{"id":108218,"date":"2026-08-12T09:58:09","date_gmt":"2026-08-12T07:58:09","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=108218"},"modified":"2026-08-12T09:58:15","modified_gmt":"2026-08-12T07:58:15","slug":"pakistan-ha-descubierto-el-fucionamiento-del-clan-trump","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/08\/12\/pakistan-ha-descubierto-el-fucionamiento-del-clan-trump\/","title":{"rendered":"Pakist\u00e1n ha descubierto c\u00f3mo funciona el clan Trump"},"content":{"rendered":"\n
Para describir los cambios en el orden mundial tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, Stacie Goddard y Abraham Newman han propuesto el concepto de \u00abneorrealismo<\/a>\u00bb. Las relaciones internacionales se asemejar\u00edan ahora menos a intercambios entre entidades soberanas, siguiendo el modelo del Estado-naci\u00f3n westfaliano, que a negociaciones entre facciones en el poder y redes de \u00e9lites pol\u00edticas y financieras, en las que la diplomacia est\u00e1 al servicio de los intereses personales de los dirigentes. Este an\u00e1lisis arroja luz, en particular, sobre la diplomacia personalizada de Trump, cuya pol\u00edtica exterior transaccional y nacional-populista <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> est\u00e1 provocando hoy en d\u00eda la transformaci\u00f3n del orden liberal.<\/p>\n\n\n\n La diferencia fundamental entre los Estados-naci\u00f3n westfalianos y las camarillas neorrealistas radica en que los primeros establecen una distribuci\u00f3n horizontal del poder entre las instituciones, en contraposici\u00f3n a la distribuci\u00f3n vertical, en torno a un solo hombre, que practican los segundos. <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Esta estructuraci\u00f3n de la pol\u00edtica y la diplomacia describe bastante bien un mundo dominado por la demagogia, del que Trump es el ejemplo m\u00e1s visible. Otros dirigentes ejercen una influencia desmesurada sobre su sistema pol\u00edtico y personalizan la pol\u00edtica exterior de su pa\u00eds, como Erdo\u011fan en Turqu\u00eda<\/a>, Modi en la India<\/a> u Orb\u00e1n en Hungr\u00eda<\/a> hasta hace poco.<\/p>\n\n\n\n Dada la reciente cercan\u00eda entre Estados Unidos y Pakist\u00e1n, y los estrechos v\u00ednculos entre Trump y el jefe del ej\u00e9rcito pakistan\u00ed, el mariscal Asim Munir, uno se ver\u00eda tentado a considerar que se trata de un asunto neorrealista. En diciembre de 2025, el presidente estadounidense lo habr\u00eda elogiado p\u00fablicamente al menos en diez ocasiones, refiri\u00e9ndose a \u00e9l como \u00abmi mariscal favorito\u00bb. <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span> Pero, \u00bfse trata realmente de una interacci\u00f3n entre c\u00edrculos de poder y de una ruptura con los esquemas tradicionales de la diplomacia entre Estados Unidos y Pakist\u00e1n?<\/p>\n\n\n\n Nada es menos cierto. Los dirigentes pakistan\u00edes se aprovechan de los cambios radicales que se est\u00e1n produciendo en la administraci\u00f3n estadounidense, pero para servir a los intereses del Estado tal y como ellos los conciben \u2014un enfoque perfectamente westfaliano\u2014. Por otra parte, sus mandos militares mantienen desde hace mucho tiempo excelentes relaciones con Washington, sobre todo bajo las presidencias republicanas. En la d\u00e9cada de 1960, el general Ayub Khan, primer militar en dirigir el pa\u00eds, titul\u00f3 sus memorias: Friends Not Masters<\/em>. <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span> En plena Guerra Fr\u00eda, ya refutaba en ellas la imagen de un pe\u00f3n manipulado por Estados Unidos. Este patr\u00f3n se ha repetido desde entonces. El presidente Zia ul-Haq, en el poder entre 1978 y 1988, convirti\u00f3 a Pakist\u00e1n en el canal privilegiado de la ayuda estadounidense a los muyahidines afganos. De este modo, consigui\u00f3 de Reagan importantes sumas de dinero y prosigui\u00f3 con el programa nuclear que Washington pretend\u00eda frenar. Su sucesor en la primera d\u00e9cada del siglo XXI, Pervez Musharraf, se sum\u00f3 a la guerra contra el terrorismo tras el 11 de septiembre, lo que le permiti\u00f3 conseguir el levantamiento de las sanciones y la condici\u00f3n de aliado principal, al tiempo que manten\u00eda buenas relaciones con sus contactos afganos.<\/p>\n\n\n\n El debate sobre el neorrealismo<\/a> se ha centrado en ciertas caracter\u00edsticas de la administraci\u00f3n de Trump, presentada como modelo para otros reg\u00edmenes iliberales. Por su parte, Pakist\u00e1n cuenta con una larga historia de luchas por la democracia, y los investigadores lo clasifican como un r\u00e9gimen h\u00edbrido. En la edici\u00f3n de 2026 del informe de Freedom House, Pakist\u00e1n obtiene una puntuaci\u00f3n de 32 sobre 100 y se le califica de \u00abparcialmente libre\u00bb. <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span> Desde 2008 se celebran elecciones peri\u00f3dicamente en el pa\u00eds, y las asambleas han cumplido casi siempre su mandato de cinco a\u00f1os hasta el final, algo que no siempre est\u00e1 garantizado en un contexto pol\u00edtico tan inestable.<\/p>\n\n\n\n Pakist\u00e1n forma parte, por tanto, de una \u00abtercera ola de autocratizaci\u00f3n\u00bb. <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span> Es un ejemplo del modelo de \u00abdemocracia dominada por el establishment\u00bb, en el que el ej\u00e9rcito ocupa el centro de la escena pol\u00edtica: ya sea mediante un r\u00e9gimen directo (17 a\u00f1os), mediante la extensi\u00f3n de la tutela militar a la vida civil (16 a\u00f1os) o mediante un sistema h\u00edbrido que deja a los partidos en una posici\u00f3n de debilidad. Desde 2018, tanto el gobierno de Imran Khan como el de Shehbaz Sharif han afirmado estar \u00aben la misma onda\u00bb que el ej\u00e9rcito, y la historia pol\u00edtica del pa\u00eds confirma esta preeminencia de los militares, <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span> junto con otras instituciones no elegidas, como la burocracia y, en ocasiones, el poder judicial. <\/p>\n\n\n\n Sin embargo, estas \u00e9lites difieren de las camarillas neorrealistas descritas por Goddard y Newman<\/a>. Se trata de instituciones, y el ej\u00e9rcito deriva su autoridad de la posici\u00f3n que ocupa en el Estado.<\/p>\n\n\n\n Los mandos militares pakistan\u00edes se caracterizan por mantener relaciones cordiales con los presidentes estadounidenses. Tanto bajo el mandato de Ayub Khan (1958-1969) como bajo el de Zia ul-Haq (1977-1988) y el de Pervez Musharraf (1999-2008), la cooperaci\u00f3n en materia de seguridad \u2014primero durante la Guerra Fr\u00eda y despu\u00e9s en el marco de la lucha contra el terrorismo\u2014 ha sentado las bases de esta cercan\u00eda y ha proporcionado al pa\u00eds ayuda militar y apoyo financiero. Sin embargo, estas relaciones siempre se han desarrollado a la sombra de otras dos: la de Washington con la India y la de Islamabad con China.<\/p>\n\n\n\n <\/p>\n\n\n\n\n Esta cercan\u00eda es, por tanto, tambi\u00e9n el resultado de una relaci\u00f3n compleja. Las relaciones oficiales entre Pakist\u00e1n y Estados Unidos se establecieron en 1949, dos a\u00f1os despu\u00e9s de la independencia del Raj brit\u00e1nico en 1947, cuando el primer ministro Liaquat Ali Khan opt\u00f3 por Washington en lugar de aceptar una invitaci\u00f3n sovi\u00e9tica. Esta visita marc\u00f3 la pauta para las d\u00e9cadas siguientes: Pakist\u00e1n se incorpor\u00f3 a las alianzas de seguridad lideradas por Estados Unidos, primero la Organizaci\u00f3n del Tratado del Sudeste Asi\u00e1tico (OTASE), firmada en Manila en 1954, luego la Organizaci\u00f3n del Tratado Central (Central Treaty Organisation o CenTO), firmada en Bagdad en 1955, y en 1971 actu\u00f3 como intermediario en el acercamiento sino-estadounidense impulsado por Nixon.<\/p>\n\n\n\n\n\n El cambio de estatus de China abre un nuevo panorama. Desde la d\u00e9cada de 1960, Islamabad y Pek\u00edn mantienen estrechos v\u00ednculos, cimentados por una rivalidad com\u00fan con la India. Esta relaci\u00f3n, que parti\u00f3 de una cooperaci\u00f3n militar establecida a principios de la d\u00e9cada de 1960, se ha ampliado al \u00e1mbito econ\u00f3mico, hasta llegar a la puesta en marcha del Corredor Econ\u00f3mico China-Pakist\u00e1n en 2013. Por lo tanto, Pakist\u00e1n debe mantener un equilibrio entre su alianza cada vez m\u00e1s estrecha con China y su asociaci\u00f3n con Estados Unidos, <\/span>8<\/sup><\/a><\/span><\/span> una tarea que resulta a\u00fan m\u00e1s delicada dado que se han acumulado los motivos de descontento. A principios de 2025, Donald Trump acus\u00f3 a Islamabad de colaborar con grupos terroristas y la relaci\u00f3n ya se hab\u00eda deteriorado desde que el exjugador de cr\u00edquet y exprimer ministro de Pakist\u00e1n, Imran Khan, achacara a Washington la ca\u00edda de su gobierno. <\/span>9<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Si bien el acercamiento entre Trump y la camarilla de Islamabad debe entenderse, por tanto, en este contexto, la forma actual de relaci\u00f3n entre el presidente estadounidense y los dirigentes pakistan\u00edes no tiene, en el fondo, nada de nuevo. Washington siempre ha mantenido relaciones con reg\u00edmenes autoritarios, sobre todo en los pa\u00edses del Sur, y el discurso sobre la democracia y los derechos humanos le ha servido m\u00e1s como legitimaci\u00f3n que como freno, incluso para justificar los cambios de r\u00e9gimen en Irak y Afganist\u00e1n. La ruptura \u00abtrumpiana\u00bb se basa en este punto: el abandono de cualquier fachada para limitarse a afirmar una pol\u00edtica basada en un puro c\u00e1lculo de intereses, ya sean los del Estado estadounidense o los del clan Trump.<\/p>\n\n\n\n La pol\u00edtica exterior de la administraci\u00f3n de Trump se basa en un principio que podr\u00edamos denominar \u00abextractivismo coercitivo\u00bb y que puede definirse como la conversi\u00f3n de una relaci\u00f3n de fuerzas asim\u00e9trica en concesiones inmediatas, cuantificables y rentables. Mientras que la diplomacia cl\u00e1sica buscaba estabilizar las relaciones mediante normas comunes, este enfoque considera cada v\u00ednculo como una transacci\u00f3n de la que hay que sacar el m\u00e1ximo partido, sin distinguir entre aliados y adversarios.<\/p>\n\n\n\n Europa ofrece el ejemplo m\u00e1s llamativo de ello. <\/span>10<\/sup><\/a><\/span><\/span> Su dependencia en materia de seguridad respecto a Washington, heredada de 1945 y que nunca se ha superado desde entonces, constituye precisamente la palanca que acciona la administraci\u00f3n estadounidense. Las tensiones en el seno de la OTAN y los repetidos intentos de hacerse con Groenlandia<\/a> se inscriben en el mismo principio: un aliado estructuralmente dependiente es un socio a\u00fan m\u00e1s f\u00e1cil de explotar.<\/p>\n\n\n\n Este cambio se resume en una f\u00f3rmula: el orden basado en normas <\/span>11<\/sup><\/a><\/span><\/span> es sustituido por un orden basado en acuerdos asim\u00e9tricos, en \u00abdeals\u00bb<\/em>, que se renegocian cada vez que vencen, en beneficio del m\u00e1s fuerte. La diplomacia sale del \u00e1mbito de los diplom\u00e1ticos para convertirse en un regateo permanente en el que los enviados especiales, a menudo miembros de la familia, utilizan los avances econ\u00f3micos y tecnol\u00f3gicos del Estado estadounidense para obtener beneficios personales para el clan Trump. <\/p>\n\n\n\n Los aranceles son el instrumento privilegiado de esta transformaci\u00f3n. Al convertirlos en un arma diplom\u00e1tica neorrealista, permiten a Washington imponer un costo unilateral, modularlo a su antojo y levantarlo a cambio de concesiones que, a menudo, no guardan relaci\u00f3n alguna con el comercio. <\/span>12<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Cabe se\u00f1alar que, si bien el proceso de toma de decisiones de este nuevo mecanismo est\u00e1 muy centralizado, tambi\u00e9n es profundamente desorganizado. Se ha impuesto una diplomacia paralela, relegando los canales tradicionales a un segundo plano. Ya sea para llevar a cabo negociaciones en\u00e9rgicas con los aliados de la OTAN o para estrechar lazos con Pakist\u00e1n, el esquema sigue siendo el mismo. La era Trump ofrece una curiosa combinaci\u00f3n de negociaci\u00f3n y coacci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n En este contexto, a los dirigentes pakistan\u00edes les conven\u00eda mucho ganarse directamente a Trump y a su entorno. Y eso es precisamente lo que hicieron.<\/p>\n\n\n\n Desde la partici\u00f3n del subcontinente, la India y Pakist\u00e1n se enfrentan por Cachemira, que la primera guerra indo-pakistan\u00ed de 1947-1948 dej\u00f3 dividida entre ambos pa\u00edses. Casi 80 a\u00f1os despu\u00e9s, esta regi\u00f3n monta\u00f1osa sigue siendo el s\u00edmbolo de sus nacionalismos rivales. <\/p>\n\n\n\n En mayo de 1998, las pruebas nucleares llevadas a cabo primero por uno y luego por el otro los convirtieron en potencias nucleares, y los conflictos de alcance limitado que se produjeron a continuaci\u00f3n llevaron en varias ocasiones a la regi\u00f3n al borde de un enfrentamiento nuclear. En mayo de 2025, acusando a Islamabad de orquestar atentados en la Cachemira india, Nueva Delhi lanz\u00f3 ataques a\u00e9reos; durante esta guerra a\u00e9rea, Pakist\u00e1n afirma haber derribado seis aviones indios, un balance que la India niega. <\/span>13<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Las hostilidades cesaron tras una discreta mediaci\u00f3n de la administraci\u00f3n de Trump, que Nueva Delhi nunca reconoci\u00f3, pero que Islamabad acogi\u00f3 con gran entusiasmo, hasta el punto de proponer oficialmente a Trump para el Premio Nobel de la Paz. <\/span>14<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Desde junio de 2025, la relaci\u00f3n entre Estados Unidos y Pakist\u00e1n ha traspasado el \u00e1mbito de la seguridad para extenderse a las criptomonedas y los minerales cr\u00edticos, una evoluci\u00f3n que se ha resumido bajo la f\u00f3rmula de las \u00abtres C\u00bb: minerales cr\u00edticos, criptomonedas y cooperaci\u00f3n antiterrorista. <\/span>15<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n En marzo de 2025, Islamabad puso en marcha el Consejo de Criptomonedas de Pakist\u00e1n con el fin de regular e integrar los criptoactivos en su sistema financiero. La cartera se asign\u00f3 incluso a un ministro de Estado, Bilal Bin Saqib, hasta entonces asesor de World Liberty Financial y que dirigi\u00f3 la Autoridad de Activos Virtuales de Pakist\u00e1n hasta marzo de 2026. En enero de 2026, el gobierno firm\u00f3 un memorando de entendimiento con esta misma empresa, propiedad de la familia Trump, con el fin de estudiar el uso de su stablecoin USD1 para los pagos transfronterizos. En esa ocasi\u00f3n, Asim Munir y el primer ministro Shehbaz Sharif recibieron a Zach Witkoff, hijo del enviado especial de Trump, que hab\u00eda seguido tanto las negociaciones con Ir\u00e1n como con Ucrania.<\/p>\n\n\n\n El segundo \u00e1mbito es el de las tierras raras y los minerales cr\u00edticos. Despu\u00e9s de que Pek\u00edn los convirtiera en un arma en la guerra comercial, Washington busca proveedores alternativos, y Pakist\u00e1n pretende asumir ese papel. En septiembre de 2025, Asim Munir entreg\u00f3 a Trump una muestra de minerales cr\u00edticos durante una visita a la Casa Blanca. Unos d\u00edas antes, Frontier Works Organization \u2014el principal explotador pakistan\u00ed de minerales cr\u00edticos y la rama de ingenier\u00eda del ej\u00e9rcito\u2014 firm\u00f3 con US Strategic Metals un acuerdo que preve\u00eda una inversi\u00f3n de 500 millones de d\u00f3lares para exportar a Estados Unidos antimonio, cobre, oro, tungsteno y tierras raras. En diciembre, el Export-Import Bank aprob\u00f3 un pr\u00e9stamo de 1.250 millones destinado a la explotaci\u00f3n minera en Baluchist\u00e1n, mientras que se esperan otros acuerdos. Sin embargo, la insurrecci\u00f3n liderada por el Frente de Liberaci\u00f3n de Baluchist\u00e1n sigue avanzando: sus ataques, que ya tienen como objetivo a las fuerzas de seguridad pakistan\u00edes y a los ingenieros chinos que trabajan en los proyectos del CPEC, podr\u00edan convertirse r\u00e1pidamente en un obst\u00e1culo. Con el estallido de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Ir\u00e1n, el 28 de febrero, Pakist\u00e1n se ha erigido como mediador clave entre Washington y Teher\u00e1n. En abril de 2026, esto condujo a una primera reuni\u00f3n presencial entre diplom\u00e1ticos iran\u00edes y estadounidenses en Islamabad y, posteriormente, en junio, a la firma de un memorando de entendimiento entre ambos pa\u00edses. Junto a Qatar y Om\u00e1n, Pakist\u00e1n desempe\u00f1\u00f3 un papel destacado en estas complejas negociaciones, lo que reforz\u00f3 considerablemente su influencia internacional: una espectacular reinvenci\u00f3n de su imagen en el extranjero, muy lejos de las tensiones que prevalec\u00edan durante el primer mandato de Trump. <\/span>16<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n <\/p>\n\n\n\n\n Este inter\u00e9s de Pakist\u00e1n por una soluci\u00f3n pac\u00edfica se explica por su vulnerabilidad. Su abastecimiento energ\u00e9tico depende en gran medida del estrecho de Ormuz, mientras que el 99 % de su gas natural licuado procede de Qatar y de los Emiratos \u00c1rabes Unidos, y las interrupciones en el suministro ya han asestado graves golpes a su econom\u00eda. <\/p>\n\n\n\n Adem\u00e1s, sus 900 kil\u00f3metros de frontera con Ir\u00e1n lo exponen a cualquier tipo de inestabilidad. <\/span>17<\/sup><\/a><\/span><\/span> Un cambio de r\u00e9gimen en Teher\u00e1n beneficiar\u00eda, en primer lugar, a los insurgentes baluchis. <\/p>\n\n\n\n Por \u00faltimo, el pa\u00eds alberga una importante poblaci\u00f3n chiita cuya movilizaci\u00f3n puede resultar letal, como demostraron las violentas manifestaciones que estallaron en varias ciudades al inicio del conflicto para denunciar el asesinato del ayatol\u00e1 Ali Jamenei. <\/span>18<\/sup><\/a><\/span><\/span> Todas estas variables internas y regionales explican su inter\u00e9s por que el conflicto se resuelva.<\/p>\n\n\n\n Las relaciones entre Pakist\u00e1n y Estados Unidos atraviesan la etapa m\u00e1s cordial de su historia, encarnada en los v\u00ednculos personales que el mariscal Munir y el primer ministro Shehbaz Sharif han establecido con Trump. No obstante, estas amistades siguen estando subordinadas a las relaciones entre Estados, dictadas por consideraciones estrat\u00e9gicas, de seguridad y econ\u00f3micas. \u00bfDurar\u00e1 esta buena sinton\u00eda? El pasado invita a la prudencia: los per\u00edodos de cooperaci\u00f3n siempre han dado paso a fases de ruptura, como cuando Washington sancion\u00f3 a Islamabad tras los ensayos nucleares de 1998. <\/p>\n\n\n\n M\u00e1s all\u00e1 de ser una simple cuesti\u00f3n neorrealista, es muy probable que esta relaci\u00f3n siga estando marcada por las exigencias de la seguridad nacional de Islamabad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":" El mariscal Asim Munir y las autoridades de Islamabad han sabido aprovechar a la perfecci\u00f3n las obsesiones de la Casa Blanca.<\/p>\n","protected":false},"author":61105,"featured_media":108172,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/post-angles.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_trash_the_other_posts":false,"_yoast_wpseo_estimated-reading-time-minutes":14,"_lgc_tts_voice":"","_lgc_tts_publish":false,"_lgc_tts_history_item_id":"","_lgc_tts_generated_at":"","_lgc_tts_status":"","_lgc_tts_error":"","footnotes":""},"categories":[1004],"tags":[],"staff":[1541],"editorial_format":[1470],"serie":[],"audience":[],"geo":[172,196],"class_list":["post-108218","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-geopolitica-de-donald-trump","staff-asma-faiz","editorial_format-perspectivas-sobre-la-actualidad","geo-americas","geo-asia-central"],"acf":{"open_in_webview":false,"accent":"default","_thumbnail_id":108172,"excerpt":"El mariscal Asim Munir y las autoridades de Islamabad han sabido aprovechar a la perfecci\u00f3n las obsesiones de la Casa Blanca.","display_date":"","new_abstract":true},"yoast_head":"\nEn Pakist\u00e1n, la camarilla es<\/em> el Estado <\/h2>\n\n\n\n
Entre Washington e Islamabad, cierta idea de la amistad<\/h2>\n\n\n\n
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\r\n <\/picture>\r\n \n El m\u00e9todo de \u00abm\u00e1xima presi\u00f3n\u00bb de Trump<\/h2>\n\n\n\n
La guerra de mayo de 2025 y el Premio Nobel de la Paz <\/h2>\n\n\n\n
\u00bfEl inter\u00e9s del clan o del Estado? Criptomonedas y tierras raras <\/h2>\n\n\n\n
<\/p>\n\n\n\nPakist\u00e1n, impulsor del canal de comunicaci\u00f3n paralelo imprescindible en la guerra de Ir\u00e1n<\/h2>\n\n\n\n
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\n <\/picture>\n No todos los Estados de Westfalia han desaparecido<\/h2>\n\n\n\n