{"id":107455,"date":"2026-08-02T06:30:00","date_gmt":"2026-08-02T04:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=107455"},"modified":"2026-08-02T00:05:19","modified_gmt":"2026-08-01T22:05:19","slug":"le-corps-illiberal-et-lideologie-vecue","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/08\/02\/le-corps-illiberal-et-lideologie-vecue\/","title":{"rendered":"El cuerpo iliberal de la ideolog\u00eda vivida"},"content":{"rendered":"\n
El 23 de junio de 2026, en el patio del Museo de los Archivos Nacionales, un joven de veinte a\u00f1os abre el desfile de primavera-verano 2027 de la marca californiana 424. Se llama Braden Peters, pero algo m\u00e1s de un mill\u00f3n de personas lo siguen en internet bajo el nombre de Clavicular<\/em>, un seud\u00f3nimo tomado del hueso que su comunidad idolatra, la clav\u00edcula, cuya anchura se supone que mide la virilidad. <\/p>\n\n\n\n Clavicular encarna el \u00ablooksmaxxing\u00bb<\/em> o, literalmente, la maximizaci\u00f3n de la apariencia f\u00edsica. Este movimiento surgi\u00f3 a principios de la d\u00e9cada de 2010 en los foros \u00abincel\u00bb<\/a>, comunidades de hombres \u00absolteros involuntarios\u00bb que achacan a las mujeres su infelicidad sentimental. Sus retransmisiones en directo en la plataforma Kick le reportan unos 100.000 d\u00f3lares al mes. <\/p>\n\n\n\n \u00bfC\u00f3mo entender que una figura marginal, surgida de los foros \u00abincel\u00bb, abra un desfile en Par\u00eds? Es grande la tentaci\u00f3n de verlo como un esc\u00e1ndalo m\u00e1s del mundo de la moda, una provocaci\u00f3n calculada en una industria que ya ha visto otras similares. Pero eso ser\u00eda pasar por alto lo esencial. <\/p>\n\n\n\n Desfile de la marca californiana 424, en el patio del Museo de los Archivos Nacionales. Par\u00eds, 23 de junio de 2026.<\/sub><\/p>\n\n\n\n El momento Clavicular pone de manifiesto c\u00f3mo el iliberalismo se ha convertido hoy en algo habitual: no tanto por la adhesi\u00f3n a una doctrina como por las pr\u00e1cticas, las im\u00e1genes y las normas de la vida cotidiana. La jerarqu\u00eda masculina se ha convertido en una experiencia vivida<\/em> antes que en una convicci\u00f3n pol\u00edtica. La moda es uno de los \u00e1mbitos en los que el iliberalismo banal adquiere prestigio y atractivo.<\/p>\n\n\n\n La cosmolog\u00eda del \u00ablooksmaxxing\u00bb<\/em> es de una crudeza cristalina: la apariencia determina el atractivo y, por tanto, el estatus. Quien es guapo es soberano; quien es feo est\u00e1 condenado. La \u00fanica salida se llama \u00abascensi\u00f3n\u00bb: volverse m\u00e1s guapo y, por tanto, m\u00e1s poderoso. Existe una versi\u00f3n presentable, el \u00absoftmaxxing\u00bb<\/em> (se cuida la dieta, el culturismo y el corte de pelo estrat\u00e9gico), y una versi\u00f3n radical, el \u00abhardmaxxing<\/em>\u00bb: basada en la cirug\u00eda, las hormonas y la asunci\u00f3n de riesgos biom\u00e9dicos. Clavicular pertenece a esta segunda escuela: se inyecta testosterona desde los 14 a\u00f1os, afirma ser est\u00e9ril por el exceso de anabolizantes y recomienda a sus seguidores que se golpeen la mand\u00edbula con un martillo para densificarla, una pr\u00e1ctica que su comunidad denomina sencillamente\u2026 \u00abbonesmashing<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Las crimin\u00f3logas Anda Iulia Solea y Lisa Sugiura han demostrado c\u00f3mo, en TikTok, los contenidos procedentes del \u00e1mbito \u00abincel\u00bb se renombran para eludir m\u00e1s f\u00e1cilmente la moderaci\u00f3n: el t\u00e9rmino estigmatizado de \u00abincel\u00bb da paso a categor\u00edas aparentemente m\u00e1s neutras, como \u00abSub5\u00bb. <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> La ideolog\u00eda \u00abblackpill\u00bb<\/em>, esa visi\u00f3n seg\u00fan la cual el aspecto f\u00edsico condenar\u00eda biol\u00f3gicamente a ciertos hombres al fracaso sexual y justificar\u00eda su resentimiento hacia las mujeres, se reconvierte en consejos de superaci\u00f3n personal, aparentemente menos extremos. Las dos investigadoras describen este proceso de \u00abnormificaci\u00f3n\u00bb<\/em> como una v\u00eda de acceso hacia contenidos m\u00e1s duros.<\/p>\n\n\n\n\n Clavicular no es tanto el te\u00f3rico como el veh\u00edculo ideal, precisamente porque aborda este universo como una cuesti\u00f3n de visibilidad m\u00e1s que como una doctrina. Braden Peters no es un ide\u00f3logo. Cuando se le pregunta por sus convicciones, da a entender que sus decisiones obedecen a oportunidades econ\u00f3micas y medi\u00e1ticas. <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span> La pol\u00edtica, en el l\u00e9xico de su comunidad, es cosa de bufones y payasos. Y, sin embargo: en enero fue grabado en una discoteca de Miami cantando \u00abHeil Hitler<\/em>\u00bb de Kanye West \u2014figura destacada de la provocaci\u00f3n antisemita en internet\u2014, junto a Andrew Tate<\/a>, un influencer masculinista radical, y al supremacista blanco Nick Fuentes<\/a>. <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span> De hecho, hab\u00eda confesado al New York Times<\/em> <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span> que su inter\u00e9s por el \u00ablooksmaxxing\u00bb<\/em> proven\u00eda, en un principio, del deseo de influir pol\u00edticamente en los dem\u00e1s volvi\u00e9ndose m\u00e1s guapo. <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Por lo tanto, hay que tomarse en serio esta negaci\u00f3n de lo pol\u00edtico, ya que es en s\u00ed misma una modalidad pol\u00edtica. Cuando un adolescente se gana una audiencia bas\u00e1ndose en la jerarqu\u00eda, la humillaci\u00f3n, la escasez sexual y los c\u00e1nones de belleza racializados, est\u00e1 haciendo pol\u00edtica, lo reconozca o no. \u00abLa escala PSL\u00bb, <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span> que pretende puntuar objetivamente el atractivo f\u00edsico, privilegia de hecho expl\u00edcitamente los rasgos asociados a un ideal europeo. El trasfondo eugenista y mis\u00f3gino funciona a\u00fan mejor al presentarse como desarrollo personal.<\/p>\n\n\n\n V\u00eddeo de una noche en una discoteca, retransmitido en directo a trav\u00e9s de la cuenta de Kick de Clavicular. Miami, 17-18 de enero de 2026.<\/sup><\/p>\n\n\n\n Queda una paradoja que explica el \u00e9xito de Clavicular: su sinceridad. A diferencia de los biohackers de Silicon Valley, que envuelven sus protocolos en la ret\u00f3rica de la salud y la longevidad, Clavicular anuncia sus objetivos sin tapujos: el dominio y el atractivo. <\/p>\n\n\n\n Esa brutalidad se convierte en una forma de autenticidad cuando graba sus inyecciones y cuenta sus operaciones y sus recuperaciones. En abril, cuando se desmay\u00f3 en directo en un restaurante de Miami tras una supuesta sobredosis, ante miles de espectadores, el propio incidente pas\u00f3 a formar parte del espect\u00e1culo. Y es que el contenido no es solo el resultado de la transformaci\u00f3n, sino el proceso en s\u00ed mismo, incluso cuando se descarrila.<\/p>\n\n\n\n Una denuncia presentada a finales de abril ante los tribunales de Florida por Aleksandra Mendoza \u2014a quien, seg\u00fan ella, reclutaron a los 16 a\u00f1os para convertirse en \u00abel rostro femenino del looksmaxxing\u00bb\u2014<\/em> nos recuerda que este espect\u00e1culo de la optimizaci\u00f3n puede tener v\u00edctimas muy reales. <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span> Acusa a Peters de haberla explotado, de haber mantenido relaciones sexuales no consentidas con ella y de haberle inyectado en directo, sin titulaci\u00f3n m\u00e9dica, un producto destinado a disolver la grasa. Peters niega estas acusaciones, que, por el momento, a\u00fan no han sido juzgadas. <\/p>\n\n\n\n La aparici\u00f3n de Clavicular en las pasarelas no es una excentricidad aislada. Su primer desfile, celebrado en febrero en Nueva York para la dise\u00f1adora Elena V\u00e9lez, se organiz\u00f3 en colaboraci\u00f3n con Remilia Corporation, el laboratorio m\u00e1s avanzado de la estetizaci\u00f3n reaccionaria contempor\u00e1nea. <\/p>\n\n\n\n Remilia es un colectivo de arte digital fundado en 2021 por un hombre que opera bajo el seud\u00f3nimo femenino de Charlotte Fang, surgido de un foro que re\u00fane a titulados y a quienes abandonaron sus estudios en escuelas de arte. Su creaci\u00f3n m\u00e1s destacada, las Milady, es una colecci\u00f3n de diez mil avatares vendidos en forma de NFT \u2014esos certificados de propiedad digital que han marcado la especulaci\u00f3n de la era pos-COVID\u2014. Dise\u00f1ados en un estilo \u00abneochibi\u00bb<\/em>, nombre que hace referencia a las figuritas de anime de cabeza grande y ojos grandes, estos personajes toman prestado su aspecto de las tribus callejeras del Tokio de los a\u00f1os 2000: las gyaru<\/em> con bronceado artificial, las lolitas<\/em> con vestidos de volantes, los exc\u00e9ntricos del barrio de Harajuku, todas ellas subculturas en las que la identidad se define \u00edntegramente a trav\u00e9s del estilo. La colecci\u00f3n ha alcanzado un valor de m\u00e1s de 150 millones de d\u00f3lares y ha dado lugar a todo un imperio: criptomonedas par\u00f3dicas (meme-coins<\/em>), una marca de complementos alimenticios, una agencia de influencers, un sello discogr\u00e1fico y una revista trimestral de cr\u00edtica de arte en l\u00ednea. <\/span>8<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Esta proliferaci\u00f3n comercial no es algo secundario: es, a ojos del colectivo, la propia obra. Remilia se define a s\u00ed misma como un \u00abconglomerado planetario art\u00edstico-industrial\u00bb, una \u00abcorporaci\u00f3n como obra de arte\u00bb, y se sit\u00faa en una doble l\u00ednea de ascendencia: la Factory de Andy Warhol, que convirti\u00f3 el taller en una empresa y la empresa en un gesto art\u00edstico, y Bernadette Corporation, un colectivo neoyorquino de los a\u00f1os 1990-2000 que parodiaba los c\u00f3digos de las marcas de moda para convertirlos en un medio. La idea es la misma, llevada a la escala de internet: todo \u2014las ventas, la especulaci\u00f3n, la comunidad, el marketing\u2014 forma parte de la obra. <\/span>9<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Bajo la p\u00e1tina conceptual, la genealog\u00eda resulta expl\u00edcita. En el centro del enfoque de Remilia se encuentra el pensamiento de Nick Land<\/a>, fil\u00f3sofo brit\u00e1nico autoproclamado neorreaccionario, autor de The Dark Enlightenment<\/em>, cuyo aceleracionismo ha impregnado durante los \u00faltimos diez a\u00f1os ciertos c\u00edrculos de Silicon Valley. <\/span>10<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n\n En 2022, la revelaci\u00f3n de que Charlotte Fang hab\u00eda actuado anteriormente bajo el seud\u00f3nimo de Miya, asociado a publicaciones racistas, hom\u00f3fobas y antisemitas, as\u00ed como a comunidades online extremistas, podr\u00eda haber sellado el destino del colectivo. Pero no fue as\u00ed: el valor de Milady acab\u00f3 repuntando por encima de los niveles anteriores al esc\u00e1ndalo, y la identidad \u00abpost-cancelled\u00bb<\/em> se convirti\u00f3 en el mito fundador de la comunidad. Tres meses despu\u00e9s del esc\u00e1ndalo, una colecci\u00f3n derivada, comercializada bajo el lema de una \u00abest\u00e9tica reaccionaria esquizofr\u00e9nica\u00bb, super\u00f3 las ventas de la original.<\/p>\n\n\n\n A continuaci\u00f3n lleg\u00f3 la consolidaci\u00f3n pol\u00edtica. En v\u00edsperas de la segunda toma de posesi\u00f3n de Donald Trump, Remilia era el patrocinador principal del Coronation Ball, el gran baile del movimiento, cuyo orador estrella era Steve Bannon. <\/span>11<\/sup><\/a><\/span><\/span> Tras su discurso, un artista cercano al colectivo subi\u00f3 al estrado para exponer el proyecto de Remilia: rehacer el mundo, meme a meme. <\/p>\n\n\n\n Los observadores que buscan en ello un inter\u00e9s material \u2014una regulaci\u00f3n m\u00e1s favorable para las criptomonedas, por ejemplo\u2014 solo ven una parte del panorama. La convergencia es tambi\u00e9n, o incluso sobre todo, est\u00e9tica: un movimiento pol\u00edtico definido por sus im\u00e1genes virales se une a un colectivo que ha convertido la difusi\u00f3n mem\u00e9tica en un arte.<\/p>\n\n\n\n La sociolog\u00eda de Remilia completa el panorama. El colectivo ha reclutado expl\u00edcitamente a ousiders<\/em>: estudiantes de moda, cat\u00f3licos en l\u00ednea, cosplayers y figuras de Dimes Square en Nueva York, esa escena art\u00edstica y medi\u00e1tica del Lower East Side neoyorquino que mezcla vanguardia, posiron\u00eda y rechazo al progresismo cultural. Es el aceleracionismo de Land traducido en una marca de estilo de vida participativo. <\/p>\n\n\n\n Queda por entender por qu\u00e9 la moda. Elena V\u00e9lez, semifinalista del Premio LVMH en 2024 <\/span>12<\/sup><\/a><\/span><\/span> y aclamada durante mucho tiempo por sus cors\u00e9s met\u00e1licos y su trabajo de construcci\u00f3n, ha ido sustituyendo progresivamente el dise\u00f1o de moda en sentido estricto por el \u00abrage-bait\u00bb<\/em>, es decir, una estrategia de provocaci\u00f3n pensada para transformar la indignaci\u00f3n en visibilidad. <\/p>\n\n\n\n Su desfile de febrero, dedicado expresamente al \u00ablooksmaxxing\u00bb<\/em>, reuni\u00f3 en primera fila a figuras de la extrema derecha y de la derecha en internet, y cont\u00f3 con la participaci\u00f3n, junto a Clavicular, de una influencer asociada a la delgadez extrema.<\/p>\n\n\n\n Unos meses antes, en marzo, durante la Semana de la Moda de Par\u00eds, Marilyn Manson, icono del shock rock<\/em> estadounidense de los a\u00f1os noventa, y que hoy se enfrenta a varias acusaciones de abusos, inaugur\u00f3 el desfile de Enfants Riches D\u00e9prim\u00e9s (ERD), una marca de lujo californiana con nombre franc\u00e9s que transforma la imaginer\u00eda punk, el nihilismo y la provocaci\u00f3n en signos de distinci\u00f3n. <\/span>13<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Desfile de la marca californiana de lujo Enfants Riches D\u00e9prim\u00e9s durante la Semana de la Moda, en la Maison de la Chimie. Par\u00eds, 8 de marzo de 2026.<\/sup><\/em><\/p>\n\n\n\n Interpretar estas decisiones como meras provocaciones con fines comerciales ser\u00eda un error. Demuestran, en primer lugar, que la cultura se ha convertido en un espacio central de difusi\u00f3n y normalizaci\u00f3n de valores iliberales, mucho m\u00e1s all\u00e1 de los partidos y los discursos pol\u00edticos. La cultura del cuerpo constituye una forma especialmente eficaz de ello: al influir en las im\u00e1genes y las normas de belleza, hace que estas jerarqu\u00edas resulten perceptibles y deseables, y la econom\u00eda de la atenci\u00f3n no hace m\u00e1s que reforzar esta espiral.\u00a0<\/p>\n\n\n\n La mercantilizaci\u00f3n del cuerpo no es, evidentemente, nada nuevo: las mujeres llevan mucho tiempo sometidas a normas que convierten la belleza en un criterio de valor. Lo que cambia es su extensi\u00f3n expl\u00edcita a los hombres. La belleza masculina se convierte en una fuente de poder en un momento en el que los antiguos indicadores de virilidad \u2014como el sueldo, la profesi\u00f3n o la capacidad para mantener a una familia\u2014 son menos accesibles, menos estables o menos distintivos. <\/p>\n\n\n\n La dificultad para reinventar la masculinidad<\/a> crea as\u00ed un terreno f\u00e9rtil para un credo iliberal que promete restablecer la jerarqu\u00eda al volver a inscribirla en el cuerpo.<\/p>\n\n\n\n El \u00ablooksmaxxing\u00bb<\/em> es ejemplar porque no exige ninguna adhesi\u00f3n doctrinal: es, ante todo, una pr\u00e1ctica: rutinas, m\u00e9tricas y transformaciones corporales. En este sentido, hay que hablar de ideolog\u00eda vivida<\/em>: las convicciones no preceden a las pr\u00e1cticas; se forman a trav\u00e9s de ellas. <\/p>\n\n\n\n\nLooksmaxxing<\/em> y la est\u00e9tica de la jerarqu\u00eda<\/h2>\n\n\n\n
\n <\/picture>\n
\n <\/picture>\n Remilia, o la reacci\u00f3n convertida en vanguardia<\/h2>\n\n\n\n
\n <\/picture>\n
\n <\/picture>\n El problema de las ideolog\u00edas vividas <\/h2>\n\n\n\n
\n <\/picture>\n