{"id":101154,"date":"2026-06-03T16:46:14","date_gmt":"2026-06-03T14:46:14","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=101154"},"modified":"2026-06-03T16:46:18","modified_gmt":"2026-06-03T14:46:18","slug":"lo-que-trump-putin-y-netanyahu-amenazan-es-la-naturaleza-del-estado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/06\/03\/lo-que-trump-putin-y-netanyahu-amenazan-es-la-naturaleza-del-estado\/","title":{"rendered":"Lo que Trump, Putin y Netanyahu amenazan es la naturaleza misma del Estado"},"content":{"rendered":"\n

En todo el mundo, la democracia est\u00e1 en retroceso<\/a>. En su libro The Assault on the State,<\/em> <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> explican que este diagn\u00f3stico podr\u00eda ocultar otra tendencia de fondo, igualmente significativa: la ofensiva contra el Estado. \u00bfA qu\u00e9 se refieren con eso?\u00a0<\/h3>\n\n\n\n

Stephen E. Hanson<\/span>Nuestro libro parte de una constataci\u00f3n: desde hace algunos a\u00f1os, los debates y los trabajos sobre el concepto de r\u00e9gimen pol\u00edtico se han simplificado hasta el extremo. A menudo se reduce este concepto a la clasificaci\u00f3n binaria entre democracia y autoritarismo, que se podr\u00eda graduar seg\u00fan escalas lineales que midan estados intermedios. Esto puede ser adecuado para ciertos tipos de an\u00e1lisis estad\u00edsticos y cuantitativos, ya que este enfoque permite situar a todos los pa\u00edses bajo el mismo criterio.<\/p>\n\n\n\n\n\n

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Pero este enfoque profundamente ahist\u00f3rico nos hace pasar por alto lo esencial: lo que Trump, Putin y Netanyahu ponen en peligro es la propia esencia del Estado.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfCree que hay que volver a la cuesti\u00f3n del poder antes incluso de plantearse si su ejercicio es democr\u00e1tico o autoritario?<\/h3>\n\n\n\n

En general, sobre todo desde el fin de la Guerra Fr\u00eda, los analistas de la democratizaci\u00f3n han dejado de lado al Estado, es decir, al conjunto de instituciones que determinan el tipo de r\u00e9gimen de un pa\u00eds. La palabra \u00abdemocracia\u00bb contiene, por supuesto, el sufijo \u00ab-cracia\u00bb, que implica la idea de gobierno: la acci\u00f3n de gobernar recae en el pueblo. Pero, para que un pueblo gobierne, es necesario que exista un Estado que ponga realmente en pr\u00e1ctica esa voluntad popular. Se trata de una dimensi\u00f3n que la distinci\u00f3n simplista entre democracia y autoritarismo deja de lado.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfY es en este punto donde se libra la batalla pol\u00edtica de nuestro tiempo?<\/h3>\n\n\n\n

Hoy en d\u00eda, a trav\u00e9s de una serie de ataques contra el orden liberal contempor\u00e1neo \u2014ya sea el autoritarismo populista, el neopatrimonialismo o el liderazgo carism\u00e1tico, a menudo con tintes machistas\u2014, existe una corriente profunda que pretende trastocar el funcionamiento del Estado. Todos estos ataques se dirigen contra sus cimientos burocr\u00e1ticos y jur\u00eddicos. Se trata de sustituirlos por una lealtad inquebrantable hacia un \u00fanico individuo. Es el Estado tal y como lo conocemos desde el final de la Segunda Guerra Mundial el que se ve sacudido. Sin embargo, limitarse a hablar de democracia y autoritarismo no permite tomar conciencia de esta cr\u00edtica al funcionamiento y al modo de organizaci\u00f3n del Estado tal y como se expresa hoy en d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n

Sin embargo, Donald Trump, Viktor Orb\u00e1n o Benjamin Netanyahu han sido elegidos democr\u00e1ticamente. <\/h3>\n\n\n\n\n\n
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Jeffrey S. Kopstein<\/span> De hecho, fueron elegidos en unas elecciones libres y justas. Sin embargo, es evidente que no son dem\u00f3cratas. No obstante, limitarse a afirmar esto resulta contraproducente. Hay que ir m\u00e1s all\u00e1 y examinar lo que realmente hacen una vez en el poder: parad\u00f3jicamente, atacan el funcionamiento del Estado que les ha permitido acceder a los m\u00e1s altos cargos. Se esfuerzan por destruirlo, especialmente en su forma jur\u00eddica e impersonal, y por instrumentalizarlo para fines personales.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

En concreto, \u00bfc\u00f3mo se destruye un Estado?<\/h3>\n\n\n\n

Tomemos el ejemplo de Donald Trump y de la entidad creada por Elon Musk, el DOGE. Este Departamento de Eficiencia Gubernamental no fue m\u00e1s que una iniciativa muy imprudente para destruir la burocracia existente. Se podr\u00eda haber pensado que el despido de funcionarios, en este caso nada menos que decenas de miles, se hab\u00eda concebido como una medida de centro-derecha, a favor de una racionalizaci\u00f3n del Estado. Sin embargo, lo que hemos presenciado ha sido mucho menos una racionalizaci\u00f3n que una reorientaci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

Se trataba de deshacerse de las estructuras estatales actuales para retomar una visi\u00f3n mucho m\u00e1s antigua \u2014por no decir la<\/em> m\u00e1s antigua\u2014 del Estado: un instrumento personal al servicio de una empresa familiar. Bajo el efecto de las evoluciones occidentales, este modelo hab\u00eda desaparecido en favor del Estado de derecho moderno. Es este \u00faltimo el que hombres como Trump buscan derribar, para restaurar antiguas formas de gobernanza estatal, pero este proceso, evidentemente, lleva tiempo.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfEn qu\u00e9 momento se pasa de una forma de Estado a otra?<\/h3>\n\n\n\n\n\n
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Stephen E. Hanson y Jeffrey S. Kopstein, The Assault on the State. How the Global Attack on Modern Government Endangers Our Future, Polity Press, 2024.<\/figcaption>\n <\/a>\n<\/figure>\n\n\n

En Estados Unidos, los efectos de este cambio ya se est\u00e1n dejando sentir: la pol\u00edtica de vacunaci\u00f3n del presidente, que ha heredado un Estado moderno y funcional, dotado de buenos m\u00e9dicos, excelentes hospitales y cient\u00edficos capaces de producir vacunas eficaces en un plazo limitado, es contradictoria con estos atributos propios del orden estatal moderno. El despido de expertos en favor de sus allegados y la toma de control del Ministerio de Salud por parte de Robert Francis Kennedy Jr. son medidas que nos incapacitan para hacer frente a la pr\u00f3xima pandemia mundial. Probablemente sea en ese preciso momento cuando las personas se den cuenta de que el Estado tal y como lo conoc\u00edan ha desaparecido. Hasta entonces, persistir\u00e1 una especie de ceguera, ya que existen agencias gubernamentales, expertos a los que se puede consultar u organismos que se ocupan de las tareas cotidianas del Estado.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfSigue desempe\u00f1ando el dinero p\u00fablico el mismo papel en esta nueva visi\u00f3n del Estado? \u00bfDir\u00eda usted que estamos asistiendo al regreso de la \u00abcaja real\u00bb?<\/h3>\n\n\n\n

En el mundo moderno, y tal y como parece volver a ocurrir hoy en d\u00eda, se observa que no es la riqueza la que conduce al poder, sino al contrario: es el poder el que genera riqueza. Durante la segunda ceremonia de investidura de Donald Trump, todos los grandes multimillonarios del sector tecnol\u00f3gico, los hombres m\u00e1s ricos de Estados Unidos, estaban sentados en primera fila. Sin embargo, esto no significa en absoluto que \u00abcontrolen\u00bb a Donald Trump, sino m\u00e1s bien que es la concentraci\u00f3n de poder por parte de este \u00faltimo lo que los ha obligado a estar presentes. Evidentemente, no se trata de sostener que el dinero no tenga importancia en la lucha que se libra entre el gran capital y el poder en Estados Unidos. Pero la relaci\u00f3n de fuerzas entre Elon Musk y Donald Trump hace unos meses dice mucho. Trump se impuso claramente, amenazando y luego expulsando a su antiguo aliado.<\/p>\n\n\n\n

No obstante, Elon Musk sigue siendo el art\u00edfice del DOGE, es decir, la encarnaci\u00f3n perfecta de este momento de ofensiva generalizada contra el Estado. \u00bfC\u00f3mo lo interpreta?\u00a0\u00a0<\/h3>\n\n\n\n

Me gustar\u00eda se\u00f1alar dos cosas. Su car\u00e1cter promocional y sensacionalista y, por otra parte, su origen ideol\u00f3gico, que hay que buscar en el Proyecto 2025, concebido por la Heritage Foundation. Uno de sus redactores clave, Russell Vought, es hoy director de presupuesto. Fue \u00e9l quien actu\u00f3 como facilitador de la liquidaci\u00f3n de lo que ahora se denomina \u00abel Estado administrativo\u00bb, sin que exista realmente una definici\u00f3n clara de este concepto.<\/p>\n\n\n\n\n\n

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\u00abViviremos en un r\u00e9gimen patrimonial consolidado el d\u00eda en que los individuos ya no distingan entre inter\u00e9s privado y bien p\u00fablico: se habr\u00e1n vuelto insensibles a la corrupci\u00f3n\u00bb. Jeffrey S. Kopstein<\/figcaption>\n <\/a>\n<\/figure>\n\n\n

Quiz\u00e1 este episodio no sea m\u00e1s que una constataci\u00f3n de que la maquinaria estatal es inmensa, de que tiene a su cargo muchas cosas y misiones diferentes \u2014no solo las leyes, aprobadas por el Congreso y aplicadas por el presidente, sino tambi\u00e9n todas las subnormativas que requieren su intervenci\u00f3n. Tomemos el ejemplo de la industria petrolera. No todos los aspectos relacionados con su regulaci\u00f3n pueden ser objeto de una ley espec\u00edfica. Por lo tanto, el Congreso delega en una administraci\u00f3n la facultad de elaborar dicha regulaci\u00f3n y hacerla cumplir. Quienes desprecian al Estado moderno \u2014al que a veces denominan, con un tono conspirativo, el \u00abEstado profundo\u00bb\u2014 consideran que este poder de regulaci\u00f3n y administraci\u00f3n deber\u00eda ser destruido. Incluso lo consideran inconstitucional.<\/p>\n\n\n\n

Donald Trump es el heredero por excelencia de esta visi\u00f3n. Como figura patrimonial y tutelar, encarga al empresario m\u00e1s famoso del mundo que lo eche todo por tierra. Todos recordamos la imagen de Musk blandiendo su motosierra. Resultado: el caos que ellos mismos han creado los hace darse cuenta de que, efectivamente, se necesita gente para regular y comprender c\u00f3mo se fabrican y protegen las armas nucleares. De ah\u00ed el periodo de contrataciones masivas que sigui\u00f3 al DOGE. Sin embargo, aunque este \u00faltimo haya desaparecido, la l\u00f3gica que lo sustentaba est\u00e1 lejos de haberse desvanecido. De hecho, constituye el hilo conductor de la presidencia de Trump, desde su primer d\u00eda en el poder hasta hoy.<\/p>\n\n\n\n

Stephen E. Hanson<\/span> Cabe recordar tambi\u00e9n que el DOGE solo ha permitido un ahorro muy reducido.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

En el \u00e1mbito presupuestario, la administraci\u00f3n de Trump gasta m\u00e1s dinero que nunca e incluso solicita m\u00e1s fondos, sobre todo para defensa. Por lo tanto, el programa de Musk no ha permitido lograr los ahorros que hab\u00eda prometido. Est\u00e1 claro que no se trata en absoluto de eso, sino de una reorientaci\u00f3n del Estado al servicio del poder ejecutivo en lugar de al servicio de la ley. La consecuencia es que hoy en d\u00eda resulta cada vez m\u00e1s dif\u00edcil contratar a j\u00f3venes dispuestos a trabajar para la administraci\u00f3n, lo que contribuye a\u00fan m\u00e1s a esta destrucci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n

Usted dice que no es el dinero lo que confiere poder, sino el poder lo que da acceso al dinero. Esto es cierto en el caso del rey y su entorno m\u00e1s cercano, pero \u00bfqu\u00e9 ocurre con sus s\u00fabditos o sus clientes? La administraci\u00f3n de Trump, por ejemplo, anunci\u00f3 la creaci\u00f3n de un fondo de casi 1.800 millones de d\u00f3lares destinado a indemnizar a los partidarios del presidente que consideran haber sido objeto de procesos penales injustificados. Anunciado el 18 de mayo de 2026, este fondo ha sido congelado desde entonces por un juez federal. El 12 de junio est\u00e1 prevista una nueva vista para decidir sobre una posible pr\u00f3rroga de la congelaci\u00f3n.<\/h3>\n\n\n\n

Este fondo es totalmente contrario a la Constituci\u00f3n de los Estados Unidos. Si los republicanos no impiden su creaci\u00f3n y los procedimientos judiciales no logran anularlo, nos encontrar\u00edamos directamente ante un sistema de recompensa por la lealtad pol\u00edtica. <\/p>\n\n\n\n

Es precisamente en este tipo de situaciones donde personas como Jeff Bezos o Elon Musk se dar\u00e1n cuenta de que no tienen ning\u00fan control sobre el rumbo del pa\u00eds. Donald Trump, al igual que un rey de los siglos XIX, XVIII, XVII o XVI, puede tanto favorecer a sus fieles como hacer que caigan en desgracia. Nos acercar\u00edamos entonces al r\u00e9gimen de Putin, donde, en 2003, el hombre m\u00e1s rico de Rusia, Mija\u00edl Jodorkovski, fue detenido y despojado de su fortuna.<\/p>\n\n\n\n

Aunque es evidente que Donald Trump no va a hacer que arresten a Elon Musk ma\u00f1ana, el poder de este \u00faltimo es mucho menor que el del presidente, y \u00e9l mismo se ha dado cuenta de ello. El episodio de tensiones entre ambos hombres recuerda al patrimonialismo weberiano. De hecho, Max Weber ve\u00eda en este modo de funcionamiento una de las formas m\u00e1s antiguas de gobierno: no es el oro el que da poder a la espada, sino al rev\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfEn qu\u00e9 consistir\u00eda, en la pr\u00e1ctica, ese r\u00e9gimen neopatrimonial aplicado a la presidencia de Trump? <\/h3>\n\n\n\n

Es lo que la soci\u00f3loga Julia Adams denomina tambi\u00e9n \u00abpatrimonialismo\u00bb, y que se caracteriza sobre todo por su dimensi\u00f3n familiar.<\/p>\n\n\n\n

Cuando la Compa\u00f1\u00eda Neerlandesa de las Indias Orientales estaba en activo, aunque obten\u00eda beneficios en todo el mundo, depend\u00eda del poder pol\u00edtico. Se integraba en ese r\u00e9gimen mon\u00e1rquico patrimonial. As\u00ed fue como se ejerci\u00f3 inicialmente el capitalismo, antes de que se produjeran una serie de cambios en el siglo XIX. El hecho de que el mercado sea el principal mecanismo de distribuci\u00f3n del capital, el trabajo y la tierra a escala mundial es un modo de funcionamiento muy reciente, pero que suscita muchas frustraciones.<\/p>\n\n\n\n

El patrimonialismo contempor\u00e1neo prospera actuando como caja de resonancia de la ira que suscita este modelo: desigualdades, nacionalismo identitario, inmigraci\u00f3n. A modo de soluci\u00f3n, canaliza estas insatisfacciones hacia una reconstrucci\u00f3n del orden real. De ah\u00ed la constataci\u00f3n de que una parte de la izquierda se siente atra\u00edda por la figura del l\u00edder patrimonialista: parad\u00f3jicamente, llevar al poder a tales individuos y rechazar que el capital y los mercados gobiernen nuestras vidas es, en efecto, una elecci\u00f3n pol\u00edtica anticapitalista. <\/p>\n\n\n\n

\u00bfPor qu\u00e9 opta por hablar de patrimonialismo en lugar de corrupci\u00f3n? <\/h3>\n\n\n\n

Jeffrey S. Kopstein<\/span> Desde la reelecci\u00f3n de Donald Trump, su familia ha amasado miles de millones de d\u00f3lares gracias a contratos gubernamentales, sobornos y la capacidad de este clan para convencer a la gente de que invierta en criptomonedas al margen de cualquier marco que garantice el derecho de propiedad de dichos inversores. Sin embargo, la familia Trump consigue legitimarse a los ojos de una serie de personas frustradas que recurren a ellos y a esta nueva forma de poder. Viviremos en un r\u00e9gimen patrimonial consolidado el d\u00eda en que las personas ya no distingan entre inter\u00e9s privado y bien p\u00fablico: se habr\u00e1n vuelto insensibles a la corrupci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

El concepto de corrupci\u00f3n entra en contradicci\u00f3n con nuestra convicci\u00f3n, reciente pero profunda, de que deber\u00eda existir una separaci\u00f3n entre el inter\u00e9s privado y el bien p\u00fablico. Cuando el pueblo, o al menos una gran parte de \u00e9l, ya no sea capaz de hacer esa distinci\u00f3n, sabremos que vivimos en un r\u00e9gimen neopatrimonial consolidado. <\/p>\n\n\n\n

Sin duda, esto no impedir\u00e1 que se celebren elecciones. No pronosticamos el advenimiento de una dictadura autoritaria, ya que el patrimonialismo puede infiltrarse tanto en nuestros reg\u00edmenes democr\u00e1ticos como en las autocracias. Se trata de un concepto ortogonal.  <\/p>\n\n\n\n

\u00bfQu\u00e9 es lo que motiva el inter\u00e9s por ese tipo de gobierno?\u00a0<\/h3>\n\n\n\n

Stephen E. Hanson<\/span> Tras la Segunda Guerra Mundial, exist\u00eda un paradigma com\u00fan que permit\u00eda comprender la evoluci\u00f3n de la sociedad desde un orden tradicional y personalizado hacia un orden jur\u00eddico moderno. Esta evoluci\u00f3n sol\u00eda seguir una trayectoria lineal impulsada por potencias como Estados Unidos y los pa\u00edses de Europa occidental. Esto infundi\u00f3 en las ciencias sociales cierta confianza en la idea de que exist\u00eda efectivamente una l\u00f3gica dominante de la historia, ante la cual se pod\u00eda mantener la serenidad. Es cierto que habr\u00eda per\u00edodos de reacci\u00f3n, que incluso podr\u00edan surgir reg\u00edmenes como el fascismo para bloquear ese progreso, pero, en definitiva, el argumento era que, tarde o temprano, se lograr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n

Siempre ha habido reg\u00edmenes patrimoniales en todo el mundo; basta con pensar en Trujillo en la Rep\u00fablica Dominicana o en Selassie en Etiop\u00eda. La cleptocracia siempre ha existido. Solo que, antes, se pensaba que este tipo de reg\u00edmenes desaparecer\u00edan con la modernizaci\u00f3n del mundo y la expansi\u00f3n del capitalismo liberal.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

Lo que ocurri\u00f3 en realidad, y lo que hace que este momento sea tan interesante, es que los pa\u00edses que cre\u00edamos a salvo de ello, los que hab\u00edan convertido la teor\u00eda de la modernizaci\u00f3n en el avatar de la propia modernidad, como Estados Unidos o Israel (a menudo presentado como el Estado m\u00e1s moderno de Oriente Medio, dotado de la burocracia m\u00e1s sofisticada), empezaron a parecerse extra\u00f1amente a la Rep\u00fablica Dominicana de Trujillo. La Rusia surgida de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, donde muchos consideraban el comunismo como una tendencia modernizadora, debido a su valorizaci\u00f3n de la industria, la ciencia y el progreso, se ha convertido en lo que conocemos bajo el mandato de Vladimir Putin. Todos estos Estados son, sin duda, m\u00e1s poderosos, m\u00e1s ricos, pero el proceso de corrupci\u00f3n y personalizaci\u00f3n es exactamente el mismo.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfC\u00f3mo se materializa este proceso? <\/h3>\n\n\n\n

En la Rep\u00fablica Dominicana, por ejemplo, la monta\u00f1a m\u00e1s alta del pa\u00eds lleva el nombre de Rafael Trujillo. <\/p>\n\n\n\n

Es una medida arquet\u00edpica del patrimonialismo: el gobernante es siempre objeto de un culto a la personalidad y todo puede rebautizarse con su nombre. Eso es precisamente lo que se observa hoy en el Estados Unidos de Donald Trump: su retrato debe aparecer en todos los billetes, su estandarte debe colgar de todos los edificios o debe cambiar el color del estanque reflectante de la Casa Blanca para que se parezca al de su arquitecto de piscinas favorito. \u00a1Qu\u00e9 diferencia con esos reg\u00edmenes autoritarios que sol\u00edamos asociar al \u00abTercer Mundo\u00bb!<\/p>\n\n\n\n

\u00bfAcaso ya no tiene sentido creer en una convergencia hacia un modelo democr\u00e1tico universal? <\/h3>\n\n\n\n

Jeffrey S. Kopstein<\/span> La teor\u00eda de la convergencia, que preve\u00eda que todo el mundo acabar\u00eda pareci\u00e9ndose a las democracias m\u00e1s avanzadas, ya no se sostiene. Hoy en d\u00eda, la convergencia a la que asistimos ser\u00eda m\u00e1s bien un movimiento hacia un r\u00e9gimen en el que el Estado no es m\u00e1s que un juguete personal del gobernante, como en Rusia.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfC\u00f3mo explica que esta din\u00e1mica parezca haberse consolidado?<\/h3>\n\n\n\n

En Estados Unidos, coexisten tendencias a largo plazo y otras a m\u00e1s corto plazo. <\/p>\n\n\n\n

Las primeras incluyen una cr\u00edtica al Estado, algo que no es nuevo en Estados Unidos. Muchas personas de distintos \u00e1mbitos de la sociedad buscan alternativas a lo que se conoce como el orden neoliberal.<\/p>\n\n\n\n

Cabe mencionar la cr\u00edtica libertaria, que consiste en sentir un profundo rechazo hacia el Estado. Para disfrutar de mayor libertad, ser\u00eda necesario un gobierno reducido a su m\u00ednima expresi\u00f3n, la eliminaci\u00f3n de los impuestos y una mayor liberalizaci\u00f3n del mercado mediante un mayor libre comercio. <\/p>\n\n\n\n

Tambi\u00e9n existe una segunda tendencia: el nacionalismo cristiano. Seg\u00fan esta corriente, el problema fundamental del Estado es que ser\u00eda demasiado laico, lo que socavar\u00eda la religi\u00f3n al excluir a Dios y la teolog\u00eda de la esfera p\u00fablica. <\/p>\n\n\n\n

La tercera cr\u00edtica se basa en una acusaci\u00f3n de ineficacia: nada mejor, sostienen sus partidarios, que un hombre fuerte y un poder ejecutivo \u00abunitario<\/a>\u00bb para mejorar su funcionamiento.<\/p>\n\n\n\n

De forma m\u00e1s o menos ca\u00f3tica, los partidarios del libertarismo, del nacionalismo cristiano y de la defensa de un ejecutivo unitario se han puesto de acuerdo para se\u00f1alar a Trump como un t\u00e9rmino medio capaz de satisfacerlos a todos. El patrimonialismo ha permitido unirlos. A veces, estas tres tendencias se asocian de manera pragm\u00e1tica: un hombre como Russell Vought, director de presupuesto, utiliza, por ejemplo, la teor\u00eda del ejecutivo unitario para ponerla al servicio de sus convicciones fundamentalistas cristianas. <\/p>\n\n\n\n

El entusiasmo de la base del movimiento MAGA va m\u00e1s all\u00e1 de la satisfacci\u00f3n que puede derivarse de un buen acuerdo. Usted describe m\u00e1s bien una atracci\u00f3n, la sensaci\u00f3n casi exaltada de un nuevo sentido que subyace a esta nueva visi\u00f3n del Estado.<\/h3>\n\n\n\n

Stephen A. Hanson<\/span> Esta f\u00f3rmula acaba resultando la m\u00e1s atractiva porque la figura tutelar por excelencia del Estado fuerte, Vladimir Putin, despierta una fascinaci\u00f3n nada desde\u00f1able: en todo el mundo, la gente empieza a pensar que a ellos tambi\u00e9n les gustar\u00eda tener un Estado que no los coaccione, que promueva el capitalismo de una forma de la que se pueda beneficiar y que no sea incompatible con los llamados valores tradicionales. Estos argumentos est\u00e1n, por supuesto, en total contradicci\u00f3n con la realidad y son alimentados por personas a las que Rusia apoya, incluso financieramente, ya sean partidos europeos, organismos de propaganda que inundan las redes sociales en todo el mundo, etc.<\/p>\n\n\n\n

Lo cierto es que de este modo se transmite todo un sistema de ideas. Si el r\u00e9gimen de Putin perdura, y es incluso motivo de envidia, es porque la gente cree en \u00e9l. Cuando, en los a\u00f1os 2000 y 2010, durante unas conferencias sobre Rusia, escuch\u00e9 decir a un p\u00fablico estadounidense que Putin era un hombre totalmente respetable, comprend\u00ed que est\u00e1bamos entrando en una nueva era. Gracias a su imagen de zar moderno, de hombre fuerte que hab\u00eda reconstruido el Estado ruso, ofrec\u00eda una posible respuesta a la crisis del neoliberalismo.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfC\u00f3mo relaciona sus reflexiones con el concepto de \u00abneorrealismo\u00bb<\/a> propuesto por Abraham Newman y Stacie Goddard? \u00bfSe trata de una transposici\u00f3n a escala internacional de esta ofensiva contra el Estado por parte del patrimonialismo?<\/h3>\n\n\n\n

Jeffrey S. Kopstein<\/span>Estos dos conceptos son compatibles en muchos aspectos. En particular, en la idea de que el Estado se est\u00e1 convirtiendo cada vez m\u00e1s en un instrumento utilizado con fines personales.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

Por nuestra parte, nos interesa sobre todo la cuesti\u00f3n de la legitimidad en el \u00e1mbito de la pol\u00edtica interior. Para nosotros, el l\u00edder patrimonialista ser\u00eda menos un rey y m\u00e1s un patriarca que se asemejar\u00eda en cierto modo al personaje de Don Corleone en El Padrino<\/em>, el \u00abcapo di tutti i capi<\/em>\u00bb. <\/p>\n\n\n\n

M\u00e1s que una sociedad principesca, podr\u00edamos imagin\u00e1rnoslo como cinco familias mafiosas que querr\u00edan repartirse los recursos del mundo, con, simb\u00f3licamente, sentados a la misma mesa, a Donald Trump, Xi Jinping y Vladimir Putin. El problema es que esto no se lograr\u00e1 sin conflicto y la cuesti\u00f3n de las fronteras<\/a> es aqu\u00ed determinante: para estos \u00abpadrinos\u00bb, el territorio nacional se considera ante todo un patrimonio que hay que explotar. Por eso Trump puede hablar de Groenlandia o de Canad\u00e1 como el 51.\u00ba estado estadounidense.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

Por lo tanto, nuestro an\u00e1lisis no se centra tanto en el rey y su corte como en el principio de legitimaci\u00f3n m\u00e1s amplio que subyace a este dispositivo. Los agentes de este sistema neorrealista dan por sentado simplemente que hay reyes que dominan a sus cortes. El registro de la familia mafiosa, en cambio, supone intentar explicar por qu\u00e9. La pol\u00edtica exterior se analiza, por tanto, a trav\u00e9s del prisma de una extensi\u00f3n natural de los principios nacionales de legitimaci\u00f3n del poder.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfCu\u00e1les ser\u00edan los pa\u00edses m\u00e1s comprometidos con esta tendencia hacia un retorno al Estado premoderno?<\/h3>\n\n\n\n

Incluso cuando un pa\u00eds ve c\u00f3mo llega al poder un l\u00edder neopatrimonialista, el desmantelamiento puro y simple del Estado no es tan sencillo. <\/p>\n\n\n\n

En Estados Unidos, Donald Trump sufre reveses judiciales y todo parece indicar que, en cierto modo, no puede romper por completo con el Estado de derecho impersonal. A estas alturas, los grandes pa\u00edses capitalistas democr\u00e1ticos siguen siendo Estados de derecho. <\/p>\n\n\n\n

En una conferencia impartida en Harvard el a\u00f1o pasado, afirm\u00e1bamos que Estados Unidos se parec\u00eda cada vez m\u00e1s a un Estado latinoamericano. Steven Levitsky, autor de How Democracies Die <\/em>junto con Daniel Ziblatt <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span> replic\u00f3 que, en realidad, era exactamente al rev\u00e9s: Brasil se est\u00e1 volviendo cada vez m\u00e1s eficaz y cuenta con una burocracia respetuosa con el Estado de derecho, siguiendo el ejemplo de Estados Unidos. Incluso antes de tener que lidiar con estas formas de Estados premodernos, no es imposible que haya puntos de conexi\u00f3n, como un cruce de trayectorias.<\/p>\n\n\n\n

Stephen E. Hanson<\/span> Es imposible predecir el futuro de cada pa\u00eds. Si llegaran al poder l\u00edderes con programas al estilo de Trump, o con ideas similares a las de Netanyahu o Putin, es muy probable que se produjera una combinaci\u00f3n de poder personalizado, el nombramiento de personas leales a puestos de responsabilidad dentro del Estado, la destrucci\u00f3n de las formas aut\u00f3nomas de pericia y la tutela de las universidades. Todo esto era previsible en Estados Unidos y estaba previsto en el programa de Trump, y es efectivamente lo que ha ocurrido.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

En su tipolog\u00eda, \u00bfes China un Estado patrimonial weberiano o un Estado autoritario?<\/h3>\n\n\n\n

Sigue siendo un Estado leninista, algo que a veces se malinterpreta. Es un r\u00e9gimen de partido \u00fanico que ha adoptado el marxismo-leninismo, pero sin desprenderse de las caracter\u00edsticas chinas. Este discurso oficial forma parte integrante de la forma en que est\u00e1 organizado el Partido y eso no ha cambiado desde la era mao\u00edsta, aunque el pa\u00eds se haya abierto, por supuesto, a las fuerzas del mercado, lo que los dirigentes chinos han justificado en t\u00e9rminos marxistas. Al haber heredado un pa\u00eds muy atrasado y una econom\u00eda campesina que hab\u00eda que desarrollar, este camino era necesario para el pa\u00eds, al igual que era necesario que desarrollara su propia burgues\u00eda. Esto difiere, por tanto, de otros reg\u00edmenes personalizados del tipo de los que hemos descrito, como el de Putin, ya que estos no disponen de un partido ideol\u00f3gico fuerte ni de un Estado de partido \u00fanico de este tipo que permita un reclutamiento, una vigilancia y una movilizaci\u00f3n muy eficaces de la poblaci\u00f3n para campa\u00f1as concretas. Estas caracter\u00edsticas confieren a Xi un poder administrativo colosal, que los dem\u00e1s l\u00edderes neopatrimonialistas no poseen del todo. <\/p>\n\n\n\n\n\n

\n \n \r\n \r\n \r\n \r\n \r\n <\/picture>\r\n \n
\u00abLos que hab\u00edan hecho de la teor\u00eda de la modernizaci\u00f3n el avatar de la propia modernidad, como Estados Unidos o Israel, empezaron a parecerse extra\u00f1amente a la Rep\u00fablica Dominicana de Trujillo\u00bb. Stephen E. Hanson<\/figcaption>\n <\/a>\n<\/figure>\n\n\n

Dicho esto, los reg\u00edmenes leninistas tienden a volverse m\u00e1s patrimoniales con el paso del tiempo, a medida que se vuelven tambi\u00e9n m\u00e1s dictatoriales. As\u00ed, Stalin comenz\u00f3 a erigir monumentos en honor a su propia gloria<\/a>, y Ceau\u0219escu, en Ruman\u00eda, acab\u00f3 creando un \u00absocialismo en una sola familia\u00bb, en contraposici\u00f3n al \u00absocialismo en un solo pa\u00eds\u00bb. Corea del Norte es el caso m\u00e1s emblem\u00e1tico de esta deriva del leninismo hacia el establecimiento de una dinast\u00eda familiar. El Juche<\/em> es ahora una ideolog\u00eda en s\u00ed misma para la dinast\u00eda Kim.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

Este proceso de decadencia podr\u00eda estar en marcha bajo el mandato de Xi Jinping. <\/p>\n\n\n\n

De hecho, se ha pasado de un secretario general cuyo mandato se limitaba a cinco a\u00f1os a un presidente y secretario general vitalicio, deseoso de crear a su alrededor todo un culto a la personalidad mediante purgas y destituciones de sus colaboradores, incluidos generales de alto rango. <\/p>\n\n\n\n

A\u00fan estamos muy lejos de eso, pero podr\u00eda dar lugar a un escenario al estilo Ceau\u0219escu. El r\u00e9gimen se organiza seg\u00fan principios diferentes, pero cada vez se parece m\u00e1s a la Rusia de Putin y a los Estados Unidos de Trump. Podr\u00edamos encontrarnos en una situaci\u00f3n en la que el Partido se haya degradado tanto que empiece a parecerse a un r\u00e9gimen autocr\u00e1tico de tipo patrimonial. <\/p>\n\n\n\n

\u00bfCu\u00e1les podr\u00edan ser las consecuencias de la llegada al poder de esta nueva ola de l\u00edderes a nivel mundial?<\/h3>\n\n\n\n

Ya se puede predecir a qu\u00e9 conducir\u00e1 todo esto: la destrucci\u00f3n de los bienes y los servicios p\u00fablicos; una econom\u00eda en declive; el deterioro de las relaciones internacionales. <\/p>\n\n\n\n

Hoy en d\u00eda asistimos a un fen\u00f3meno muy interesante: en casi todos los pa\u00edses del mundo se libra una batalla entre las \u00e9lites tradicionales y quienes se oponen a ellas con vehemencia. Lo hemos visto en Polonia, con personas como Donald Tusk que intentaban restaurar la antigua identidad europea de Polonia frente a lo que el PiS hab\u00eda intentado crear bajo el mandato de Kaczynski: una concepci\u00f3n del pa\u00eds mucho m\u00e1s tradicional, religiosa, antiinmigrante, personalizada y corrupta. Lo vemos con Nigel Farage en el Reino Unido, frente a Keir Starmer y la versi\u00f3n actual del Partido Laborista: Farage y Reform UK podr\u00edan ganar elecci\u00f3n tras elecci\u00f3n apostando esencialmente por un programa muy inspirado en Donald Trump. <\/p>\n\n\n\n

En Francia, recientemente ha surgido un movimiento ciudadano contra los impuestos que se ha desarrollado en internet bajo el nombre de \u00abC\u2019est Nicolas qui paye\u00bb, tambi\u00e9n conocido como el Movimiento franc\u00e9s contra el hartazgo fiscal. \u00bfCree que la pol\u00edtica de reducci\u00f3n de impuestos del gobierno de Trump podr\u00eda tener seguidores?\u00a0<\/h3>\n\n\n\n

Jeffrey S. Kopstein<\/span>La cuesti\u00f3n es si este modelo tendr\u00e1 suficiente \u00e9xito por s\u00ed mismo como para legitimarse y demostrar su atractivo. Ahora bien, en estos \u00e1mbitos resulta interesante observar no solo la transferencia de ideas, sino tambi\u00e9n la de vocabulario.<\/p>\n\n\n\n

En Israel, por ejemplo, Netanyahu, junto con el Likud, el ala derecha del espectro pol\u00edtico israel\u00ed, siempre se ha mostrado muy intransigente en las cuestiones palestinas. Pero su partido siempre hab\u00eda defendido tradicionalmente el Estado de derecho. Lo m\u00e1s interesante es que, una vez que Trump lleg\u00f3 al poder, todo el discurso de la derecha israel\u00ed cambi\u00f3: Netanyahu utiliza ahora la expresi\u00f3n \u00abEstado profundo\u00bb, arremete contra sus propios funcionarios, contra los ministerios, pero tambi\u00e9n contra la polic\u00eda y los jueces.<\/p>\n\n\n\n

En Estados Unidos, la cuesti\u00f3n fiscal promete tener consecuencias dram\u00e1ticas. En algunos estados, los aeropuertos se encuentran en muy mal estado. Los bienes p\u00fablicos que el capitalismo necesita para funcionar se est\u00e1n agotando y pronto ser\u00e1n insuficientes. El Estado, sencillamente, ya no est\u00e1 ah\u00ed.<\/p>\n\n\n\n

Lo que importa ahora es saber cu\u00e1l ser\u00e1 la reacci\u00f3n de la gente.<\/p>\n\n\n\n

Durante la pandemia de COVID-19, se percibi\u00f3 cierto rechazo hacia la pol\u00edtica sanitaria de Donald Trump, quien aconsejaba beber lej\u00eda para eliminar el virus. Las deficiencias del Estado se hicieron sentir de forma cruda. Pero a\u00fan no sabemos si este tipo de experiencia bastar\u00e1 para hacer retroceder este modelo estatal patrimonialista. <\/p>\n\n\n\n

En el n\u00facleo del modelo estatal patrimonial que usted describe hay una paradoja dif\u00edcil de comprender: \u00bfc\u00f3mo es posible que las mismas personas menosprecien el Estado administrativo y, al mismo tiempo, defiendan la teor\u00eda del poder ejecutivo unitario?<\/h3>\n\n\n\n

No se trata tanto de una cuesti\u00f3n de incoherencia como de l\u00edmites. La administraci\u00f3n de Trump, por ejemplo, est\u00e1 poniendo a prueba sus propios l\u00edmites. Observa hasta d\u00f3nde pueden llegar los tribunales para intentar obligarla a cumplir. Sus relaciones con el Congreso se rigen por el mismo mecanismo: es este el que ostenta el derecho exclusivo de asignar fondos a las distintas ramas del Estado. Trump intenta pasar por alto todo eso. Hasta ahora, la Suprema Corte, con una clara mayor\u00eda de 6 contra 3, le permite tener las manos relativamente libres.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

\u00bfSe han ocupado los dem\u00f3cratas del problema?<\/h3>\n\n\n\n

Stephen E. Hanson<\/span> No creo que el Partido Dem\u00f3crata haya comprendido a\u00fan del todo el alcance de esta ofensiva contra el Estado. Una de las razones por las que se observa cierta vacilaci\u00f3n y un esp\u00edritu de compromiso en la direcci\u00f3n del Partido Dem\u00f3crata es que a\u00fan creen que pueden competir por los votos en el espectro de izquierda-derecha.<\/p>\n\n\n\n

Eso es un contrasentido. Si la competencia se libra precisamente sobre el tipo de r\u00e9gimen, como creemos que es el caso, hay que dar muestras de mucha m\u00e1s audacia. A diferencia de la democracia liberal, el patrimonialismo ataca los principios mismos de legitimidad que sustentan el poder. En Rusia, por ejemplo, hay tribunales: existe un c\u00f3digo muy bien establecido y los ciudadanos son juzgados en virtud de \u00e9l. El problema, por tanto, no es que no se forme a las personas en el derecho; simplemente, basta con una decisi\u00f3n arbitraria del gobernante para que un juicio concluya de una u otra manera. No es el gobernante quien se somete a la ley, sino que es la ley la que viene definida por \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n

En Estados Unidos, la batalla se libra precisamente en ese terreno: enfrenta el Estado de derecho al arbitrio del poder. No creo que los dem\u00f3cratas lo entiendan realmente, cuando son ellos, mejor que nadie, quienes deben reafirmar con audacia los principios que dieron origen a las grandes revoluciones de la modernidad. El riesgo que se cierne sobre nosotros hoy no es otro que el fin de esta era moderna que tanto nos ha aportado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"

Los autores de un importante libro creen que estamos asistiendo al retorno de una antigua forma de poder: el Estado como propiedad del gobernante.<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":101099,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/post-interviews.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_trash_the_other_posts":false,"_yoast_wpseo_estimated-reading-time-minutes":23,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"staff":[175],"editorial_format":[1473],"serie":[],"audience":[],"geo":[177],"class_list":["post-101154","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica","staff-louis-de-catheu","editorial_format-entrevistas","geo-europa"],"acf":{"open_in_webview":false,"accent":"default","_thumbnail_id":101099,"excerpt":"Los autores de un importante libro creen que estamos asistiendo al retorno de una antigua forma de poder: el Estado como propiedad del 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