitieron construir Europa impedir ahora que se convierta en una potencia?<\/h3>\n\n\n\n
Pero si, como acaba de sugerir, la debilidad europea se debe ante todo a la ausencia de un verdadero espacio pol\u00edtico com\u00fan, \u00bfno corre el riesgo el informe Draghi de tratar como un problema econ\u00f3mico lo que, en realidad, es una contradicci\u00f3n pol\u00edtica m\u00e1s profunda? La Uni\u00f3n dispone de un mercado, de normas y de una moneda, pero sigue sin contar con empresas, capitales ni compromisos productivos verdaderamente transnacionales. \u00bfPuede existir una estrategia industrial europea sin un aut\u00e9ntico capitalismo europeo?<\/h3>\n\n\n\n
En un texto reciente, Paul Krugman cuestiona la narrativa del declive europeo: la productividad europea se mantiene cercana a la de Estados Unidos, el retraso en el PIB refleja en gran medida decisiones sociales, y la debilidad europea ser\u00eda, ante todo, pol\u00edtica: un gran continente, pero una potencia prisionera de sus propias dudas. En L\u2019Union europ\u00e9enne : innover ou dispara\u00eetre<\/em><\/em>, usted describe tres posibles caminos: un federalismo original, una gobernanza polic\u00e9ntrica pragm\u00e1tica o una fragmentaci\u00f3n provocada por el repliegue nacionalista. Entre su propio diagn\u00f3stico \u2014ausencia de capitalismo europeo, dependencias estructurales, retraso tecnol\u00f3gico\u2014 y el relativo optimismo de Krugman, \u00bfc\u00f3mo evaluar la realidad del rezago europeo y cu\u00e1l de estos escenarios le parece hoy m\u00e1s probable?<\/h3>\n\n\n\n
Este diagn\u00f3stico coincide en parte con el de Mario Draghi, quien parece ratificar un importante cambio de doctrina: el mercado europeo ya no basta, por s\u00ed solo, para generar la innovaci\u00f3n, la seguridad econ\u00f3mica y el poder geopol\u00edtico que la Uni\u00f3n necesita. En su discurso de Aquisgr\u00e1n, insta as\u00ed a \u00abtransformar de nuevo la crisis en uni\u00f3n\u00bb. Sin embargo, las respuestas europeas a las recientes crisis \u2014pandemia, energ\u00eda, defensa, tecnolog\u00edas cr\u00edticas\u2014 se basan a menudo en mecanismos ad hoc, coaliciones pragm\u00e1ticas y formas de integraci\u00f3n diferenciada, que se enmarcan m\u00e1s en el<\/em> \u00abmuddling through\u00bb<\/em> que en un aut\u00e9ntico impulso federal. \u00bfPuede este \u00abfederalismo pragm\u00e1tico\u00bb convertirse en una forma sostenible de gobierno europeo, o seguir\u00e1 la Uni\u00f3n prisionera de una contradicci\u00f3n fundamental entre la integraci\u00f3n econ\u00f3mica y la fragmentaci\u00f3n pol\u00edtica? \u00bfPuede, por otra parte, surgir una potencia geoecon\u00f3mica sin dar el paso hacia una uni\u00f3n fiscal?<\/h3>\n\n\n\n
En sus textos recientes sobre Estados Unidos, usted describe un capitalismo estadounidense marcado por una profunda contradicci\u00f3n entre el dominio financiero, el futurismo tecnol\u00f3gico y el populismo nacionalista. \u00bfDebe entenderse el \u00abtrumpismo\u00bb como la expresi\u00f3n duradera de una transformaci\u00f3n del r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n estadounidense?<\/h3>\n\n\n\n
La econom\u00eda china parece haber tenido \u00e9xito all\u00ed donde las democracias occidentales siguen teniendo dificultades: en articular la planificaci\u00f3n estrat\u00e9gica, el avance tecnol\u00f3gico, el poder industrial y el control financiero. \u00bfRepresenta China una mera variante autoritaria del capitalismo, o bien una nueva forma hist\u00f3rica capaz de redefinir de forma duradera las relaciones entre el Estado, el mercado y la soberan\u00eda?<\/h3>\n\n\n\n
Usted ha se\u00f1alado que tanto la transici\u00f3n ecol\u00f3gica como el rearme pueden tener efectos regresivos sobre el consumo privado y reavivar, como en Francia, conflictos sociales del tipo de los \u00abchalecos amarillos\u00bb. \u00bfPuede Europa conciliar la econom\u00eda de guerra, la transici\u00f3n clim\u00e1tica y el compromiso social, o existe el riesgo de que estas nuevas prioridades resulten incompatibles con la preservaci\u00f3n del Estado de bienestar?<\/h3>\n\n\n\n
Usted ha dicho que no conoce ninguna defensa te\u00f3rica s\u00f3lida del capitalismo europeo basado en el compromiso social, ya sea socialdem\u00f3crata, dem\u00f3crata-cristiano, renano, ordoliberal o escandinavo. \u00bfAcaso la Uni\u00f3n Europea presenta hoy en d\u00eda m\u00e1s una falta de pensamiento o una estrategia propia que un d\u00e9ficit de coordinaci\u00f3n?<\/h3>\n\n\n\n
A menudo ha lamentado la desaparici\u00f3n de economistas capaces de integrar la teor\u00eda, la historia, las instituciones y la acci\u00f3n p\u00fablica. En un momento en el que Europa trata de reflexionar simult\u00e1neamente sobre su seguridad econ\u00f3mica, su transici\u00f3n ecol\u00f3gica, su pol\u00edtica industrial y su soberan\u00eda tecnol\u00f3gica, \u00bfexplica la creciente especializaci\u00f3n de la disciplina econ\u00f3mica la incapacidad actual para abordar las grandes encrucijadas hist\u00f3ricas? \u00bfY qu\u00e9 har\u00eda falta para reconstruir una verdadera econom\u00eda pol\u00edtica europea?<\/h3>\n\n\n\n