{"id":101008,"date":"2026-06-02T05:00:00","date_gmt":"2026-06-02T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=101008"},"modified":"2026-06-02T00:05:59","modified_gmt":"2026-06-01T22:05:59","slug":"prepararse-para-la-guerra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/06\/02\/prepararse-para-la-guerra\/","title":{"rendered":"Prepararse para la guerra que se avecina"},"content":{"rendered":"\n
El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ha confirmado lo que una d\u00e9cada de se\u00f1ales bipartidistas ya hac\u00eda presagiar: Estados Unidos se est\u00e1 retirando de la defensa convencional de Europa. Desde su reelecci\u00f3n, el presidente condiciona sistem\u00e1ticamente el apoyo estadounidense a la OTAN al esfuerzo de defensa de los europeos. <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> El secretario de Defensa Hegseth aprovech\u00f3 su primera visita a la sede de la OTAN para anunciar que la prioridad de seguridad de Washington se desplazaba hacia Asia y que Estados Unidos \u00abya no se centrar\u00eda prioritariamente en la seguridad de Europa\u00bb. <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span> La Estrategia de Seguridad Nacional<\/a> de 2025 formaliz\u00f3 este cambio, presentando a Estados Unidos como \u00aborganizador y valedor\u00bb de una red de reparto de la carga, en lugar de como un participante militar activo. <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span> El subsecretario de Defensa encargado de pol\u00edtica, Elbridge Colby, lo confirm\u00f3 durante la reuni\u00f3n ministerial de febrero de 2026, abogando por una \u00abOTAN 3.0<\/a>\u00bb m\u00e1s cercana a la \u00abOTAN 1.0\u00bb que a la alianza que los europeos conocen desde hace 35 a\u00f1os, y exigiendo que los aliados \u00abasuman la responsabilidad principal de la defensa convencional de Europa\u00bb. <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span> El mensaje es inequ\u00edvoco: para Washington, la defensa del hemisferio occidental<\/a> es lo primero, la competencia con China en el Pac\u00edfico lo segundo; Europa es una prioridad europea. <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n No deber\u00eda habernos sorprendido. La presencia militar estadounidense en Europa lleva tres d\u00e9cadas reduci\u00e9ndose de forma constante. <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span> La administraci\u00f3n de Bush inici\u00f3 una serie de retiradas que la administraci\u00f3n de Obama prosigui\u00f3, retirando del continente a m\u00e1s de 10.000 soldados, as\u00ed como unidades de combate, en parte para financiar un giro hacia Asia. <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span> Si bien la anexi\u00f3n de Crimea en 2014 provoc\u00f3 sin duda un cambio parcial, <\/span>8<\/sup><\/a><\/span><\/span> la orientaci\u00f3n estructural de la pol\u00edtica estadounidense no ha cambiado: la voluntad de reducir los compromisos europeos y reorientarse hacia el Pac\u00edfico es antigua y abarca todo el espectro pol\u00edtico de Estados Unidos. <\/span>9<\/sup><\/a><\/span><\/span> Quienes esperan que una victoria dem\u00f3crata en 2028 restablezca la relaci\u00f3n transatl\u00e1ntica probablemente se sentir\u00e1n decepcionados: la pol\u00edtica interior y el cambio de rumbo del orden internacional apuntan a la continuaci\u00f3n de la \u00abtransferencia de la carga\u00bb bajo cualquier sucesor plausible. <\/span>10<\/sup><\/a><\/span><\/span> Los partidarios de la retirada estadounidense acogen este cambio como algo tard\u00edo; <\/span>11<\/sup><\/a><\/span><\/span> los defensores del orden transatl\u00e1ntico lo tratan como un hecho consumado al que Europa debe adaptarse. <\/span>12<\/sup><\/a><\/span><\/span> La cuesti\u00f3n pol\u00edtica est\u00e1 zanjada; la cuesti\u00f3n estrat\u00e9gica, no.<\/p>\n\n\n\n Estados Unidos act\u00faa como el sistema operativo de la Alianza, y su retirada obligar\u00eda a adoptar un estilo de guerra m\u00e1s prudente, m\u00e1s posicional y m\u00e1s de desgaste.<\/p>Jean-Fran\u00e7ois B\u00e9langer, Esben Salling Larsen y Olivier Schmitt<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Ahora parece que hay dos cuestiones que deben debatirse con car\u00e1cter prioritario: Europa necesita un concepto de disuasi\u00f3n nuclear que no dependa de la disuasi\u00f3n ampliada estadounidense, y una teor\u00eda de la victoria para la guerra convencional. Es de esta \u00faltima de la que nos ocuparemos aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n Llama la atenci\u00f3n que el debate europeo se haya centrado en la arquitectura institucional m\u00e1s que en la estrategia militar. La discusi\u00f3n se ha centrado en el pilar europeo de la OTAN, en la posibilidad de crear un ej\u00e9rcito europeo, en la ampliaci\u00f3n de la Fuerza Expedicionaria Conjunta y en mecanismos similares. <\/span>13<\/sup><\/a><\/span><\/span> Falta casi por completo una evaluaci\u00f3n rigurosa de las estrategias militares realmente disponibles para los europeos que operan con un apoyo estadounidense limitado o nulo. Una excepci\u00f3n reciente es el trabajo realizado por Ruben Stewart, que examina c\u00f3mo luchar\u00eda la OTAN europea en el caso m\u00e1s peligroso: la ausencia repentina del apoyo estadounidense, en un combate librado \u00abesta noche\u00bb con las fuerzas existentes. Su aportaci\u00f3n fundamental es mostrar que lo que la retirada estadounidense elimina no es la masa, sino la integraci\u00f3n: Estados Unidos funciona como el sistema operativo de la Alianza, y su marcha impondr\u00eda una forma de hacer la guerra m\u00e1s prudente, m\u00e1s posicional y m\u00e1s de desgaste, por necesidad m\u00e1s que por elecci\u00f3n. <\/span>14<\/sup><\/a><\/span><\/span> Nuestro enfoque es diferente y complementario. Mientras que Stewart diagnostica la forma degradada de hacer la guerra que una ausencia estadounidense repentina impondr\u00eda a la Europa tal y como es, nosotros nos preguntamos qu\u00e9 formas de hacer la guerra podr\u00eda Europa construir deliberadamente en funci\u00f3n del abanico de posturas estadounidenses plausibles, y qu\u00e9 exigir\u00eda cada una de ellas a su estrategia, su mando y sus capacidades. En la hip\u00f3tesis de trabajo que aqu\u00ed se presenta, nos proponemos variar el nivel residual de apoyo estadounidense y la estructura de mando resultante con el fin de generar tres conceptos operativos, cada uno con su propia teor\u00eda de la victoria, su arquitectura institucional y sus necesidades de capacidad, para explorar la posibilidad de que una defensa europea eficaz no pase necesariamente por un \u00fanico sistema unificado.<\/p>\n\n\n\n El punto de partida es inc\u00f3modo, pero hay que afrontarlo. Para los europeos, luchar \u00abcomo los estadounidenses sin los estadounidenses\u00bb es un callej\u00f3n sin salida estrat\u00e9gico. El concepto de combate actual de la OTAN \u2014que pasa por la noci\u00f3n central de operaciones multidominio\u2014 se basa en una teor\u00eda de la victoria en la que las fuerzas rusas son desarticuladas mediante una integraci\u00f3n tecnol\u00f3gica superior y un \u00abdominio decisional\u00bb. <\/span>15<\/sup><\/a><\/span><\/span> Se trata de una teor\u00eda de la victoria construida en torno a las capacidades estrat\u00e9gicas estadounidenses y cuya l\u00f3gica causal del \u00e9xito es, en el mejor de los casos, dudosa. <\/span>16<\/sup><\/a><\/span><\/span> Los fundamentos estrat\u00e9gicos de la Alianza (el Concepto Estrat\u00e9gico de 2022, el Concepto de Disuasi\u00f3n y Defensa de la Zona Euroatl\u00e1ntica) y las declaraciones p\u00fablicas de los sucesivos comandantes supremos aliados en Europa (SACEUR) traducen esto en tres requisitos operativos: \u00abdetectar, disuadir y defenderse contra cualquier amenaza de agresi\u00f3n; mantener o restablecer la integridad territorial de los Estados miembros; y poner fin r\u00e1pidamente a un conflicto armado o a una agresi\u00f3n\u00bb. <\/span>17<\/sup><\/a><\/span><\/span> El general Christopher Cavoli, SACEUR de 2022 a 2025, resumi\u00f3 la l\u00f3gica operativa en una f\u00f3rmula: \u00abo se gana desde el principio, r\u00e1pido y con fuerza, o se entra en una larga lucha. Por lo tanto\u2026 ganen desde el principio, pero est\u00e9n preparados para ganar a largo plazo\u00bb; <\/span>18<\/sup><\/a><\/span><\/span> un futuro enfrentamiento convencional con Rusia, sosten\u00eda, \u00abse decidir\u00e1 en tierra\u00bb. <\/span>19<\/sup><\/a><\/span><\/span> Pero esta teor\u00eda de la victoria no puede sobrevivir intacta a la retirada estadounidense. Las estimaciones sit\u00faan el costo de la sustituci\u00f3n de los facilitadores tecnol\u00f3gicos estadounidenses en varios miles de millones de d\u00f3lares y el plazo para que Europa recupere el retraso industrial en diez o quince a\u00f1os. <\/span>20<\/sup><\/a><\/span><\/span> A este respecto, las evaluaciones optimistas suponen un grado de cohesi\u00f3n europea en la integraci\u00f3n de las fuerzas y la coordinaci\u00f3n industrial que es poco realista: <\/span>21<\/sup><\/a><\/span><\/span> el reto de desarrollar una forma europea de hacer la guerra sigue vigente.<\/p>\n\n\n\n En primer lugar, expondremos aqu\u00ed un marco de reflexi\u00f3n sobre las posibilidades estrat\u00e9gicas europeas en funci\u00f3n de dos variables: el nivel de apoyo estadounidense residual y la estructura de mando que de \u00e9l se deriva. Las tres secciones siguientes desarrollan cada una un escenario, examinando la teor\u00eda de la victoria, la arquitectura institucional y las necesidades de capacidad que cada uno implica. Una conclusi\u00f3n extrae las implicaciones comparativas y las opciones pol\u00edticas que estas imponen. A lo largo del razonamiento, partimos de la hip\u00f3tesis de que Rusia sigue siendo una potencia agresiva dispuesta a recurrir a la fuerza contra Europa; no desarrollamos una teor\u00eda sobre las motivaciones rusas, sino que tratamos la amenaza como la condici\u00f3n estructural en la que debe concebirse la estrategia.<\/p>\n\n\n\n La OTAN se ha convertido en un pilar fundamental de la seguridad europea, hasta tal punto que el t\u00e9rmino \u00abcoalici\u00f3n\u00bb suele referirse a lo que queda fuera de ella. La retirada estadounidense obliga a los europeos a replantearse no solo la relaci\u00f3n de la Alianza con Washington, sino tambi\u00e9n la propia estructura de la Alianza. El debate europeo ha presentado con demasiada frecuencia la retirada estadounidense como una palanca coercitiva que hay que contrarrestar o revertir. Por el contrario, la pol\u00edtica estadounidense hacia Europa ha consistido durante mucho tiempo en resistirse en\u00e9rgicamente al desarrollo de capacidades estrat\u00e9gicas europeas aut\u00f3nomas. Tomamos la retirada progresiva de Estados Unidos como una premisa estructural y nos preguntamos qu\u00e9 estrategias militares est\u00e1n al alcance de los europeos en funci\u00f3n de los distintos grados de apoyo estadounidense.<\/p>\n\n\n\n El marco se basa en la medida en que la disminuci\u00f3n del apoyo estadounidense deber\u00eda determinar las definiciones europeas de las estrategias militares adecuadas y las estructuras institucionales necesarias para respaldarlas. Otras variables (cohesi\u00f3n pol\u00edtica, preparaci\u00f3n industrial, tolerancia de la opini\u00f3n p\u00fablica ante las bajas) son importantes, pero quedan supeditadas a la cuesti\u00f3n del apoyo y el mando, que establece el marco estrat\u00e9gico dentro del cual se decide todo lo dem\u00e1s. De ello se derivan tres escenarios.<\/p>\n\n\n\n\n\n En el primer escenario, la OTAN mantiene un SACEUR estadounidense y un apoyo militar estadounidense reducido, pero real; la teor\u00eda de la victoria vigente se aplica con limitaciones de capacidad, en una versi\u00f3n en la que las operaciones multidominio se llevar\u00edan a cabo sin Estados Unidos. En el segundo escenario, los europeos conservan el acceso a la base industrial estadounidense, pero pierden las fuerzas y la inteligencia estadounidenses; el concepto operativo se convierte en la denegaci\u00f3n estrat\u00e9gica por desgaste continental<\/em>, ejecutada por un mando \u00edntegramente europeo. En el tercer escenario, incluso el acceso industrial ha desaparecido; la Alianza se regionaliza en agrupaciones de defensa parcialmente superpuestas, cada una de las cuales lleva a cabo una contraconcentraci\u00f3n a medida en su teatro de operaciones. Estos tres escenarios son tipos ideales conceptuales, no predicciones; permiten delimitar te\u00f3ricamente el espacio de las opciones europeas. El primer escenario es el m\u00e1s c\u00f3modo, ya que se presenta f\u00e1cilmente como una simple \u00abtransferencia de la carga\u00bb: no exige ninguna reflexi\u00f3n de fondo sobre una estrategia militar adecuada, ya que permite a los europeos seguir importando conceptos estadounidenses y evita reconocer p\u00fablicamente la fractura transatl\u00e1ntica. Pero deja a los europeos con una forma de hacer la guerra que sigue dependiendo de facilitadores estrat\u00e9gicos estadounidenses esenciales, y por tanto pol\u00edticamente vulnerables, y dependiente de la tecnolog\u00eda estadounidense para capacidades cr\u00edticas, lo que reduce la capacidad de innovaci\u00f3n de Europa y, por tanto, su prosperidad potencial. Una planificaci\u00f3n prudente exigir\u00eda que los europeos comenzaran a reflexionar sobre el segundo y el tercer escenario. <\/p>\n\n\n\n Es inc\u00f3modo, porque hay que admitir que deben pasar a ser creadores, y no meros consumidores pasivos, de conceptos y estrategias militares. Pero es la opci\u00f3n m\u00e1s prudente y l\u00f3gica si se quiere que la responsabilidad de la defensa europea recaiga decididamente en los europeos.<\/p>\n\n\n\n Este escenario parte de la trayectoria transatl\u00e1ntica actual: una postura estadounidense transaccional hacia sus aliados, <\/span>22<\/sup><\/a><\/span><\/span> un compromiso incierto con la OTAN y una reducci\u00f3n continua de las fuerzas y los facilitadores en Europa.<\/p>\n\n\n\n Partimos de la base de que se mantiene el acceso aliado a las capacidades estadounidenses, sobre todo al ecosistema del F-35 \u2014con sus cadenas de suministro, sus datos param\u00e9tricos y su comunidad de usuarios\u2014 y a determinadas fuerzas y facilitadores estadounidenses. La diferencia fundamental con respecto al escenario 3 es que los europeos siguen formando parte del sistema militar-industrial estadounidense. El mantenimiento del acceso a tal o cual capacidad (ISR aerotransportado, inteligencia de origen electromagn\u00e9tico, reabastecimiento en vuelo, ataque de precisi\u00f3n de largo alcance) es contingente y se negocia pol\u00edticamente. La forma que adoptar\u00edan las operaciones multidominio variar\u00eda, por tanto, en funci\u00f3n de las capacidades que Washington decidiera poner a disposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n La teor\u00eda de la victoria formulada por el SACEUR perdura en la forma, aunque no siempre en el fondo. Con un SACEUR estadounidense y una cohesi\u00f3n institucional intacta, la Alianza mantiene su insistencia en la disuasi\u00f3n por denegaci\u00f3n, respaldada por el castigo, y su l\u00f3gica operativa de victoria desde el primer momento, sin dejar de estar preparada para ganar a largo plazo. Los planes regionales, de dominio y estrat\u00e9gicos conservan su estructura, aunque su alcance se reduzca. Pero la Alianza debe reconciliarse con una tensi\u00f3n que hasta ahora hab\u00eda eludido: ha planificado una guerra de maniobras (ganar r\u00e1pido) al tiempo que construye una estructura de fuerzas dise\u00f1ada para el desgaste (ganar a largo plazo). Con un apoyo estadounidense limitado, es el segundo componente el que predomina.<\/p>\n\n\n\n La presencia avanzada sigue siendo la ventaja m\u00e1s s\u00f3lida de la Alianza. De los ocho grupos t\u00e1cticos multinacionales de la OTAN, desplegados desde Bulgaria hasta Estonia, solo el de Polonia opera bajo mando estadounidense; los dem\u00e1s est\u00e1n dirigidos por el Reino Unido, Canad\u00e1, Alemania, Italia, Francia, Espa\u00f1a y Hungr\u00eda. <\/span>23<\/sup><\/a><\/span><\/span> Integrados en los planes regionales del SACEUR a trav\u00e9s del Cuerpo y la Divisi\u00f3n Multinacionales del Noreste, es poco probable que estos despliegues se retiren en caso de una retirada estadounidense. <\/span>24<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Alemania produce ahora m\u00e1s proyectiles de artiller\u00eda que Estados Unidos.<\/p>Jean-Fran\u00e7ois B\u00e9langer, Esben Salling Larsen y Olivier Schmitt<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n El concepto operativo asociado a esta teor\u00eda de la victoria es el de las operaciones multidominio o MDO: \u00abla coordinaci\u00f3n de actividades militares, en todos los dominios y entornos, sincronizadas con actividades no militares, para permitir a la Alianza generar efectos convergentes a la velocidad que exige la situaci\u00f3n\u00bb. <\/span>25<\/sup><\/a><\/span><\/span> El concepto se basa en la convergencia a trav\u00e9s de los \u00e1mbitos mar\u00edtimo, terrestre, a\u00e9reo, espacial y cibern\u00e9tico, y en la integraci\u00f3n del sector privado para determinados facilitadores tecnol\u00f3gicos. <\/p>\n\n\n\n En este escenario, la implementaci\u00f3n de las MDO sin las capacidades estadounidenses es el principal reto.<\/p>\n\n\n\n La estructura de mando, que cuenta con un apoyo estadounidense limitado, resulta m\u00e1s tranquilizadora que el panorama de las capacidades. De hecho, el mando y control de la OTAN se han europeizado progresivamente a lo largo de la \u00faltima d\u00e9cada, en un proceso que se aceler\u00f3 a\u00fan m\u00e1s a principios de 2026. Ubicado en Mons, en el cuartel general de la OTAN, el SACEUR es el \u00fanico puesto operativo de alto rango ocupado por un oficial estadounidense; los tres mandos de fuerzas conjuntas (N\u00e1poles, Brunssum y Norfolk) est\u00e1n ahora todos dirigidos por europeos \u2014incluido Norfolk, el \u00fanico cuartel general de nivel operativo situado en territorio estadounidense\u2014, al igual que los mandos de las componentes a\u00e9rea (Ramstein), mar\u00edtima (Northwood) y terrestre (Esmirna) y, en los niveles de cuerpos y divisiones, las grandes formaciones multinacionales del noreste. <\/span>26<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Aunque la presencia terrestre estadounidense se est\u00e1 reduciendo considerablemente, la funci\u00f3n de planificaci\u00f3n operativa contin\u00faa en el Supreme Headquarters Allied Powers Europe<\/em> <\/em>(o SHAPE, el cuartel general de la Alianza), en los mandos conjuntos y en los mandos de las fuerzas componentes, sin que se produzca ninguna interrupci\u00f3n en la infraestructura ni en la direcci\u00f3n. Los edificios, los grupos de planificaci\u00f3n operativa permanentes, el trabajo de los estados mayores en los planos regionales y la memoria institucional residen todos en Europa. Las relaciones de mando por intenci\u00f3n que prescribe la AJP-01 (intenci\u00f3n centralizada, ejecuci\u00f3n descentralizada) funcionan a trav\u00e9s de cuarteles generales dirigidos por europeos en todos los niveles bajo el mando del SACEUR. El marco conceptual de la forma de hacer la guerra de la OTAN ya es ejecutable por estructuras de mando europeas. El personal estadounidense representa una parte sustancial de los cuarteles generales de la OTAN, y su sustituci\u00f3n supondr\u00e1 una carga para los ej\u00e9rcitos m\u00e1s modestos. <\/span>27<\/sup><\/a><\/span><\/span> Pero la arquitectura institucional no es, en s\u00ed misma, la limitaci\u00f3n determinante.<\/p>\n\n\n\n Hay tres limitaciones estructurales que se aplican a todas las variantes de este escenario, y se refieren m\u00e1s a los facilitadores que a la masa. <\/p>\n\n\n\n En primer lugar, la propia AJP-01 reconoce la necesidad de sincronizaci\u00f3n en las operaciones multidominio (MDO): \u00ablas operaciones multidominio exigen la sincronizaci\u00f3n de acciones que van desde la velocidad de la luz hasta el paso de marcha\u00bb. <\/span>28<\/sup><\/a><\/span><\/span> Las fuerzas europeas no han demostrado una sincronizaci\u00f3n entre dominios a esa velocidad; las plataformas existen, pero los conceptos de empleo a\u00fan est\u00e1n en fase de maduraci\u00f3n. <\/span>29<\/sup><\/a><\/span><\/span> En segundo lugar, la capacidad europea de ataque de precisi\u00f3n de largo alcance es insuficiente para el componente de fuego profundo de la denegaci\u00f3n: el European Long-Range Strike Approach es un programa m\u00e1s que una capacidad desplegada, y las existencias de Storm Shadow, SCALP y Taurus son limitadas. <\/span>30<\/sup><\/a><\/span><\/span> En tercer lugar, las operaciones a\u00e9reas siguen dependiendo de los facilitadores estadounidenses, en particular del transporte estrat\u00e9gico y el reabastecimiento en vuelo. Si Washington los reserva para el Pac\u00edfico, la Alianza podr\u00eda no ser capaz de producir el conjunto de efectos convergentes de estas operaciones. Las reservas de munici\u00f3n y la profundidad industrial (interceptores de defensa a\u00e9rea, artiller\u00eda de 155 mm, munici\u00f3n de largo alcance) siguen siendo insuficientes para el componente de \u00abganar a largo plazo\u00bb sin un reabastecimiento estadounidense sostenido, aunque la trayectoria es alentadora: Alemania produce ahora m\u00e1s proyectiles de artiller\u00eda que Estados Unidos. <\/span>31<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Si Estados Unidos sigue proporcionando inteligencia y compartiendo datos (ISR a gran altitud, inteligencia electromagn\u00e9tica, alerta temprana antimisiles, integraci\u00f3n a trav\u00e9s de los canales existentes de la OTAN), los europeos son capaces de llevar a cabo algo parecido al concepto del AJP-01, incluso en caso de retirada de las fuerzas terrestres estadounidenses. Los facilitadores estadounidenses restantes (ataques de precisi\u00f3n de largo alcance, SEAD\/DEAD, reabastecimiento en vuelo) cubren las lagunas que la capacidad europea a\u00fan no puede cubrir. Si la preferencia estadounidense por el poder a\u00e9reo y las tecnolog\u00edas de precisi\u00f3n en detrimento del compromiso terrestre <\/span>32<\/sup><\/a><\/span><\/span> se prolonga en un escenario del art\u00edculo 5, lo m\u00e1s probable es que Estados Unidos contribuyera con poder\u00edo a\u00e9reo, al tiempo que se retirar\u00eda de las actividades persistentes de baja intensidad. El componente de \u00abganar desde el principio\u00bb depende entonces en gran medida de la aviaci\u00f3n t\u00e1ctica estadounidense; el componente de \u00abganar a largo plazo\u00bb depende casi por completo de la masa, las reservas de municiones y los refuerzos europeos. Esta es la configuraci\u00f3n m\u00e1s exigente: Estados Unidos proporciona el combate de alto nivel, al tiempo que abandona la presencia persistente de baja intensidad que presupone el continuo de la competencia del AJP-01.<\/p>\n\n\n\n El desarrollo de las fuerzas europeas debe, ante todo, cubrir las carencias del modelo de fuerzas de la OTAN: aportar m\u00e1s efectivos y puestos de mando que en la actualidad, y garantizar un nivel de preparaci\u00f3n adecuado. En cifras, los europeos deber\u00e1n aportar los 100.000 efectivos del primer nivel de defensa y la mayor\u00eda, si no la totalidad, de los 200.000 del segundo. Las naciones de la OTAN cuentan actualmente con 144 brigadas de maniobra; Europa sigue teniendo dificultades para cubrir las carencias, y la participaci\u00f3n estadounidense en el primer escal\u00f3n y en los refuerzos previstos para el segundo es sustancial. <\/span>33<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Por lo tanto, habr\u00e1 que intensificar la captaci\u00f3n y la fidelizaci\u00f3n, al tiempo que se prepara una renovaci\u00f3n en un conflicto prolongado. <\/p>\n\n\n\n Esta din\u00e1mica comenz\u00f3 a ponerse en marcha trazando una trayectoria: Dinamarca introdujo el servicio militar obligatorio para las mujeres en el verano de 2025; <\/span>34<\/sup><\/a><\/span><\/span> Croacia hizo obligatorio el servicio militar en octubre de 2025; Alemania elev\u00f3 sus objetivos de reclutamiento en enero de 2026, acompa\u00f1ados de una cl\u00e1usula de reclutamiento obligatorio si no se alcanzaban las cifras. <\/span>35<\/sup><\/a><\/span><\/span> Polonia se ha fijado el objetivo de formar a 400.000 personas para 2026, Francia ha puesto en marcha un programa militar voluntario que entrar\u00e1 en vigor en 2026, y Canad\u00e1 ha visto c\u00f3mo sus solicitudes casi se triplicaban en 2025. <\/span>36<\/sup><\/a><\/span><\/span> En cuanto a la capacidad, la prioridad es proporcionar o modernizar lo que requiere una fuerza que desea llevar a cabo operaciones multidominio. Los europeos deber\u00edan buscar alianzas industriales para el desarrollo conjunto de sistemas facilitadores, incluso con Boeing para los aviones cisterna \u2014ya que Airbus por s\u00ed sola no puede satisfacer la demanda europea\u2014 y para la producci\u00f3n de interceptores Patriot, que se baraja como candidato a un desarrollo conjunto transatl\u00e1ntico. <\/span>37<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n En este escenario, Estados Unidos se ha retirado operativamente de la defensa de Europa, pero los Estados europeos siguen teniendo acceso comercial a la base industrial de defensa estadounidense. <\/p>\n\n\n\n Las tropas, las plataformas de inteligencia y las estructuras de mando estadounidenses ya no garantizan la seguridad continental; las armas, los sensores y las municiones estadounidenses siguen estando disponibles a trav\u00e9s del comercio de defensa habitual. El problema estrat\u00e9gico que esto plantea es m\u00e1s sutil de lo que sugiere el debate habitual sobre la sustituci\u00f3n de capacidades. El objetivo no es luchar \u00abcomo Estados Unidos sin Estados Unidos\u00bb. Las carencias de capacidad se pueden comprar en el mercado; las carencias operativas, en particular las infraestructuras de datos y de mando y control que hacen funcionar las operaciones multidominio, no. <\/span>38<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Una forma europea de hacer la guerra deber\u00eda permitir controlar la cadena operativa de principio a fin, incluso cuando el material sale de f\u00e1bricas estadounidenses. Este escenario supone que se mantenga la cohesi\u00f3n pol\u00edtica entre las grandes potencias europeas: Francia, el Reino Unido, Alemania, Polonia, Italia y los pa\u00edses n\u00f3rdicos y b\u00e1lticos se comprometen a luchar como una \u00fanica entidad pol\u00edtico-militar bajo un mando unificado. La alternativa plural, en la que se forman coaliciones subregionales en torno a los Estados que se movilizan efectivamente, es el objeto del tercer escenario estudiado aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n Vencer a Rusia seg\u00fan este concepto significa que Mosc\u00fa no puede seguir adelante con una agresi\u00f3n: cualquier avance ruso resulta demasiado costoso, demasiado vulnerable y demasiado inestable como para constituir un hecho consumado. <\/p>\n\n\n\n El objetivo es el agotamiento operativo: la erosi\u00f3n progresiva de la capacidad rusa para regenerar su potencia de combate a nivel operativo \u2014el deterioro de la mano de obra entrenada, la perturbaci\u00f3n de los ciclos log\u00edsticos y la creciente fricci\u00f3n en los sistemas de mando encargados de sostener operaciones ofensivas bajo presi\u00f3n continua\u2014. Se trata de una estrategia de agotamiento en la que el desgaste se convierte en limitaciones a la capacidad de actuaci\u00f3n del adversario. Apunta al aparato militar ruso a nivel operativo, no al r\u00e9gimen ni a la poblaci\u00f3n. No exige ni espera un cambio de r\u00e9gimen en Mosc\u00fa, y no depende de una revuelta popular, que la experiencia hist\u00f3rica demuestra que es poco fiable y pol\u00edticamente corrosiva de provocar. No da prioridad al castigo de la poblaci\u00f3n rusa, que, emp\u00edricamente, tiende m\u00e1s a reforzar la cohesi\u00f3n del adversario que a disolverla.<\/p>\n\n\n\n El concepto se basa en tres premisas. La primera es la ventaja del defensor en el campo de batalla moderno. La experiencia defensiva de Ucrania entre 2023 y 2025 demuestra que un defensor preparado, dotado de un ISR denso, fuego de precisi\u00f3n en capas y reservas de munici\u00f3n, impone costos desproporcionados al atacante. <\/span>39<\/sup><\/a><\/span><\/span> La transformaci\u00f3n es m\u00e1s profunda que la simple incorporaci\u00f3n de una capacidad: los drones t\u00e1cticos y operativos constituyen una innovaci\u00f3n arquitect\u00f3nica que exige los correspondientes ajustes en la t\u00e1ctica, la organizaci\u00f3n y la doctrina, y un concepto europeo que no realice estos ajustes no aprovechar\u00e1 la ventaja defensiva, incluso all\u00ed donde las plataformas est\u00e9n presentes. <\/span>40<\/sup><\/a><\/span><\/span> La segunda premisa es la ventaja comparativa industrial: el PIB europeo es aproximadamente diez veces superior al PIB ruso e, incluso en una econom\u00eda de guerra, Rusia no puede igualar la producci\u00f3n europea si los europeos movilizan su base industrial. <\/span>Enmarcar las oportunidades estrat\u00e9gicas europeas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n Primer escenario: operaciones multidominio, pero con un apoyo estadounidense limitado<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
Grado de compromiso de Estados Unidos<\/strong><\/h3>\n\n\n\n
Teor\u00eda de la victoria<\/strong><\/h3>\n\n\n\n
Trayectoria institucional<\/strong><\/h3>\n\n\n\n
Necesidades de capacidad<\/strong><\/h3>\n\n\n\n
Segundo escenario: la denegaci\u00f3n estrat\u00e9gica por desgaste continental<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
Grado de compromiso de Estados Unidos<\/strong><\/h3>\n\n\n\n
Teor\u00eda de la victoria<\/strong><\/h3>\n\n\n\n