{"id":105714,"date":"2026-07-23T05:30:00","date_gmt":"2026-07-23T03:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=105714"},"modified":"2026-07-23T00:46:58","modified_gmt":"2026-07-22T22:46:58","slug":"primer-paso-de-la-extrema-derecha-es-normalizar-las-palabras-extremas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/23\/primer-paso-de-la-extrema-derecha-es-normalizar-las-palabras-extremas\/","title":{"rendered":"El primer paso de la extrema derecha es normalizar las palabras extremas"},"content":{"rendered":"\n
A partir de ma\u00f1ana y hasta el 20 de agosto, <\/em>el Grand Continent publicar\u00e1 en acceso libre <\/em>\u00abEl vocabulario de la extrema derecha\u00bb, fruto del trabajo colectivo de investigadoras e investigadores \u2014soci\u00f3logos, historiadores y polit\u00f3logos\u2014 procedentes de toda Europa. Para recibir cada entrada en su correo electr\u00f3nico y apoyar el trabajo de una redacci\u00f3n independiente, <\/em>suscr\u00edbase<\/em><\/a><\/p>\n\n\n\n Porque el vocabulario es la puerta de entrada a la extrema derecha y, a menudo, la primera se\u00f1al de alarma. El requisito previo para la aceptaci\u00f3n social de los partidos de extrema derecha es la normalizaci\u00f3n de las ideas y propuestas que difunden. Debido a esta normalizaci\u00f3n, muchas personas llegan a considerar a esas formaciones como una opci\u00f3n pol\u00edtica aceptable, desde Estados Unidos hasta Eslovaquia. <\/p>\n\n\n\n Solo una vez realizado este trabajo, los partidos marginales pueden aspirar a convertirse en actores centrales. Ahora bien, este proceso pasa, en primer lugar, por una batalla en el terreno de las palabras. Como recordaba Cas Mudde, durante la Guerra Fr\u00eda, la extrema derecha se consideraba una patolog\u00eda normal de la democracia occidental. Desde la d\u00e9cada de 1990, se ha convertido en una \u00abnormalidad patol\u00f3gica\u00bb. <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Este cambio se aprecia, ante todo, en el lenguaje. <\/p>\n\n\n\n Peter Thiel tiene raz\u00f3n en su observaci\u00f3n, de la que se enorgullece, y eso es precisamente lo que deber\u00eda preocuparnos. Ideas que antes se consideraban inaceptables se describen ahora como parte del sentido com\u00fan, hasta el punto de que, en ocasiones, llegan a incorporarse al ordenamiento jur\u00eddico de los Estados. <\/p>\n\n\n\n Es innegable que la ventana de Overton se ha abierto de forma espectacular; pero hablar de \u00abapertura\u00bb corre el riesgo de llevarnos a una eufemizaci\u00f3n interesada del proceso. Donde Thiel ve una liberaci\u00f3n de la libertad de expresi\u00f3n, yo veo un proceso de normalizaci\u00f3n casi completado: una palabra se considera primero transgresora, luego se banaliza y, por \u00faltimo, se codifica en la ley. <\/p>\n\n\n\n Es una objeci\u00f3n seria y no la descarto. Mi respuesta es que el glosario no pretende prohibir palabras, sino mostrar lo que estas ocultan. <\/p>\n\n\n\n Detr\u00e1s de t\u00e9rminos aparentemente inofensivos \u2014el \u00abdeclive de Occidente\u00bb, el \u00aborden natural de las cosas\u00bb, el \u00abglobalismo\u00bb, el \u00abmarxismo cultural\u00bb, la \u00ablibertad de expresi\u00f3n\u00bb\u2014, se esconde a veces una intenci\u00f3n extremista que no se percibe a primera vista. <\/p>\n\n\n\n Todos estos relatos se basan en una misma estructura: la clara distinci\u00f3n entre un \u00abin-group\u00bb<\/em> moralmente superior, percibido como el \u00fanico leg\u00edtimo, y un \u00about-group\u00bb<\/em> considerado inferior y amenazante. Frente a este \u00faltimo, el primero estar\u00eda justificado para defender sus intereses a toda costa, incluso recurriendo a la violencia.<\/p>\n\n\n\n Hacer visible este mecanismo no tiene nada que ver con la censura. El ciudadano sigue siendo libre de hacer con \u00e9l lo que quiera, pero para ello es necesario que pueda verlo.<\/p>\n\n\n\n Porque lo que nos interesa no es el principio, sino su desviaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n Lo que plantea dudas no es la libertad de expresi\u00f3n en s\u00ed misma. Evidentemente, no hay nada sospechoso en ella y, por el contrario, constituye uno de los pilares del orden democr\u00e1tico. Pero lo que se observa es que, hoy en d\u00eda, este t\u00e9rmino se utiliza, sobre todo en el \u00e1mbito del movimiento MAGA, como un caballo de Troya: se invoca la libertad de expresi\u00f3n para legitimar lo que en realidad es discurso de odio, para luego lanzar la acusaci\u00f3n de censura contra cualquiera que recuerde la importancia de establecer l\u00edmites. <\/p>\n\n\n\n Nuestro trabajo no consiste en decir: \u00abDesconf\u00eden de la libertad de expresi\u00f3n\u00bb. Se trata m\u00e1s bien de instar al lector a la vigilancia: \u00abPresten atenci\u00f3n al momento en que se emplea esa palabra, qui\u00e9n la utiliza y con qu\u00e9 fin\u00bb. Es algo muy diferente. Una palabra casi nunca es extremista en s\u00ed misma: es su uso, ya sea deliberado o impl\u00edcito, el que puede serlo.<\/p>\n\n\n\n S\u00ed, pero con un matiz fundamental: no creo que esos relatos sean id\u00e9nticos, sino que se reciclan. Llevan m\u00e1s de un siglo circulando \u2014a veces incluso m\u00e1s, como \u00abReconquista\u00bb, que pas\u00f3 de la extrema derecha espa\u00f1ola al nombre del partido de \u00c9ric Zemmour\u2014 adapt\u00e1ndose a cada contexto.<\/p>\n\n\n\n Para comprender este proceso de circulaci\u00f3n, hemos utilizado, junto con el colectivo de historiadores, soci\u00f3logos, polit\u00f3logos y socioling\u00fcistas que ha redactado las entradas de este glosario, <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span> el concepto de \u00abrizoma\u00bb, concebido por Deleuze y Guattari. <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Los discursos de la extrema derecha no han desaparecido: se han extendido y se conectan entre s\u00ed de forma no lineal. Son precisamente la circulaci\u00f3n y las transformaciones las que mantienen su relevancia. Ya se refieran a la naci\u00f3n, al g\u00e9nero o a la ciencia, se transforman y reaparecen sin perder nada de lo esencial.<\/p>\n\n\n\n Nos esforzamos precisamente por no caer en esa trampa. Nuestro objetivo no es el pensamiento de derecha en general, sino la genealog\u00eda antidemocr\u00e1tica y antiliberal de un imaginario extremo, que es algo totalmente distinto.<\/p>\n\n\n\n Lo que describimos es la plasticidad de ese imaginario. Es precisamente eso lo que lo hace eficaz. Se puede rastrear el origen de una palabra para detectar sus transformaciones, sus reapariciones y sus vectores de difusi\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n Tomemos como ejemplo el \u00abgran reemplazo<\/a>\u00bb y su idea de que las \u00e9lites globalizadas pretenden sustituir a las poblaciones europeas por inmigrantes musulmanes. Su origen puede documentarse desde la bibliograf\u00eda de finales del siglo XIX hasta sus formulaciones actuales. Todo ello es verificable, datable y rastreable.<\/p>\n\n\n\n De hecho, es imprescindible evaluar la magnitud del arsenal del que dispone hoy en d\u00eda la extrema derecha. <\/p>\n\n\n\n A las transformaciones del sistema medi\u00e1tico se suman t\u00e1cticas de manipulaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica de todo tipo: el trolling<\/em>, el shitposting<\/em> (literalmente, \u00abpublicar mierda\u00bb) o las shitstorms<\/em> (\u00abtormentas de mierda\u00bb), siguiendo la estela de las ense\u00f1anzas de Andrew Breitbart y Steve Bannon, el antiguo asesor de Donald Trump. Este \u00faltimo es el art\u00edfice de la famosa estrategia del \u00abflood the zone with shit<\/em>\u00bb, literalmente \u00abinundar la zona de mierda\u00bb. Podr\u00edamos continuar con el hashtag stuffing<\/em> (el hecho de apropiarse de los hashtags de los adversarios, una t\u00e1ctica que hoy en d\u00eda parece propia del Paleol\u00edtico digital), los bots<\/em> y los sockpuppets <\/em>(perfiles falsos automatizados) que, con la llegada de la inteligencia artificial, mantienen ahora conversaciones dif\u00edcilmente distinguibles de las de un ser humano. Mencionemos tambi\u00e9n el \u00abastroturfing<\/em>\u00bb: campa\u00f1as financiadas y orquestadas por empresas o partidos que simulan un apoyo popular espont\u00e1neo.<\/p>\n\n\n\n Cada una de estas t\u00e1cticas tiene su propio t\u00e9rmino, y estos t\u00e9rminos se limitan al ingl\u00e9s de las comunidades en l\u00ednea. Es ah\u00ed donde se libra una parte decisiva de la batalla, precisamente porque resulta invisible para quienes no frecuentan esos espacios. <\/p>\n\n\n\n La \u00ab<\/em>guerra mem\u00e9tica\u00bb a la que se refieres consiste en la difusi\u00f3n de ideas extremistas bajo el pretexto del humor: primero te r\u00edes y, poco a poco, acabas acept\u00e1ndolas. El insulto \u00abcuckservative<\/em>\u00bb, acu\u00f1ado por la alt-right<\/em> contra los conservadores considerados demasiado blandos, ilustra por s\u00ed solo la purga del centro por parte de sus extremos. Estos t\u00e9rminos pueden parecer anecd\u00f3ticos desde la perspectiva francesa, pero es imprescindible conocerlos para comprender el funcionamiento de la extrema derecha estadounidense. <\/p>\n\n\n\n Por ejemplo, cuando Vox apareci\u00f3 en Espa\u00f1a en 2018, el partido calific\u00f3 al Partido Popular de \u00abderechita cobarde\u00bb. Se trataba de la adaptaci\u00f3n al espa\u00f1ol del t\u00e9rmino estadounidense \u00abcuckservative<\/em>\u00bb. Lo que se inventa all\u00ed acaba llegando, con unos a\u00f1os de retraso, a nuestros debates p\u00fablicos. Aprender este vocabulario es reconocer lo que ya est\u00e1 ocurriendo y lo que ocurrir\u00e1 ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n Creo que una estrategia eficaz debe basarse en los puntos fuertes o en las contradicciones existentes. <\/p>\n\n\n\n La normalizaci\u00f3n de la extrema derecha es consecuencia de factores materiales y de una demanda de recuperar el control ante cambios vertiginosos, como los flujos migratorios. <\/p>\n\n\n\n Sin embargo, estas condiciones nunca act\u00faan directamente: solo se traducen pol\u00edticamente a trav\u00e9s de relatos que les dan forma y sentido. La desigualdad por s\u00ed sola no empuja al voto extremista, pero s\u00ed lo hace un relato que se aprovecha de esa desigualdad.<\/p>\n\n\n\n Hay causas materiales espec\u00edficas que han dado lugar a la extrema derecha estadounidense, mientras que en otros lugares son otros tipos de problemas o de insatisfacci\u00f3n los que alimentan a los partidos de extrema derecha. La diferencia no radica ah\u00ed. Lo que importa es qui\u00e9n gana la batalla del discurso. Por eso, descuidar el estudio de las palabras y las representaciones de la extrema derecha es impedirnos comprender por qu\u00e9, en el fondo, algunas personas se decantan por un lado en lugar de por el otro.<\/p>\n\n\n\n Es el dilema de cualquier trabajo filol\u00f3gico sobre la propaganda y no me lo tomo a la ligera. Pero creo que la ignorancia protege menos que el conocimiento. <\/p>\n\n\n\n Todas estas t\u00e1cticas tienen un punto en com\u00fan: funcionan mejor cuanto m\u00e1s invisibles son. El troll<\/em> no dice que est\u00e1 trolleando<\/em>, mientras que el astroturfing<\/em> se hace pasar por un movimiento espont\u00e1neo y el meme <\/em>racista difunde sus tesis bajo el pretexto del humor. Los algoritmos se encargan del resto: en internet, las burbujas de filtro y las c\u00e1maras de eco, respaldadas por nuestros sesgos de confirmaci\u00f3n, generan un comportamiento gregario y un doble movimiento de polarizaci\u00f3n. Esta polarizaci\u00f3n es de tipo ideol\u00f3gico y afectivo en lo que respecta a las opiniones, pero tambi\u00e9n reticular cuando afecta a la propia estructura de nuestras interacciones. Todo ello ha acabado constituyendo un aut\u00e9ntico ecosistema medi\u00e1tico, no solo digital, al que se denomina acertadamente \u00abfach\u00f3sfera\u00bb.<\/p>\n\n\n\n La fuerza de estos procedimientos reside en su ocultaci\u00f3n. Por lo tanto, es la descripci\u00f3n lo que los debilita, y no al rev\u00e9s. Una manipulaci\u00f3n que ha sido se\u00f1alada como tal \u2014y para se\u00f1alarla hay que resignarse a difundirla\u2014 ya ha perdido parte de su poder.<\/p>\n\n\n\n Si es que a\u00fan no lo ha hecho, la est\u00e1 ganando, precisamente porque ha adoptado, de forma consciente o inconsciente, esta estrategia concebida en los a\u00f1os setenta por Alain de Benoist y la Nueva Derecha: conquistar primero la hegemon\u00eda cultural, requisito previo a la hegemon\u00eda pol\u00edtica, que se consigue en la batalla de las ideas. Y es precisamente en el \u00e1mbito de la lengua donde se libra esa batalla. <\/p>\n\n\n\n A ello se han sumado t\u00e1cticas m\u00e1s recientes: el storytelling <\/em>emocional, que contrapone los afectos a los hechos; el humor, la iron\u00eda, la provocaci\u00f3n, los memes; la centralidad de las guerras culturales \u2014el aborto, la homosexualidad, el multiculturalismo\u2014. Estudiar las palabras es, por tanto, estudiar el propio campo de batalla. Es aqu\u00ed donde se decide la partida.<\/p>\n\n\n\n Claro que s\u00ed. Toda corriente pol\u00edtica genera marcos interpretativos, narrativas y consignas. La extrema derecha no es la \u00fanica que cuenta historias. Lo que la distingue es la estructura de sus narrativas: la dicotom\u00eda maniquea \u00abnosotros\/ellos\u00bb y la designaci\u00f3n de un \u00about-group\u00bb<\/em> inferior y peligroso frente al cual el \u00abin-group\u00bb<\/em> estar\u00eda justificado para defender sus intereses a toda costa, llegando incluso a legitimar la violencia.<\/p>\n\n\n\n Cuando miembros de extrema derecha del gobierno israel\u00ed califican de \u00abanimales\u00bb o \u00abmonstruos\u00bb a la poblaci\u00f3n palestina, <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span> mientras que figuras influyentes del movimiento MAGA afirman p\u00fablicamente que las mujeres no deber\u00edan votar, <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span> cuando un presidente califica la justicia social de c\u00e1ncer que hay que erradicar, <\/span>8<\/sup><\/a><\/span><\/span> se ha abandonado el marco pol\u00edtico habitual: nos encontramos ante una l\u00f3gica que desemboca en formas de violencia que pueden llegar a ser extremas.<\/p>\n\n\n\n Dicho esto, tiene raz\u00f3n en una cosa: el abandono del terreno forma parte del problema. Si las palabras de la extrema derecha dominan el debate, es tambi\u00e9n porque los contra-relatos democr\u00e1ticos son d\u00e9biles, defensivos y, a menudo, meramente reactivos. Un glosario puede ayudar a desenmascarar, pero nunca sustituir\u00e1 a un discurso con el que contrarrestarlo.<\/p>\n\n\n\n Es una limitaci\u00f3n que reconozco. Vivimos en una \u00e9poca en la que la memoria es cada vez m\u00e1s corta y en la que la verdad depende de las sensaciones de cada uno. No es casualidad que, en 2016, a\u00f1o del Brexit y de la primera victoria de Trump, los diccionarios de la Universidad de Oxford eligieran \u00abposverdad\u00bb como palabra del a\u00f1o, t\u00e9rmino que designa aquellas circunstancias en las que los hechos objetivos tienen menos peso, a la hora de formar la opini\u00f3n p\u00fablica, que los llamados a las emociones y a las convicciones personales. <\/p>\n\n\n\n Un glosario, por s\u00ed solo, no revierte esa econom\u00eda afectiva; no me hago esa ilusi\u00f3n. Pero sigo sosteniendo que es un requisito previo necesario, aunque no suficiente. <\/p>\n\n\n\n Solo una ciudadan\u00eda informada puede defender los principios democr\u00e1ticos. El conocimiento es el primer paso para desenmascarar las ideas extremistas. No es el \u00faltimo, sino el primero. Sin \u00e9l, todo lo dem\u00e1s es imposible.<\/p>\n\n\n\n El \u00aborden natural de las cosas\u00bb. Precisamente porque no es ni el m\u00e1s espectacular ni el m\u00e1s conocido. El \u00abgran reemplazo\u00bb se presenta tal y como es: una teor\u00eda de la conspiraci\u00f3n racista, al igual que la \u00absupremac\u00eda blanca\u00bb. Pero el \u00aborden natural\u00bb no parece un t\u00e9rmino de extrema derecha: parece apelar a nuestro sentido com\u00fan. <\/p>\n\n\n\n Es la m\u00e1scara perfecta, aquella bajo la cual se hace pasar la jerarqu\u00eda entre los sexos, entre los pueblos, entre las \u00abcivilizaciones\u00bb, como algo evidente que solo unos ide\u00f3logos peligrosos cuestionar\u00edan. <\/p>\n\n\n\n Espero que as\u00ed lo demuestren las entradas que publicaremos en los pr\u00f3ximos d\u00edas, desde el \u00abaceleracionismo\u00bb hasta el \u00abecofascismo\u00bb. Se tratar\u00e1 de aprender a leer el doble sentido de las palabras cotidianas para dotarnos de un mapa, aunque sea provisional, que nos permita navegar por estos tiempos turbulentos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":" Para orientarnos en la pol\u00edtica de los a\u00f1os veinte, a partir del lunes publicaremos un ambicioso Vocabulario de la extrema derecha. 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En el centro de este proceso se encuentra la experiencia contrarrevolucionaria estadounidense. Uno de los agentes clave de la aceleraci\u00f3n reaccionaria, Peter Thiel<\/strong><\/a>, habla de una apertura sin precedentes de la \u00abventana de Overton\u00bb. <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span> \u00bfEs as\u00ed?<\/h3>\n\n\n\n
Al trabajar con este vocabulario, \u00bfno corre el riesgo de convertirse en la polic\u00eda del lenguaje? \u00bfQui\u00e9n decide que una palabra es \u00abextremista\u00bb? \u00bfNo es acaso una postura de superioridad la que un bando decide adoptar frente a otro? <\/h3>\n\n\n\n
\u00bfEn qu\u00e9 se basa?<\/strong><\/h3>\n\n\n\n
Tomemos como ejemplo la<\/strong> <\/strong><\/a>\u00ablibertad de expresi\u00f3n\u00bb, que usted incluye entre esas expresiones que utiliza la extrema derecha. La administraci\u00f3n estadounidense lo ver\u00eda como una prueba de parcialidad: \u00bfc\u00f3mo es posible que un principio democr\u00e1tico fundamental figure en un glosario sobre el extremismo? <\/strong><\/h3>\n\n\n\n
Entre las palabras que aparecen en este vocabulario hay t\u00e9rminos antiguos (<\/strong>monarqu\u00eda<\/strong><\/a>, <\/strong>apocalipsis<\/strong><\/a>, decadencia), y usted, por su parte, menciona relatos que \u00abnunca desaparecen\u00bb y resurgen. \u00bfEstamos asistiendo a un retorno al contexto de los a\u00f1os 1920-1930? <\/strong><\/h3>\n\n\n\n
Con este trabajo geneal\u00f3gico, \u00bfno corre el riesgo de desacreditar todo el pensamiento de derecha? <\/strong><\/h3>\n\n\n\n
Adem\u00e1s de la plasticidad a largo plazo, hace mucho hincapi\u00e9 en los cambios en el vocabulario. Afirma que la tecnolog\u00eda, las redes sociales y el vocabulario t\u00e9cnico han contribuido a la aparici\u00f3n de t\u00e9rminos como \u00abmemetic warfare<\/em>\u00bb o \u00abcuckservative<\/em>\u00bb, poco conocidos en Francia, aunque, seg\u00fan usted, sus efectos ya son muy reales. <\/strong><\/h3>\n\n\n\n
Pero al insistir tanto en el lenguaje y las t\u00e1cticas, \u00bfno corremos el riesgo de perder de vista las din\u00e1micas de fondo? \u00bfNo es acaso que la extrema derecha avanza, ante todo, porque los problemas reales \u2014las desigualdades, la inmigraci\u00f3n, la crisis de representaci\u00f3n y de reconocimiento\u2014 son tratados como cuestiones meramente formales por el centro y los progresistas?<\/strong><\/h3>\n\n\n\n
\u00bfQu\u00e9 responder\u00eda a quienes piensan que, al analizar las palabras y las t\u00e1cticas de la extrema derecha, corre el riesgo de amplificar su alcance y de darles publicidad sin querer?<\/h3>\n\n\n\n
Analicemos el hilo conductor que recorre este vocabulario: para usted, el cambio de r\u00e9gimen es, ante todo, un cambio l\u00e9xico. \u00bfHa ganado la extrema derecha la batalla de las palabras al adoptar la estrategia metapol\u00edtica de la Nueva Derecha francesa?<\/strong><\/h3>\n\n\n\n
Pero si la extrema derecha gana \u00abla batalla de las palabras\u00bb, \u00bfno es tambi\u00e9n porque sus adversarios han abandonado el centro del campo, o lo ocupan de forma torpe? \u00bfAcaso la extrema izquierda no tiene tambi\u00e9n sus palabras-escudo y sus narrativas?<\/h3>\n\n\n\n
Un vocabulario da por sentado que el conocimiento puede desarmar el error. Pero en la <\/strong>era de la \u00abslopaganda\u00bb<\/strong><\/a>, \u00bfsigue siendo suficiente saber? \u00bfNo nos estamos equivocando al oponer definiciones a un fen\u00f3meno que, precisamente, se burla de la raz\u00f3n cr\u00edtica?<\/strong><\/h3>\n\n\n\n
Una \u00faltima reflexi\u00f3n. De todas las entradas de este vocabulario que nuestras lectoras y lectores podr\u00e1n descubrir a partir de ma\u00f1ana y hasta el 20 de agosto, <\/span>9<\/sup><\/a><\/span><\/span>, \u00bfcu\u00e1l le preocupa m\u00e1s?<\/h3>\n\n\n\n