{"id":103178,"date":"2026-06-23T10:16:29","date_gmt":"2026-06-23T08:16:29","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=103178"},"modified":"2026-06-23T10:16:33","modified_gmt":"2026-06-23T08:16:33","slug":"el-regimen-irani-sigue-necesitando-odiar-a-eua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/06\/23\/el-regimen-irani-sigue-necesitando-odiar-a-eua\/","title":{"rendered":"\u00bfEl r\u00e9gimen iran\u00ed sigue necesitando odiar a Estados Unidos?"},"content":{"rendered":"\n
La situaci\u00f3n ca\u00f3tica de las negociaciones entre Ir\u00e1n y Estados Unidos \u2014la repentina partida de la delegaci\u00f3n encabezada por Araghchi y Ghalibaf ayer<\/a>, el 21 de junio, pocos d\u00edas despu\u00e9s de que el presidente estadounidense firmara el viernes en Versalles el memorando de entendimiento<\/a>, y posteriormente el anuncio por parte de los mediadores pakistan\u00edes y qatar\u00edes de avances, entre ellos el establecimiento de una \u00abl\u00ednea de comunicaci\u00f3n\u00bb, una \u00abunidad de gesti\u00f3n de conflictos\u00bb y una \u00abhoja de ruta destinada a poner fin definitivamente al conflicto\u00bb \u2014 exige una interpretaci\u00f3n que trascienda la cr\u00f3nica diplom\u00e1tica. <\/p>\n\n\n\n Lo que est\u00e1 en juego hoy no es la en\u00e9sima variante de un g\u00e9nero ya conocido, esos innumerables acuerdos de paz de los que est\u00e1 repleta la historia de Medio Oriente: unos p\u00e1rrafos sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, la suspensi\u00f3n parcial del programa nuclear y el desbloqueo de una parte de los fondos iran\u00edes congelados por Washington. <\/p>\n\n\n\n Bajo la superficie del texto<\/a> se vislumbra una cuesti\u00f3n mucho m\u00e1s fundamental. El tab\u00fa que, desde 1979, constitu\u00eda la base misma de la identidad de la Rep\u00fablica Isl\u00e1mica, el lema \u00abMuerte a Estados Unidos\u00bb, <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> se ve all\u00ed, por primera vez, cuestionado de forma directa.<\/p>\n\n\n\n Este tab\u00fa puede datarse con precisi\u00f3n. El 4 de noviembre de 1979, un grupo de estudiantes partidarios de la l\u00ednea del Im\u00e1n <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span> ocupa la embajada de Estados Unidos en Teher\u00e1n. El gesto, concebido como una protesta pasajera, se convierte en la piedra angular de un orden pol\u00edtico. <\/p>\n\n\n\n La hostilidad hacia Estados Unidos deja entonces de ser una de las muchas dimensiones identitarias para convertirse en uno de los pilares sobre los que el r\u00e9gimen se define a s\u00ed mismo. La guerra de ocho a\u00f1os contra Irak consolida esta hostilidad, mientras que, durante cuatro d\u00e9cadas, la propaganda oficial no ha dejado de reavivarla. Hasta tal punto que cuestionarla acaba pareciendo no solo un simple error pol\u00edtico, sino un cuestionamiento de la identidad colectiva. <\/p>\n\n\n\n Ni el fundador de la Rep\u00fablica Isl\u00e1mica, el ayatola Ruhollah Jomeini, ni su sucesor, Al\u00ed Jamenei<\/a> \u2014quien goz\u00f3 de una autoridad sin igual durante casi 30 a\u00f1os antes de ser asesinado por los ataques estadounidenses del 28 de febrero<\/a>\u2014, pudieron abordar este asunto. No por incapacidad o falta de inter\u00e9s, sino porque sab\u00edan que la propia legitimidad del r\u00e9gimen resid\u00eda en esa hostilidad fundacional.<\/p>\n\n\n\n Lo que distingue a esta guerra de todas las tensiones anteriores entre Ir\u00e1n y Estados Unidos no es ni su intensidad ni su duraci\u00f3n, sino el objetivo al que se dirigieron los primeros minutos del ataque coordinado del 28 de febrero de 2026. El Gu\u00eda Supremo fue asesinado, junto con decenas de altos cargos, entre ellos Al\u00ed Shamjani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional. <\/p>\n\n\n\n Las consecuencias de esta \u00abdecapitaci\u00f3n\u00bb no deben interpretarse en sentido figurado: la generaci\u00f3n que, durante cuatro d\u00e9cadas, hab\u00eda establecido las reglas del juego y obligado a todos los engranajes del r\u00e9gimen a acatarlas, no solo ha desaparecido, sino que, en sentido literal, ha sido borrada del panorama. <\/p>\n\n\n\n El vac\u00edo creado de forma tan repentina permiti\u00f3 a Mohammad Bagher Ghalibaf<\/a>, presidente del Parlamento, ponerse al frente de la delegaci\u00f3n encargada de negociar con Washington, dejando as\u00ed de lado a la presidencia y al gobierno en funciones. Sin ser el heredero directo del discurso antiamericano de la generaci\u00f3n fundadora, se sent\u00f3 frente al vicepresidente de Estados Unidos en Islamabad. Algunas fuentes le atribuyen incluso, durante ese encuentro, una conversaci\u00f3n telef\u00f3nica directa con el presidente estadounidense. Esa reuni\u00f3n, celebrada los d\u00edas 11 y 12 de abril de 2026, se considera el contacto directo de m\u00e1s alto nivel entre ambos pa\u00edses desde la revoluci\u00f3n isl\u00e1mica.<\/p>\n\n\n\n Desde ese encuentro hasta el de Ginebra, el camino no ha estado exento de dificultades: un alto al fuego condicional el 8 de abril de 2026, varias semanas de tensas negociaciones en torno al estrecho de Ormuz y, posteriormente, el 14 de junio de 2026, el anuncio y la firma, a distancia, de un protocolo de acuerdo. Lo esencial de este recorrido no debe interpretarse desde su dimensi\u00f3n diplom\u00e1tica, sino a partir de una pregunta: \u00bfpor qu\u00e9 un tab\u00fa que d\u00e9cadas de sanciones e incluso la amenaza militar directa no hab\u00edan podido romper se derrumb\u00f3 tan r\u00e1pidamente?<\/p>\n\n\n\n Quiz\u00e1 la respuesta resida en un hecho que con demasiada frecuencia se pasa por alto. En los \u00faltimos a\u00f1os, la fidelidad a este tab\u00fa se basaba sin duda menos en la ideolog\u00eda de la revoluci\u00f3n isl\u00e1mica que en una especie de lealtad de fachada, una sumisi\u00f3n que se hab\u00eda vuelto necesaria para mantenerse cerca del centro del poder. En realidad, se trataba m\u00e1s bien de una obediencia cuyo precio, en caso de ruptura, era elevado, que de una creencia aut\u00e9ntica. Sin embargo, mientras el costo de esa farsa se mantuviera bajo, nadie la pon\u00eda en duda. La guerra, y sobre todo la eliminaci\u00f3n de Al\u00ed Jamenei, trastocaron este c\u00e1lculo de la noche a la ma\u00f1ana. El aparato militar, las redes regionales y la econom\u00eda del pa\u00eds quedaron tan paralizados que el mantenimiento de esa farsa se convirti\u00f3 en s\u00ed mismo en una amenaza para la supervivencia del r\u00e9gimen. <\/p>\n\n\n\n Por eso el tab\u00fa se derrumb\u00f3 tan r\u00e1pidamente; lo que se derrumb\u00f3 no fue una firme creencia en los ideales inmutables de la revoluci\u00f3n isl\u00e1mica, sino una fachada que ya nadie ten\u00eda fuerzas para mantener.<\/p>\n\n\n\n El colapso de este tab\u00fa fundamental no supone en absoluto el surgimiento de un nuevo consenso dentro del r\u00e9gimen; lo \u00fanico que hace es desplazar el terreno de juego hacia una disputa entre dos l\u00edneas de fractura cada vez m\u00e1s marcadas.<\/p>\n\n\n\n Por un lado, el bando de la venganza. El lunes 15 de junio de 2026, Esmail Qaani, comandante de la Fuerza Al-Quds de los Guardianes de la Revoluci\u00f3n, apareci\u00f3 por primera vez desde el inicio de la guerra en el canal de noticias de la televisi\u00f3n estatal. Asegurando que Ham\u00e1s se recuperar\u00eda pronto, afirm\u00f3 que los componentes del \u00abeje de la resistencia<\/a>\u00bb se hab\u00edan mantenido en primera l\u00ednea y hab\u00edan resistido, \u00aben las condiciones m\u00e1s dif\u00edciles, frente al enemigo estadounidense-israel\u00ed\u00bb. \u00abTenemos un largo camino por recorrer con Estados Unidos e Israel\u00bb, a\u00f1adi\u00f3, antes de reducir lo que se hab\u00eda visto del poder\u00edo de Hezbol\u00e1 a la mera \u00abpunta del iceberg\u00bb y de mencionar puntos estrat\u00e9gicos como el estrecho de Bab el-Mandeb. <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\nEl fin de un tab\u00fa fundacional <\/strong><\/h2>\n\n\n\n
Venganza o reconstrucci\u00f3n: la nueva divisi\u00f3n pol\u00edtica en Ir\u00e1n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n