{"id":10500,"date":"2022-11-12T14:06:16","date_gmt":"2022-11-12T14:06:16","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=10500"},"modified":"2022-11-12T14:06:18","modified_gmt":"2022-11-12T14:06:18","slug":"construir-las-cooperaciones-geoestrategicas-de-la-union","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2022\/11\/12\/construir-las-cooperaciones-geoestrategicas-de-la-union\/","title":{"rendered":"Construir las cooperaciones geoestrat\u00e9gicas de la Uni\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n
En el interregno<\/a> entre el poder del lenguaje y el lenguaje del poder, la narrativa de la Uni\u00f3n Europea no debe perder su esencia. En un mundo cada vez m\u00e1s multipolar, algunas fuerzas en nuestras sociedades cuestionan la validez y utilidad del orden global basado en reglas y apuestan por regresar a un modelo de juegos de suma cero guiados por la ley del m\u00e1s fuerte. En la pr\u00e1ctica, esto se traduce en un progresivo repliegue a las fronteras del estado-naci\u00f3n ante el v\u00e9rtigo que generan las complejidades de la interdependencia global. <\/p>\n\n\n\n La respuesta a la pandemia de la COVID-19 y a la agresi\u00f3n rusa a Ucrania demuestran, quiz\u00e1s m\u00e1s que nunca, la naturaleza global e interdependiente de las crisis y el vigor y la relevancia del proceso de paz construido sobre la integraci\u00f3n regional de la Uni\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n La apuesta geoestrat\u00e9gica de la Uni\u00f3n por una mayor autonom\u00eda estrat\u00e9gica y protagonismo global plantea retos estructurales en materia de poder duro en sentido amplio, m\u00e1s all\u00e1 de las pol\u00edticas de defensa. Nuestra firme decisi\u00f3n de competir en un mundo multipolar nos expone, a su vez, al riesgo de hacerlo del mismo modo que otras potencias, dejando de lado nuestra identidad. Tanto en la acci\u00f3n como en el relato de la misma. \u00c9ste es, por tanto, un elemento que debemos calibrar en nuestras iniciativas de cooperaci\u00f3n e inversi\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n Nuestra firme decisi\u00f3n de competir en un mundo multipolar nos expone, a su vez, al riesgo de hacerlo del mismo modo que otras potencias, dejando de lado nuestra identidad.<\/p>ANNA TERR\u00d3N y TOBIAS JUNG ALTROGGE<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n La cooperaci\u00f3n al desarrollo de la Uni\u00f3n Europea ha evolucionado sustancialmente desde el Programa para el Cambio de 2011. M\u00e1s all\u00e1 de la concentraci\u00f3n geogr\u00e1fica y sectorial, el Programa abri\u00f3 la cooperaci\u00f3n al desarrollo de la Uni\u00f3n Europea a los pilares no comunitarios de las pol\u00edticas de la Uni\u00f3n, reconociendo que el desarrollo no pod\u00eda ser sostenible ni inclusivo si no incorporaba un elemento de estabilidad construida sobre la cohesi\u00f3n social y un Estado de derecho con instituciones eficaces que rindan cuentas. La Agenda 2030 y el nuevo Consenso Europeo de Desarrollo impulsaron una visi\u00f3n m\u00e1s colectiva, europea y global de la cooperaci\u00f3n al desarrollo, construyendo nuevas alianzas, reforzando la coherencia de pol\u00edticas y abriendo la ayuda oficial al desarrollo al apalancamiento de nuevos recursos necesarios en l\u00ednea con la Agenda de Acci\u00f3n de Addis Abeba. <\/p>\n\n\n\n Ante este marco, las prioridades geoestrat\u00e9gicas de la Uni\u00f3n Europea han generado nuevas iniciativas para una cooperaci\u00f3n al desarrollo de mayor impacto. El Equipo Europa anhela apalancar la financiaci\u00f3n para hacer frente a los retos mundiales m\u00e1s acuciantes, desde la lucha contra el cambio clim\u00e1tico hasta la mejora de los sistemas sanitarios, pasando por el impulso de la competitividad y la seguridad de las cadenas de suministro mundiales. La estrategia Global Gateway pretende reducir el d\u00e9ficit de inversi\u00f3n mundial, contribuyendo a la conectividad global mediante proyectos sostenibles y de alta calidad que respondan, simult\u00e1neamente, a las prioridades de desarrollo de los pa\u00edses socios y a las oportunidades de negocio para el sector privado europeo. Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 de la narrativa, es necesario analizar las implicaciones de estos cambios de paradigma sobre la posici\u00f3n geoestrat\u00e9gica de la UE y su capacidad para tener un impacto transformador en los pa\u00edses socios. <\/p>\n\n\n\n La estrategia Global Gateway se construye sobre los principios y valores de la Uni\u00f3n Europea y se enmarca en la Agenda 2030. No obstante, corre el riesgo de reorientar fondos de desarrollo hacia un modelo puramente economicista y circunscrito a grandes cifras y proyectos de alta visibilidad, mientras los valores democr\u00e1ticos, los derechos fundamentales, el Estado de derecho y las normas medioambientales y laborales se convierten en \u201csimples\u201d medios habilitantes para la viabilidad y la sostenibilidad de las inversiones. <\/p>\n\n\n\n La estrategia Global Gateway se construye sobre los principios y valores de la Uni\u00f3n Europea y se enmarca en la Agenda 2030. No obstante, corre el riesgo de reorientar fondos de desarrollo hacia un modelo puramente economicista y circunscrito a grandes cifras y proyectos de alta visibilidad.<\/p>ANNA TERR\u00d3N y TOBIAS JUNG ALTROGGE<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Estamos siendo testigos, en nuestros propios pa\u00edses, de que no podemos dar por sentada la existencia del Estado de derecho. No es realista considerar que los valores de la Uni\u00f3n Europea, los principios de eficacia del desarrollo y los objetivos esenciales de nuestro poder normativo son intr\u00ednsecos a nuestra acci\u00f3n exterior y estar\u00e1n presentes en ella de forma autom\u00e1tica, sin un esfuerzo espec\u00edfico de proyecci\u00f3n. Lo contrario nos arrastra a jugar en el terreno de otros actores con modelos distintos, invisibilizando la esencia de nuestra acci\u00f3n exterior. <\/p>\n\n\n\n Los pa\u00edses socios comercian cada vez m\u00e1s con China y buscan de forma creciente nuevos actores para sus proyectos de inversi\u00f3n. Hacen exactamente lo que consideramos que deber\u00edan hacer para financiar su propio desarrollo, pero nos sorprende, e incluso nos asusta, cuando no lo hacen con nosotros. Aunque la respuesta a esta nueva realidad requiera mejorar nuestra competitividad, no deber\u00edamos perder de vista que competimos, en muchos casos, con autocracias y sus empresas controladas, y que nuestros socios siguen mirando hacia nosotros cuando necesitan fortalecer sus capacidades para dise\u00f1ar y ejecutar pol\u00edticas p\u00fablicas ancladas en consensos democr\u00e1ticos y que sean eficaces e inclusivas para las personas y el planeta. <\/p>\n\n\n\n Europa sigue siendo el modelo normativo m\u00e1s importante del mundo: las personas de los pa\u00edses socios que se lo pueden permitir siguen enviando a sus hijas e hijos a estudiar a nuestro continente. Otras ans\u00edan llegar a nuestros pa\u00edses, en muchas ocasiones de formas dram\u00e1ticas. Y lo hacen no s\u00f3lo porque representemos oportunidades econ\u00f3micas, sino tambi\u00e9n por el atractivo de nuestro modelo de convivencia y nuestro contrato social, que garantizan la estabilidad y el acceso a derechos individuales y colectivos. Concentrar recursos escasos en pocas acciones en torno a inversiones privadas puede generar resultados visibles a corto plazo, pero arriesga erosionar un complejo tejido de redes institucionales y de personas que trabajan en desarrollo en torno a valores compartidos. El objetivo, aun complejo y m\u00e1s lento, deber\u00eda ser aumentar la eficacia del desarrollo y despu\u00e9s atraer la inversi\u00f3n privada, mejorando nuestro liderazgo geoestrat\u00e9gico siempre sobre el acervo de la cooperaci\u00f3n europea.<\/p>\n\n\n\n No es realista considerar que los valores de la Uni\u00f3n Europea, los principios de eficacia del desarrollo y los objetivos esenciales de nuestro poder normativo son intr\u00ednsecos a nuestra acci\u00f3n exterior y estar\u00e1n presentes en ella de forma autom\u00e1tica, sin un esfuerzo espec\u00edfico de proyecci\u00f3n. <\/p>ANNA TERR\u00d3N y TOBIAS JUNG ALTROGGE<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n As\u00ed como no debemos pensar que los elementos distintivos del modelo europeo seguir\u00e1n estando presentes si no los proyectamos activamente, tambi\u00e9n debemos ser conscientes de los l\u00edmites de las narrativas impuestas unilateralmente. En una pol\u00edtica de desarrollo del poder arriesgamos din\u00e1micas en las que damos por hecho que nuestras prioridades son compartidas de forma universal y autom\u00e1tica por nuestros pa\u00edses socios; que sabemos exactamente qu\u00e9 necesitan. Tendemos a intentar exportar modelos de forma unidireccional, en vez de escuchar activamente, intercambiar conocimiento y aprender de forma conjunta. <\/p>\n\n\n\n El futuro de nuestra cooperaci\u00f3n no deber\u00eda basarse en volver al futuro de una pol\u00edtica de inversiones de los a\u00f1os 70 del siglo pasado, la exportaci\u00f3n, acompa\u00f1ada por asistencias t\u00e9cnicas, de tecnolog\u00edas de producci\u00f3n no necesariamente sostenibles en el tejido empresarial ni alineadas con los procesos de desarrollo de nuestros socios, aun cuando s\u00f3lo pretendamos promover su integraci\u00f3n en las cadenas de valor del comercio mundial. Pol\u00edticamente, puede ser atractivo para ambos lados construir grandes paquetes de inversi\u00f3n privada envueltos en acciones de desarrollo. Sin embargo, esto obvia la construcci\u00f3n previa de capacidades de dise\u00f1o y ejecuci\u00f3n de pol\u00edticas de inversi\u00f3n y la facilitaci\u00f3n de alianzas sostenibles en torno a objetivos compartidos, necesarias para aumentar la coherencia de nuestras pol\u00edticas y para canalizar flujos financieros privados hacia una triple transici\u00f3n verde, digital y socioecon\u00f3mica que sea sostenible y justa, sin dejar a nadie atr\u00e1s. No s\u00f3lo nos arriesgamos a perder impacto transformador en t\u00e9rminos de desarrollo sino a ser acusados de neocolonialismo econ\u00f3mico, socavando el objetivo inicial de mejorar nuestra proyecci\u00f3n geoestrat\u00e9gica y de contar con mayor presencia para poder defender valores y est\u00e1ndares normativos.<\/p>\n\n\n\n Tendemos a intentar exportar modelos de forma unidireccional, en vez de escuchar activamente, intercambiar conocimiento y aprender de forma conjunta. <\/p>ANNA TERR\u00d3N y TOBIAS JUNG ALTROGGE<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n La Uni\u00f3n Europea naci\u00f3 para poner fin a las pol\u00edticas de poder cl\u00e1sicas, y representa hoy en d\u00eda 27 formas diversas de aplicar pol\u00edticas compartidas. La Agenda 2030 nos da un marco com\u00fan con nuestros pa\u00edses socios sobre el que podemos construir respuestas conjuntas ante retos globales, alimentando cotidianamente un multilateralismo basado en reglas. Para ello, debemos contribuir a la institucionalizaci\u00f3n de los ejercicios de concertaci\u00f3n transfronteriza y seguir proyectando nuestro modelo de integraci\u00f3n regional, un espejo en el que se miran muchos de nuestros socios.<\/p>\n\n\n\n Para que nuestros loables esfuerzos tengan un impacto sostenible e inclusivo sobre las personas y el planeta, debemos mantener una fuerte apuesta por acompa\u00f1ar procesos iterativos de pol\u00edticas p\u00fablicas que respondan a las realidades y los contratos sociales de los pa\u00edses, con la cohesi\u00f3n social como marco de la estabilidad y la creaci\u00f3n de empleo decente como condici\u00f3n para la sostenibilidad del desarrollo. <\/p>\n\n\n\n Para ello, es necesario ordenar nuestras diferentes modalidades de cooperaci\u00f3n en torno a alianzas estructuradas y permanentes entre administraciones de nuestros Estados miembros y de los pa\u00edses socios. Estas alianzas entre pares permiten entender en profundidad los procesos de reforma y, facilitadas por actores especializados, permiten la orientaci\u00f3n de las diferentes acciones e instrumentos de cooperaci\u00f3n hacia resultados de desarrollo. El principio de \u201cpolicy first<\/a>\u201d pretende guiar la acci\u00f3n de la Uni\u00f3n Europea en funci\u00f3n de sus prioridades geoestrat\u00e9gicas. Debemos aterrizarlo operativamente como un principio de eficacia del desarrollo, que estructure la cooperaci\u00f3n t\u00e9cnica, la financiera y las inversiones, para que todas ellas acompa\u00f1en de forma coherente y eficaz las prioridades compartidas con nuestros socios. <\/p>\n\n\n\n La Uni\u00f3n Europea naci\u00f3 para poner fin a las pol\u00edticas de poder cl\u00e1sicas, y representa hoy en d\u00eda 27 formas diversas de aplicar pol\u00edticas compartidas. <\/p>ANNA TERR\u00d3N y TOBIAS JUNG ALTROGGE<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\nRiesgo 1: invertir sin transformar<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
Riesgo 2: prescribir sin compartir<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
Por una cooperaci\u00f3n geoestrat\u00e9gica enmarcada en valores y guiada por prioridades y agendas compartidas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n