{"id":104023,"date":"2026-07-02T10:33:50","date_gmt":"2026-07-02T08:33:50","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=104023"},"modified":"2026-07-02T10:33:54","modified_gmt":"2026-07-02T08:33:54","slug":"la-era-de-la-slopaganda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/02\/la-era-de-la-slopaganda\/","title":{"rendered":"La era de la slopaganda"},"content":{"rendered":"\n

\u00bfHabr\u00edamos entrado en la era de la \u00abslopaganda\u00bb? Este neologismo anglosaj\u00f3n, un acr\u00f3nimo formado por \u00abslop\u00bb (caldo, sopa) y \u00abpropaganda\u00bb, hace referencia a ese momento en el que ya no se puede llegar a la verdad, en el que ya nada es posible. <\/p>\n\n\n\n

Las im\u00e1genes y videos generados por IA con los que Donald Trump nos inunda a trav\u00e9s de sus redes sociales han despertado un gran inter\u00e9s en los medios de comunicaci\u00f3n en los \u00faltimos meses. Los ejemplos son tan absurdos como numerosos. Trump con el aspecto de Jes\u00fas, que impone una mano sanadora sobre un hombre enfermo, mientras un ej\u00e9rcito celestial lo rodea con una bandera estadounidense al fondo. Trump a bordo de un avi\u00f3n de combate, lanzando excrementos sobre manifestantes en Nueva York. Trump como rey. Trump como Jedi, en referencia a los personajes de la saga Star Wars<\/em>. Trump como jefe de guerra triunfante. En The Guardian<\/em>, el periodista Steve Rose ve este torrente de im\u00e1genes como una mezcla de \u00abmemes, deseos piadosos, nostalgia y \u201cdeepfakes\u201d\u00bb. <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> A esto se refiere precisamente la \u00abslopaganda\u00bb, un t\u00e9rmino acu\u00f1ado por acad\u00e9micos para describir los \u00abresiduos\u00bb visuales generados por una IA de mala calidad, producidos en serie y difundidos en las redes sociales con fines pol\u00edticos. Se trata de una forma renovada de propaganda, <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span> destinada a \u00abmanipular las creencias para alcanzar objetivos pol\u00edticos\u00bb, pero con medios mucho m\u00e1s eficaces y un alcance mucho mayor que antes. <\/p>\n\n\n\n

La \u00abslopaganda\u00bb se propaga por internet a una velocidad vertiginosa. Las cuentas de la Casa Blanca en las redes sociales est\u00e1n saturadas de memes absurdos, pomposos y grotescos. La oposici\u00f3n contraataca <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span> a su vez con su propia \u00abslopaganda\u00bb dirigida contra Trump, cuyas creaciones se vuelven virales a medida que la m\u00e1quina de esc\u00e1ndalos de las redes sociales se desata. <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span> Los hilos de noticias de todas las plataformas, ya sean occidentales o extranjeras, est\u00e1n hoy en d\u00eda saturados <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span> de contenido generado por m\u00e1quinas. En la actualidad, es muy probable que todo lo que aparece en nuestros hilos de noticias sea \u00abbasura\u00bb o \u00abslop\u00bb. <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span> Esta difusi\u00f3n generalizada no es solo digital: tiene repercusiones en el mundo real. Las figuras pol\u00edticas aprovechan ahora las herramientas de IA en sus materiales de campa\u00f1a electoral. <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span> En el Reino Unido, las noticias falsas generadas por la IA han contribuido a avivar las recientes manifestaciones contra los inmigrantes. <\/span>8<\/sup><\/a><\/span><\/span> <\/p>\n\n\n\n

El objetivo ya no es, como en la propaganda cl\u00e1sica, servir a unos \u00abfines pol\u00edticos\u00bb por los que se justifica emplear todos los medios, sino vaciar de todo contenido la propia palabra \u00abposibilidad\u00bb, bajo el efecto de la naturaleza profundamente digital de nuestra d\u00e9cada de 2020.<\/p>Ian Garner<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Del mismo modo, es en el terreno de la \u00abslopaganda\u00bb donde Ir\u00e1n y Estados Unidos libran una guerra encarnizada, en la que cada bando se esfuerza por bombardear al mundo con contenidos cada vez m\u00e1s absurdos <\/span>9<\/sup><\/a><\/span><\/span> mientras, paralelamente, la guerra convencional sigue en pleno apogeo. Ma\u00f1ana, los pol\u00edticos de todo el planeta podr\u00edan emplear esta misma \u00abslopaganda\u00bb para llegar a su p\u00fablico objetivo, con una precisi\u00f3n y una potencia de impacto sin precedentes. <\/p>\n\n\n\n

Gran parte de los contenidos que tienen la pol\u00edtica como tema central son tan absurdos <\/span>10<\/sup><\/a><\/span><\/span> que resulta dif\u00edcil imaginar que pueda tener alg\u00fan tipo de objetivo propagand\u00edstico. Parece servir \u00fanicamente para reforzar en un p\u00fablico ya muy polarizado la idea de que su bando tiene y siempre tendr\u00e1 la raz\u00f3n. En el mejor de los casos, estas im\u00e1genes pueden contribuir a exacerbar sus ganas de luchar y defender su propio bando. \u00bfQui\u00e9n, en el bando estadounidense, puede seguir deseando calmar los \u00e1nimos con Ir\u00e1n despu\u00e9s de haber visto estas animaciones de Lego, generadas por IA, que ridiculizan a Donald Trump? <\/span>11<\/sup><\/a><\/span><\/span> Varios an\u00e1lisis del hilo de noticias de Trump interpretan la \u00abslopaganda\u00bb bien como el \u00abreflejo mental de su vida fantaseada\u00bb, <\/span>12<\/sup><\/a><\/span><\/span> bien como un \u00abtrolling que se presenta como parte de la comunicaci\u00f3n oficial del gobierno\u00bb. <\/span>13<\/sup><\/a><\/span><\/span> La \u00abslopaganda\u00bb puede concebirse, pues, como una extensi\u00f3n del r\u00e9gimen de la \u00abposverdad\u00bb, surgido tras la llegada de Trump al poder en 2016, en el que la prominencia y el dominio de un relato determinan la parte de verdad que se percibe en \u00e9l. La IA simplemente permitir\u00eda su expresi\u00f3n visual: tras el \u00abmucha gente dice\u00bb<\/em>, ahora ser\u00eda el turno del \u00abmucha gente ve\u00bb<\/em>.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

Una crisis de la comunicaci\u00f3n pol\u00edtica<\/h2>\n\n\n\n

Pero no nos equivoquemos: la \u00abslopaganda\u00bb se distingue claramente de la propaganda a la que estamos acostumbrados, incluida la de la \u00abposverdad\u00bb. Es cierto que, hoy en d\u00eda, es habitual encontrarse con informaci\u00f3n falsa. De hecho, forma parte integrante del discurso pol\u00edtico contempor\u00e1neo. Pero, cuando todo el mundo, desde los pol\u00edticos m\u00e1s influyentes hasta los ciudadanos de a pie, dispone de las herramientas indispensables para crear y difundir a gran escala y a gran velocidad falsedades tan flagrantes como sensacionalistas, es probable que se avecine una crisis m\u00e1s generalizada de la comunicaci\u00f3n pol\u00edtica. <\/p>\n\n\n\n

En una \u00e9poca en la que a los l\u00edderes pol\u00edticos les cuesta much\u00edsimo esbozar perspectivas de futuro atractivas, la proliferaci\u00f3n de esta \u00abslopaganda\u00bb contribuye a\u00fan m\u00e1s a restar credibilidad al discurso pol\u00edtico. <\/p>\n\n\n\n

Esta estrategia de desestabilizaci\u00f3n forma parte de su propia esencia. \u00bfC\u00f3mo act\u00faa? Sembrando la duda: ya no hay ni un texto, ni una imagen, ni un discurso que no sea ahora motivo de recelo, como tantas versiones desechables de un presente asfixiado. <\/p>\n\n\n\n

La \u00abslopaganda\u00bb se diferencia claramente de la propaganda a la que estamos acostumbrados, incluida la de la \u00abposverdad\u00bb.<\/p>Ian Garner<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Si estos contenidos no se ajustan a la realidad, cuesta imaginar que el futuro pueda presentarse ante nosotros como una posibilidad alcanzable. El objetivo ya no son, como en la propaganda cl\u00e1sica, los \u00abfines pol\u00edticos\u00bb para los que se despliega: es la propia palabra \u00abposibilidad\u00bb la que se ve vaciada de todo contenido, alienada por la naturaleza profundamente digital de nuestros a\u00f1os 2020. <\/p>\n\n\n\n

Para comprender las inquietantes implicaciones de la \u00abslopaganda\u00bb en el discurso, debemos remontarnos a los or\u00edgenes est\u00e9ticos de la propaganda totalitaria, es decir, al modelo de propaganda m\u00e1s perfeccionado y destructivo desarrollado en el siglo pasado. En estos tiempos de agitaci\u00f3n y transformaciones, los or\u00edgenes revolucionarios del totalitarismo ofrecen paralelismos fruct\u00edferos para comprender la existencia de la \u00abslopaganda\u00bb, as\u00ed como sus caracter\u00edsticas radicalmente nuevas. <\/p>\n\n\n\n

Kitsch totalitario<\/h2>\n\n\n\n

En el clima revolucionario de la d\u00e9cada de 1910, los futuristas, desde Italia hasta Rusia, llegaron a creer que el arte \u2014la propia est\u00e9tica\u2014 deb\u00eda y pod\u00eda desempe\u00f1ar un papel esencial en un contexto revolucionario. Marinetti, poeta y polemista italiano considerado el autor del primer manifiesto del movimiento, <\/span>14<\/sup><\/a><\/span><\/span> dio rienda suelta en 1909 a esa energ\u00eda vibrante que le inspiraba la perspectiva, sin duda muy tentadora, de la aniquilaci\u00f3n de lo antiguo para dar paso a lo nuevo: \u00abDestruiremos los museos, las bibliotecas, las academias de todo tipo; combatiremos el moralismo, el feminismo, toda cobard\u00eda oportunista o utilitarista. Cantaremos a las grandes multitudes exaltadas por el trabajo, por el placer y por la revuelta; cantaremos a las mareas multicolores y polif\u00f3nicas de la revoluci\u00f3n en las capitales modernas; cantaremos al fervor nocturno y vibrante de los arsenales y los astilleros iluminados por violentas lunas el\u00e9ctricas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

Ahora bien, fue precisamente esta yuxtaposici\u00f3n entre destrucci\u00f3n y creaci\u00f3n, tal y como la plante\u00f3 Marinetti, la que acabar\u00eda convirti\u00e9ndose en un elemento clave del funcionamiento de la propaganda totalitaria. Tanto los comunistas como los fascistas la reivindicaron: forjar el futuro significaba, ya de por s\u00ed, remodelar la propia percepci\u00f3n del presente. <\/p>\n\n\n\n

El argumento pol\u00edtico propiamente dicho no era el elemento m\u00e1s importante. Se trataba, ante todo, de condicionar las mentes, de transmitirles esa euforia que Marinetti extra\u00eda de la destrucci\u00f3n y de la idea de renovaci\u00f3n. Como se\u00f1ala el investigador brit\u00e1nico Roger Griffin, el fascismo y el comunismo son dos movimientos que se esfuerzan por forjar \u00abuna nueva cultura en un acto total de creaci\u00f3n, de poesis<\/em>\u00bb. <\/p>\n\n\n\n

Fue en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica donde este fen\u00f3meno alcanz\u00f3 su apogeo. La propaganda estalinista, incluso en su forma m\u00e1s discreta y cuasi-realista \u2014pensemos en la est\u00e9tica del realismo socialista que, en la d\u00e9cada de 1930, sustituy\u00f3 a los experimentos de la d\u00e9cada de 1920\u2014, no se limitaba a \u00abreflejar la vida, sino que contribu\u00eda realmente a transformarla\u00bb. <\/span>15<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Atrapados en una duda incesante y fulgurante, los usuarios \u2014nosotros\u2014 estamos atrapados en el presente pol\u00edtico, en la interfaz entre el texto, la imagen, el hilo de noticias y la plataforma, plante\u00e1ndonos sin cesar las mismas preguntas sobre los fundamentos de la realidad. 
<\/p>Ian Garner<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

El arte propagand\u00edstico sovi\u00e9tico, repleto de contenidos estereotipados \u2014desde los colores hasta los s\u00edmbolos, pasando por las composiciones\u2014, era producido en serie por artistas a los que se vigilaba para que no se desviaran de la norma. De los talleres estatales brotaban im\u00e1genes de campos soleados, obreros de juerga, h\u00e9roes de guerra adulados y dirigentes impecablemente arreglados; todas ellas tan falsas como la \u00abslopaganda\u00bb de hoy en d\u00eda. Su visi\u00f3n casi ut\u00f3pica recuerda a ciertas representaciones que Trump ofrece tanto de s\u00ed mismo como de su programa pol\u00edtico. <\/p>\n\n\n\n

Tomemos, a modo de ejemplo, el cuadro de Yuri Pimenov de 1962, \u00abBoda en la calle Ma\u00f1ana\u00bb. Una novia y un novio, resplandecientes con su vestido blanco y su traje oscuro, caminan de la mano sobre unas pasarelas doradas y relucientes que cubren el suelo de una obra. A su alrededor, gr\u00faas y bloques de viviendas ba\u00f1ados por la luz se alzan hacia el cielo: es una forma de mostrar el futuro radiante que, evidentemente, les espera a la pareja, en este mundo imaginario lleno de nuevas construcciones. Esta imagen, al igual que las producciones generadas por la IA, es ostensiblemente irreal: ni siquiera las bodas sovi\u00e9ticas m\u00e1s felices se celebraban en obras.<\/p>\n\n\n\n\n\n

\n \n \r\n \r\n \r\n \r\n \r\n <\/picture>\r\n \n
Yuri Ivanovich Pimenov, \u00abBoda en la calle Ma\u00f1ana<\/em>\u00bb, 1962<\/figcaption>\n <\/a>\n<\/figure>\n\n\n

Sin embargo, y este es precisamente el an\u00e1lisis que nos ofrece Milan Kundera en La insoportable levedad del ser<\/em>, el efecto de una obra as\u00ed sobre el espectador es tangible: crea una experiencia o una certeza compartida. Es propio del \u00abkitsch\u00bb, como lo califica Kundera, ese arte socialista que \u00abhace brotar dos l\u00e1grimas seguidas. La primera l\u00e1grima dice: \u201c\u00a1Qu\u00e9 agradable es ver a los ni\u00f1os correr por la hierba!\u201d. La segunda l\u00e1grima dice: \u201c\u00a1Qu\u00e9 agradable es emocionarse, junto con toda la humanidad, al ver a unos ni\u00f1os corriendo por la hierba!\u201d\u00bb. As\u00ed, Kundera hab\u00eda captado a la perfecci\u00f3n la forma en que el gran p\u00fablico se dejaba atrapar por ese mundo ficticio, reproducido seg\u00fan un esquema prefabricado. Frente a la monoton\u00eda de la vida cotidiana, al menos se pod\u00eda experimentar, con una obra como Boda en la calle Ma\u00f1ana<\/em>, la satisfacci\u00f3n de ver c\u00f3mo se dibujaban ante los ojos juegos de luz fant\u00e1sticos y agradables. En este sentido, esta propaganda pretend\u00eda moldear el mundo a trav\u00e9s de la creencia en un futuro com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n

La paradoja de una propaganda que no difunde nada<\/h2>\n\n\n\n

El arte generado por IA, con sus contornos de colores suaves y sus tonos sepia, es evidentemente estereotipado y artificial. Cada imagen ofrece una visi\u00f3n del mundo tal y como podr\u00eda ser, m\u00e1s que del mundo tal y como es. La realidad cede terreno ante un mosaico heterog\u00e9neo de contenidos est\u00e9ticos de mala calidad: recordemos a este respecto la perspicaz observaci\u00f3n de Boris Groys, quien dec\u00eda que \u00ablos artistas de vanguardia son dictadores sin poder real, mientras que los estalinistas son artistas sin talento\u00bb. De hecho, sean cuales sean los efectos de esta producci\u00f3n mediocre generada por la IA, el talento de los artistas no es aqu\u00ed un factor determinante. Reproducidas en masa para ser luego difundidas entre millones de usuarios, y convertidas al instante en virales por sus adversarios, \u00bfpor qu\u00e9 no iban a generar tambi\u00e9n estas im\u00e1genes millones de certezas compartidas? Este cuestionamiento puede aplicarse a las publicaciones de Trump, a las represalias informativas de Ir\u00e1n, a las manifestaciones contra la inmigraci\u00f3n o a los contenidos producidos por figuras pol\u00edticas de todo el mundo. <\/p>\n\n\n\n

Sin embargo, la \u00abslopaganda\u00bb no cumple su funci\u00f3n de propaganda con fines pol\u00edticos. No consigue suscitar un sentimiento de certeza. Retomando la met\u00e1fora de Kundera, no logra hacer brotar esa \u00absegunda l\u00e1grima\u00bb, tan crucial. <\/p>\n\n\n\n

Para comprender esta paradoja, hay que mencionar una de las dimensiones m\u00e1s subestimadas de la comunicaci\u00f3n pol\u00edtica del siglo XXI: la propia naturaleza de nuestro ecosistema medi\u00e1tico. Este, en el que se inscribe la \u00abslopaganda\u00bb, combina una plataforma, una tecnolog\u00eda y un feed de noticias. En \u00e9l, flujos aut\u00f3nomos y en constante evoluci\u00f3n hacen desfilar a una velocidad vertiginosa innumerables versiones del mundo. Por definici\u00f3n, estas visiones diferentes no pueden cristalizarse en un proyecto pol\u00edtico ni en un horizonte \u00fanico. Aparecen y desaparecen de nuestro campo de atenci\u00f3n, como basura, y desestabilizan nuestro cerebro por su car\u00e1cter repugnante, por su burda puesta en duda de la realidad. Al mismo tiempo, nos asalta la duda: ya sea que nuestra primera reacci\u00f3n sea re\u00edr o llorar, \u00bfpueden nuestros vecinos tener la misma reacci\u00f3n? Para imaginar el futuro, las personas deben ser capaces, en primer lugar, de reconocer que comparten el mismo presente.<\/p>\n\n\n\n

En este sentido, la era de la \u00abslopaganda\u00bb no es la de una propaganda transformadora, sino la de la plasticidad, en la que todo puede aparecer. La saturaci\u00f3n forma parte integrante de este proceso de inundaci\u00f3n por la plasticidad de las im\u00e1genes. Del mismo modo, el presentismo es otro principio que deja sin efecto cualquier discurso que intente imaginar un futuro com\u00fan: lo propio de la \u00abslopaganda\u00bb es, precisamente, agitar sin cesar nuestro presente. <\/p>\n\n\n\n

La \u00abslopaganda\u00bb erosiona la realidad precisamente porque su raz\u00f3n de ser es disolverla.<\/p>Ian Garner<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Basta con echar un vistazo al muro de Donald Trump en Truth Social para ver c\u00f3mo se desvanece el futuro, o incluso c\u00f3mo resulta imposible. Esta plataforma, digna de los carnavales m\u00e1s grandiosos, re\u00fane a los partidarios del movimiento \u00abMake America Great Again\u00bb (MAGA) y permite a Donald Trump dirigirse a sus 13 millones de seguidores. A primera vista, esta plataforma abiertamente partidista constituye un espacio donde la concordancia entre Trump y sus seguidores est\u00e1 garantizada, donde la duda no tiene cabida. En realidad, quiz\u00e1 sea ese el sentimiento m\u00e1s destacado que se desprende de su feed. Trump publica all\u00ed decenas, o incluso m\u00e1s, de mensajes al d\u00eda. A veces se centra de forma obsesiva en un \u00fanico tema; otras, da rienda suelta a sus asociaciones de ideas, saltando de un tema a otro dentro de una misma frase, o incluso de un solo sintagma. Sus mensajes oficiales, que se corresponden con sus declaraciones textuales, dominan el hilo de noticias. Sin embargo, resulta dif\u00edcil distinguirlos de las publicaciones m\u00e1s absurdas y alejadas de la realidad que se pueden encontrar en otras partes de la red. <\/p>\n\n\n\n

Los desmanes de Trump, ampliamente documentados, <\/span>16<\/sup><\/a><\/span><\/span> no constituyen, sin embargo, m\u00e1s que una parte del ecosistema de Truth Social. Al conectarse a la plataforma, el hilo de noticias se ve constantemente interrumpido por una multitud de otras fuentes: sugerencias autom\u00e1ticas de cuentas a las que seguir o leer; comentarios, \u00abme gusta\u00bb y respuestas de usuarios an\u00f3nimos. As\u00ed, cuando \u00ableemos\u00bb la \u00abslopaganda\u00bb de Trump, tambi\u00e9n nos vemos expuestos a un aluvi\u00f3n de otros residuos digitales. Aunque apenas les prestemos atenci\u00f3n, estos elementos desfilan ante nuestra conciencia. Es esta interfaz la que nos permite experimentar el mundo, con la nariz pegada a nuestras pantallas. \u00bfEn qu\u00e9 consiste exactamente? En una red algor\u00edtmica, en un popurr\u00ed indescriptible e infinito, que se ensambla en un presente en constante regeneraci\u00f3n. Ni siquiera una figura tan influyente como Trump puede dominarlo por completo: se desborda.<\/p>\n\n\n\n

As\u00ed, al recorrer el hilo de noticias de Trump, se observa que las respuestas de los usuarios, que surgen al instante en cuanto el l\u00edder publica un mensaje, tienen tanto impacto como las declaraciones del propio presidente, o sus visiones err\u00f3neas del mundo. Por regla general, y este es un punto crucial, estas respuestas imitan a Trump tanto en el estilo de redacci\u00f3n como en la forma visual: de hecho, las respuestas de los usuarios suelen estar redactadas con esa escritura miasm\u00e1tica, cercana al flujo de conciencia; por otro lado, recurren cada vez m\u00e1s a im\u00e1genes generadas por IA, que pueden no tener ninguna relaci\u00f3n con el tema principal de la propia publicaci\u00f3n de Trump.<\/p>\n\n\n\n

Una de las preocupaciones actuales de Donald Trump son las primarias republicanas, que se prolongar\u00e1n hasta septiembre. En una reciente publicaci\u00f3n en Truth Social, el presidente recurre a un meme tradicional, que consiste en comparar a dos dem\u00f3cratas con dos personajes de la cultura pop, simplemente colocando sus retratos uno al lado del otro. Es una forma de menospreciarlos. Los cientos de respuestas a este mensaje apenas mencionan el tema de la publicaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n\n\n

\n \n \r\n \r\n \r\n \r\n \r\n <\/picture>\r\n \n
Arriba a la izquierda, imagen compartida por Trump en Truth Social en mayo de 2026, en la que aparece \u00e9l mismo a\u00f1adido al Monte Rushmore junto a Washington, Jefferson, Roosevelt y Lincoln. Esta imagen forma parte de una campa\u00f1a m\u00e1s amplia a favor de su escultura en el monumento, impulsada, entre otras cosas, por una propuesta de ley de la diputada Anna Paulina Luna. Arriba a la derecha, imagen difundida por la Casa Blanca el 4 de mayo de 2025, con motivo del \u00abD\u00eda de Star Wars\u00bb, en la que aparece Trump vestido de Jedi, armado con un sable l\u00e1ser rojo. Pie de foto original: \u00abHappy May the 4th to all, including the Radical Left Lunatics who are fighting so hard to bring Sith Lords, Murderers, Drug Lords, Dangerous Prisoners, & well-known MS-13 Gang Members back into our Galaxy. You\u2019re not the Rebellion\u2014you\u2019re the Empire\u00bb. Abajo a la izquierda, imagen de trineos tirados por perros que se dirigen hacia la Casa Blanca, Rusia o China, publicada por la cuenta oficial de la Casa Blanca, con el pie de foto: \u00abWhich way, Greenland man?\u00bb. Abajo, en el centro, imagen compartida por Trump en Truth Social, en mayo de 2026, en la que aparece en un puesto de mando, pulsando un bot\u00f3n rojo, con pantallas que muestran ataques sobre la Tierra.<\/figcaption>\n <\/a>\n<\/figure>\n\n\n

Es un torrente incoherente de \u00abslopaganda\u00bb: im\u00e1genes y mensajes racistas que atacan a Barack Obama; el rostro de Trump superpuesto en el Monte Rushmore; im\u00e1genes del l\u00edder a los mandos de un avi\u00f3n; representaciones de las fuerzas armadas estadounidenses y clich\u00e9s cristianos evang\u00e9licos. Cuanto m\u00e1s se examina este flujo, m\u00e1s parecen los comentarios y las im\u00e1genes que dejan los usuarios pertenecer a un puro delirio personal y subjetivo. Se ve el mundo, no a trav\u00e9s de una visi\u00f3n compartida de lo que podr\u00eda ser, sino seg\u00fan la propia<\/em> visi\u00f3n de cada individuo presente en la red. Cada uno vierte all\u00ed sus propias<\/em> falsedades, al mismo tiempo que sus propias oleadas de duda sobre lo que es (o no es) real. Actualiza la p\u00e1gina de publicaciones de Trump y surgir\u00e1n nuevas digresiones con aspecto de arabescos, sumiendo la realidad en una inmensa espiral. La relaci\u00f3n entre A y B, entre el enunciado y la respuesta, entre la realidad y la afirmaci\u00f3n falsa, se ve constantemente rota por esta cacofon\u00eda de voces individuales. A los usuarios solo los une la duda, aunque esta sea meramente individual, anclada en el presente y aislada.<\/p>\n\n\n\n

Lo mismo ocurre, sin duda, en cualquier red social, sin necesidad de ser tan abiertamente partidista. Los usuarios se agitan constantemente unos a otros, al tiempo que ellos mismos se ven agitados por el flujo incesante de contenidos que atraviesan su muro de noticias y que hacen de la duda un sentimiento dominante. Cada hecho, cada afirmaci\u00f3n, cada realidad debe analizarse rigurosamente y reflexionarse a fondo, un proceso que la rapidez de las redes sociales \u2014y de la \u00abslopaganda\u00bb\u2014 nos impide precisamente adoptar. \u00bfQui\u00e9n no se ha visto recientemente asaltado, al navegar por las redes sociales, por la duda sobre la veracidad de una imagen, un texto o un sonido? \u00bfCu\u00e1ntos de nosotros experimentamos una sensaci\u00f3n permanente, casi inconsciente, de malestar ontol\u00f3gico a medida que empezamos a dudar de las declaraciones de nuestro propio <\/em>bando en esta era de polarizaci\u00f3n, por no hablar de las de nuestros adversarios? As\u00ed, el efecto principal \u2014y el m\u00e1s aterrador\u2014 de la \u00abslopaganda\u00bb no es simplemente asaltarnos con una \u00fanica<\/em> realidad falsa, sino, gracias a su poder de saturaci\u00f3n, producir la sensaci\u00f3n incesante de que todo <\/em>podr\u00eda ser falso. La falsedad del fen\u00f3meno forma parte integrante de su poder: la \u00abslopaganda\u00bb erosiona la realidad precisamente porque <\/em>su raz\u00f3n de ser es disolverla. <\/p>\n\n\n\n\n\n

\n \n \r\n \r\n \r\n \r\n \r\n <\/picture>\r\n \n
Montaje de im\u00e1genes generadas por IA. Arriba a la izquierda, la imagen que Donald Trump comparti\u00f3 en Truth Social, en mayo de 2026, en la que aparecen Obama, Biden y Pelosi en el estanque reflectante del Lincoln Memorial, lleno de basura. Leyenda original: \u00abDumacrats Love Sewage\u00bb. A la derecha, un autorretrato de Trump rodeado de aviones de combate y buques de guerra, publicado en Truth Social. Leyenda original: \u00abYOU’RE GETTING DISCOMBOBULATED\u00bb, publicada mientras el secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirmaba que Estados Unidos estaba listo para reanudar la guerra contra Ir\u00e1n. Abajo a la izquierda, imagen de dos dirigentes dem\u00f3cratas con sombreros mexicanos, sosteniendo tacos, difundida por la Casa Blanca para burlarse de Hakeem Jeffries y Chuck Schumer, en la l\u00ednea de una serie de memes considerados racistas, utilizados durante el cierre del gobierno, en oto\u00f1o de 2025. Abajo, en el centro, un fragmento t\u00edpico de los videos de propaganda iran\u00ed con Lego, difundidos masivamente por los medios de comunicaci\u00f3n estatales iran\u00edes. <\/figcaption>\n <\/a>\n<\/figure>\n\n\n

Prisioneros de una duda incesante y fulgurante, los usuarios \u2014nosotros\u2014 estamos atrapados en el presente pol\u00edtico, en la interfaz entre el texto, la imagen, el hilo de noticias y la plataforma, plante\u00e1ndonos sin cesar las mismas preguntas sobre los fundamentos de la realidad. La \u00abslopaganda\u00bb es una forma que se basa menos en los fines<\/em> pol\u00edticos que solemos asociar a la propaganda \u2014y a los que se vinculan las formas m\u00e1s r\u00edgidas de propaganda, aquellas que est\u00e9ticamente se acercan m\u00e1s a la \u00abslopaganda\u00bb\u2014 que en sus medios<\/em> pol\u00edticos. As\u00ed, en la era de la \u00abslopaganda\u00bb, nada es verdad <\/em>y nada es posible.<\/em> <\/span>17<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

En cierto modo, se podr\u00eda ver en ello un acelerador del proyecto pol\u00edtico trumpista. Si bien el presidente y sus seguidores no se mueven por otra cosa que no sea el poder, sin duda disfrutan \u2014al igual que sus predecesores totalitarios\u2014 la destrucci\u00f3n<\/a>. La fascinaci\u00f3n de los primeros futuristas por el poder dinamizador de la destrucci\u00f3n se trasluce en todo, desde la declaraci\u00f3n de Steve Bannon en 2013 \u2014 \u00abQuiero derribarlo todo y destruir todo el establishment actual\u00bb \u2014 hasta el proyecto de Trump de \u00abaniquilar por completo el Estado profundo\u00bb y la tristemente c\u00e9lebre \u00abmotosierra contra la burocracia\u00bb de Elon Musk. Sin embargo, el trumpismo carece de un plan coherente para la creaci\u00f3n <\/em>de un futuro com\u00fan, ni siquiera reconoce en lo m\u00e1s m\u00ednimo la necesidad de tal futuro. Como detall\u00f3 Masha Gessen en su libro de 2020 titulado Surviving Autocracy<\/em>: <\/span>18<\/sup><\/a><\/span><\/span> \u00abEn la era Trump, no hay ni pasado ni futuro, ni historia ni visi\u00f3n: solo un presente angustioso\u00bb. La era de la \u00abslopaganda\u00bb contribuye a consolidar este \u00abpresente angustioso\u00bb, gracias a mecanismos que van mucho m\u00e1s all\u00e1 del propio trumpismo. <\/p>\n\n\n\n

En la era de la \u00abslopaganda\u00bb, nada es verdad y nada es posible.<\/p>Ian Garner<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

La gran ambici\u00f3n del arte totalitario era crear un campo est\u00e9tico unificado, en el que no pudiera sobrevivir ninguna forma aut\u00f3noma, discordante o desviada. El arte \u2014y sobre todo el arte como instrumento de propaganda que da forma al mundo\u2014 deb\u00eda convertirse en objeto de una experiencia colectiva simult\u00e1nea: las mismas im\u00e1genes, los mismos s\u00edmbolos, los mismos h\u00e9roes, los mismos gestos de reverencia y exaltaci\u00f3n, reproducidos hasta que su visi\u00f3n com\u00fan se presentara como ineludible. El obrero radiante, el soldado heroico, el l\u00edder querido, el ni\u00f1o retozando en la hierba fresca \u2014la fiesta de boda en una obra\u2014 no dejan lugar a la m\u00e1s m\u00ednima ambig\u00fcedad. Dado que tanto la producci\u00f3n como la difusi\u00f3n estaban controladas por una \u00fanica fuente, el efecto pod\u00eda controlarse.<\/p>\n\n\n\n

Por el contrario, la \u00abslopaganda\u00bb convierte sus propias anomal\u00edas en un rasgo distintivo que reivindica: la evidente artificialidad, el car\u00e1cter estridente, los errores t\u00e9cnicos, el mal gusto y la fantas\u00eda (a medio camino entre lo serio y lo l\u00fadico) de un retorno del fascismo contribuyen a confundirlo todo. \u00bfC\u00f3mo distinguir entre las bromas privadas que solo pueden descifrar los allegados al poder, los insultos dirigidos a los enemigos, las trampas tendidas a los periodistas, las se\u00f1ales enviadas a los extremistas y, entre todo ello, la pura basura digital? Peor a\u00fan, la \u00abslopaganda\u00bb empa\u00f1a la imagen \u00abno slop\u00bb y, con ella, la de la afirmaci\u00f3n cotidiana, del fragmento documental o del discurso pol\u00edtico anclado en la realidad. Desde fotos de gatos adorables hasta caricaturas obscenas, pasando por bocetos de aut\u00e9nticos proyectos pol\u00edticos: todos estos datos se encuentran reunidos en un mismo espacio de creaci\u00f3n potencial, profundamente opaco.<\/p>\n\n\n\n

Desde el primer visionado, el espectador se ve tomado por sorpresa: \u00bfdebe sentirse sorprendido, divertido, repugnado, inc\u00f3modo, fascinado, indeciso? La \u00absegunda l\u00e1grima\u00bb de Kundera no puede formarse, ya que el espectador no puede saber qu\u00e9 sienten los dem\u00e1s, ni siquiera qu\u00e9 sentimiento suscita la propia imagen. \u00bfSe r\u00eden con ella o de ella? \u00bfFingen creer en ella o no creer en ella? \u00bfLa consideran pol\u00edtica, entretenimiento, una amenaza, una tonter\u00eda o un juego? Todo el mundo ve al rey, al guerrero, a Cristo, la ciudad en llamas, el avi\u00f3n, la bandera, al enemigo humillado o aniquilado, pero los usuarios nunca forman parte de un \u00abnosotros\u00bb colectivo. Por lo tanto, la \u00abslopaganda\u00bb solo puede parecerse superficialmente a la est\u00e9tica totalitaria del siglo XX. No puede interpretarse como propaganda seg\u00fan los criterios con los que hemos analizado las propagandas anteriores, que, en mayor o menor medida, todas han recurrido al manual totalitario.<\/p>\n\n\n\n

A\u00fan nos encontramos en los albores de la era de la \u00abslopaganda\u00bb. Su funci\u00f3n va mucho m\u00e1s all\u00e1 de los \u00abmemes, los deseos piadosos, la nostalgia y los deepfakes\u00bb o del simple \u00abtrolling\u00bb. <\/p>\n\n\n\n

Entramos ahora en la segunda d\u00e9cada de una crisis del futuro, durante la cual los partidos occidentales y los defensores de todos los espectros pol\u00edticos han tenido dificultades para definir una visi\u00f3n coherente del futuro. Quienes buscan perjudicar a Occidente ya se apresuran a aprovechar las posibilidades que ofrecen las herramientas basadas en la IA para reforzar esa sensaci\u00f3n de estancamiento. Es cierto que los videos iran\u00edes producidos en el contexto de la guerra han sido escasos, pero Rusia ya ha comenzado \u2014aunque con un \u00e9xito aparentemente limitado\u2014 a utilizar \u00abcontenido basura\u00bb o \u00abslop\u00bb generado por la IA para llevar a cabo campa\u00f1as de desestabilizaci\u00f3n. <\/span>19<\/sup><\/a><\/span><\/span> Mientras la \u00abslopaganda\u00bb contin\u00faa su \u00abblitzkrieg\u00bb<\/em> aparentemente imparable contra el futuro, las campa\u00f1as informativas de nuestros adversarios se volver\u00e1n m\u00e1s sofisticadas y eficaces, mientras que nuestro propio discurso pol\u00edtico se empantanar\u00e1 cada vez m\u00e1s en su propio estancamiento, dictado por las plataformas.<\/p>\n\n\n\n

Reinventar el espacio de la pol\u00edtica<\/h2>\n\n\n\n

Para hacer frente a este problema, hay que replantearse la forma en que se lleva a cabo la comunicaci\u00f3n pol\u00edtica y los espacios en los que se desarrolla. Nada puede detener a la IA en el \u00e1gora digital: se ha abierto la caja de Pandora del \u00abslop\u00bb. Regular a las empresas occidentales de IA no impedir\u00e1 que se pierda terreno frente a los contenidos generados por IA procedentes de China o Rusia. <\/span>20<\/sup><\/a><\/span><\/span> Esto no significa que la regulaci\u00f3n sea un callej\u00f3n sin salida ni que deba ignorarse, pero la respuesta no puede residir en ajustes menores realizados en la propia IA. De hecho, el problema subyacente no es necesariamente el contenido <\/em>de esa informaci\u00f3n enga\u00f1osa \u2014un mensaje de \u00abslopaganda\u00bb tomado de forma aislada no es m\u00e1s que una falsedad burda y sin efecto\u2014, sino su modo de difusi\u00f3n, es decir, el flujo de las plataformas, demasiado r\u00e1pido, demasiado artificial, demasiado opaco y demasiado contaminado por la producci\u00f3n automatizada y la circulaci\u00f3n algor\u00edtmica como para poder controlarlo.<\/p>\n\n\n\n

Si el \u00abslop\u00bb digital arranca el discurso pol\u00edtico de su origen, de su lugar, de su responsabilidad y de su \u00e9poca, la respuesta debe consistir en volver a centrarlos: el discurso debe estar arraigado en espacios en los que las personas, los lugares y las consecuencias sean claramente identificables. Solo volviendo a los espacios comunitarios compartidos \u2014aquellos en los que el debate es real, y la informaci\u00f3n la difunden personas reales y dignas de confianza, a quienes su p\u00fablico conoce\u2014, el debate pol\u00edtico podr\u00e1 resistir la cascada de dudas que nos asaltar\u00e1 si dejamos que la \u00abslopaganda\u00bb tome el poder. <\/p>\n\n\n\n

Los gobiernos y las asociaciones ciudadanas deber\u00edan consolidar y revitalizar la prensa local, adoptando medidas de protecci\u00f3n: la condici\u00f3n de organizaci\u00f3n ben\u00e9fica, desgravaciones fiscales, subvenciones para el periodismo de inter\u00e9s p\u00fablico, vales de compra para la informaci\u00f3n local, donaciones a cambio de contrapartida y apoyo a las redacciones sin \u00e1nimo de lucro. <\/p>\n\n\n\n

La \u00abslopaganda\u00bb prospera en el vac\u00edo interestelar de un hilo de noticias, donde cada afirmaci\u00f3n est\u00e1 desconectada de su fuente y de sus consecuencias, y donde cada afirmaci\u00f3n refuerza un sentimiento universal de duda.<\/p>Ian Garner<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

El objetivo no ser\u00eda crear medios de comunicaci\u00f3n estatales, sino descentralizar el debate de la escena mundial hacia la escena local. Las bibliotecas deber\u00edan considerarse infraestructuras democr\u00e1ticas m\u00e1s que simples equipamientos culturales. Horarios de apertura ampliados, salas de reuniones gratuitas, talleres de educaci\u00f3n medi\u00e1tica, puntos de atenci\u00f3n para periodistas, conferencias de inter\u00e9s p\u00fablico y grupos de debate tem\u00e1ticos \u2014todos ellos espacios en los que los ciudadanos pueden volver a la realidad\u2014 son estrategias que pueden resultar eficaces <\/span>21<\/sup><\/a><\/span><\/span> para hacer evolucionar unos habitus pol\u00edticos ya muy arraigados. Cada club deportivo, cada centro juvenil, cada sala comunitaria o cafeter\u00eda, cada centro de educaci\u00f3n para adultos, cada local sindical y cada grupo de organizaci\u00f3n comunitaria puede convertirse en un espacio donde el discurso pol\u00edtico adquiera un sentido compartido.<\/p>\n\n\n\n

Esta visi\u00f3n, esta respuesta que hay que dar a una sociedad que carece de futuro, no supone en absoluto un retroceso ni un sentimiento de a\u00f1oranza hacia las sociedades de la posguerra, de las que habr\u00eda que sentir nostalgia. Este proyecto no tiene nada de retr\u00f3grada ni de ut\u00f3pico. M\u00e1s bien pretende recuperar una capacidad democr\u00e1tica que el flujo digital nos est\u00e1 robando. Arraigada en lo tangible y lo local, esta capacidad rechaza la propia noci\u00f3n de utop\u00eda, ya que se trata precisamente de renunciar a las grandes visiones de futuro para devolver toda su consistencia a los debates lentos, org\u00e1nicos y compartidos. Esas mismas discusiones que se oponen a la velocidad, al ritmo fren\u00e9tico de las redes sociales y a las dudas inherentes a la era de la \u00abslopaganda\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

La \u00abslopaganda\u00bb prospera en el vac\u00edo interestelar de un feed de noticias, donde cada afirmaci\u00f3n est\u00e1 desconectada de su fuente y de sus consecuencias, y donde cada afirmaci\u00f3n refuerza un sentimiento universal de duda. El futuro no se salvar\u00e1 con intentos normativos, ni con la verificaci\u00f3n de los hechos, ni con las luchas partidistas destinadas a dominar el hilo de noticias seg\u00fan normas que var\u00edan seg\u00fan los grupos. Es en espacios con una temporalidad deliberadamente m\u00e1s lenta donde habr\u00e1 que imaginar ese futuro, en el seno de una sociedad capaz de reconocer que forma parte de la misma realidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"

Para comprender el nuevo r\u00e9gimen informativo, es necesario elaborar una nueva teor\u00eda de la propaganda en la era de la IA.<\/p>\n","protected":false},"author":61106,"featured_media":103977,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/post-editorials.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_trash_the_other_posts":false,"_yoast_wpseo_estimated-reading-time-minutes":24,"footnotes":""},"categories":[464],"tags":[],"staff":[517],"editorial_format":[1471],"serie":[],"audience":[],"geo":[172],"class_list":["post-104023","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-poderes-de-la-ia","staff-ian-garner","editorial_format-piezas-de-doctrinas","geo-americas"],"acf":{"open_in_webview":false,"accent":"default","_thumbnail_id":103977,"excerpt":"Para comprender el nuevo r\u00e9gimen informativo, es necesario elaborar una nueva teor\u00eda de la propaganda en la era de la IA.","display_date":"","new_abstract":true},"yoast_head":"\nLa era de la slopaganda - El Grand Continent<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/02\/la-era-de-la-slopaganda\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La era de la slopaganda - El Grand Continent\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Para comprender el nuevo r\u00e9gimen informativo, es necesario elaborar una nueva teor\u00eda de la propaganda en la era de la IA.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/02\/la-era-de-la-slopaganda\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"El Grand Continent\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2026-07-02T08:33:50+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2026-07-02T08:33:54+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/07\/slopagate.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1538\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"878\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Louis Puel\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:image\" content=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/07\/slopagate.jpg\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Louis Puel\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"24 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/02\/la-era-de-la-slopaganda\/\",\"url\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/02\/la-era-de-la-slopaganda\/\",\"name\":\"La era de la slopaganda - El Grand Continent\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/02\/la-era-de-la-slopaganda\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/02\/la-era-de-la-slopaganda\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/07\/QOYYYTCb.jpeg\",\"datePublished\":\"2026-07-02T08:33:50+00:00\",\"dateModified\":\"2026-07-02T08:33:54+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#\/schema\/person\/a4ebf3b2e7f30c2cc54edf2358969d9c\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/02\/la-era-de-la-slopaganda\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/02\/la-era-de-la-slopaganda\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/02\/la-era-de-la-slopaganda\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/07\/QOYYYTCb.jpeg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/07\/QOYYYTCb.jpeg\",\"width\":1024,\"height\":1536},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/02\/la-era-de-la-slopaganda\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"La era de la slopaganda\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/\",\"name\":\"El Grand Continent\",\"description\":\"La escala pertinente\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#\/schema\/person\/a4ebf3b2e7f30c2cc54edf2358969d9c\",\"name\":\"Louis Puel\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1b9215c18c8161a2ba390b1370cfb053?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1b9215c18c8161a2ba390b1370cfb053?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Louis Puel\"}}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La era de la slopaganda - El Grand Continent","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/02\/la-era-de-la-slopaganda\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"La era de la slopaganda - El Grand Continent","og_description":"Para comprender el nuevo r\u00e9gimen informativo, es necesario elaborar una nueva teor\u00eda de la propaganda en la era de la IA.","og_url":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/02\/la-era-de-la-slopaganda\/","og_site_name":"El Grand Continent","article_published_time":"2026-07-02T08:33:50+00:00","article_modified_time":"2026-07-02T08:33:54+00:00","og_image":[{"width":1538,"height":878,"url":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/07\/slopagate.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Louis Puel","twitter_card":"summary_large_image","twitter_image":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/07\/slopagate.jpg","twitter_misc":{"Escrito por":"Louis Puel","Tiempo de lectura":"24 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/02\/la-era-de-la-slopaganda\/","url":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/02\/la-era-de-la-slopaganda\/","name":"La era de la slopaganda - El Grand Continent","isPartOf":{"@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/02\/la-era-de-la-slopaganda\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/02\/la-era-de-la-slopaganda\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/07\/QOYYYTCb.jpeg","datePublished":"2026-07-02T08:33:50+00:00","dateModified":"2026-07-02T08:33:54+00:00","author":{"@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#\/schema\/person\/a4ebf3b2e7f30c2cc54edf2358969d9c"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/02\/la-era-de-la-slopaganda\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/02\/la-era-de-la-slopaganda\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/02\/la-era-de-la-slopaganda\/#primaryimage","url":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/07\/QOYYYTCb.jpeg","contentUrl":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/07\/QOYYYTCb.jpeg","width":1024,"height":1536},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/02\/la-era-de-la-slopaganda\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"La era de la slopaganda"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#website","url":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/","name":"El Grand Continent","description":"La escala pertinente","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#\/schema\/person\/a4ebf3b2e7f30c2cc54edf2358969d9c","name":"Louis Puel","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1b9215c18c8161a2ba390b1370cfb053?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1b9215c18c8161a2ba390b1370cfb053?s=96&d=mm&r=g","caption":"Louis Puel"}}]}},"lgc_categories":[{"id":464,"name":"Poderes de la IA","slug":"poderes-de-la-ia"}],"lgc_author":{"id":517,"name":"Ian Garner","slug":"ian-garner","description":null,"first_name":null,"last_name":null,"picture":null},"feature_image_summary":{"url":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/07\/QOYYYTCb.jpeg","width":1024,"height":1536,"alt":""},"feature_image_cover":{"url":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/07\/QOYYYTCb-2.jpeg","width":1024,"height":1536,"alt":""},"term_position_data":null,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/104023","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/61106"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=104023"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/104023\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":104086,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/104023\/revisions\/104086"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/103977"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=104023"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=104023"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=104023"},{"taxonomy":"staff","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/staff?post=104023"},{"taxonomy":"editorial_format","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editorial_format?post=104023"},{"taxonomy":"serie","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/serie?post=104023"},{"taxonomy":"audience","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/audience?post=104023"},{"taxonomy":"geo","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/geo?post=104023"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}