{"id":102494,"date":"2026-06-16T09:37:58","date_gmt":"2026-06-16T07:37:58","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=102494"},"modified":"2026-06-16T09:38:02","modified_gmt":"2026-06-16T07:38:02","slug":"tres-funciones-elon-musk-privatizacion-soberania-absoluta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/06\/16\/tres-funciones-elon-musk-privatizacion-soberania-absoluta\/","title":{"rendered":"Las tres funciones de Elon Musk o la privatizaci\u00f3n de la soberan\u00eda absoluta"},"content":{"rendered":"\n
La salida a bolsa de SpaceX este fin de semana se ha convertido en la mayor de la historia. Tras recaudar 75.000 millones de d\u00f3lares el d\u00eda anterior, durante la cotizaci\u00f3n del 12 de junio en el Nasdaq, las acciones de la empresa cerraron a 160,95 d\u00f3lares, lo que valora a SpaceX en unos 2,1 billones de d\u00f3lares. <\/p>\n\n\n\n
La oferta de recompra interna de diciembre de 2025 valoraba la empresa en unos 800.000 millones. En cinco meses, y tras la absorci\u00f3n de xAI, la empresa estadounidense especializada en inteligencia artificial creada por Elon Musk e Igor Babushkin en 2023, el precio exigido al mercado p\u00fablico se ha m\u00e1s que duplicado. Si lo comparamos \u00fanicamente con los ingresos, representa m\u00e1s de 90 veces las ventas, un m\u00faltiplo que solo una promesa mesi\u00e1nica<\/a> puede sostener.<\/p>\n\n\n\n Para comprender este mecanismo hay que leer el folleto de 400 p\u00e1ginas<\/a> <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> que SpaceX hab\u00eda hecho p\u00fablico antes de su salida a bolsa, no como un \u00abnegocio de cohetes\u00bb. Lo que Elon Musk ha sacado al mercado es, en realidad, la primera \u00abstack\u00bb soberana f\u00edsica privatizada en la que el acceso a la \u00f3rbita, la conectividad global, la computaci\u00f3n y la inteligencia artificial se unen en una sola entidad y est\u00e1n controladas, por su propia estructura estatutaria, por un solo hombre: \u00e9l mismo. <\/p>\n\n\n\n Para comprender la profundidad de esta din\u00e1mica, hay que recurrir a George Dum\u00e9zil y su hip\u00f3tesis de las funciones tripartitas (sacerdotal, guerrera y productora). Elon Musk est\u00e1 reconstituyendo la unidad de las tres funciones al margen del Estado, por primera vez en la historia moderna: la funci\u00f3n mesi\u00e1nica con el acceso a la \u00f3rbita, la conquista de la Luna y de Marte, as\u00ed como la ambici\u00f3n de una civilizaci\u00f3n multiplanetaria que extender\u00eda \u00abla luz de la conciencia hasta las estrellas\u00bb; la funci\u00f3n guerrera con los lanzamientos de seguridad nacional y Starshield; la funci\u00f3n productiva con Starlink y la computaci\u00f3n. Esta unidad trifuncional es precisamente lo que la aventura democr\u00e1tica posterior a 1789 y, posteriormente, el orden gerencial occidental posterior a 1945 hab\u00edan disuelto, y lo que el prospecto pretende ahora reconciliar bajo una estructura privada.<\/p>\n\n\n\n Dentro de SpaceX conviven tres empresas distintas: los lanzadores, en el segmento Espacial; Starlink, en el segmento de Conectividad; y el \u00e1rea de computaci\u00f3n, Grok y X \u2014heredadas de xAI, absorbida el 2 de febrero de 2026\u2014, en el segmento de IA. Aunque el folleto informativo intenta dar a entender que forman una sola entidad, el an\u00e1lisis financiero dice lo contrario. <\/p>\n\n\n\n Seg\u00fan un estudio publicado por VC Corner, <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span> las dos actividades f\u00edsicas, el Espacio y la Conectividad, que representan respectivamente 370 mil millones y 1,6 billones, no suponen m\u00e1s del 7 % del mercado total potencial de 28,5 billones de d\u00f3lares que el folleto vende a los inversores. El resto, es decir, 26,5 billones, se encuentra en el segmento de la inteligencia artificial, de los cuales 22,7 billones corresponden \u00fanicamente a aplicaciones empresariales, es decir, a la actividad que hasta ahora ha perdido dinero y cuya demanda final a\u00fan est\u00e1 por demostrar.<\/p>\n\n\n\n Adem\u00e1s de la lectura de las m\u00e1s de 400 p\u00e1ginas del folleto publicado en estas p\u00e1ginas<\/a>, hemos decidido destacar algunos pasajes reveladores, interpret\u00e1ndolos m\u00e1s por lo que revelan que por lo que afirman, y contrast\u00e1ndolos luego con tres aspectos que el relato oficial prefiere eludir. <\/p>\n\n\n\n La primera es el recuerdo de la \u00abfinanciaci\u00f3n por parte de los proveedores\u00bb que precedi\u00f3 al estallido de la burbuja de internet. La segunda es la r\u00e1pida mercantilizaci\u00f3n de los modelos de inteligencia artificial. La tercera es la brecha, ya documentada, entre las promesas de la IA y su rendimiento real de la inversi\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n A estas tres perspectivas se suma, de forma impl\u00edcita, la \u00fanica pregunta que realmente nos importa: \u00bfqu\u00e9 revela este acuerdo privado sobre la influencia que Francia y Europa pueden ejercer?<\/p>\n\n\n\n En su presentaci\u00f3n introductoria, SpaceX se describe a s\u00ed misma como la \u00fanica empresa que construye \u00abla infraestructura integrada de hardware y software del futuro\u00bb a trav\u00e9s del espacio, la conectividad y la IA. Fundada en 2002, la empresa afirma que, desde 2023, representa m\u00e1s del 80 % de la masa puesta en \u00f3rbita cada a\u00f1o en todo el mundo, lo que equivale a cerca de 9.600 sat\u00e9lites Starlink, as\u00ed como aproximadamente el 75 % de los sat\u00e9lites maniobrables en activo.<\/p>\n\n\n\n Todo el reto de la valoraci\u00f3n reside en la palabra \u00abintegrada\u00bb. De hecho, por separado, ninguna de estas tres \u00e1reas de negocio justifica tal valoraci\u00f3n. El mercado de los lanzadores es reducido, la conectividad sigue siendo un servicio de suscripci\u00f3n que compite con los proveedores terrestres, y la IA es, por el momento, una actividad deficitaria cuyos beneficiarios reales y la ubicaci\u00f3n exacta del valor a\u00fan son inciertos. Por lo tanto, lo que se vende es su interrelaci\u00f3n y su estrecha interacci\u00f3n, partiendo de la hip\u00f3tesis de que la infraestructura mundial del futuro estar\u00e1 formada por centros de datos en \u00f3rbita.<\/p>\n\n\n\n SpaceX justifica su capacidad para hacer realidad sus ambiciones en el \u00e1mbito de los centros de datos con la construcci\u00f3n de los centros Colossus de Memphis, el mayor cl\u00faster de entrenamiento coherente jam\u00e1s montado, con cerca de 300 megavatios y m\u00e1s de 220.000 procesadores instalados en pocos meses. Esta infraestructura terrestre, que posee un valor inmediato y f\u00e1cilmente cuantificable, prefigura la arquitectura que SpaceX proyecta posteriormente en el espacio.<\/p>\n\n\n\n En el fondo, la historia de SpaceX es, por tanto, la de una soberan\u00eda privatizada en la que un \u00fanico actor concentra el acceso a la \u00f3rbita, los lanzamientos relacionados con la seguridad nacional de Estados Unidos (11 de cada 12 en 2025), una red gubernamental dedicada con Starshield, as\u00ed como una capacidad de c\u00e1lculo de primer orden mundial. Sin embargo, este encaje supone un doble cambio con respecto a las definiciones tradicionales de soberan\u00eda: esta se transfiere de la esfera p\u00fablica a un actor privado y pasa de un car\u00e1cter predominantemente abstracto y jur\u00eddico a uno predominantemente infraestructural y f\u00edsico. <\/p>\n\n\n\n El resumen del folleto ofrece algunas cifras orientativas. <\/p>\n\n\n\n En 2025, la facturaci\u00f3n consolidada asciende a 18.674 millones de d\u00f3lares, con unas p\u00e9rdidas operativas de 2.589 millones y unas p\u00e9rdidas netas de alrededor de 4.940 millones, seg\u00fan la prensa financiera. El segmento de Conectividad, es decir, Starlink, genera por s\u00ed solo 11.387 millones de d\u00f3lares de ingresos y 4.423 millones de d\u00f3lares de resultado operativo. El segmento de IA registra en 2025 una p\u00e9rdida operativa de 6.355 millones de d\u00f3lares y absorbe 12.727 millones de gastos de inversi\u00f3n, de los cuales 7.723 millones corresponden solo al primer trimestre de 2026.<\/p>\n\n\n\n Estas cifras permiten comprender que, dentro del ecosistema de SpaceX, una sola l\u00ednea de negocio financia todas las dem\u00e1s. Starlink aporta alrededor del 61 % de los ingresos y constituye la \u00fanica fuente de beneficios, mientras que el segmento de IA quema m\u00e1s de 6 mil millones y absorbe cerca de 13 mil millones en inversiones en un solo a\u00f1o. Este segmento genera ingresos, pero estos proceden esencialmente del alquiler de su capacidad de c\u00e1lculo a sus propios competidores, como Anthropic desde mayo de 2026 y Google a partir del verano, y no de un producto vendido a clientes finales. Las sumas que alimentan la IA de SpaceX circulan, por tanto, entre un pu\u00f1ado de balances interrelacionados, lo que agrava la dependencia del capital externo sin generar una rentabilidad propia. La salida a bolsa prolongar\u00e1 este mecanismo al movilizar al p\u00fablico para financiar estos gastos. De hecho, es la misma l\u00f3gica la que subyace al esp\u00edritu de otras grandes salidas a bolsa previstas para 2026, las de OpenAI y Anthropic. Se abre el capital al p\u00fablico no tanto porque el modelo haya tenido \u00e9xito, sino porque la huida hacia adelante en el gasto debe continuar y los mercados privados estadounidenses, a pesar de ser colosales, ya no bastan para soportar la carga.<\/p>\n\n\n\n El final de la d\u00e9cada de 1990 ofrece un precedente para comprender c\u00f3mo funciona este sistema.<\/p>\n\n\n\n Las redes de fibra \u00f3ptica se construyeron sobre la promesa de una demanda ilimitada. Los fabricantes de equipos impulsaron esta expansi\u00f3n financiando a los proveedores, es decir, concedi\u00e9ndoles pr\u00e9stamos que les permit\u00edan adquirir capacidades que no habr\u00edan podido financiar por s\u00ed mismos. Algunos llegaban incluso a intercambiar capacidad, revendi\u00e9ndose mutuamente derechos contabilizados como ingresos, mientras que los flujos reales se anulaban. La demanda final acab\u00f3 quedando muy por debajo de las previsiones, el precio del transporte de datos se desplom\u00f3 y el edificio se derrumb\u00f3, dejando tras de s\u00ed una serie de quiebras y capacidades sin utilizar durante a\u00f1os. Sin embargo, lo que result\u00f3 ser una burbuja financiera no fue una burbuja industrial. Si bien la p\u00e9rdida contable fue inmensa, el legado f\u00edsico permaneci\u00f3: al final del proceso, la fibra se hab\u00eda tendido casi por todas partes, lo que permiti\u00f3 a Google construir su imperio y a YouTube prosperar gracias al ancho de banda. El streaming de video, que es determinante para el futuro de internet, solo se hizo econ\u00f3micamente posible porque la burbuja financiera de la fibra \u00f3ptica hab\u00eda hecho que el transporte de datos fuera pr\u00e1cticamente gratuito. Los accionistas de la \u00e9poca financiaron, sin saberlo y a menudo en su propio perjuicio, la infraestructura del mundo actual. Es una paradoja que Carlota P\u00e9rez ha teorizado: las grandes burbujas arruinan a sus inversores, pero pueden equipar a sus mercados.<\/p>\n\n\n\n El paralelismo con la situaci\u00f3n actual es sorprendente. Al invertir 100.000 millones en OpenAI, que a su vez le devuelve esa inversi\u00f3n en forma de pedidos de GPU, Nvidia se comporta m\u00e1s o menos como Lucent en su momento, que financiaba a los operadores de telecomunicaciones, pero a una escala diez veces mayor. Los compromisos cruzados entre proveedores de potencia de c\u00e1lculo, laboratorios e hiperescaladores, en los que el inversor es tambi\u00e9n el proveedor, el cliente y, en ocasiones, el garante de la deuda, reproducen el c\u00edrculo vicioso de 1999. La demanda est\u00e1 suscrita \u00fanicamente por la oferta, pero no se refleja en el mercado, y la deflaci\u00f3n del precio del token<\/em>, que ya se ha iniciado a un ritmo vertiginoso, reproduce el colapso del precio del bit transportado. La valoraci\u00f3n de 90 veces las ventas se basa en una \u00fanica suscripci\u00f3n rentable y en una capacidad de c\u00e1lculo cuyos ingresos provienen de actores que se la alquilan entre s\u00ed. Es esta hip\u00f3tesis de una demanda final solvente, a\u00fan por demostrar, y no la proeza t\u00e9cnica, lo que pone en juego el m\u00faltiplo.<\/p>\n\n\n\n En la secci\u00f3n dedicada a la infraestructura inform\u00e1tica, SpaceX expone su convicci\u00f3n fundamental: las limitaciones decisivas de la inteligencia artificial ser\u00edan de car\u00e1cter f\u00edsico. Se tratar\u00eda, esencialmente, de la fabricaci\u00f3n de chips, la infraestructura de los centros de datos y la producci\u00f3n de energ\u00eda.<\/p>\n\n\n\n Este \u00e9nfasis en el papel de las infraestructuras f\u00edsicas es, sin duda, lo que distingue m\u00e1s claramente a Musk de sus competidores Anthropic y OpenAI. Razona ante todo como f\u00edsico, para quien la energ\u00eda y la infraestructura son fundamentales. La actualidad tecnol\u00f3gica le da la raz\u00f3n, ya que los modelos parecen estar \u00abconvirti\u00e9ndose en un producto b\u00e1sico\u00bb. La llegada de la empresa china DeepSeek ha hecho caer los precios entre un 90 % y un 97 % en tareas comparables, y la firma china hizo permanente el 22 de mayo de 2026 una nueva rebaja del 75 %, lo que sit\u00faa la tarifa de su modelo estrella entre 0,0035 y 0,83 d\u00f3lares por mill\u00f3n de tokens seg\u00fan el uso, siendo el m\u00ednimo el correspondiente a la entrada almacenada en cach\u00e9. <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span> El \u00edndice de Stanford documenta una reducci\u00f3n de m\u00e1s de 290 veces en el costo de un nivel de rendimiento equivalente al de GPT-3.5 entre noviembre de 2022 y octubre de 2024, pasando el precio de 20 a 0,07 d\u00f3lares por mill\u00f3n de tokens<\/em>. Varios an\u00e1lisis prolongan esta tendencia a m\u00e1s del 99 % en tres a\u00f1os. <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span> Si el modelo ya no es un factor diferenciador, el valor sostenible se desplaza hacia la renta de la infraestructura, tanto material (chips, centros y energ\u00eda) como de software (orquestaci\u00f3n). Esta es la tesis de Musk y la justificaci\u00f3n de Terafab, la iniciativa de fabricaci\u00f3n de chips llevada a cabo con Tesla e Intel, cuyo objetivo declarado es producir un teravatio de hardware de computaci\u00f3n al a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n Sin embargo, esta estrategia presenta dos puntos d\u00e9biles. <\/p>\n\n\n\n Por un lado, poseer la infraestructura f\u00edsica es una apuesta lenta que requiere una gran inversi\u00f3n de capital, ya que implica gastar decenas de miles de millones antes de obtener el m\u00e1s m\u00ednimo rendimiento, como ya demuestran las cuentas. Por otro lado, los inversores hab\u00edan financiado la I+D de los modelos de IA con la esperanza de obtener enormes retornos de la inversi\u00f3n y rentas de monopolio, pero el \u00abmomento DeepSeek<\/a>\u00bb ha convertido estos modelos en productos de uso com\u00fan. A falta de una \u00abbrecha de software\u00bb, el capital recurre entonces a la \u00abbrecha f\u00edsica\u00bb. Por lo tanto, este repentino inter\u00e9s por el control de la infraestructura puede interpretarse como una racionalizaci\u00f3n del fracaso de la promesa inicial de un modelo imbatible, pero tambi\u00e9n como una intuici\u00f3n del f\u00edsico.<\/p>\n\n\n\n Entre las novedades recientes, SpaceX ha dado a conocer los acuerdos de servicios de computaci\u00f3n firmados con Anthropic en mayo de 2026. Estos acuerdos se refieren a la capacidad de Colossus y Colossus II, comprometi\u00e9ndose el cliente a pagar 1.250 millones de d\u00f3lares al mes hasta mayo de 2029, con una escalabilidad a tarifa reducida en mayo y junio de 2026, pudiendo cada parte rescindir el contrato con un preaviso de 90 d\u00edas y conservando Anthropic la propiedad de sus modelos y datos. <\/p>\n\n\n\n El 5 de junio, una modificaci\u00f3n del folleto revel\u00f3 un segundo contrato, esta vez con Google, por valor de 920 millones de d\u00f3lares al mes, es decir, unos 11.000 millones al a\u00f1o, lo que eleva a cerca de 26.000 millones los ingresos anualizados por el alquiler de potencia de c\u00e1lculo, mientras que la prensa menciona, solo para Colossus 1, cerca de 300 megavatios y m\u00e1s de 220.000 procesadores gr\u00e1ficos. El hecho de que uno de los tres grandes rivales alquile a otro una capacidad del orden de 15 mil millones al a\u00f1o dice m\u00e1s que toda la historia interestelar: en esta fase temprana del desarrollo de la inteligencia artificial, el entrelazamiento del ecosistema constituye una informaci\u00f3n financiera clave. Los laboratorios compran capacidad de c\u00e1lculo a sus competidores, los hiperescaladores financian a los laboratorios que les pagan, los fabricantes de chips invierten en sus clientes, y todos se alquilan entre s\u00ed lo que les falta, ya que nadie puede producir por s\u00ed solo suficiente capacidad de c\u00e1lculo y nadie sabe a\u00fan exactamente qui\u00e9n es cliente de qui\u00e9n. No hay que ver en ello una anomal\u00eda. La inform\u00e1tica personal de 1981 presentaba la misma promiscuidad, cuando IBM montaba su m\u00e1quina con el procesador de Intel y el sistema operativo de una peque\u00f1a empresa de Seattle, y los futuros enemigos mortales a\u00fan se presentaban unos a otros como proveedores.<\/p>\n\n\n\n Precisamente por eso es importante explicar el precedente hasta el final. <\/p>\n\n\n\n En 1981, IBM confi\u00f3 a Microsoft el sistema operativo de sus computadoras personales, creyendo que compraba un simple producto b\u00e1sico, mientras que Microsoft supo hacerse con una plataforma. IBM gan\u00f3 la d\u00e9cada, pero perdi\u00f3 el siglo: el valor no se mantuvo en manos de quien pose\u00eda las f\u00e1bricas; migr\u00f3 hacia quien controlaba la capa del sistema operativo por la que todo deb\u00eda pasar. La cuesti\u00f3n de 2026 no es, por tanto, qui\u00e9n poseer\u00e1 los centros de datos, sino qui\u00e9n ser\u00e1 Microsoft y qui\u00e9n ser\u00e1 IBM, es decir, qui\u00e9n controlar\u00e1, una vez que se haya calmado la tormenta, la capa m\u00e1s rentable de la pila. <\/p>\n\n\n\n La vieja ley de la conservaci\u00f3n de los beneficios atractivos de Clayton Christensen marca el rumbo: cuando una capa se convierte en un producto b\u00e1sico, los beneficios migran hacia las capas adyacentes. Hacia abajo, esa es la tesis de Musk: la energ\u00eda, los chips, la infraestructura. Hacia arriba, est\u00e1 la tesis del sistema operativo de la inteligencia artificial, esa capa que se intercalar\u00e1 entre el usuario y todo lo que hace, el entorno t\u00e9cnico y cognitivo en el que opera, m\u00e1s que la herramienta que abre. Hay muchos indicios en este sentido: el analista Paul Kedrosky ve en las capas de orquestaci\u00f3n los nuevos sistemas operativos y el valor ascendiendo por la pila t\u00e9cnica a medida que se ralentiza la mejora bruta de los modelos. Por ejemplo, el Copilot de Microsoft ahora distribuye indistintamente sus solicitudes entre OpenAI, Anthropic y los modelos abiertos: cuando el cliente puede cambiar de modelo sin alterar su flujo de trabajo, el modelo se convierte en una mercanc\u00eda, y la rentabilidad se ha desplazado hacia el orquestador. <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Ah\u00ed es donde la analog\u00eda llega a su l\u00edmite. MS-DOS deb\u00eda su \u00e9xito a su universalidad: el mismo software se instalaba de forma id\u00e9ntica en millones de m\u00e1quinas id\u00e9nticas, con un costo marginal nulo, y cada instalaci\u00f3n reforzaba el est\u00e1ndar universal. Nada garantiza que vaya a existir un equivalente para la inteligencia artificial, ya que esta no se instala en una empresa como un sistema operativo, sino que se integra en ella, y toda integraci\u00f3n<\/em> es larga, tediosa y singular. Cada organizaci\u00f3n tiene, en efecto, su propio sistema de informaci\u00f3n, sus datos, sus procesos, sus resistencias, su cultura\u2026 y el trabajo realizado en una debe volver a hacerse en otra. Es la piedra de S\u00edsifo. Cuando los datos que mejoran un modelo implementado residen en los servidores de la empresa, los contratos de uso suelen prohibir al laboratorio utilizarlos para el entrenamiento; el aprendizaje es entonces local, no se agrega y no genera un est\u00e1ndar. Mientras que el sistema operativo de la PC era un producto, el sistema operativo de la empresa inteligente es una obra en constante construcci\u00f3n. Por lo tanto, es posible que el Microsoft de esta nueva era no exista, y que la capa m\u00e1s rentable, en lugar de concentrarse en una plataforma universal, se disperse en mil rentas locales captadas por quienes act\u00faan como aglutinantes, orquestadores sectoriales, integradores, empresas de servicios digitales y otros \u00abingenieros de despliegue avanzado\u00bb, de los que Palantir ha hecho un modelo econ\u00f3mico. La batalla de las plataformas de IA dar\u00eda lugar entonces, como paradoja definitiva\u2026 a una industria de servicios banal. As\u00ed es como hay que entender la creaci\u00f3n por parte de OpenAI, Anthropic e incluso Mistral de una actividad de consultor\u00eda dedicada a la integraci\u00f3n de la tecnolog\u00eda en la empresa.<\/p>\n\n\n\n En la secci\u00f3n en la que justifica la urgencia de su misi\u00f3n, SpaceX expone la situaci\u00f3n energ\u00e9tica. <\/p>\n\n\n\n La producci\u00f3n de electricidad en Estados Unidos se ha mantenido pr\u00e1cticamente estable durante unos 15 a\u00f1os, con un crecimiento anual del 0,1 % entre 2008 y 2023, y luego inferior al 3 % entre 2023 y 2025, mientras que China avanzaba a un ritmo aproximadamente dos veces superior. Esta fuga hacia la \u00f3rbita se explicar\u00eda, por tanto, por el hecho de que el Sol contiene aproximadamente el 99,8 % de la energ\u00eda del sistema solar, y que los p\u00e1neles solares situados en el espacio producir\u00edan m\u00e1s de cinco veces la energ\u00eda por unidad de superficie que sus equivalentes terrestres.<\/p>\n\n\n\n Al proponer obtener del espacio una energ\u00eda que se presenta como ilimitada para alimentar la computaci\u00f3n, SpaceX reconoce, por tanto, que Estados Unidos se enfrenta a un l\u00edmite energ\u00e9tico terrestre<\/em>. De hecho, el folleto admite, entre sus factores de riesgo, que los avances terrestres que reduzcan el costo de la energ\u00eda disminuir\u00edan el inter\u00e9s por la computaci\u00f3n orbital.<\/p>\n\n\n\n Este muro es la \u00fanica carta decisiva con la que cuentan Francia y Europa en la actualidad.<\/p>\n\n\n\n El 12 de mayo de 2026, ante la comisi\u00f3n de investigaci\u00f3n de la Asamblea Nacional dedicada a las adicciones digitales, Arthur Mensch defini\u00f3 la IA como una industria de transformaci\u00f3n energ\u00e9tica que convierte los electrones en tokens. En la propia Mistral, el consumo interno de inteligencia artificial, es decir, la capacidad de c\u00e1lculo utilizada para hacer funcionar los modelos al servicio de sus propios empleados, ya alcanza aproximadamente el 10 % de la masa salarial. Extrapolada a escala continental en un plazo de tres a cuatro a\u00f1os, esta dependencia representar\u00eda un d\u00e9ficit del orden del bill\u00f3n de euros al a\u00f1o, reinvertidos en investigaci\u00f3n y desarrollo no europeos. <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span> Mensch tambi\u00e9n alerta sobre el riesgo de que los actores estadounidenses se apropien del excedente el\u00e9ctrico franc\u00e9s, es decir, unos 9 GW, o 90 TWh al a\u00f1o. <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span> <\/p>\n\n\n\n De hecho, mientras que la producci\u00f3n estadounidense se estanca, Francia cuenta con el cuello de botella definitivo de la IA. Si conservamos nuestros propios electrones en lugar de dejar que los capte Estados Unidos, nuestros centros de datos terrestres ser\u00e1n m\u00e1s competitivos que los centros orbitales, cuya tecnolog\u00eda a\u00fan no existe.<\/p>\n\n\n\n El problema del c\u00e1lculo orbital no tiene que ver con la f\u00edsica, que es manejable por debajo de los cinturones de Van Allen; de hecho, SpaceX ha adquirido un ciclotr\u00f3n para reforzar la resistencia de sus chips frente a la radiaci\u00f3n. La dificultad principal es de car\u00e1cter econ\u00f3mico, y empieza por el calor. <\/p>\n\n\n\n Un centro de datos transforma la electricidad en calor, que hay que disipar continuamente. En la Tierra, el aire y el agua transportan este calor a bajo costo por convecci\u00f3n. En el espacio, ning\u00fan fluido garantiza esta transferencia y la \u00fanica soluci\u00f3n es la radiaci\u00f3n, que requiere inmensas superficies expuestas. Evacuar as\u00ed el calor de un gigavatio de c\u00e1lculo requerir\u00eda unos 834.000 metros cuadrados de radiadores que pesar\u00edan miles de toneladas, cuyo mero lanzamiento constituir\u00eda un obst\u00e1culo econ\u00f3mico casi insuperable. <\/span>8<\/sup><\/a><\/span><\/span> La arquitectura de un mill\u00f3n de sat\u00e9lites, presentada por SpaceX ante la FCC, <\/span>9<\/sup><\/a><\/span><\/span> responde a este problema distribuyendo el c\u00e1lculo entre innumerables unidades que irradian cada una una carga m\u00ednima, lo que disipa la restricci\u00f3n t\u00e9rmica, pero multiplica el n\u00famero de objetos que hay que lanzar, mantener y conectar, y por lo tanto desplaza el problema sin resolverlo. A esto se suman el deterioro acelerado del hardware debido a la radiaci\u00f3n \u2014las pruebas realizadas por Google en sus propios procesadores orbitales revelaron anomal\u00edas en la memoria tras menos de tres a\u00f1os simulados\u2014, as\u00ed como la dificultad del mantenimiento y el costo de los lanzamientos. Todas estas razones llevan a AWS a seguir dando prioridad a las instalaciones terrestres.<\/p>\n\n\n\n La apuesta por la \u00f3rbita equivale a apostar por el fracaso permanente de las alternativas terrestres. Es precisamente esta apuesta la que la abundancia de energ\u00eda nuclear en Francia permite contrarrestar.<\/p>\n\n\n\n En la secci\u00f3n dedicada a sus retos, SpaceX anuncia el despliegue de la energ\u00eda orbital a partir de 2028, con el objetivo de poner en \u00f3rbita 100 gigavatios de capacidad al a\u00f1o. Esto supondr\u00eda lanzar cerca de un mill\u00f3n de toneladas al a\u00f1o y realizar miles de lanzamientos. El folleto reconoce expl\u00edcitamente que muchas de estas iniciativas se basan en tecnolog\u00edas no probadas, o incluso inexistentes, y que su calendario puede resultar dif\u00edcil, o incluso imposible, de determinar.<\/p>\n\n\n\n De hecho, todo depende de la eficacia de Starship, la gigantesca nave de SpaceX, que a\u00fan no ha logrado poner en \u00f3rbita ninguna carga \u00fatil, ya que su primer vuelo operativo est\u00e1 previsto para el segundo semestre de 2026 y a\u00fan est\u00e1 por demostrar su cadencia. Por su parte, los sat\u00e9lites de c\u00e1lculo orbital se basan en tecnolog\u00edas que a\u00fan no existen. As\u00ed, se presenta como una trayectoria lineal lo que, en realidad, corresponde a la acumulaci\u00f3n de tres apuestas: el despegue de Starship, el mercado del c\u00e1lculo orbital y la energ\u00eda. La prudencia es imprescindible, ya que se trata de una apuesta por el fracaso permanente de la base. SpaceX tambi\u00e9n sobreestima su singularidad, ya que Google trabaja con el mismo horizonte con Suncatcher y la joven empresa Starcloud, lo que contradice la dimensi\u00f3n de marketing del folleto, que da a entender que SpaceX ser\u00eda una excepci\u00f3n. <\/span>10<\/sup><\/a><\/span><\/span> Por lo tanto, el inversor no compra una empresa, sino una probabilidad subjetiva ligada a un hombre, y suscribir equivale a apostar a que este hombre volver\u00e1 a transformar lo imposible en flujo de caja.<\/p>\n\n\n\n El folleto informativo de SpaceX revela la forma definitiva de una ambici\u00f3n civilizacional, aqu\u00ed plasmada en una empresa privada estadounidense, mientras que Europa apenas consigue producir algo m\u00e1s que lo convencional.\u00a0<\/p>\n\n\n\n La respuesta europea debe consistir en crear un gigante integrado equivalente, con capital mixto p\u00fablico y privado. La carta decisiva de Europa no es ni Starship ni los sat\u00e9lites de c\u00e1lculo, sino el excedente el\u00e9ctrico franc\u00e9s controlable y descarbonizado, que constituye el \u00fanico insumo escaso de la pila f\u00edsica y la \u00fanica palanca que Francia puede accionar a corto plazo. Por lo tanto, hay que prohibir que los hiperescaladores extranjeros se apropien de este excedente \u2014la inversi\u00f3n de 75.000 millones de euros anunciada por SoftBank el 30 de mayo de 2026 para 5 gigavatios de centros de datos, de los cuales una primera partida de 45.000 millones en la regi\u00f3n de Hauts-de-France podr\u00eda ser un intento de apropiaci\u00f3n de este tipo\u2014 y vincularlo, mediante un contrato soberano, a un l\u00edder local del sector inform\u00e1tico, con el fin de convertir la energ\u00eda el\u00e9ctrica francesa en la base de un poder que el ahorro europeo se dispone a financiar en otros lugares.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":" SpaceX est\u00e1 devolviendo a su amo lo que la aventura democr\u00e1tica hab\u00eda arrebatado al poder de uno solo.<\/p>\n","protected":false},"author":40,"featured_media":102431,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/post-angles.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":true,"_trash_the_other_posts":false,"_yoast_wpseo_estimated-reading-time-minutes":21,"footnotes":""},"categories":[464],"tags":[],"staff":[1271,1502],"editorial_format":[1470],"serie":[],"audience":[],"geo":[177],"class_list":["post-102494","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-poderes-de-la-ia","staff-david-djaiz","staff-joan-larroumec","editorial_format-perspectivas-sobre-la-actualidad","geo-europa"],"acf":{"open_in_webview":false,"accent":"default","_thumbnail_id":102431,"excerpt":"SpaceX est\u00e1 devolviendo a su amo lo que la aventura democr\u00e1tica hab\u00eda arrebatado al poder de uno solo.","display_date":"","new_abstract":true},"yoast_head":"\nLa \u00abstack\u00bb de Musk: el objetivo de una transferencia de soberan\u00eda<\/h2>\n\n\n\n
Apostar por la burbuja: \u00bfhay que arruinar a los inversores para financiar la infraestructura?<\/h2>\n\n\n\n
F\u00edsicos y financieros<\/h2>\n\n\n\n
\u00bfQui\u00e9n ser\u00e1 IBM? \u00bfQui\u00e9n ser\u00e1 Microsoft?<\/h2>\n\n\n\n
El muro el\u00e9ctrico y el mapa de Francia<\/h2>\n\n\n\n
SpaceX puede suponer una oportunidad para Europa<\/h2>\n\n\n\n