{"id":107526,"date":"2026-08-02T17:35:29","date_gmt":"2026-08-02T15:35:29","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=107526"},"modified":"2026-08-02T17:35:34","modified_gmt":"2026-08-02T15:35:34","slug":"entrevista-roberto-saviano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/08\/02\/entrevista-roberto-saviano\/","title":{"rendered":"La mayor victoria de la mafia es haber dejado de parecerse a la mafia"},"content":{"rendered":"\n
Cuando escrib\u00ed CeroCeroCero<\/em>, la coca\u00edna ya estaba por todas partes; hoy, est\u00e1 por todas partes y es m\u00e1s barata. La producci\u00f3n mundial se ha m\u00e1s que triplicado y las incautaciones alcanzan niveles r\u00e9cord. Ah\u00ed radica precisamente el problema: incautar toneladas sin que suba el precio equivale a vaciar el oc\u00e9ano a cucharadas.\u00a0<\/p>\n\n\n\n La estructura ha cambiado: ya no hay c\u00e1rteles verticales, sino un sistema de intermediaci\u00f3n, c\u00e9lulas intercambiables, Ecuador convertido en un centro neur\u00e1lgico, el norte de Europa con Amberes y R\u00f3terdam como puertas de entrada, y la \u2018Ndrangheta como banquero del sistema. Y luego est\u00e1n las drogas sint\u00e9ticas, que no necesitan ni tierra ni agricultores, sino solo un hangar. <\/p>\n\n\n\n Pero la verdadera novedad est\u00e1 donde uno no la busca. <\/p>\n\n\n\n Oliver Bullough lo ha bautizado como \u00abMoneyland\u00bb, un pa\u00eds sin fronteras donde el dinero sucio circula libremente, mientras que las leyes que se supone que deben perseguirlo siguen siendo nacionales. El crimin\u00f3logo Michael Levi lleva a\u00f1os repitiendo que, en materia de lucha contra el blanqueo de capitales, se mide la actividad y nunca el resultado: se cuenta el n\u00famero de denuncias enviadas y no la cantidad de delitos que se han evitado. <\/p>\n\n\n\n El resultado es que se recupera el 0,05 % de los ingresos procedentes del delito y que los costos de cumplimiento superan cien veces el dinero incautado. <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> Es la paradoja de la farola: buscamos las llaves donde hay luz, en los formularios, en las notificaciones de los bancos, en la burocracia del cumplimiento normativo, mientras que las llaves se encuentran en la oscuridad y nadie quiere aventurarse all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n Cada vez que muere un joven en Marsella, Francia mira el cad\u00e1ver y dice: \u00abM\u00e9xico\u00bb. Ah\u00ed es donde est\u00e1 el error. El muerto es la \u00fanica parte del tr\u00e1fico de drogas que acepta dejarse fotografiar. Es el residuo, el balance de los errores, el costo de un mercado que a\u00fan no ha encontrado su equilibrio. Un mercado que mata es un mercado inmaduro. Cuando el sistema funciona de verdad, nadie muere: se firma un acta notarial. La sangre no es el signo del poder criminal, es el signo de su adolescencia.<\/p>\n\n\n\n La se\u00f1al grave es la otra y, por definici\u00f3n, no se ve, ya que su \u00e9xito coincide exactamente con su invisibilidad.<\/p>\n\n\n\n Empecemos por el lenguaje, que siempre delata. Los franceses hablan de \u00abblanqueo\u00bb. Nosotros hablamos de \u00abreciclaje\u00bb. Son dos filosof\u00edas opuestas. <\/p>\n\n\n\n El blanqueo promete la purificaci\u00f3n, la mancha que desaparece, el dinero que vuelve a ser inocente. El reciclaje, por el contrario, admite que la sustancia permanece y solo cambia de forma. Francia se ha hecho ilusiones durante d\u00e9cadas de poder \u00ablavar\u00bb; Italia ha aprendido por las malas que nada se lava, sino que se transforma. No se trata de un detalle l\u00e9xico: Tracfin sigue denominando hoy en d\u00eda \u00abempresas de blanqueo\u00bb a las entidades que blanquean los fondos del crimen organizado. Toda la met\u00e1fora del lavado est\u00e1 presente en el vocabulario administrativo del Estado.<\/p>\n\n\n\n La sangre no es un signo del poder criminal, sino de su adolescencia.<\/p>Roberto Saviano <\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Y aqu\u00ed viene la parte hist\u00f3rica que Francia se niega a leer. El tr\u00e1fico que inund\u00f3 Am\u00e9rica de hero\u00edna durante treinta a\u00f1os se llamaba la \u00abFrench Connection\u00bb. La palabra \u00abfranc\u00e9s\u00bb figuraba en su nombre, los laboratorios se encontraban en Marsella y, aun as\u00ed, Francia se las arregl\u00f3 para considerarlo un asunto ajeno: primero de los corsos, luego de los italianos, despu\u00e9s de los magreb\u00edes y, hoy en d\u00eda, de los eslavos y los albaneses. <\/p>\n\n\n\n Cada generaci\u00f3n ha tenido su etiqueta \u00e9tnica, y cada etiqueta ha servido para no nombrar la estructura. Porque, aunque los laboratorios fueran de Marsella, el dinero nunca se quedaba en el entorno: pasaba por bancos, propiedades inmobiliarias en la Costa Azul, casinos y obras de construcci\u00f3n. El tr\u00e1fico puede ser extranjero. <\/p>\n\n\n\n El blanqueo, no. El blanqueo siempre es local, por necesidad t\u00e9cnica: para blanquear dinero se necesita un notario, un contador, una entidad de cr\u00e9dito, un contrato p\u00fablico, un catastro. Por lo tanto, se necesitan las instituciones de este pa\u00eds y los profesionales de este pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n Las cifras lo muestran con una crudeza de la que carecen los art\u00edculos period\u00edsticos. El Tribunal de Cuentas Europeo ha estimado que el blanqueo de capitales representa el 1,3 % del PIB de la Uni\u00f3n cada a\u00f1o, lo que supone unos 38.000 millones de euros solo en Francia. La comisi\u00f3n de investigaci\u00f3n del Senado estima en 50.000 millones el volumen de negocio de las redes especializadas en el blanqueo de capitales de origen delictivo en el pa\u00eds. Las autoridades estiman que el volumen de negocio del tr\u00e1fico de drogas en Francia oscila entre 3 y 6 mil millones.<\/p>\n\n\n\n Comparemos estas cifras: el tr\u00e1fico de drogas solo representa una peque\u00f1a parte. El Senado lo afirma sin rodeos en su informe del 18 de junio de 2025: el blanqueo de capitales es hoy en d\u00eda el tr\u00e1fico m\u00e1s lucrativo de Francia, y no existe una estrategia coherente para combatirlo; el sistema no es m\u00e1s que un conjunto de medidas inconexas. El t\u00edtulo del informe ya es un veredicto: \u00abEsas decenas de miles de millones que corrompen la sociedad\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Tenemos una cifra que pone fin a cualquier debate sobre el origen extranjero del problema. En 2024, Tracfin recibi\u00f3 m\u00e1s de 215.000 notificaciones de sospechas, pero el sector no financiero \u2014notarios, secretarios judiciales, casinos\u2014 solo representa el 7 % del total. Los abogados solo remitieron 15 . Los agentes deportivos, una categor\u00eda de muy alto riesgo, nunca han remitido ni una sola.<\/p>\n\n\n\n Quince denuncias para toda una profesi\u00f3n. No es un problema de fronteras: es un problema de clase profesional. La l\u00ednea que separa el dinero sucio del patrimonio limpio pasa por los despachos del centro de Par\u00eds, no por los puertos. El caso m\u00e1s revelador se remonta a siete semanas. <\/p>\n\n\n\n El 9 de junio de 2026, la JIRS de Marsella desarticul\u00f3 una red de blanqueo de capitales organizada: 13 detenciones, cinco personas imputadas, sumas reinvertidas en el sector inmobiliario o transferidas al extranjero. Se incautaron 2,7 millones de euros, lingotes de oro y 14 coches de lujo. Todo hab\u00eda comenzado en la primavera de 2024 con una simple inspecci\u00f3n fiscal en las afueras de Narbona.<\/p>\n\n\n\n Las sociedades utilizadas como tapadera eran empresas de construcci\u00f3n de Perpi\u00f1\u00e1n, Narbona y B\u00e9ziers, con una actividad econ\u00f3mica real y una facturaci\u00f3n real. No se trataba de sociedades fantasma en las Seychelles: eran empresas francesas que realmente constru\u00edan. El presidente de la federaci\u00f3n de la construcci\u00f3n de Bouches-du-Rh\u00f4ne admite que estas empresas se adjudicaban las licitaciones con ofertas de 25 %, 30 % o incluso 40 % respecto al precio de mercado, y que el sector sufre amenazas y chantajes en relaci\u00f3n con las contrataciones en las obras de los alrededores de Marsella. <\/p>\n\n\n\n En otras palabras: el dinero de la droga se hace con contratos p\u00fablicos franceses vendiendo a p\u00e9rdida. Elimina a las empresas legales precisamente por eso: ya ha obtenido sus beneficios en otros lugares. Es la definici\u00f3n perfecta de un m\u00e9todo mafioso, y nadie lo ha importado del exterior.<\/p>\n\n\n\n La nueva Fiscal\u00eda Nacional contra la Delincuencia Organizada ha incautado, en cinco meses, cerca de 990 millones. <\/p>\n\n\n\n Es un buen comienzo. Pero hay que ponerlo en perspectiva con los 38.000 millones estimados cada a\u00f1o. La relaci\u00f3n entre estas dos cifras resume todo el problema franc\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n Por eso el t\u00e9rmino \u00abmexicanizaci\u00f3n\u00bb resulta reconfortante, y debe ser rechazado precisamente por quienes denuncian estas pr\u00e1cticas. Hablar de M\u00e9xico equivale a decir: \u00abNos importan su violencia\u00bb. Esto desplaza el centro de gravedad hacia el exterior, hacia la etnia, hacia la inmigraci\u00f3n, y transforma un problema del sistema econ\u00f3mico en un problema de orden p\u00fablico. <\/p>\n\n\n\n Las mafias no se miden por el n\u00famero de muertos que causan: se miden por el patrimonio que logran blanquear. Los asesinatos son lo que el tr\u00e1fico de drogas pierde. El blanqueo de dinero es lo que gana. Y ning\u00fan Estado ha sido destruido jam\u00e1s por lo que pierden los delincuentes.<\/p>\n\n\n\n La diferencia es estructural, no de grado. En Am\u00e9rica Latina, el tr\u00e1fico de drogas ha erosionado el monopolio del Estado sobre la violencia, con territorios en los que el Estado no llega, tasas de homicidios de dos d\u00edgitos por cada 100.000 habitantes, fuerzas policiales infiltradas hasta en los m\u00e1s altos niveles y candidatos asesinados en plena campa\u00f1a electoral. <\/p>\n\n\n\n En Europa, no es as\u00ed. Aqu\u00ed, las mafias no desaf\u00edan al Estado, sino que lo atraviesan. Se adjudican contratos p\u00fablicos, blanquean capitales y se inmiscuyen en la log\u00edstica portuaria y en el sector de la construcci\u00f3n. Poca violencia, gran penetraci\u00f3n econ\u00f3mica. Un modelo opuesto y, precisamente por ello, m\u00e1s dif\u00edcil de percibir.<\/p>\n\n\n\n La deriva autoritaria no es la respuesta a ninguno de estos dos modelos. Las mafias nunca han temido a un Estado fuerte. Temen al Estado que controla el dinero. Lo que les afecta es un poder judicial independiente, las investigaciones patrimoniales, las confiscaciones, la transparencia en la contrataci\u00f3n p\u00fablica y un periodismo capaz de escribir sin temor a persecuciones abusivas. Son las mismas herramientas que cualquier gobierno autoritario se apresura a debilitar en primer lugar, ya que tambi\u00e9n pueden afectarlo a \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n Los asesinatos son lo que el tr\u00e1fico de drogas pierde. El blanqueo de dinero es lo que gana.<\/p>Roberto Saviano <\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Dos ejemplos hist\u00f3ricos. El fascismo se jact\u00f3 de haber derrotado a la mafia gracias al prefecto Mori, pero solo golpe\u00f3 a las bases y dej\u00f3 intacta \u2014e incluso favoreci\u00f3\u2014 a la burgues\u00eda mafiosa que se hab\u00eda sumado al r\u00e9gimen, hasta tal punto que, en 1943, esa red ya estaba lista para reorganizarse. Hoy en d\u00eda, el modelo Bukele, con sus prisiones masivas<\/a> y su estado de excepci\u00f3n permanente, ha reducido el n\u00famero de homicidios sin tocar el tr\u00e1fico de drogas ni el blanqueo de dinero. Se detiene la calle, pero se deja intacto el capital.<\/p>\n\n\n\n El autoritarismo genera una sensaci\u00f3n de seguridad y una impunidad real en las altas esferas. Para luchar contra las mafias, se necesita justo lo contrario: menos espect\u00e1culo y m\u00e1s resultados.<\/p>\n\n\n\n En absoluto. Europa va a la zaga, y el resto del mundo a\u00fan m\u00e1s. <\/p>\n\n\n\n Italia cuenta con la mejor experiencia del mundo, y es una experiencia que nace de la sangre: el art\u00edculo 416-bis existe porque Pio La Torre fue asesinado; el art\u00edculo 41-bis y el sistema de colaboradores de la justicia existen porque Falcone y Borsellino fueron asesinados. Detr\u00e1s de cada instrumento legislativo italiano se esconde un ata\u00fad. Es una legislaci\u00f3n escrita en el duelo, y por eso funciona: no naci\u00f3 en un seminario, sino de la urgencia de un Estado que estaba perdiendo el rumbo.<\/p>\n\n\n\n\u00bfCu\u00e1l es ese punto ciego? <\/h3>\n\n\n\n
\u00bfQu\u00e9 indicios, m\u00e1s o menos evidentes, observa en Francia, donde cada vez se habla m\u00e1s de una \u00abmexicanizaci\u00f3n\u00bb del pa\u00eds? <\/h3>\n\n\n\n
\u00bfQu\u00e9 quiere decir? <\/h3>\n\n\n\n
\u00bfY el blanqueo? <\/h3>\n\n\n\n
\u00bfQu\u00e9 hay de las cifras sobre el supuesto origen extranjero del problema? <\/h3>\n\n\n\n
\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3? <\/h3>\n\n\n\n
As\u00ed que eso no es suficiente\u2026 <\/h3>\n\n\n\n
\u00bfPodr\u00eda la desestabilizaci\u00f3n de algunos pa\u00edses europeos alcanzar los niveles que se han dado en Am\u00e9rica Latina?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfCu\u00e1l deber\u00eda ser la respuesta adecuada?<\/h3>\n\n\n\n
En lo que respecta a la lucha contra la delincuencia organizada, Italia cuenta con cierta experiencia (sobre todo desde la d\u00e9cada de los ochenta). \u00bfCree que los dem\u00e1s pa\u00edses europeos la tienen suficientemente en cuenta? <\/h3>\n\n\n\n