{"id":104835,"date":"2026-07-11T17:46:27","date_gmt":"2026-07-11T15:46:27","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=104835"},"modified":"2026-07-11T17:47:03","modified_gmt":"2026-07-11T15:47:03","slug":"putin-tiene-un-problema-con-inteligencia-artificial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/11\/putin-tiene-un-problema-con-inteligencia-artificial\/","title":{"rendered":"Vladimir Putin tiene un problema con la inteligencia artificial"},"content":{"rendered":"\n
El 1 de septiembre de 2017, en el marco de la \u00abJornada del Conocimiento\u00bb, Vladimir Putin declar\u00f3: \u00abLa inteligencia artificial es el futuro, no solo de Rusia, sino de toda la humanidad. Genera a la vez perspectivas colosales y amenazas cuya magnitud a\u00fan es dif\u00edcil de evaluar. Quien ocupe una posici\u00f3n dominante en este \u00e1mbito se convertir\u00e1, de inmediato, en el se\u00f1or de este mundo\u00bb. <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n A primera vista, no ser\u00eda de extra\u00f1ar, pues, que Andr\u00e9i Belusov, el ministro de Defensa ruso, anunciara, con tono entusiasta, el pasado 23 de junio, que las Fuerzas Armadas rusas est\u00e1n incorporando cada vez m\u00e1s activamente elementos de inteligencia artificial, complejos rob\u00f3ticos y sistemas de mando integrados con vistas a su uso en combate. <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span> Siguiendo una l\u00f3gica similar, las revistas pro-Kremlin cercanas al Ministerio de Asuntos Exteriores multiplican las publicaciones anal\u00edticas en las que se expone al p\u00fablico especializado c\u00f3mo los Estados extranjeros a la vanguardia de esta tecnolog\u00eda est\u00e1n convirtiendo poco a poco la inteligencia artificial en un componente imprescindible de los conflictos armados. Los c\u00edrculos militares y pol\u00edticos rusos siguen muy de cerca la evoluci\u00f3n del sistema Gospel, que utiliza Israel para analizar datos de vigilancia en busca de personas, equipos y edificios del bando contrario antes de transmitir recomendaciones sobre objetivos a bombardear, o tambi\u00e9n las del Maven Smart System de Palantir<\/a>, que proporciona an\u00e1lisis de im\u00e1genes de sat\u00e9lite y asistencia en la toma de decisiones, especialmente en el marco de la guerra entre Rusia y Ucrania.<\/p>\n\n\n\n \u00bfEn qu\u00e9 situaci\u00f3n se encuentra realmente Rusia y cu\u00e1les son sus ambiciones concretas? Resulta a\u00fan m\u00e1s complicado orientarse en estas cuestiones, ya que muchos an\u00e1lisis est\u00e1n inspirados, ante todo, por fines pol\u00edticos, ya se trate de medios de comunicaci\u00f3n de la oposici\u00f3n, dispuestos a minimizar los recursos t\u00e9cnicos de Rusia para poner de relieve la incapacidad del Estado ruso, o de medios estadounidenses que agitan el \u00abpa\u00f1uelo rojo\u00bb del \u00abfrente digital\u00bb abierto por Rusia con el fin de justificar nuevas inversiones del Departamento de Defensa de Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n En realidad, la postura rusa se presenta de forma ambivalente. Por un lado, se aprecia una tensi\u00f3n fundamental entre dos opciones: alcanzar una supremac\u00eda real en el \u00e1mbito de la inteligencia artificial; y, en caso de no lograrlo \u2014lo cual es poco probable\u2014, abogar por restricciones internacionales al uso de esta tecnolog\u00eda con el fin de conservar, al menos, una supremac\u00eda relativa. Por otro lado, la dependencia tecnol\u00f3gica y la escasa inversi\u00f3n cient\u00edfica de Rusia la condenan a quedarse rezagada respecto a sus principales competidores occidentales en este \u00e1mbito, al tiempo que le proporcionan, a pesar de todo, una capacidad multiplicada por diez para causar da\u00f1o en materia de desinformaci\u00f3n y control de su propia poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n La inteligencia artificial ocupa un lugar central en los debates sobre la evoluci\u00f3n actual de la t\u00e1ctica y la estrategia militares, debido a las posibilidades sin precedentes que ofrece en la b\u00fasqueda y el tratamiento de la informaci\u00f3n (sobre todo cuando los datos en cuesti\u00f3n son heterog\u00e9neos, contradictorios, inciertos y de gran volumen), la producci\u00f3n y transmisi\u00f3n automatizada de \u00f3rdenes ejecutivas y el apoyo a la toma de decisiones, todo ello en plazos extremadamente cortos. Si bien la invasi\u00f3n de Ucrania ha acelerado la adopci\u00f3n de elementos de inteligencia artificial por parte de Rusia, esta, en cualquier caso, no ten\u00eda m\u00e1s remedio que adaptarse a esta nueva realidad. Sin embargo, los resultados no parecen estar a la altura de las expectativas de sus estrategas m\u00e1s optimistas.<\/p>\n\n\n\n Por parte de Rusia, el principal \u00e1mbito de aplicaci\u00f3n de la inteligencia artificial en la conducci\u00f3n de operaciones militares se centra en los medios de combate o de apoyo aut\u00f3nomos y semiaut\u00f3nomos. As\u00ed, Rusia cuenta con el dron de combate pesado S-70 Okhotnik, concebido como un \u00abcompa\u00f1ero de vuelo leal\u00bb (loyal wingman<\/em>) del caza Su-57, capaz de desempe\u00f1ar funciones de copiloto en tiempo real. Las operaciones en curso en Ucrania tambi\u00e9n han llevado a Rusia a aumentar la autonom\u00eda de los drones de ataque: as\u00ed, el 3 de julio, un asesor del ministro de Defensa ucraniano anunci\u00f3 que las Fuerzas Armadas rusas hab\u00edan desplegado masivamente en la regi\u00f3n de Zaporizhia nuevos modelos del dron Molniya, equipados \u00fanicamente con un ordenador de a bordo y una c\u00e1mara que les permiten prescindir del pilotaje humano y, por tanto, de las telecomunicaciones que podr\u00edan verse obstaculizadas por las t\u00e9cnicas actuales de interferencia. <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span> Las pr\u00f3ximas semanas dir\u00e1n si estos modelos constituir\u00e1n una respuesta suficiente a los drones Hornet utilizados por Ucrania, que tambi\u00e9n se basan en la inteligencia artificial y causan da\u00f1os considerables a las instalaciones petroleras rusas. Por el contrario, no parece que los ya antiguos modelos rusos \u2014y con resultados dispares\u2014 de drones terrestres y navales aut\u00f3nomos (los distintos sistemas \u00abUran\u00bb utilizados en Siria o el veh\u00edculo submarino \u00abPoseid\u00f3n\u00bb) incorporen elementos de inteligencia artificial. En definitiva, el uso que Rusia hace de esta tecnolog\u00eda sigue estando muy por debajo del de Ucrania, que ha dado este giro de forma mucho m\u00e1s temprana y decidida, con el apoyo de sus socios occidentales.<\/p>\n\n\n\n Una de las cuestiones pendientes en este sentido es la capacidad de Rusia para sacar partido de una nueva herramienta digital de apoyo a la toma de decisiones basada en la inteligencia artificial. El sistema \u00abSvod\u00bb fue presentado en enero de 2026 por el Ministerio de Defensa ruso como una herramienta que permite recopilar y fusionar diversas fuentes de informaci\u00f3n (datos satelitales, fotograf\u00edas a\u00e9reas, informes de inteligencia y datos procedentes de fuentes abiertas), analizarlas, modelar los posibles escenarios de evoluci\u00f3n de la situaci\u00f3n t\u00e1ctica y proponer a los mandos las opciones m\u00e1s adecuadas. <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span> Aunque se supone que su despliegue en primera l\u00ednea est\u00e1 en marcha desde abril de 2026, resulta dif\u00edcil pronunciarse sobre su eficacia en este mes de julio, en el que Rusia, por segunda vez este a\u00f1o, acaba de perder en un mes m\u00e1s territorio del que ha ganado. <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n El uso de la IA por parte de Rusia sigue estando muy por debajo del de Ucrania, que ha dado este giro de forma mucho m\u00e1s temprana y decidida.<\/p>Guillaume Lancereau <\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Estas consideraciones no deben dar a entender que Rusia no est\u00e9 interesada en la inteligencia artificial. M\u00e1s bien al contrario: seg\u00fan algunos analistas, Rusia ser\u00eda incluso, junto con China, una de las grandes potencias militares m\u00e1s decididas a centrarse, en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, en la \u00abautonom\u00eda real de la inteligencia artificial\u00bb, definida como \u00abun conjunto de tecnolog\u00edas de IA integradas en el propio misil, dron o robot que permiten al sistema llevar a cabo una misi\u00f3n por s\u00ed mismo, sin instrucciones humanas ni dependencia de fuentes de datos externas, en aquellas situaciones en las que dicha autonom\u00eda proporciona una ventaja decisiva\u00bb. <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span> Rusia y China ser\u00edan, por tanto, los actores m\u00e1s decididos a disponer, en un futuro pr\u00f3ximo, de m\u00e1quinas totalmente aut\u00f3nomas, dise\u00f1adas para entornos de intensa guerra electr\u00f3nica, mientras que los pa\u00edses occidentales seguir\u00edan mostr\u00e1ndose cautelosos ante estos posibles usos. No obstante, cabe destacar aqu\u00ed que esta interpretaci\u00f3n, aunque propuesta en un medio de referencia estadounidense, busca en gran medida presentar a Rusia como un contrapunto y una amenaza para Occidente, sin aportar elementos t\u00e9cnicos que respalden su an\u00e1lisis.<\/p>\n\n\n\n En realidad, la IA militar rusa sigue enfrent\u00e1ndose a numerosos obst\u00e1culos, empezando por su total dependencia de los componentes occidentales. Seg\u00fan datos de los servicios de inteligencia ucranianos, que recogen 5.350 componentes electr\u00f3nicos recuperados de diversos sistemas de armamento y plataformas no tripuladas rusas, la inmensa mayor\u00eda de los componentes directamente relacionados con las funciones de inteligencia artificial son de origen occidental. En las tres categor\u00edas en cuesti\u00f3n (sensores, procesadores y memoria), las empresas con sede en Estados Unidos representan una proporci\u00f3n abrumadora, de hasta el 69 % de los componentes de almacenamiento. La cadena de suministro de sensores est\u00e1 m\u00e1s diversificada geogr\u00e1ficamente, pero Estados Unidos sigue a la cabeza, con alrededor del 38 % de los componentes, seguido de China (alrededor del 16 %), Jap\u00f3n y los Pa\u00edses Bajos. Suiza tambi\u00e9n constituye un importante punto de origen, sobre todo en el \u00e1mbito de los procesadores. <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span> El hecho de que estas importaciones sigan realiz\u00e1ndose a trav\u00e9s de terceros pa\u00edses pone de manifiesto la porosidad de las sucesivas \u00abseries de sanciones\u00bb, pero estas restricciones \u2014sobre todo en materia de semiconductores y microprocesadores\u2014 suponen, a pesar de todo, un freno real a los avances tecnol\u00f3gicos rusos en este \u00e1mbito.<\/p>\n\n\n\n Queda la cuesti\u00f3n del sustituto chino. China ya suministra alrededor del 16 % de los sensores registrados y su proporci\u00f3n aumenta a medida que se reorganizan las v\u00edas alternativas. Pero esta sustituci\u00f3n se enfrenta a dos limitaciones. T\u00e9cnicamente, los procesadores chinos m\u00e1s avanzados siguen dependiendo a su vez de equipos de litograf\u00eda occidentales y se destinan prioritariamente a satisfacer las necesidades chinas. Pol\u00edticamente, Pek\u00edn podr\u00eda dosificar sus suministros para no exponerse a sanciones secundarias estadounidenses y no tiene ning\u00fan inter\u00e9s estrat\u00e9gico en dotar a su vecino de una autonom\u00eda tecnol\u00f3gica real: la dependencia de Rusia es para China una ventaja, no un problema que resolver.<\/p>\n\n\n\n Varios observadores tambi\u00e9n han destacado ciertas deficiencias y rigideces del entorno t\u00e9cnico, jur\u00eddico, cient\u00edfico e institucional ruso. Las empresas del sector de la defensa ruso, empezando por las de los grupos Rostec y Morinformsystem-Agat, se ven afectadas por las regulaciones burocr\u00e1ticas y la desconfianza mutua entre el poder pol\u00edtico y los responsables militares. Adem\u00e1s, presentan una escasez estructural de personal cualificado, al igual que los institutos centrales de investigaci\u00f3n del Ministerio de Defensa ruso. En 2021, el primero de estos institutos ofrec\u00eda un puesto de investigador especializado en matem\u00e1ticas aplicadas y sistemas automatizados de mando con un salario de entre 400 y 540 d\u00f3lares. <\/span>8<\/sup><\/a><\/span><\/span> La falta de atractivo de los puestos reservados a trabajadores calificados es una de las dificultades estructurales a las que se enfrentan las autoridades rusas. Vladimir Putin lo subray\u00f3, por otra parte, en su discurso del 5 de septiembre de 2025<\/a>, al clausurar el Foro Econ\u00f3mico Oriental, recordando que la construcci\u00f3n de una econom\u00eda rusa capaz de proyectarse hacia el futuro depend\u00eda de la capacidad del Estado para garantizar remuneraciones dignas a estas categor\u00edas profesionales. En estas circunstancias, las previsiones revelan un desfase evidente: mientras que las personas que trabajan en el sector de la IA en Rusia ascienden actualmente a decenas de miles, la Estrategia Nacional prev\u00e9 unas necesidades de hasta un mill\u00f3n de operadores, t\u00e9cnicos, ingenieros y programadores de aqu\u00ed a 2030, al tiempo que se prev\u00e9 que solo se titulen 15.000 personas al a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n La IA militar rusa sigue enfrent\u00e1ndose a numerosos obst\u00e1culos, empezando por su total dependencia de los componentes occidentales.<\/p>Guillaume Lancereau <\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n El estado del ecosistema civil, cantera natural de las aplicaciones militares, confirma este diagn\u00f3stico. Es cierto que Rusia cuenta con modelos de lenguaje nacionales (GigaChat de Sber, YandexGPT), pero estos van varias generaciones por detr\u00e1s de sus equivalentes estadounidenses y chinos, debido a la falta de acceso a procesadores gr\u00e1ficos de \u00faltima generaci\u00f3n, cuya importaci\u00f3n resulta costosa e incierta a causa de las sanciones. La capacidad de c\u00e1lculo instalada en territorio ruso representa una fracci\u00f3n marginal de la de Estados Unidos o China, <\/span>9<\/sup><\/a><\/span><\/span> y no existe ning\u00fan plan cre\u00edble de producci\u00f3n nacional de semiconductores avanzados en un futuro previsible. El \u00abdoble uso\u00bb solo puede funcionar en un sentido: un sector civil debilitado no puede alimentar al de la defensa.<\/p>\n\n\n\n Por \u00faltimo, la corrupci\u00f3n y la opacidad institucional siguen siendo un obst\u00e1culo constante para el desarrollo de Rusia, incluso en el \u00e1mbito de las tecnolog\u00edas de inteligencia artificial. Esta situaci\u00f3n es, sin duda, una de las principales razones por las que Rusia, que se sit\u00faa entre los primeros pa\u00edses del mundo en cuanto a volumen de financiaci\u00f3n p\u00fablica de la investigaci\u00f3n por habitante, sigue ocupando el puesto 60 en el \u00cdndice Mundial de Innovaci\u00f3n, por detr\u00e1s de Armenia, M\u00e9xico y Marruecos. La designaci\u00f3n de los centros beneficiarios de los 13.600 millones de rublos asignados a la inteligencia artificial para el periodo 2021-2026 se llev\u00f3 a cabo, por tanto, de forma totalmente discrecional a partir de una lista predefinida por el gobierno. Las grandes empresas rusas solicitan regularmente al Estado financiaci\u00f3n por valor de cientos de millones de rublos sin poder justificar su uso. Las estructuras que se supone que representan a estos actores suelen parecer meras estructuras vac\u00edas sin otra funci\u00f3n que la de monopolizar el mercado y los flujos de dinero p\u00fablico asociados. <\/span>10<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Es cierto que la infraestructura institucional rusa est\u00e1 en plena transformaci\u00f3n. Se est\u00e1n estudiando la creaci\u00f3n de centros de formaci\u00f3n, academias militares especializadas y agencias de desarrollo de la inteligencia artificial, cuando es que a\u00fan no se han puesto en marcha. El gobierno est\u00e1 incorporando la formaci\u00f3n relacionada con los sistemas aut\u00f3nomos y la IA en colegios, universidades, institutos t\u00e9cnicos y otras ramas profesionales. No obstante, m\u00e1s all\u00e1 de las posibles previsiones a cinco o diez a\u00f1os vista, Rusia no parece, en estos momentos, capaz de cumplir sus propias expectativas. <\/p>\n\n\n\n Los expertos y responsables rusos son conscientes de que la inteligencia artificial podr\u00eda suponer, en un futuro pr\u00f3ximo, una aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n en la pr\u00e1ctica de la guerra. Por esta misma raz\u00f3n, reconocer que Rusia ocupa tan solo una posici\u00f3n muy secundaria en este \u00e1mbito equivaldr\u00eda a admitir que las Fuerzas Armadas rusas est\u00e1n a punto de sufrir un retraso insuperable. Por lo tanto, una visi\u00f3n realista de las capacidades concretas de Rusia solo permite a los actores pro-Kremlin recurrir a dos tipos de discurso: minimizar la eficacia real de la inteligencia artificial empleada por el enemigo o calificarla de amenaza para la paz y la seguridad mundiales con el fin de instar a las instituciones internacionales a regularla.<\/p>\n\n\n\n La primera opci\u00f3n es, evidentemente, la que adopt\u00f3 la revista del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso en febrero de 2026, cuando dio la palabra a un tal Aleksei Leonkov, presentado como \u00abexperto militar\u00bb. Seg\u00fan este, la contraofensiva lanzada por las Fuerzas Armadas de Ucrania en 2023 habr\u00eda fracasado debido a una confianza excesiva en la inteligencia artificial: \u00abElaboraron seis escenarios diferentes. Todos eran victoriosos. Cada uno garantizaba al 100 % que las fuerzas ucranianas llegar\u00edan a las costas del mar de Azov y ‘dividir\u00edan en dos’ a nuestras unidades en el eje de Zaporizhia. Todo era perfecto. Despu\u00e9s, vimos c\u00f3mo las tres oleadas sucesivas de esa ofensiva, por decirlo de forma sencilla, se estrellaban contra los mismos puntos y sufr\u00edan una derrota aplastante. En otras palabras, nuestro Estado Mayor General se impuso a la inteligencia artificial. La inteligencia humana super\u00f3 a la inteligencia artificial, y por mucho. La inteligencia artificial, sencillamente, no supo modelar correctamente las acciones de nuestras Fuerzas Armadas ni tener en cuenta el factor de la ‘astucia militar’. <\/span>11<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Sin embargo, no hay ning\u00fan hecho que respalde esta tesis. Las afirmaciones de Leonkov son imposibles de verificar, no las recoge ninguna otra fuente y reducen a un \u00fanico factor \u2014bastante secundario, por cierto\u2014 un fracaso que, en realidad, se explica por una pluralidad de motivos. Si, adem\u00e1s, hubiera que destacar solo uno, se tratar\u00eda m\u00e1s bien de la excesiva cautela y de los retrasos de los pa\u00edses occidentales en el suministro del equipamiento militar necesario para Ucrania.<\/p>\n\n\n\n Una visi\u00f3n realista de las capacidades concretas de Rusia solo permite a los actores pro-Kremlin recurrir a dos tipos de discurso: minimizar la eficacia real de la inteligencia artificial empleada por el enemigo o presentarla como una amenaza para la paz y la seguridad mundiales.<\/p>Guillaume Lancereau<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Este argumento, dif\u00edcil de defender, es, por tanto, bastante marginal en las publicaciones pro-Kremlin, que suelen dar prioridad a un enfoque cr\u00edtico sobre la forma en que los Estados occidentales utilizan la inteligencia artificial. El pasado 19 de enero, un art\u00edculo de dos profesores rusos que imparten clases en el Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Mosc\u00fa, en el Instituto Nacional de Investigaci\u00f3n sobre Seguridad Mundial y en la Academia Diplom\u00e1tica, expon\u00eda las l\u00f3gicas supuestamente contradictorias que subyacen a la concepci\u00f3n \u00aboccidental\u00bb y a la concepci\u00f3n \u00aboriental\u00bb de la inteligencia artificial. En el caso de Estados Unidos, los autores destacaban una serie de medidas aplicadas entre finales de 2025 y principios de 2026 por el presidente Donald Trump, <\/span>12<\/sup><\/a><\/span><\/span> para concluir que todo Occidente se hab\u00eda sumado a la l\u00f3gica del \u00abAI-First\u00bb, es decir, a un sistema estructurado en torno a los algoritmos, en el que la inteligencia artificial ser\u00eda el \u00fanico fundamento de todas las operaciones militares, desde la inteligencia hasta la log\u00edstica. <\/span>13<\/sup><\/a><\/span><\/span> Seg\u00fan ellos, el enfoque desarrollado por \u00abOriente\u00bb, es decir, por China, ser\u00eda propiamente la ant\u00edtesis del de Estados Unidos: una inteligencia artificial \u00ababierta\u00bb y no privatizada, basada en la regulaci\u00f3n, la cooperaci\u00f3n y la descentralizaci\u00f3n, frente a las l\u00f3gicas que favorecen la hegemon\u00eda, la competencia y el monopolio de empresas como NVIDIA y OpenAI. Este enfoque ser\u00eda, en t\u00e9rminos m\u00e1s generales, el adoptado por los BRICS, siempre sensibles a las cuestiones de equidad internacional, mientras que Estados Unidos solo tendr\u00eda en mente su propio dominio internacional. La mala fe de estas conclusiones salta a la vista si las comparamos con cualquier otro \u00e1mbito en el que Rusia ocupe una posici\u00f3n m\u00e1s s\u00f3lida; por citar solo este ejemplo, se espera el d\u00eda en que las autoridades rusas promuevan un enfoque abierto, descentralizado y equitativo respecto a los misiles y el armamento estrat\u00e9gico de que disponen.<\/p>\n\n\n\n Los mismos autores acusan, adem\u00e1s, a Estados Unidos de retirarse unilateralmente de todas las iniciativas mediante las cuales la comunidad internacional se esfuerza por regular los usos, en particular los militares, de la inteligencia artificial, empezando por una serie de resoluciones de las Naciones Unidas aprobadas a lo largo del a\u00f1o 2025. Haciendo eco de esta publicaci\u00f3n, dos investigadores del Instituto Nacional de Investigaci\u00f3n sobre Econom\u00eda Mundial y Relaciones Internacionales de la Academia de Ciencias de Rusia publicaron el pasado mes de noviembre un art\u00edculo de s\u00edntesis en el que se contrapone la l\u00f3gica estadounidense \u2014indiferente a cualquier forma de control externo e interno de la inteligencia artificial\u2014 con la doctrina expuesta en 2023 por Rusia ante el grupo de expertos gubernamentales reunido en Ginebra bajo los auspicios de la Convenci\u00f3n de las Naciones Unidas sobre ciertas armas convencionales. <\/span>14<\/sup><\/a><\/span><\/span> El documento de trabajo presentado por la Federaci\u00f3n Rusa insist\u00eda, en efecto, en la necesidad de garantizar un uso militar de la inteligencia artificial que respetara las normas del derecho internacional, incluido el derecho internacional humanitario. Este documento conclu\u00eda con la siguiente formulaci\u00f3n: \u00abAl aplicar las presentes orientaciones conceptuales, las Fuerzas Armadas de la Federaci\u00f3n Rusa se esforzar\u00e1n por utilizar las tecnolog\u00edas que incorporan la inteligencia artificial en inter\u00e9s de la defensa nacional, respetando estrictamente las normas del derecho internacional\u00bb. <\/span>15<\/sup><\/a><\/span><\/span> Los autores de este resumen llegaban incluso a plantear a nivel internacional la cuesti\u00f3n de \u00abconsiderar los sistemas militares aut\u00f3nomos y semiaut\u00f3nomos dotados de elementos de inteligencia artificial como armas de destrucci\u00f3n masiva\u00bb, con el fin de frenar la carrera armament\u00edstica impulsada por las grandes potencias. <\/p>\n\n\n\n Debido a estas limitaciones t\u00e9cnicas y ambivalencias pol\u00edticas, algunos comentaristas de la oposici\u00f3n rusa tienden a concluir que todos los anuncios del Estado ruso en materia de inteligencia artificial no son m\u00e1s que humo. As\u00ed se pod\u00eda leer en las p\u00e1ginas de Novaya Gazeta<\/em> el pasado mes de marzo: \u00abHay que afirmar sin la menor duda que todas las iniciativas del gobierno ruso en este \u00e1mbito son pura ciencia ficci\u00f3n. Todo esto no es m\u00e1s que ruido: un ruido de fondo en forma de declaraciones grandilocuentes, montones de papeles e interminables procesos burocr\u00e1ticos que se asemejan m\u00e1s a una simulaci\u00f3n de actividad que a un esfuerzo real\u00bb. <\/span>16<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Sin embargo, hay dos \u00e1mbitos en los que la capacidad de las autoridades rusas para utilizar la inteligencia artificial les garantiza una capacidad real de causar da\u00f1o: la desinformaci\u00f3n y la vigilancia de su propia poblaci\u00f3n<\/a>. <\/p>\n\n\n\n En materia de desinformaci\u00f3n, Rusia cuenta con una s\u00f3lida arquitectura ofensiva que podr\u00eda sacar el m\u00e1ximo partido de la integraci\u00f3n de la inteligencia artificial. Un investigador del Belfer Center (Universidad de Harvard) se\u00f1alaba al respecto que modelos como Claude Mythos, encargados de identificar y explotar las vulnerabilidades de los programas inform\u00e1ticos, podr\u00edan dar paso a una nueva era de ciberguerra que Rusia tendr\u00eda los medios para afrontar desde una posici\u00f3n ventajosa. De hecho, cuenta desde hace mucho tiempo con grupos criminales semiaut\u00f3nomos que gozan de protecci\u00f3n estatal, pero tambi\u00e9n con una doctrina contrastada en materia de guerra de informaci\u00f3n, en un contexto de escasas restricciones normativas. Rusia ni siquiera necesitar\u00eda desarrollar sus propias herramientas internamente: le bastar\u00eda con utilizar modelos de c\u00f3digo abierto tan pronto como se publicaran para llevar a cabo diversas operaciones que van desde ciberataques hasta el sabotaje f\u00edsico, pasando por la desinformaci\u00f3n a gran escala. <\/span>17<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Desde el punto de vista del Estado ruso, todas estas operaciones responden a una l\u00f3gica estrictamente defensiva. La revista del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso lleg\u00f3 a afirmar en 2023 que el verdadero peligro que representa la inteligencia artificial proviene de las medidas de desinformaci\u00f3n y manipulaci\u00f3n de la informaci\u00f3n llevadas a cabo por los pa\u00edses occidentales, cuyas maquinaciones obligar\u00edan a los pa\u00edses de los BRICS a crearuna nueva plataforma de cooperaci\u00f3n internacional en materia de ciberseguridad. <\/span>18<\/sup><\/a><\/span><\/span> Por esta misma raz\u00f3n, el viceministro de Desarrollo Digital, Aleksandr Shoitov, anunci\u00f3 recientemente que la propia inteligencia artificial deb\u00eda ser objeto de \u00abcensura\u00bb en Rusia, con la prohibici\u00f3n de determinados modelos y consultas; una propuesta claramente inconstitucional, dado que la Constituci\u00f3n rusa proh\u00edbe cualquier forma de censura oficial en la Federaci\u00f3n Rusa. <\/span>19<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Sin embargo, hay dos \u00e1mbitos en los que la capacidad de las autoridades rusas para utilizar la inteligencia artificial les garantiza una capacidad real de causar da\u00f1o: la desinformaci\u00f3n y la vigilancia de su propia poblaci\u00f3n. <\/p>Guillaume Lancereau<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Aqu\u00ed, como en otros lugares, el discurso oficial y semioficial ruso consiste, por tanto, en una inversi\u00f3n pura y simple de la realidad<\/a>. Hace a\u00f1os que los servicios rusos recurren a la inteligencia artificial para producir \u00abdeepfakes<\/em>\u00bb en el marco de sus operaciones de informaci\u00f3n. En 2022, varios videos atribuidos a Rusia mostraban al presidente Volodomor Zelenski anunciando la rendici\u00f3n de Ucrania o al alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, pidiendo a sus hom\u00f3logos europeos que repatriaran a Ucrania a los refugiados que hab\u00edan huido de la guerra. Rusia ha desplegado medios similares con un empe\u00f1o sistem\u00e1tico en su intento de recuperar el control de Armenia<\/a>, en v\u00edsperas de unas elecciones que finalmente confirmaron la orientaci\u00f3n proeuropea del pa\u00eds. En la misma l\u00ednea, la inteligencia artificial alimenta la mir\u00edada de chatbots rusos dise\u00f1ados para generar comentarios favorables a Rusia en las redes sociales. <\/p>\n\n\n\n Las \u00faltimas operaciones a gran escala dirigidas contra Armenia, pero tambi\u00e9n contra Hungr\u00eda y Moldavia, han puesto de manifiesto tanto la capacidad de injerencia de Rusia como la relativa inmunidad de amplios sectores de la sociedad civil frente a estas manipulaciones. Pero a\u00fan hay que ponerse de acuerdo sobre qu\u00e9 significa \u00abfracasar\u00bb en este contexto. Como sugiere Ian Garner al referirse a lo que \u00e9l denomina \u00abslopaganda<\/em>\u00bb \u2014ese caldo visual generado por la IA, \u00abproducido en serie y difundido en las redes sociales con fines pol\u00edticos\u00bb\u2014, la eficacia de estos contenidos ya no se mide por su capacidad para convencer: su \u00abefecto principal \u2014y el m\u00e1s aterrador\u2014 no es simplemente asaltarnos con una \u00fanica realidad falsa, sino, gracias a su poder de saturaci\u00f3n, producir la sensaci\u00f3n incesante de que todo podr\u00eda ser falso\u00bb. Desde este punto de vista, las campa\u00f1as rusas no han fracasado necesariamente porque no hayan logrado cambiar la opini\u00f3n p\u00fablica: les basta con sembrar la duda y hacer que toda imagen y toda declaraci\u00f3n resulten sospechosas, incluidas las de los actores proeuropeos, una operaci\u00f3n rentable gracias al bajo costo de producci\u00f3n de estos contenidos, incluso con un rendimiento marginal.<\/p>\n\n\n\n Por el contrario, la propia poblaci\u00f3n rusa corre el riesgo de sufrir de forma mucho m\u00e1s directa los efectos de una inteligencia artificial integrada en las herramientas de vigilancia, censura y control pol\u00edtico. En la actualidad, Roskomnadzor ya hace un amplio uso de la inteligencia artificial para vigilar y bloquear internet en Rusia, tal y como ha revelado una reciente filtraci\u00f3n de datos provocada por hackers bielorrusos. <\/span>20<\/sup><\/a><\/span><\/span> Roskomnadzor lleva varios a\u00f1os desarrollando sistemas destinados a diversas tareas: el an\u00e1lisis continuo de las redes sociales y los medios de comunicaci\u00f3n para detectar indicios de temas sensibles (movilizaci\u00f3n y bajas militares, protestas, contenidos LGBT, cr\u00edticas al poder ruso); la detecci\u00f3n de informaci\u00f3n prohibida en los textos publicados en l\u00ednea; el reconocimiento de im\u00e1genes y videos para identificar en ellos llamamientos a la manifestaci\u00f3n, montajes difamatorios contra el presidente o s\u00edmbolos prohibidos. <\/p>\n\n\n\n Otro \u00e1mbito especialmente delicado es el de la edici\u00f3n, que lleva meses siendo objeto de registros y procesos penales en serie por la publicaci\u00f3n \u2014incluso con car\u00e1cter retroactivo\u2014 de obras contrarias a los \u00abvalores tradicionales\u00bb. Asimismo, con el pretexto de proteger al p\u00fablico lector, Roskomnadzor pretende instaurar un sistema de censura previa de los libros: en este caso, se tratar\u00eda de \u00abproponer\u00bb a los editores que sometan sus manuscritos a la inteligencia artificial para determinar su conformidad con la nueva legislaci\u00f3n sobre \u00abpropaganda de drogas\u00bb vigente en Rusia desde septiembre de 2025. No cuesta imaginar los medios t\u00e9cnicos de censura del mercado del libro que ofrecer\u00eda este sistema si ya no se tratara \u00fanicamente de controlar la ausencia de promoci\u00f3n de estupefacientes, sino tambi\u00e9n la \u00abvalidez\u00bb ideol\u00f3gica de las obras. <\/span>21<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n En un futuro pr\u00f3ximo, la inteligencia artificial podr\u00eda permitir a Roskomnadzor contrarrestar una de las estrategias m\u00e1s populares para eludir los bloqueos: las VPN. De hecho, las autoridades rusas est\u00e1n invirtiendo en un nuevo algoritmo basado en la inteligencia artificial, capaz de detectar los sitios espejo de las p\u00e1ginas bloqueadas analizando su contenido y no solo las direcciones IP, al tiempo que detecta el tr\u00e1fico cifrado que transita por las VPN y ralentiza el acceso a determinados recursos considerados una amenaza por el Estado. <\/span>22<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Por \u00faltimo, el siguiente paso que vislumbran algunos analistas consistir\u00eda en adoptar sistemas basados en la inteligencia artificial para controlar a\u00fan m\u00e1s las campa\u00f1as pol\u00edticas y las elecciones rusas, empezando por las elecciones a la Duma Estatal del oto\u00f1o de 2026. <\/span>23<\/sup><\/a><\/span><\/span> Aunque a\u00fan no se perciben con claridad las formas que podr\u00edan adoptar tales dispositivos, estas previsiones confirman la tendencia observada a lo largo de los p\u00e1rrafos anteriores. La inteligencia artificial no tendr\u00eda como objetivo crear ex nihilo <\/em>nuevos \u00e1mbitos de censura, desinformaci\u00f3n, vigilancia o manipulaci\u00f3n electoral, sino m\u00e1s bien dotar de una nueva dimensi\u00f3n y un alcance multiplicado por diez a las pr\u00e1cticas que el Estado ruso ya est\u00e1 llevando a cabo.<\/p>\n\n\n\n La inteligencia artificial supone tanto una promesa como una amenaza para la Rusia de Vladimir Putin: la promesa de medios militares, herramientas de ciberguerra y t\u00e9cnicas de vigilancia m\u00e1s eficaces; la amenaza de un retraso insalvable en el \u00e1mbito militar y de estrategias de respuesta cada vez m\u00e1s eficaces frente a los intentos de desinformaci\u00f3n en el extranjero y de control de su propia poblaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n Por lo tanto, los retos relacionados con la inteligencia artificial no se limitan a un conjunto de capacidades t\u00e9cnicas objetivas, sino que tambi\u00e9n tienen que ver con la percepci\u00f3n que tienen los distintos actores de sus propias capacidades t\u00e9cnicas y de las de sus adversarios. En el \u00e1mbito estrictamente militar, Jacquelyn Schneider, directora de la Hoover Wargaming and Crisis Simulation Initiative e investigadora del Center for International Security and Cooperation de la Universidad de Stanford, observaba que los actores tend\u00edan a acumular errores al depositar una confianza excesiva en las conclusiones de la inteligencia artificial, una herramienta a menudo dise\u00f1ada para minimizar el grado de incertidumbre de sus respuestas, al tiempo que muestra una tendencia a la escalada y a las \u00abalucinaciones\u00bb mayor que la de los seres humanos. La investigadora a\u00f1ad\u00eda que, en la mayor\u00eda de las simulaciones, los participantes, al sobreestimar el potencial militar de los sistemas de inteligencia artificial del adversario, mostraban una mayor propensi\u00f3n a atacar primero, apuntando especialmente a las fuerzas nucleares enemigas. <\/span>24<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\nLa IA militar rusa<\/h2>\n\n\n\n
La IA vista desde el Kremlin<\/h2>\n\n\n\n
Control y desinformaci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n