{"id":104519,"date":"2026-07-07T14:50:48","date_gmt":"2026-07-07T12:50:48","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=104519"},"modified":"2026-07-07T14:50:51","modified_gmt":"2026-07-07T12:50:51","slug":"el-realismo-europeo-comienza-por-el-ejemplo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/07\/el-realismo-europeo-comienza-por-el-ejemplo\/","title":{"rendered":"El realismo europeo empieza por dar ejemplo"},"content":{"rendered":"\n

En una pieza de doctrina publicada en estas p\u00e1ginas<\/a>, Luis Vassy plantea una reflexi\u00f3n muy oportuna sobre los retos geopol\u00edticos actuales y sobre la necesidad de formar a las \u00e9lites del ma\u00f1ana para hacerles frente. Esa es precisamente la misi\u00f3n que le corresponde al frente de Sciences Po, y no podemos sino felicitarnos por ello. Sin embargo, el diagn\u00f3stico que plantea merece ser debatido. Sin rechazar las premisas, que compartimos en gran medida, nos gustar\u00eda cuestionar algunas conclusiones y ampliar el debate.<\/p>\n\n\n\n

Vassy se\u00f1ala una laguna en nuestra forma colectiva de concebir el mundo. Lo que falta, escribe, no es \u00abel estudio de otras sociedades\u00bb, sino el de \u00ablo que ocurre entre ellas: las relaciones internacionales, tanto en su dimensi\u00f3n propiamente conflictiva como cooperativa, con cuestiones de poder y seguridad, pero tambi\u00e9n de gobernanza y cooperaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

El poder es la condici\u00f3n de la libertad <\/strong><\/h2>\n\n\n\n

El mundo ha cambiado, eso es evidente, desde su llegada al Quai d’Orsay, en 2004, al igual que hab\u00eda cambiado con respecto a los a\u00f1os sesenta u ochenta. Los actores se han diversificado y multiplicado, las relaciones de poder se han visto alteradas y la propia estructura del sistema internacional se ha transformado. Pero las cuestiones de competencia y cooperaci\u00f3n ya se planteaban, aunque fuera en otros t\u00e9rminos. \u00bfC\u00f3mo interactuar con los dem\u00e1s sin dejar de velar por los propios intereses? En medio del caos, la cuesti\u00f3n fundamental sigue siendo la misma.<\/p>\n\n\n\n

El director de Sciences Po da en el clavo al se\u00f1alar que la guerra y la paz ya no pueden abordarse como antes. Los europeos han cre\u00eddo durante mucho tiempo, desde principios de siglo, que las guerras no les afectaban directamente. Ahora se ven abocados a una realidad muy diferente. Desde hace a\u00f1os se libra en el continente un conflicto de gran intensidad, mientras que otro, m\u00e1s lejano, en Oriente Pr\u00f3ximo, afecta directamente al estado de nuestras sociedades y alimenta en ellas debates, e incluso pol\u00e9micas, que nos dividen profundamente.<\/p>\n\n\n\n

Es este contexto el que debe animarnos a reflexionar sobre cu\u00e1l es la mejor manera de concebir el poder.<\/p>\n\n\n\n

Empezando por la observaci\u00f3n totalmente acertada de Luis Vassy. Los europeos han tenido durante mucho tiempo dificultades para concebir el poder, que con demasiada frecuencia se percibe como algo intr\u00ednsecamente opresivo o brutal. El director de Sciences Po tiene raz\u00f3n al escribir que \u00abrenunciar a reflexionar sobre ella equivale a aceptar de antemano que otros la ejerzan sobre nosotros\u00bb. El poder no es necesariamente la sumisi\u00f3n de los dem\u00e1s, sino tambi\u00e9n, y ante todo, la protecci\u00f3n de la propia soberan\u00eda y de las propias decisiones libres. No se puede oponer el poder al derecho de los pueblos a la autodeterminaci\u00f3n: el primero es la condici\u00f3n del segundo. Si bien los tiempos han cambiado, el imperativo para una naci\u00f3n sigue siendo el mismo: defender su soberan\u00eda y sus intereses.<\/p>\n\n\n\n

La cr\u00edtica al pasado no debilita<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

Hasta ahora, nuestro acuerdo con Vassy sigue intacto. Sin embargo, se vuelve m\u00e1s incierto cuando se trata de los medios.<\/p>\n\n\n\n

Vassy se rebela contra la idea de que Europa tenga \u00abel deber de dar la espalda, en sus relaciones con el resto del mundo, al principio de eficacia\u00bb \u2014y tiene raz\u00f3n al defender que ese principio debe guiarla\u2014. Pero, por otra parte, lamenta la exigencia que se har\u00eda a los europeos de \u00abexpiar\u00bb su poder\u00edo pasado, justo en el momento en que su influencia est\u00e1 decayendo, y el hecho de que Europa sea \u00abla \u00fanica que realmente sea llevada ante el tribunal de la historia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

Sin embargo, las peticiones de revisar nuestro pasado no carecen de legitimidad, y hacerlo no nos debilita en absoluto. Europa domin\u00f3 y conquist\u00f3 el mundo. Los \u00abgrandes descubrimientos\u00bb \u2014una expresi\u00f3n discutible, pero que sigue prevaleciendo\u2014 no tuvieron nada de pac\u00edfico. Se produjeron, al igual que las colonizaciones que les siguieron, en un contexto de violencia extrema, dando lugar a innumerables masacres y atrocidades, incluidos genocidios \u2014de los amerindios y los hereros\u2014 sobre los que ser\u00eda un error guardar silencio. La explotaci\u00f3n de los recursos y de las personas se llev\u00f3 a cabo a gran escala y, a menudo, con una crueldad inaudita.<\/p>\n\n\n\n

Es imposible defender nuestra Ilustraci\u00f3n sin asimilar plenamente esa parte oscura. Es un camino que puede resultar largo y arduo, pero reconocer los agravios de la colonizaci\u00f3n y la esclavitud no nos debilita, sino que nos hace crecer. Reconocer la realidad tal y como es constituye, con toda raz\u00f3n, el primer principio de un pensamiento realista. La introspecci\u00f3n, tanto para un individuo como para una naci\u00f3n, no tiene nada de humillante. No se puede afrontar el futuro con lucidez sin mirar al pasado, incluso en sus aspectos m\u00e1s oscuros. <\/p>\n\n\n\n

La eficacia implica ser convincente<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

Luis Vassy sostiene que Europa ser\u00eda v\u00edctima de un \u00abdoble rasero del doble rasero\u00bb: ser\u00eda la \u00fanica a la que se le reprocha tratar de forma diferente a sus amigos y a sus enemigos, a quienes le desean mal y a quienes no. As\u00ed, escribe, \u00abnunca se le ocurrir\u00eda reprochar a Rusia que no se muestre constantemente coherente con sus principios\u00bb. <\/p>\n\n\n\n

Este argumento podr\u00eda darse la vuelta. Es evidente que Rusia aplica \u2014y se podr\u00eda decir que \u00abutiliza como arma\u00bb\u2014 el doble rasero en materia de soberan\u00eda. Pero nosotros, los occidentales, tambi\u00e9n lo practicamos, y ah\u00ed radica precisamente el problema. De hecho, nuestro discurso consiste precisamente en diferenciarnos de ella, en presentarnos como un modelo opuesto. La comparaci\u00f3n de Vassy resulta, por tanto, tan singular como inquietante: deber\u00edamos oponernos a Rusia porque practica el doble rasero, pero no deber\u00edamos inmutarnos si se nos dirige una cr\u00edtica id\u00e9ntica. Sin embargo, no se puede argumentar que \u00abpuesto que ellos lo hacen\u00bb, nosotros tambi\u00e9n podemos hacerlo. Una democracia no puede encarcelar ni torturar a sus opositores con el pretexto de que tal r\u00e9gimen lo hace. No se puede presentarse como virtuoso y caer en los vicios que se condenan en los dem\u00e1s. Desconfiemos del argumento de que el fin justifica los medios, porque con demasiada frecuencia nos lleva a pisotear nuestros valores y a debilitar el discurso que defendemos al respecto. Por una ventaja a corto plazo, estamos traicionando nuestros objetivos a largo plazo. <\/p>\n\n\n\n

Luis Vassy habla de eficacia; efectivamente, es en ese plano donde debemos situarnos. Pero para ser eficaces, primero hay que ser cre\u00edbles. La historia de la Guerra Fr\u00eda lo demuestra. No fue apoyando a Mobutu, a Pinochet o al r\u00e9gimen del apartheid como Occidente contuvo de la forma m\u00e1s eficaz la amenaza sovi\u00e9tica. El macartismo sirvi\u00f3 m\u00e1s a la propaganda de Mosc\u00fa de lo que perjudic\u00f3 a la URSS. El mundo occidental se debilitaba al pisotear los principios que proclamaba, al basar su esfera de influencia en poderes odiosos, diametralmente opuestos a sus valores. Del mismo modo, ni la guerra de Irak ni Guant\u00e1namo han combatido eficazmente el terrorismo islamista.<\/p>\n\n\n\n

No son los valores occidentales lo que cuestiona el resto del mundo. Es su aplicaci\u00f3n selectiva, basada \u00fanicamente en el criterio de \u00abamigo\/rival\u00bb. Los esgrimimos cuando un Estado rival los pisotea y miramos para otro lado cuando una naci\u00f3n amiga hace lo mismo. En este caso, ya no hay que hablar de valores universales, sino de defensa de intereses. Porque el doble rasero pone de manifiesto esta contradicci\u00f3n: nos gusta dar lecciones sin aplic\u00e1rnoslas siempre a nosotros mismos, y eso se nota, por mucho que piensen lo contrario muchos dirigentes y comentaristas europeos que fingen no darse cuenta de nada.<\/p>\n\n\n\n

Rusia est\u00e1 librando una guerra de agresi\u00f3n y cometiendo cr\u00edmenes de guerra y contra la humanidad. Israel ocupa ilegalmente Cisjordania y Jerusal\u00e9n Este desde 1967 y reprime a la poblaci\u00f3n haciendo caso omiso del derecho humanitario. Existen pruebas circunstanciales de tortura a prisioneros e Israel ha bombardeado a civiles en Gaza, al igual que Rusia en Ucrania. Los palestinos, sometidos al bloqueo, no pueden huir ni recibir suministros. <\/p>\n\n\n\n

\u00bfC\u00f3mo no darse cuenta, entonces, del doble rasero que separa la reacci\u00f3n occidental \u2014las m\u00faltiples rondas de sanciones contra Rusia\u2014 de las simples protestas verbales dirigidas a Israel? Incluso desde una postura puramente realista, habr\u00eda que considerar que esta actitud no solo merma nuestra credibilidad moral, sino que arruina nuestra credibilidad estrat\u00e9gica, ya que permitimos que suceda todo mientras lo condenamos. Los ministerios de Asuntos Exteriores califican sin cesar de \u00abinaceptables\u00bb las acciones del gobierno de Netanyahu, sin sacar nunca la m\u00e1s m\u00ednima consecuencia de ello. \u00bfEst\u00e1 m\u00e1s amenazada la supervivencia, es m\u00e1s precaria la vida cotidiana, en Gaza o en Kiev?<\/p>\n\n\n\n

Europa no defiende eficazmente sus valores permaneciendo unas veces en silencio y otras expres\u00e1ndose, pero siempre inactiva ante las acciones del primer ministro Netanyahu y de sus ministros m\u00e1s extremistas. No es aparentando ser hip\u00f3crita como conseguir\u00e1 luchar mejor contra el islamismo y el terrorismo.<\/p>\n\n\n\n

La <\/strong>realpolitik <\/em><\/strong>y el derecho internacional <\/strong><\/h2>\n\n\n\n

Cuando uno se reivindica de la democracia y del respeto al derecho internacional, no puede dejar de condenar la incursi\u00f3n estadounidense en Venezuela: totalmente ilegal, independientemente de la opini\u00f3n que se tenga sobre Maduro y su r\u00e9gimen. Hay que respetar los principios que se invocan si se quiere ser cre\u00edble. El derecho, a diferencia de la moral, es el mismo para todos.<\/p>\n\n\n\n

Algunos responsables pol\u00edticos o expertos, que apoyaban la actuaci\u00f3n estadounidense, afirmaron que era necesario prescindir del derecho internacional para ser eficaces. La guerra de los doce d\u00edas de junio de 2025, y posteriormente la desencadenada el 28 de febrero de 2026, se presentaron como acciones que no infring\u00edan del todo dicho derecho, alargando el argumento \u2014muy real\u2014 de que Ir\u00e1n amenazaba a Israel y de que la no proliferaci\u00f3n merec\u00eda algunas concesiones. Este razonamiento no es m\u00e1s que la negaci\u00f3n del derecho internacional, que no reconoce la \u00ableg\u00edtima defensa preventiva\u00bb. Esto abre la puerta a todo tipo de violaciones, ya que a sus autores nunca les faltan motivos para justificarlas. La legitimidad es discutible, pero la legalidad no lo es.<\/p>\n\n\n\n

Los Estados europeos \u2014con la excepci\u00f3n de Espa\u00f1a\u2014 se han abstenido de criticar estas operaciones para no ofender a Donald Trump, al considerar que era necesario mantenerlo a toda costa en el juego ucraniano, aunque fuera a costa de importantes concesiones. Sin embargo, es evidente que, en lo que respecta a los valores que se proclaman \u2014el respeto al derecho, a la ONU, al multilateralismo y la lucha contra el cambio clim\u00e1tico\u2014, ya no tenemos mucho en com\u00fan con los Estados Unidos de Donald Trump.<\/p>\n\n\n\n

La cuesti\u00f3n que plantea Vassy es, en definitiva, la de la realpolitik<\/em>. Tiene mala fama, y resulta demasiado f\u00e1cil escudarse en la moral para condenarla. Pero estas cr\u00edticas a la realpolitik se basan en un error de calificaci\u00f3n. Con demasiada frecuencia se entiende la \u00abrealpolitik\u00bb<\/em> como indiferencia hacia el derecho internacional y los derechos humanos: eso es un contrasentido. La verdadera \u00abrealpolitik\u00bb<\/em> consiste en tener en cuenta las realidades para influir en ellas de forma positiva.<\/p>\n\n\n\n

Vassy lamenta, adem\u00e1s, que la m\u00e1s m\u00ednima imperfecci\u00f3n de los europeos, la m\u00e1s m\u00ednima concesi\u00f3n en nombre de sus intereses, suscite cr\u00edticas virulentas, como si tuvieran que ser perfectos y relacionarse \u00fanicamente con socios perfectos, lo cual va en contra de los principios m\u00e1s elementales de la diplomacia. Es cierto que hay que saber cenar con el diablo o con sus diablillos. Las concesiones que unos y otros pueden hacer con respecto al derecho internacional no son de la misma naturaleza y, por lo tanto, no pueden ponerse en el mismo plano. Entre incumplir un compromiso, renegar de una promesa y cometer un crimen de guerra hay un abismo. Ninguna potencia puede librarse de reproches ante el incumplimiento del derecho internacional. Pero las infracciones menores y las violaciones graves no pueden equipararse. Pero el compromiso no es lo mismo que la transigencia: el primero es necesario, la segunda es perjudicial. Dar constantemente lecciones sobre los derechos humanos, desde una supuesta superioridad moral, rara vez da buenos resultados. Hay que partir del mundo tal y como es, y no tal y como lo so\u00f1amos. Los m\u00faltiples proyectos de \u00abalianza de las democracias\u00bb opuestos a una ONU supuestamente entregada a las dictaduras nunca han dado resultados convincentes.<\/p>\n\n\n\n

El ejemplo de Nixon y Kissinger ilustra bien esta distinci\u00f3n. Se les reproch\u00f3 una distensi\u00f3n con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica que les llevaba a descuidar la cuesti\u00f3n de los derechos humanos. Sin embargo, la forma en que sus predecesores hab\u00edan abordado el tema no hab\u00eda hecho avanzar esta causa ni un \u00e1pice, cuando a todos les interesaba frenar la carrera armament\u00edstica, evitar que los conflictos perif\u00e9ricos degeneraran en un enfrentamiento mundial y establecer un c\u00f3digo de conducta para la rivalidad. Aprobar esta distensi\u00f3n no impide condenar la intensificaci\u00f3n de los bombardeos en Vietnam y Camboya, o la implicaci\u00f3n estadounidense en el derrocamiento de Salvador Allende. Ambos casos violaban el derecho internacional. La distensi\u00f3n respond\u00eda a una aut\u00e9ntica realpolitik<\/em>; el golpe de Estado chileno, desde luego que no.<\/p>\n\n\n\n

El ejemplo puede ser nuestra estrategia<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

Es cierto que, por supuesto, el argumento del doble rasero presenta instrumentalizaci\u00f3n y exageraci\u00f3n. Pero el doble rasero existe; no es una mera fantas\u00eda, y negarlo no har\u00e1 m\u00e1s que alimentar las cr\u00edticas de suficiencia y arrogancia dirigidas a los europeos.<\/p>\n\n\n\n

Si queremos defender nuestros intereses, si queremos ser eficaces, debemos ser coherentes y ejemplares, pues eso es precisamente lo que exigimos a los dem\u00e1s. No podemos permitirnos un comportamiento contrario al que mostramos: est\u00e1 en juego nuestra credibilidad y, por tanto, nuestra propia capacidad para defender nuestros intereses. Francia y sus socios europeos deben mostrarse intransigentes en lo que respecta al respeto del derecho internacional y no dudar nunca en denunciar sus violaciones, aunque sean cometidas por pa\u00edses amigos o aliados. <\/p>\n\n\n\n

\u00bfDebemos ofendernos porque el resto del mundo sea m\u00e1s exigente con los europeos que con otras potencias? No, porque se debe en gran parte a que nosotros mismos hemos reivindicado esa singularidad \u2014y ese ejemplo\u2014 que se deriva de nuestro compromiso con el respeto al derecho internacional, la soberan\u00eda, el derecho de los pueblos a la autodeterminaci\u00f3n y la promoci\u00f3n de las libertades. <\/p>\n\n\n\n

\u00bfCu\u00e1ntas veces han presentado los responsables franceses a su pa\u00eds como el de los \u00abderechos humanos\u00bb, lo que llev\u00f3 a Robert Badinter a precisar que se trataba m\u00e1s bien del \u00abpa\u00eds de la Declaraci\u00f3n de los Derechos Humanos\u00bb?<\/p>\n\n\n\n

No se puede reprochar al resto del mundo que haya cre\u00eddo en nuestro discurso, ampliamente difundido. Nos honra, pero tambi\u00e9n nos compromete. De hecho, nos confiere m\u00e1s responsabilidades y obligaciones que derechos. Si no hubi\u00e9ramos sido nosotros mismos quienes, para distanciarnos de nuestros propios errores hist\u00f3ricos, hubi\u00e9ramos hecho hincapi\u00e9, de forma totalmente singular y casi sistem\u00e1tica, en el respeto a esos valores que consideramos universales, podr\u00edamos sentirnos molestos ante estos recordatorios cada vez m\u00e1s frecuentes. En realidad, no son m\u00e1s que un homenaje que se nos rinde, un recordatorio de la necesidad de estar atentos. Es l\u00f3gico que el mundo sea m\u00e1s exigente con nosotros. Nos pide que respetemos el estatus de \u00abdefensores\u00bb de los valores universales que nos atribuimos. Por eso es importante que nosotros mismos estemos a la altura de ese estatus. No es en absoluto algo molesto, sino una forma de ayudarnos a mantener el rumbo y de conciliar, mediante la coherencia de nuestra actuaci\u00f3n, nuestros intereses y nuestros valores.<\/p>\n\n\n\n

Reflexionar sobre el poder, s\u00ed, pero sin renunciar al derecho internacional, que es lo \u00fanico que lo convierte en algo m\u00e1s que una simple dominaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"

Para definir su poder, Europa debe comprender que su fuerza radica, ante todo, en la credibilidad de sus principios.<\/p>\n","protected":false},"author":61106,"featured_media":104508,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/post-studies.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_trash_the_other_posts":false,"_yoast_wpseo_estimated-reading-time-minutes":12,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"staff":[1517],"editorial_format":[1469],"serie":[],"audience":[],"geo":[177],"class_list":["post-104519","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica","staff-pascal-boniface","editorial_format-estudios","geo-europa"],"acf":{"open_in_webview":false,"accent":"default","_thumbnail_id":104508,"excerpt":"Para definir su poder, Europa debe comprender que su fuerza radica, ante todo, en la credibilidad de sus principios.","display_date":"","new_abstract":true},"yoast_head":"\nEl realismo europeo empieza por dar ejemplo - El Grand Continent<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/07\/el-realismo-europeo-comienza-por-el-ejemplo\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El realismo europeo empieza por dar ejemplo - El Grand Continent\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Para definir su poder, Europa debe comprender que su fuerza radica, ante todo, en la credibilidad de sus principios.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/07\/el-realismo-europeo-comienza-por-el-ejemplo\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"El Grand Continent\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2026-07-07T12:50:48+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2026-07-07T12:50:51+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2026\/07\/gc-elejemplo-scaled.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"2560\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1440\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Louis Puel\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:image\" content=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2026\/07\/gc-elejemplo-scaled.jpg\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Louis Puel\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"12 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/07\/el-realismo-europeo-comienza-por-el-ejemplo\/\",\"url\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/07\/el-realismo-europeo-comienza-por-el-ejemplo\/\",\"name\":\"El realismo europeo empieza por dar ejemplo - El Grand Continent\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/07\/el-realismo-europeo-comienza-por-el-ejemplo\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/07\/el-realismo-europeo-comienza-por-el-ejemplo\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/07\/SIPA_01260551_000005-1-scaled.jpg\",\"datePublished\":\"2026-07-07T12:50:48+00:00\",\"dateModified\":\"2026-07-07T12:50:51+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#\/schema\/person\/a4ebf3b2e7f30c2cc54edf2358969d9c\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/07\/el-realismo-europeo-comienza-por-el-ejemplo\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/07\/el-realismo-europeo-comienza-por-el-ejemplo\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/07\/el-realismo-europeo-comienza-por-el-ejemplo\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/07\/SIPA_01260551_000005-1-scaled.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/07\/SIPA_01260551_000005-1-scaled.jpg\",\"width\":2560,\"height\":1706,\"caption\":\"Le chancelier f\u00e9d\u00e9ral Friedrich Merz photographi\u00e9 lors d'une pr\u00e9sentation statique consacr\u00e9e aux missions du bataillon de garde par Florian Gaertner.\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/07\/el-realismo-europeo-comienza-por-el-ejemplo\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El realismo europeo empieza por dar ejemplo\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/\",\"name\":\"El Grand Continent\",\"description\":\"La escala pertinente\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#\/schema\/person\/a4ebf3b2e7f30c2cc54edf2358969d9c\",\"name\":\"Louis Puel\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1b9215c18c8161a2ba390b1370cfb053?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1b9215c18c8161a2ba390b1370cfb053?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Louis Puel\"}}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El realismo europeo empieza por dar ejemplo - El Grand Continent","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/07\/el-realismo-europeo-comienza-por-el-ejemplo\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El realismo europeo empieza por dar ejemplo - El Grand Continent","og_description":"Para definir su poder, Europa debe comprender que su fuerza radica, ante todo, en la credibilidad de sus principios.","og_url":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/07\/el-realismo-europeo-comienza-por-el-ejemplo\/","og_site_name":"El Grand Continent","article_published_time":"2026-07-07T12:50:48+00:00","article_modified_time":"2026-07-07T12:50:51+00:00","og_image":[{"width":2560,"height":1440,"url":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2026\/07\/gc-elejemplo-scaled.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Louis Puel","twitter_card":"summary_large_image","twitter_image":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2026\/07\/gc-elejemplo-scaled.jpg","twitter_misc":{"Escrito por":"Louis Puel","Tiempo de lectura":"12 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/07\/el-realismo-europeo-comienza-por-el-ejemplo\/","url":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/07\/el-realismo-europeo-comienza-por-el-ejemplo\/","name":"El realismo europeo empieza por dar ejemplo - El Grand Continent","isPartOf":{"@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/07\/el-realismo-europeo-comienza-por-el-ejemplo\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/07\/el-realismo-europeo-comienza-por-el-ejemplo\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/07\/SIPA_01260551_000005-1-scaled.jpg","datePublished":"2026-07-07T12:50:48+00:00","dateModified":"2026-07-07T12:50:51+00:00","author":{"@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#\/schema\/person\/a4ebf3b2e7f30c2cc54edf2358969d9c"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/07\/el-realismo-europeo-comienza-por-el-ejemplo\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/07\/el-realismo-europeo-comienza-por-el-ejemplo\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/07\/el-realismo-europeo-comienza-por-el-ejemplo\/#primaryimage","url":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/07\/SIPA_01260551_000005-1-scaled.jpg","contentUrl":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/07\/SIPA_01260551_000005-1-scaled.jpg","width":2560,"height":1706,"caption":"Le chancelier f\u00e9d\u00e9ral Friedrich Merz photographi\u00e9 lors d'une pr\u00e9sentation statique consacr\u00e9e aux missions du bataillon de garde par Florian Gaertner."},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/07\/el-realismo-europeo-comienza-por-el-ejemplo\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El realismo europeo empieza por dar ejemplo"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#website","url":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/","name":"El Grand Continent","description":"La escala pertinente","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#\/schema\/person\/a4ebf3b2e7f30c2cc54edf2358969d9c","name":"Louis Puel","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1b9215c18c8161a2ba390b1370cfb053?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1b9215c18c8161a2ba390b1370cfb053?s=96&d=mm&r=g","caption":"Louis Puel"}}]}},"lgc_categories":[{"id":6,"name":"Pol\u00edtica","slug":"politica"}],"lgc_author":{"id":1517,"name":"Pascal Boniface","slug":"pascal-boniface","description":null,"first_name":null,"last_name":null,"picture":null},"feature_image_summary":{"url":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/07\/SIPA_01260551_000005-1-scaled.jpg","width":2560,"height":1706,"alt":""},"feature_image_cover":{"url":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/07\/SIPA_01260551_000005-1-scaled.jpg","width":2560,"height":1706,"alt":""},"term_position_data":null,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/104519","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/61106"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=104519"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/104519\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":104555,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/104519\/revisions\/104555"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/104508"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=104519"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=104519"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=104519"},{"taxonomy":"staff","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/staff?post=104519"},{"taxonomy":"editorial_format","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editorial_format?post=104519"},{"taxonomy":"serie","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/serie?post=104519"},{"taxonomy":"audience","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/audience?post=104519"},{"taxonomy":"geo","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/geo?post=104519"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}