{"id":100662,"date":"2026-05-29T06:00:00","date_gmt":"2026-05-29T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=100662"},"modified":"2026-05-28T23:39:04","modified_gmt":"2026-05-28T21:39:04","slug":"el-gran-despertar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/05\/29\/el-gran-despertar\/","title":{"rendered":"El gran despertar"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap\">Hemos entrado en una fase de aceleraci\u00f3n. La historia cambia de ritmo. Los puntos de referencia familiares de la era moderna se desvanecen, y las historias que nos contamos sobre el progreso y el poder ya no corresponden con el mundo real. D\u00eda tras d\u00eda, lo que vivimos se parece cada vez menos a un reajuste pasajero de las relaciones de poder o a un realineamiento geopol\u00edtico temporal. Lo que percibimos es m\u00e1s profundo y duradero. Se trata de una transformaci\u00f3n cuyos contornos apenas empezamos a vislumbrar. La historia ya no est\u00e1 en un segundo plano de nuestras vidas: todo sucede como si se precipitara hacia nosotros. Algo urgente e imposible de ignorar se abalanza en nuestra direcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En relaci\u00f3n con el intenso proyecto de investigaci\u00f3n que ha iniciado recientemente sobre China, el historiador econ\u00f3mico brit\u00e1nico Adam Tooze afirm\u00f3 lo siguiente: \u00abChina no es solo un problema que hay que analizar, es la piedra angular para comprender toda la modernidad\u00bb. La calificaba como \u00abel mayor laboratorio de modernizaciones organizadas que haya existido o que existir\u00e1 a esta escala\u00bb. En ese pa\u00eds-continente, las historias industriales de Europa y Am\u00e9rica se leen ahora como simples prefacios de algo mucho m\u00e1s vasto.<\/p>\n\n\n\n<p>La observaci\u00f3n de Adam Tooze apunta directamente al n\u00facleo de lo que hace que este periodo sea tan dif\u00edcil de comprender. De hecho, hemos asistido no solo al surgimiento de una nueva gran potencia, sino tambi\u00e9n a un cuestionamiento fundamental de las ideas preconcebidas profundamente arraigadas en el pensamiento occidental sobre el desarrollo, los sistemas pol\u00edticos y los logros de la civilizaci\u00f3n. El problema es que a\u00fan no hemos encontrado el valor intelectual para afrontar este nuevo paradigma.<\/p>\n\n\n\n<p>Este gran despertar afecta a toda la humanidad, pero golpea de manera especial al mundo desarrollado y, m\u00e1s a\u00fan, a los Estados Unidos de Am\u00e9rica, donde la doxa del excepcionalismo occidental se ve cada vez m\u00e1s cuestionada y puesta en evidencia.<\/p>\n\n\n\n<p>En su d\u00eda, sol\u00eda describirse a China como una naci\u00f3n \u00aben pleno auge\u00bb o \u00abque estaba recuperando el terreno perdido\u00bb. Hoy en d\u00eda, la Rep\u00fablica Popular marca el rumbo del desarrollo y dicta el ritmo en los planos econ\u00f3mico, tecnol\u00f3gico e institucional. Para los estadounidenses en particular, el impacto psicol\u00f3gico m\u00e1s profundo radica en la toma de conciencia de que la modernidad ya no es algo que ellos mismos crean y que los dem\u00e1s se limitan a heredar. Esa historia ya qued\u00f3 obsoleta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Esperar el colapso de China no es una estrategia, es solo un mecanismo de defensa.<\/p><cite>Kaiser Kuo<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>La negaci\u00f3n, la distracci\u00f3n y las reacciones exageradas te\u00f1idas de angustia que se observan tan a menudo en el discurso occidental sobre China son s\u00edntomas de este desajuste. Sin embargo, la reticencia a reconocer este cambio trasciende el \u00e1mbito de los gobiernos, los discursos medi\u00e1ticos o el consenso de los expertos. Afecta tambi\u00e9n a personas que llevan a\u00f1os estudiando estas cuestiones. Al moderar las grandes afirmaciones, al cuestionar las implicaciones de los datos emp\u00edricos, al llamar a la prudencia incluso cuando las pruebas apuntaban desde hac\u00eda tiempo hacia un cambio radical, me incluyo a m\u00ed mismo entre los rezagados. Siempre hab\u00eda un \u00abpero\u00bb a la hora de reconocer los logros de China. Ante las cifras, nuestro primer reflejo era enumerar los costos y los fracasos, tomar distancia justo en el momento en que la magnitud de la transformaci\u00f3n se hac\u00eda demasiado evidente.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, hoy en d\u00eda, el mayor riesgo ser\u00eda hacer exactamente lo contrario: restar importancia a China.<\/p>\n\n\n\n<p>Este texto no repetir\u00e1 la lista habitual de cr\u00edticas que se suelen dirigir al modelo chino (restricciones al pluralismo pol\u00edtico y a los medios de comunicaci\u00f3n independientes; amplios poderes en materia de seguridad y prisi\u00f3n preventiva; presi\u00f3n sobre la expresi\u00f3n religiosa y \u00e9tnica; coacci\u00f3n extraterritorial); no porque estas preocupaciones sean insignificantes, sino porque nuestra tarea es ahora diferente. Todos hemos aprendido a recitar esta letan\u00eda. Pero tambi\u00e9n se ha convertido en un medio para protegernos de lo que podr\u00eda implicar una verdadera comparaci\u00f3n entre China y nosotros. El objetivo de esta pieza de doctrina es afrontar con lucidez lo que los logros chinos nos obligan a reconsiderar sobre la modernidad, la capacidad del Estado, las formas de legitimidad pol\u00edtica y nuestra propia complacencia: reconocer esos costos reales al tiempo que nos tomamos en serio la magnitud de la transformaci\u00f3n; mirar de frente lo que Pek\u00edn ha logrado y comprender c\u00f3mo medirnos a ello.<\/p>\n\n\n\n<p>Este gran despertar no debe ser una admisi\u00f3n de fracaso. No pretende incitarnos a renunciar a los valores liberales, a proclamar la superioridad de los reg\u00edmenes autoritarios, ni a imitar servilmente ciertos aspectos del modelo de gobernanza chino. Se trata m\u00e1s bien de un llamado a un examen franco y honesto, con confianza: la voluntad de reconocer directamente los retos, de aprender de los \u00e9xitos de los dem\u00e1s incluso cuando estos sacuden nuestras certezas, y de reforzar nuestras propias instituciones reconociendo claramente sus deficiencias en lugar de negar sus fracasos de forma defensiva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es cierto que la democracia liberal atraviesa una profunda crisis, pero este momento no tiene por qu\u00e9 suponer su fin. La cuesti\u00f3n es si la afrontaremos con la introspecci\u00f3n rigurosa que ha permitido la renovaci\u00f3n democr\u00e1tica a lo largo de la historia, o si nos refugiaremos una vez m\u00e1s en los mitos reconfortantes que en el pasado nos han cegado tanto ante nuestras debilidades como ante las fortalezas de nuestros rivales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">A\u00fan no nos hemos dado cuenta de la magnitud del cambio<\/h2>\n\n\n\n<p>Esta toma de conciencia debe comenzar con un an\u00e1lisis objetivo de los hechos. Las cifras, aunque asombrosas, no bastan por s\u00ed solas para comprender todo el alcance de la transformaci\u00f3n china. Seg\u00fan el Banco Mundial, desde principios de la d\u00e9cada de 1980, China ha sacado de la pobreza extrema a cerca de 800 millones de personas,&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-1-100662' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote note-digits-1'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/05\/29\/el-gran-despertar\/#easy-footnote-bottom-1-100662' title='Banco Internacional de Reconstrucci\u00f3n y Fomento, Banco Mundial, Centro de Investigaci\u00f3n para el Desarrollo del Consejo de Estado de la Rep\u00fablica Popular China, \u00ab&lt;a href=&quot;https:\/\/openknowledge.worldbank.org\/server\/api\/core\/bitstreams\/e9a5bc3c-718d-57d8-9558-ce325407f737\/content&quot; target=&quot;_blank&quot; rel=&quot;noreferrer noopener&quot;&gt;Four Decades of Poverty Reduction in China, Drivers, Insights for the world, and the way ahead&lt;\/a&gt;\u00bb, 2022.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> lo que representa aproximadamente tres cuartas partes de la reducci\u00f3n mundial de la pobreza durante ese periodo. La esperanza de vida en China, que en 1960 era de solo 33 a\u00f1os, alcanz\u00f3 los 78 a\u00f1os en 2023;&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-2-100662' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote note-digits-1'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/05\/29\/el-gran-despertar\/#easy-footnote-bottom-2-100662' title='Banco Mundial, \u00ab&lt;a href=&quot;https:\/\/data.worldbank.org\/indicator\/SP.DYN.LE00.IN?locations=CN&quot; target=&quot;_blank&quot; rel=&quot;noreferrer noopener&quot;&gt;Life expectancy at birth, total (years) &amp;#8211; China&lt;\/a&gt;\u00bb, 2024.'><sup>2<\/sup><\/a><\/span><\/span> en comparaci\u00f3n, la esperanza de vida al nacer en Estados Unidos ese mismo a\u00f1o era de 78,4 a\u00f1os.&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-3-100662' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote note-digits-1'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/05\/29\/el-gran-despertar\/#easy-footnote-bottom-3-100662' title='Centro Nacional de Estad\u00edsticas de Salud, \u00ab&lt;a href=&quot;https:\/\/www.cdc.gov\/nchs\/fastats\/life-expectancy.htm&quot;&gt;Life Expectancy&lt;\/a&gt;\u00bb, 2024.'><sup>3<\/sup><\/a><\/span><\/span> Casi todos los hogares chinos tienen acceso a la electricidad desde hace unos diez a\u00f1os.&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-4-100662' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote note-digits-1'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/05\/29\/el-gran-despertar\/#easy-footnote-bottom-4-100662' title='Banco Mundial, \u00ab&lt;a href=&quot;https:\/\/data.worldbank.org\/indicator\/EG.ELC.ACCS.ZS?locations=CN&quot; target=&quot;_blank&quot; rel=&quot;noreferrer noopener&quot;&gt;Access to electricity (&amp;nbsp;% of population) \u2013 China&lt;\/a&gt;\u00bb, 2023.'><sup>4<\/sup><\/a><\/span><\/span> La escolarizaci\u00f3n en la ense\u00f1anza secundaria es ahora casi universal.&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-5-100662' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote note-digits-1'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/05\/29\/el-gran-despertar\/#easy-footnote-bottom-5-100662' title='Statista, \u00ab&lt;a href=&quot;https:\/\/www.statista.com\/statistics\/1251582\/china-senior-secondary-education-enrollment-rate\/&quot; target=&quot;_blank&quot; rel=&quot;noreferrer noopener&quot;&gt;Gross enrollment ratio in senior secondary education in China from 1990 to 2023&lt;\/a&gt;\u00bb, 2026.'><sup>5<\/sup><\/a><\/span><\/span> La renta per c\u00e1pita ha pasado de unos pocos cientos de d\u00f3lares a principios de la reforma, a finales de la d\u00e9cada de 1970, a m\u00e1s de 13.000 d\u00f3lares en la actualidad.&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-6-100662' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote note-digits-1'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/05\/29\/el-gran-despertar\/#easy-footnote-bottom-6-100662' title='Banco Mundial, \u00ab&lt;a href=&quot;https:\/\/data.worldbank.org\/indicator\/NY.GDP.PCAP.CD?locations=CN&quot; target=&quot;_blank&quot; rel=&quot;noreferrer noopener&quot;&gt;GDP per capita (current US$) \u2013 Chin&lt;\/a&gt;\u00bb, 2025.'><sup>6<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>Pero quiz\u00e1 lo que mejor ilustra la dificultad de comprender la magnitud del fen\u00f3meno es lo que ha ocurrido en el sector energ\u00e9tico.<\/p>\n\n\n\n<p>China representa ahora m\u00e1s de la mitad de la capacidad instalada mundial de energ\u00eda solar&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-7-100662' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote note-digits-1'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/05\/29\/el-gran-despertar\/#easy-footnote-bottom-7-100662' title='Our World In Data, \u00ab&lt;a href=&quot;https:\/\/ourworldindata.org\/grapher\/installed-solar-pv-capacity&quot; target=&quot;_blank&quot; rel=&quot;noreferrer noopener&quot;&gt;Installed solar energy capacity&lt;\/a&gt;\u00bb, julio de 2025.'><sup>7<\/sup><\/a><\/span><\/span> y e\u00f3lica&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-8-100662' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote note-digits-1'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/05\/29\/el-gran-despertar\/#easy-footnote-bottom-8-100662' title='Our World In Data, \u00ab&lt;a href=&quot;https:\/\/ourworldindata.org\/grapher\/cumulative-installed-wind-energy-capacity-gigawatts?country=CHN~OWID_WRL&quot; target=&quot;_blank&quot; rel=&quot;noreferrer noopener&quot;&gt;Installed wind energy capacity&lt;\/a&gt;\u00bb, julio de 2025.'><sup>8<\/sup><\/a><\/span><\/span> Aproximadamente tres cuartas partes de todos los proyectos de energ\u00edas renovables actualmente en curso en el mundo se encuentran en el territorio de la Rep\u00fablica Popular o est\u00e1n dirigidos por empresarios chinos.&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-9-100662' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote note-digits-1'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/05\/29\/el-gran-despertar\/#easy-footnote-bottom-9-100662' title='Aiqun Yu, Sophie Lu, Kasandra O\u2019Malia, Shradhey Prasad, \u00ab&lt;a href=&quot;https:\/\/globalenergymonitor.org\/research\/china-continues-lead-world-wind-and-solar-twice-much-capacity-under-construction-rest&quot; target=&quot;_blank&quot; rel=&quot;noreferrer noopener&quot;&gt;China continues to lead the world in wind and solar, with twice as much capacity under construction as the rest of the world combined&lt;\/a&gt;\u00bb, Global Energy Monitor, julio de 2024.'><sup>9<\/sup><\/a><\/span><\/span> Aproximadamente el 30 % de las emisiones mundiales provienen de China,&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-10-100662' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote note-digits-2'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/05\/29\/el-gran-despertar\/#easy-footnote-bottom-10-100662' title='Monica Crippa, Diego Guizzardi, Federico Pagani, Manjola Banja, Marilena Muntean, et al., \u00ab&lt;a href=&quot;https:\/\/edgar.jrc.ec.europa.eu\/report_2025#howtocite&quot; target=&quot;_blank&quot; rel=&quot;noreferrer noopener&quot;&gt;GHG emissions of all world countries&lt;\/a&gt;\u00bb, informe de 2025, Luxemburgo, Oficina de Publicaciones de la Uni\u00f3n Europea, 2025.'><sup>10<\/sup><\/a><\/span><\/span> pero es tambi\u00e9n all\u00ed donde se concentra gran parte del crecimiento de las tecnolog\u00edas de descarbonizaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sencillamente, el pa\u00eds ha revolucionado la transici\u00f3n energ\u00e9tica mundial al demostrar que un despliegue masivo y r\u00e1pido puede hacer que las energ\u00edas renovables sean competitivas en t\u00e9rminos de costos a escala mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Independientemente de la opini\u00f3n que se tenga del sistema pol\u00edtico chino, estas no son las caracter\u00edsticas de un Estado fallido, sino de una sociedad cuya poblaci\u00f3n, en muchos aspectos, prospera como nunca antes en su historia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El paradigma confuciano y el bloqueo intelectual estadounidense<\/h2>\n\n\n\n<p>La magnitud de la transformaci\u00f3n china nos plantea directamente un desaf\u00edo intelectual. Incluso aquellos de nosotros que hemos seguido de cerca la evoluci\u00f3n de China y que nos jactamos de ver m\u00e1s all\u00e1 de los prejuicios occidentales hemos tenido dificultades para comprender plenamente lo que estamos presenciando. Los esquemas de pensamiento habituales \u2014las trampas del ingreso medio, la fragilidad estructural del autoritarismo, la convergencia inevitable con las normas liberales\u2014 nos han proporcionado un consuelo cognitivo sin llegar, sin embargo, a explicar lo que realmente est\u00e1 sucediendo.<\/p>\n\n\n\n<p>El historiador del pensamiento Joseph Levenson, en su obra fundamental <em>Confucian China and Its Modern Fate<\/em>,&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-11-100662' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote note-digits-2'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/05\/29\/el-gran-despertar\/#easy-footnote-bottom-11-100662' title='Joseph R. Levenson,&lt;em&gt; Confucian China and Its Modern Fate&lt;\/em&gt;, University of California Press, 1968.'><sup>11<\/sup><\/a><\/span><\/span> sosten\u00eda que la b\u00fasqueda de China consist\u00eda en encontrar un camino capaz de aportar riqueza y poder de una manera que fuera a la vez aut\u00e9nticamente china y objetivamente eficaz. Durante m\u00e1s de un siglo, los intelectuales chinos se enfrentaron de hecho a este desaf\u00edo: \u00bfc\u00f3mo alcanzar la modernidad sin perder la identidad cultural, c\u00f3mo alcanzar el poder sin abandonar lo que constitu\u00eda la especificidad de China?<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 este cap\u00edtulo de la historia est\u00e9 llegando a su fin, ya que el pa\u00eds parece haber encontrado ese camino. El sistema que alimenta su \u00e9xito es una mezcla extraordinariamente compleja de confucianismo, leninismo, autoritarismo tecnocr\u00e1tico, capitalismo de Estado y mecanismos de mercado. Sin embargo, los intelectuales chinos consideran que el pa\u00eds ha alcanzado esta riqueza y este poder de una manera t\u00edpicamente china. Si el marco te\u00f3rico de Levenson es el adecuado, entonces estamos asistiendo no solo al ascenso de China, sino tambi\u00e9n a su paso a la siguiente etapa, una fase marcada por el fin de la b\u00fasqueda central que ha definido su historia moderna.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, incluso en China, esta transici\u00f3n de la b\u00fasqueda de la modernidad a su consecuci\u00f3n sigue siendo dif\u00edcil de aceptar plenamente. Muchos intelectuales chinos, por muy patriotas y confiados que est\u00e9n en los logros de su pa\u00eds, parecen a\u00fan poco preparados para comprender el alcance de lo que estos logros significan. La idea de que China haya pasado de la recuperaci\u00f3n del retraso a la redefinici\u00f3n del propio desarrollo pone en tela de juicio h\u00e1bitos de pensamiento forjados a lo largo de generaciones. Para unos intelectuales condicionados a considerar a Occidente como un punto de referencia permanente \u2014incluso cuando se trata de criticarlo con dureza\u2014, la perspectiva de que China pueda ahora establecer las reglas en lugar de responder a ellas exige un <em>reset<\/em> que a\u00fan no se ha producido plenamente.<\/p>\n\n\n\n<p>La aparente resoluci\u00f3n de seguir por el camino de la modernidad en China tiene implicaciones a\u00fan m\u00e1s profundas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Si la Rep\u00fablica Popular se ha convertido efectivamente en uno de los principales art\u00edfices de nuestra \u00e9poca, entonces las preguntas que durante mucho tiempo han marcado nuestra reflexi\u00f3n sobre China \u2014\u00bfse democratizar\u00e1?, \u00bfconvergir\u00e1 hacia las normas occidentales?, \u00bfcu\u00e1ndo le pasar\u00e1n factura sus contradicciones?\u2014 quiz\u00e1 hayan quedado totalmente fuera de lugar. Deben ocupar su lugar otras nuevas: \u00bfen qu\u00e9 tipo de potencia mundial deber\u00eda convertirse China?, \u00bfc\u00f3mo deber\u00eda interactuar una civilizaci\u00f3n que ha recuperado la confianza en su propio camino con un mundo que sigue organizado en torno a las instituciones y los supuestos occidentales?<\/p>\n\n\n\n<p>Los dirigentes chinos hablan hoy en d\u00eda de construir una \u00abcomunidad de destino com\u00fan para la humanidad\u00bb. El significado pr\u00e1ctico de tales conceptos sigue siendo deliberadamente vago. Porque hay cuestiones subyacentes m\u00e1s profundas que resultan a\u00fan m\u00e1s dif\u00edciles de resolver para el poder chino: \u00bfpuede una civilizaci\u00f3n que nunca se ha sentido c\u00f3moda en el orden de Westfalia encontrar la manera de funcionar dentro de \u00e9l, o intentar\u00e1 tambi\u00e9n remodelar esas normas? \u00bfC\u00f3mo puede un pa\u00eds que ha alcanzado la prosperidad gracias a un desarrollo dirigido por el Estado compartir este modelo sin dar la impresi\u00f3n de comprometer la soberan\u00eda de los dem\u00e1s?<\/p>\n\n\n\n<p>Estas cuestiones preocupan hoy en d\u00eda a los estrategas chinos. Ya no se preguntan c\u00f3mo alcanzar a Occidente, sino c\u00f3mo liderar el mundo de forma responsable.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, las cuestiones a las que nos enfrentamos ahora son igual de dif\u00edciles, si no m\u00e1s: \u00bfc\u00f3mo es la modernidad cuando ya no la conciben exclusivamente Europa y Estados Unidos?, \u00bfcu\u00e9 es el desarrollo cuando el modelo m\u00e1s eficaz no se ajusta a los postulados de la democracia liberal?, \u00bfqu\u00e9 ocurre cuando la segunda econom\u00eda mundial funciona seg\u00fan principios que trastocan las convicciones occidentales fundamentales sobre c\u00f3mo alcanzar y mantener la prosperidad?<\/p>\n\n\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image wp-block-image-large\"\n    data-shadow=\"false\"\n    data-use-original-file=\"false\">\n    <a\n        data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/05\/cao_fei_8-1.jpg\"\n        class=\"inline-block gallery-item no-underline \"\n        data-pswp-width=\"1500\"\n        data-pswp-height=\"1000\">\n                                        <picture>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/05\/cao_fei_8-1-330x220.jpg\"\r\n                media=\"(max-width: 374px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/05\/cao_fei_8-1-690x460.jpg\"\r\n                media=\"(max-width: 989px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/05\/cao_fei_8-1-1340x893.jpg\"\r\n                media=\"(min-width: 990px)\" \/>\r\n                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/05\/cao_fei_8-1-125x83.jpg\" \/>\r\n        <\/picture>\r\n                            \n                    <figcaption class=\"pswp-caption-content \">Cao Fei, \u00abNova\u00bb, 2019. Im\u00e1genes tomadas de un video HD monocanal, color, sonido 5.1, formato 2.35:1. 94 min 01 s.<\/figcaption>\n            <\/a>\n<\/figure>\n\n\n<p>El marco te\u00f3rico de Levenson tambi\u00e9n ofrece una perspectiva para comprender la dif\u00edcil situaci\u00f3n en la que se encuentra actualmente Estados Unidos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan esta formulaci\u00f3n, una civilizaci\u00f3n es estable cuando lo que es<em> m\u00edo<\/em> (<em>meum<\/em>) y lo que es <em>verdadero<\/em> (<em>verum<\/em>) permanecen en armon\u00eda; en otras palabras, cuando los supuestos heredados de una sociedad sobre el funcionamiento del mundo concuerdan con la realidad tangible que vive en su d\u00eda a d\u00eda. La inestabilidad aparece en los momentos de disyunci\u00f3n, cuando estos dos elementos ya no concuerdan y lo que la tradici\u00f3n afirma como verdadero ya no corresponde con lo que se puede observar claramente. Tras las guerras del opio, China vivi\u00f3 una crisis de este tipo: se enfrent\u00f3 a la dolorosa toma de conciencia de que las certezas confucianas sobre la centralidad china y la superioridad de su civilizaci\u00f3n no pod\u00edan explicar la presencia de las ca\u00f1oneras occidentales en el r\u00edo de las Perlas. Se necesitaron casi dos siglos de agitaci\u00f3n intelectual, experimentos pol\u00edticos y transformaciones a menudo violentas para que China resolviera esta tensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La cuesti\u00f3n ahora es si las perturbaciones m\u00e1s recientes provocadas por el auge de China \u2014menos violentas, pero no por ello menos disruptivas\u2014 llevar\u00e1n a Estados Unidos a un replanteamiento similar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando una naci\u00f3n que se supon\u00eda que iba a quedarse rezagada para siempre da de repente un salto adelante en energ\u00edas renovables, inteligencia artificial e infraestructuras; cuando el capitalismo autoritario resulta ser m\u00e1s maleable de lo previsto; cuando \u00abel fin de la historia\u00bb se revela como un triunfalismo prematuro, la brecha entre <em>lo meum<\/em> y <em>lo verum<\/em> se hace m\u00e1s profunda. La elecci\u00f3n, como China ha aprendido a lo largo de su largo siglo de humillaci\u00f3n, se sit\u00faa entre la dolorosa labor de reconstrucci\u00f3n intelectual y la defensa cada vez m\u00e1s desesperada de ilusiones reconfortantes.<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis china de mediados a finales del siglo XIX y la crisis estadounidense de principios del siglo XXI no son, por supuesto, id\u00e9nticas. Pero estos dos momentos presentan paralelismos hist\u00f3ricos que vale la pena destacar. En las d\u00e9cadas de 1860 y 1870, los reformistas chinos del Movimiento de Autofortalecimiento abordaron un desaf\u00edo civilizatorio al formular los conceptos de <em>yong<\/em> y <em>ti<\/em>. Desarrollaron la idea de que China pod\u00eda adoptar las t\u00e9cnicas y tecnolog\u00edas occidentales (<em>yong<\/em>) y ponerlas al servicio de la preservaci\u00f3n de su car\u00e1cter chino esencial (<em>ti<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Los dirigentes de Estados Unidos pretenden poder adoptar un modelo de intervenci\u00f3n estatal al estilo chino sin traicionar los valores estadounidenses.&nbsp;<\/p><cite>Kaiser Kuo<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Hoy en d\u00eda, se est\u00e1 produciendo un fen\u00f3meno notablemente similar, pero a la inversa, en todo el espectro pol\u00edtico estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la pol\u00edtica industrial hasta las participaciones directas del gobierno en empresas estrat\u00e9gicas como Intel, los responsables pol\u00edticos estadounidenses est\u00e1n adoptando cada vez m\u00e1s m\u00e9todos que se asemejan extra\u00f1amente al capitalismo de Estado chino, al tiempo que insisten en que defienden los principios del libre mercado. Tanto bajo la administraci\u00f3n de Biden como durante el segundo mandato de Trump, han surgido colaboraciones coordinadas entre el gobierno y la industria, lo que marca un cambio discreto pero decisivo. Aunque quiz\u00e1 no haya habido un debate nacional al respecto, Estados Unidos ya no oculta en absoluto que tiene una pol\u00edtica industrial, un concepto que antes era denostado.<\/p>\n\n\n\n<p>Es cierto que Estados Unidos ha aplicado durante mucho tiempo formas m\u00e1s o menos expl\u00edcitas de pol\u00edtica industrial, desde la construcci\u00f3n de los ferrocarriles transcontinentales hasta el Proyecto Manhattan, pasando por la carrera espacial. Pero siempre lo hac\u00eda insistiendo en que se trataba <em>de otra cosa<\/em>. Durante d\u00e9cadas, la ortodoxia econ\u00f3mica estadounidense consider\u00f3 la planificaci\u00f3n estatal como ineficaz y antiamericana, y vio los modelos de desarrollo de otras naciones \u2014ya fuera el auge de Jap\u00f3n gracias a su Ministerio de Comercio Internacional e Industria, la coordinaci\u00f3n de los <em>chaebols<\/em>, los conglomerados de Corea del Sur y, por supuesto, el capitalismo de Estado chino\u2014, como herej\u00edas que se apartaban de la fe en el libre mercado. Sin embargo, con la <em>Ley CHIPS and Science<\/em> de 2022, la <em><em>Inflation Reduction Act<\/em><\/em> de ese mismo a\u00f1o y, hoy en d\u00eda, el renacimiento expl\u00edcitamente proteccionista de la econom\u00eda dirigida por el Estado bajo Donald Trump, Estados Unidos ha abandonado por completo esa fachada.<strong> <\/strong>Lo que antes marcaba la frontera ideol\u00f3gica entre \u00abnosotros\u00bb y \u00abellos\u00bb se ha desvanecido discretamente de un plumazo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al igual que los reformistas chinos afirmaban en su d\u00eda que pod\u00edan tomar prestados selectivamente los m\u00e9todos occidentales sin comprometer la civilizaci\u00f3n china, los dirigentes de Estados Unidos pretenden hoy poder adoptar una intervenci\u00f3n estatal al estilo chino sin traicionar los valores estadounidenses. La historia demuestra que este tipo de experimentos de adopci\u00f3n selectiva rara vez salen tan bien como imaginan sus ide\u00f3logos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">China no es responsable de la crisis estadounidense<\/h2>\n\n\n\n<p>Al igual que los historiadores de la China moderna han revisado acertadamente, en las \u00faltimas d\u00e9cadas, el antiguo paradigma puramente reactivo que dominaba los relatos sobre el \u00absiglo de la humillaci\u00f3n\u00bb \u2014pasando de la mera constataci\u00f3n de un impacto externo a destacar los factores internos chinos que tambi\u00e9n hab\u00edan configurado la transformaci\u00f3n del pa\u00eds\u2014, nosotros deber\u00edamos resistir la tentaci\u00f3n de atribuir el malestar actual de Estados Unidos principalmente a una provocaci\u00f3n china.<\/p>\n\n\n\n<p>Las causas de la falta de confianza en el modelo occidental son numerosas y se hab\u00edan ido gestando mucho antes: el atolladero de las guerras en Afganist\u00e1n e Irak, la crisis financiera de 2008, la polarizaci\u00f3n y la par\u00e1lisis de Washington, el vergonzoso espect\u00e1culo del asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021 y el evidente deterioro de la cohesi\u00f3n c\u00edvica en Estados Unidos no son m\u00e1s que algunos ejemplos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el \u00abefecto espejo\u00bb chino ha amplificado esta tendencia de forma inquietante. Ver c\u00f3mo un rival construye, forma e innova a la misma escala que lo hac\u00eda China ha puesto a\u00fan m\u00e1s de manifiesto el mal funcionamiento del sistema estadounidense. Cada fallo en las infraestructuras, cada disputa sobre una partida presupuestaria, cada cierre del gobierno parece m\u00e1s llamativo ante la r\u00e1pida y profunda transformaci\u00f3n de China.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que podr\u00eda haber sido un nuevo periodo de introspecci\u00f3n estadounidense se ha convertido en una crisis mucho m\u00e1s grave: la dolorosa constataci\u00f3n de que otro sistema, por imperfecto que sea, ha logrado resultados a una escala que Estados Unidos no ha podido alcanzar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que, en el fondo, nos resulta tan inquietante del \u00e9xito de China? Como se\u00f1al\u00f3 Chas W. Freeman, un diplom\u00e1tico estadounidense de alto rango ya jubilado, \u00ablos estadounidenses muestran hoy una extra\u00f1a mezcla de duda, complacencia y arrogancia\u00bb. Es precisamente ese tipo de c\u00f3ctel el que impide el an\u00e1lisis l\u00facido que el momento exige. Parte de lo que le hace da\u00f1o a Estados Unidos es, lamentablemente, de car\u00e1cter racial: el ocaso del privilegio blanco en un pa\u00eds cada vez m\u00e1s diverso coincide con el ocaso de la hegemon\u00eda estadounidense en un mundo cada vez m\u00e1s multipolar. Al igual que el etnonacionalismo blanco representa una respuesta irracional a la percepci\u00f3n de la erosi\u00f3n de los privilegios blancos a nivel nacional, se podr\u00eda plantear la hip\u00f3tesis de que la deriva hacia una nueva guerra fr\u00eda representa una respuesta irracional a la percepci\u00f3n de la erosi\u00f3n de los privilegios estadounidenses a escala mundial. Pero la cuesti\u00f3n racial no es m\u00e1s que una corriente entre otras en un torbellino m\u00e1s amplio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Hoy en d\u00eda, los intelectuales ya no se preguntan c\u00f3mo alcanzar a Occidente, sino c\u00f3mo liderar el mundo de forma responsable.<\/p><cite>Kaiser Kuo<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Para comprender por qu\u00e9 el ascenso de China parece molestar a Estados Unidos en lo m\u00e1s profundo de su ser, hay que entender el desaf\u00edo psicol\u00f3gico m\u00e1s profundo que plantea para la identidad estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante generaciones, los estadounidenses hab\u00edan vivido inmersos en una historia nacional que les aseguraba que siempre ser\u00edan los primeros en los \u00e1mbitos que m\u00e1s importan: innovaci\u00f3n, tecnolog\u00eda, poder\u00edo militar, dinamismo econ\u00f3mico y atractivo cultural. Sin embargo, pilar tras pilar, los logros de China han ido socavando sistem\u00e1ticamente el excepcionalismo estadounidense. Jerarqu\u00edas profundamente arraigadas y a menudo inconscientes siguen posicionando a Occidente como la norma y a los dem\u00e1s Estados como meras imitaciones. El momento de la toma de conciencia y del reajuste exige hoy confrontar esos reflejos.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes se daba por sentado que una econom\u00eda de mercado din\u00e1mica requer\u00eda una democracia liberal; China ha demostrado que el capitalismo autoritario puede funcionar perfectamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Se cre\u00eda que las redes sociales acabar\u00edan liberando inevitablemente a los s\u00fabditos de las autocracias; luego, la Primavera \u00c1rabe perdi\u00f3 fuelle, Edward Snowden redefini\u00f3 los t\u00e9rminos del debate sobre la vigilancia y la pol\u00edtica de las plataformas se descarril\u00f3 en nuestro pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Se daba por sentado que no pod\u00eda surgir ninguna innovaci\u00f3n aut\u00e9ntica sin libertad pol\u00edtica; sin embargo, las empresas y los laboratorios chinos comenzaron a obtener resultados de primer orden a pesar de operar en un ecosistema de la informaci\u00f3n muy diferente.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada rev\u00e9s ha sacudido el dogma y agravado el impacto.<\/p>\n\n\n\n<p>El discurso occidental atribuye sistem\u00e1ticamente los logros de China a su r\u00e9gimen, en lugar de a sus capacidades intr\u00ednsecas. Los avances de Tencent, BYD, Huawei o del ecosistema de hardware de Shenzhen suelen explicarse como resultado de un dictado estatal, en lugar de como fruto de un genio conceptual o de la rapidez sin igual de una producci\u00f3n localizada. Esta simplificaci\u00f3n del contexto es peligrosa: alimenta la sensaci\u00f3n de que el ascenso de China ser\u00eda, en cierto modo, una afrenta a la forma en que el mundo deber\u00eda funcionar, en lugar de una prueba de que el mundo quiz\u00e1 funciona de manera diferente a lo que se supon\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El rechazo al auge chino tiene algo del escepticismo clim\u00e1tico<\/h2>\n\n\n\n<p>Ning\u00fan problema mundial refleja tan crudamente el momento que estamos viviendo como el cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Se perfila una tendencia fundamental: las pruebas se acumulan m\u00e1s r\u00e1pido de lo que somos capaces de asimilarlas, los discursos est\u00e1n pensados para tranquilizar m\u00e1s que para aclarar, y existe un rechazo colectivo a cuestionar hip\u00f3tesis que ya no se ajustan al mundo en el que vivimos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los paralelismos con el auge de China son, una vez m\u00e1s, sorprendentes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En lo que respecta al clima, vemos c\u00f3mo el humo de los incendios forestales asfixia nuestras ciudades, c\u00f3mo las inundaciones que antes solo se produc\u00edan una vez cada siglo ahora ocurren cada dos o tres a\u00f1os, y c\u00f3mo los oc\u00e9anos se calientan y se acidifican a un ritmo alarmante. Sin embargo, miramos hacia otro lado, buscando excusas para retrasar, eludir o rechazar la responsabilidad. En China, las infraestructuras se desarrollan a escala continental, los avances tecnol\u00f3gicos se acumulan y la capacidad en energ\u00edas renovables se duplica. Sin embargo, seguimos encontrando la manera de minimizar todo esto, de ridiculizarlo hablando de exceso de capacidad y de predecir su inminente colapso. Algunos llegan incluso a rechazar estos avances calific\u00e1ndolos de farsa o de conspiraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En ambos casos, preferimos el consuelo de las historias familiares al malestar que supone una verdadera toma de conciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Llevemos el paralelismo un poco m\u00e1s all\u00e1. El cambio clim\u00e1tico nos ha obligado a todos a enfrentarnos a los l\u00edmites del dominio humano sobre la naturaleza, esa pretensi\u00f3n de la Ilustraci\u00f3n seg\u00fan la cual los seres humanos podr\u00edan explotar las fuerzas naturales sin consecuencias. El auge de China nos obliga a enfrentarnos a los l\u00edmites del dominio occidental sobre la modernidad, esa poderosa pretensi\u00f3n seg\u00fan la cual solo el capitalismo liberal democr\u00e1tico podr\u00eda garantizar una prosperidad y una innovaci\u00f3n sostenibles. Estas dos evoluciones exigen que abandonemos nuestras ilusiones y miremos el mundo tal y como es. Ambas revelan hasta qu\u00e9 punto nuestras certezas heredadas se han vuelto fr\u00e1giles, y hasta qu\u00e9 punto la negaci\u00f3n puede ser peligrosa.<\/p>\n\n\n\n<p>La analog\u00eda tambi\u00e9n pone de manifiesto otra cosa: una evoluci\u00f3n radical de lo que constituye la legitimidad pol\u00edtica en el siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<p>Si antes se basaba principalmente en procedimientos y formas \u2014constituciones, elecciones, parlamentos\u2014, ahora se basa cada vez m\u00e1s en los resultados. En materia de clima, \u00bfqu\u00e9 podr\u00eda ser m\u00e1s importante que la capacidad de preservar la propia habitabilidad del planeta?<\/p>\n\n\n\n<p>La paradoja china resulta a\u00fan m\u00e1s reveladora si se tiene en cuenta que China es, a la vez, el mayor emisor de carbono del mundo y el mayor constructor de instalaciones de energ\u00eda renovable. Cada a\u00f1o instala m\u00e1s energ\u00eda solar y e\u00f3lica que el resto del planeta. Hay una lecci\u00f3n en el fondo de esta contradicci\u00f3n: en el siglo en que vivimos, la legitimidad no se derivar\u00e1 de la pureza ideol\u00f3gica, sino de la capacidad de cumplir los compromisos, aunque sea de forma totalmente ca\u00f3tica. Los sistemas no ser\u00e1n juzgados por la elegancia de sus teor\u00edas, sino por su capacidad para hacer frente a los retos existenciales.<\/p>\n\n\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image wp-block-image-large\"\n    data-shadow=\"false\"\n    data-use-original-file=\"false\">\n    <a\n        data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/05\/cao_fei_6.jpg\"\n        class=\"inline-block gallery-item no-underline \"\n        data-pswp-width=\"1500\"\n        data-pswp-height=\"1000\">\n                                        <picture>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/05\/cao_fei_6-330x220.jpg\"\r\n                media=\"(max-width: 374px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/05\/cao_fei_6-690x460.jpg\"\r\n                media=\"(max-width: 989px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/05\/cao_fei_6-1340x893.jpg\"\r\n                media=\"(min-width: 990px)\" \/>\r\n                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/05\/cao_fei_6-125x83.jpg\" \/>\r\n        <\/picture>\r\n                            \n                    <figcaption class=\"pswp-caption-content \">Cao Fei, \u00abNova\u00bb, 2019. Im\u00e1genes tomadas de un video HD monocanal, color, sonido 5.1, formato 2.35:1. 94 min 01 s.<\/figcaption>\n            <\/a>\n<\/figure>\n\n\n<p>Desde la perspectiva de Estados Unidos, el contraste es sorprendente. Mientras ellos discuten sin cesar sobre oleoductos y l\u00edneas el\u00e9ctricas, China est\u00e1 construyendo en pocos a\u00f1os redes que abarcan un territorio del tama\u00f1o de un continente. Mientras que los estadounidenses han abandonado su papel de l\u00edderes mundiales en materia clim\u00e1tica (la segunda administraci\u00f3n de Trump se ha retirado de nuevo del Acuerdo de Par\u00eds y recientemente ha criticado las energ\u00edas renovables en la Asamblea General de las Naciones Unidas), China se ha convertido en un actor indispensable de la transici\u00f3n energ\u00e9tica. El pa\u00eds que se supon\u00eda que era el problema se ha convertido en una parte de la soluci\u00f3n sin la que no se puede contar. Y lo ha hecho no gracias a una transformaci\u00f3n moral, sino a trav\u00e9s de su capacidad de producci\u00f3n y despliegue.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto pone de manifiesto otra dimensi\u00f3n que hay que reconocer: la resiliencia ante la presi\u00f3n. Durante d\u00e9cadas, Estados Unidos ha aprovechado su dominio sobre los sistemas financieros, los cuellos de botella tecnol\u00f3gicos y las cadenas de suministro mundiales para presionar a sus adversarios y, en ocasiones, incluso a sus aliados. Esta ventaja ya no es unidireccional: China ha demostrado que puede resistir esa presi\u00f3n y contraatacar de la misma manera, desde la explotaci\u00f3n de tierras raras hasta sus insumos de fabricaci\u00f3n de vanguardia. Su respuesta al bloqueo tecnol\u00f3gico de Washington \u2014la aceleraci\u00f3n de la innovaci\u00f3n nacional en semiconductores, inteligencia artificial y otros sectores estrat\u00e9gicos\u2014 demuestra que su sistema tiene una capacidad de adaptaci\u00f3n notable.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta legitimidad basada en los resultados en el siglo XXI abarca, por tanto, m\u00faltiples dimensiones: la capacidad de garantizar la prosperidad y la estabilidad, sin duda, pero tambi\u00e9n de construir a gran escala, de innovar bajo presi\u00f3n, de soportar la coacci\u00f3n econ\u00f3mica sin ceder y de movilizar recursos para hacer frente a retos globales como la transici\u00f3n energ\u00e9tica. En cada una de estas dimensiones, el contraste entre el mal funcionamiento estadounidense y las capacidades chinas se hace cada vez m\u00e1s evidente y dif\u00edcil de ignorar.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos logros se producen en un momento en el que no solo Estados Unidos, sino tambi\u00e9n muchas democracias occidentales, se encuentran sumidas en una crisis. Esta coincidencia plantea una pregunta inquietante: \u00bfse reduce la legitimidad pol\u00edtica a la democracia procedimental?, \u00bfo debe abarcar tambi\u00e9n los resultados, la capacidad de cumplir los compromisos, la competencia y la resiliencia?, \u00bfpueden adoptarse las virtudes de la gobernanza tecnocr\u00e1tica \u2014su eficacia, su capacidad para planificar, construir y producir a gran escala\u2014 sin sucumbir a la tentaci\u00f3n autoritaria?<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Envidia de China<\/h2>\n\n\n\n<p>Empiezan a aparecer se\u00f1ales de toma de conciencia en todos los niveles del espectro pol\u00edtico estadounidense. La fuerza m\u00e1s din\u00e1mica dentro del Partido Dem\u00f3crata podr\u00eda ser el \u00abmovimiento de la abundancia\u00bb impulsado por Derek Thompson y Ezra Klein. Aunque no sit\u00faan expl\u00edcitamente a China en el centro de su an\u00e1lisis, el \u00e9nfasis que ponen en la capacidad del Estado, la pol\u00edtica industrial y la necesidad de construir m\u00e1s y m\u00e1s r\u00e1pido refleja claramente una toma de conciencia incipiente de que el enfoque de Estados Unidos en materia de desarrollo ha resultado insuficiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta toma de conciencia ha encontrado su m\u00e1xima expresi\u00f3n en la obra <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/11\/28\/por-que-esta-ganando-china-el-teorema-de-dan-wang\/\">de Dan Wang<\/a>, <em>Breakneck: China\u2019s Quest to Engineer the Future<\/em>, sin duda el libro m\u00e1s comentado, si no el m\u00e1s importante, de 2025 para cualquiera que reflexione seriamente sobre la trayectoria de China. El \u00e9xito de <em><a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/10\/17\/china-esta-explotando-cifras-de-una-nueva-hegemonia\/\">Breakneck<\/a><\/em> es un s\u00edntoma: el argumento de Wang de que la tecnocracia y la gobernanza mediante la ingenier\u00eda han sido los motores del \u00e9xito de China ha encontrado un p\u00fablico \u00e1vido entre los lectores estadounidenses, por fin dispuestos a afrontar lo que hasta ahora hab\u00edan ignorado o descartado.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Aceptar a China no implica renunciar a nuestros valores ni a nuestras aspiraciones.&nbsp;<\/p><cite>Kaiser Kuo<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>A\u00fan m\u00e1s sorprendente es la reacci\u00f3n de una parte de la derecha estadounidense. Si bien el inter\u00e9s del movimiento MAGA por China se explica en parte por la admiraci\u00f3n hacia su homogeneidad \u00e9tnica, sus capacidades de vigilancia y su arsenal de herramientas autoritarias, tambi\u00e9n supone un reconocimiento a rega\u00f1adientes de que el sistema chino produce resultados de los que el sistema estadounidense es cada vez menos capaz. Al mismo tiempo, los aceleracionistas de Silicon Valley y los empresarios tecnol\u00f3gicos, muchos de los cuales se han alineado ahora con Trump, expresan abiertamente lo que podr\u00eda denominarse una \u00abenvidia de China\u00bb: el reconocimiento de que la coordinaci\u00f3n entre los sectores p\u00fablico y privado en China ha producido avances que la fragmentaci\u00f3n en Estados Unidos no ha sabido generar.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 lo m\u00e1s revelador sea que las encuestas recientes muestran un cambio de actitud hacia China entre los j\u00f3venes estadounidenses.&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-12-100662' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote note-digits-2'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/05\/29\/el-gran-despertar\/#easy-footnote-bottom-12-100662' title='Laura Silver, Laura Clancy, Jonathan Schulman, William Minerand, Christine Huang, \u00ab&lt;a href=&quot;https:\/\/www.pewresearch.org\/global\/2025\/07\/15\/views-of-china-and-xi-jinping-2025\/&quot; target=&quot;_blank&quot; rel=&quot;noreferrer noopener&quot;&gt;Views of China and Xi Jinping&lt;\/a&gt;\u00bb, Pew Research Center, 15 de julio de 2025.'><sup>12<\/sup><\/a><\/span><\/span> Nacidos mucho despu\u00e9s de Tiananmen y constantemente expuestos en las redes sociales a videos virales que resaltan la est\u00e9tica monumental de las infraestructuras chinas, ven un pa\u00eds que se parece cada vez m\u00e1s al futuro con el que sue\u00f1an, m\u00e1s que al pasado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Este cambio generacional podr\u00eda resultar m\u00e1s decisivo que las pol\u00edticas p\u00fablicas ideadas por las \u00e9lites estadounidenses para contrarrestar el auge de China.<\/p>\n\n\n\n<p>En Pek\u00edn, entre los profesionales de sectores que van desde la biotecnolog\u00eda hasta la automoci\u00f3n, pasando por las energ\u00edas renovables y la rob\u00f3tica humanoide, se escuchan variaciones sobre un mismo tema: la transformaci\u00f3n que ha barrido sus sectores en China durante las dos \u00faltimas d\u00e9cadas \u2014o incluso simplemente en los \u00faltimos cinco a\u00f1os\u2014 resultar\u00eda totalmente inconcebible para cualquiera que no la haya vivido de cerca. Describen su regreso de conferencias en Estados Unidos o Europa como marcado por un desfase: el tsunami de transformaci\u00f3n procedente de China simplemente no se percibe con una urgencia a la altura de la magnitud de los cambios que se avecinan. Sin embargo, desde la perspectiva de China, la visi\u00f3n es muy diferente. Entre los intelectuales y las personalidades culturales reina una confianza palpable que no exist\u00eda hace varias d\u00e9cadas. Ya no se preguntan si China podr\u00e1 recuperar su retraso. Han crecido en un pa\u00eds que ya est\u00e1 a la vanguardia de la tecnolog\u00eda, influyente en la escena mundial y orgulloso de sus logros. Ven claramente la capacidad de China para resistir las guerras comerciales, tomar la delantera en el \u00e1mbito de la inteligencia artificial y construir infraestructuras a escala continental, y dan por sentado que China tiene su lugar en la primera fila de las naciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa confianza, que a veces roza la arrogancia, es m\u00e1s saludable que la inseguridad que anta\u00f1o carcom\u00eda el alma de la naci\u00f3n. Tambi\u00e9n sugiere que los dirigentes y los ciudadanos chinos est\u00e1n empezando a asumir lo que significa no ser una potencia emergente, sino una potencia consolidada, con todas las responsabilidades y expectativas que ello conlleva a nivel interno y todas las inquietudes que a\u00fan puede suscitar en el extranjero.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La hora del gran despertar<\/h2>\n\n\n\n<p>Esta transformaci\u00f3n repentina no deber\u00eda provocarnos desesperanza, sino m\u00e1s bien una especie de humildad ante la total imprevisibilidad de lo que nos espera.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>China ha sacudido las certezas heredadas de Occidente en materia de desarrollo y gobernanza, pero las corrientes que se manifiestan en todo el Sur ya est\u00e1n empezando a redefinir tambi\u00e9n el horizonte de expectativas de una manera dif\u00edcilmente previsible.<\/p>\n\n\n\n<p>El ingenio tecnol\u00f3gico, el peso demogr\u00e1fico y la experimentaci\u00f3n pol\u00edtica del futuro surgir\u00e1n de zonas que durante mucho tiempo se han considerado perif\u00e9ricas. Por lo tanto, el verdadero reto no consiste en aferrarse con demasiada firmeza a un orden establecido, sino en cultivar la flexibilidad intelectual necesaria para adaptarse cuando el mundo evoluciona m\u00e1s r\u00e1pido de lo que nuestras teor\u00edas pueden seguir.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque nuestro gran despertar puede que, por ahora, se refiera a China, pero desde una perspectiva m\u00e1s amplia de la historia del mundo, va mucho m\u00e1s all\u00e1. Nuestro universo ya no gira en torno a centros familiares. Ahora debemos encontrar la estabilidad sin el consuelo de los mitos heredados, partiendo de la conciencia de que las historias que algunos de nosotros nos hemos contado sobre la modernidad quiz\u00e1 eran demasiado estrechas, demasiado egoc\u00e9ntricas, demasiado limitadas para el mundo en el que realmente vivimos.<\/p>\n\n\n\n<p>Reflexionemos sobre lo que la trayectoria de China significa para los pa\u00edses del Sur, a los que durante d\u00e9cadas se les ha dicho que solo hab\u00eda un camino hacia la prosperidad: el del Consenso de Washington, basado en la privatizaci\u00f3n, la desregulaci\u00f3n y la gobernanza democr\u00e1tica. China demuestra que otro modelo puede funcionar mediante un desarrollo impulsado por el Estado, una planificaci\u00f3n a largo plazo, inversiones masivas en infraestructuras y una integraci\u00f3n selectiva en los mercados mundiales, al tiempo que conserva su autonom\u00eda pol\u00edtica. Se admire o no este modelo, su \u00e9xito es innegable, y sus implicaciones se extienden mucho m\u00e1s all\u00e1 de Asia Oriental.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta constataci\u00f3n nos obliga a todos a reconocer que lo que llamamos modernidad \u2014el conjunto del proyecto de desarrollo humano, progreso tecnol\u00f3gico y organizaci\u00f3n social que ha definido los \u00faltimos siglos\u2014 ya no es un privilegio exclusivo de Occidente. El futuro se escribe en m\u00faltiples lugares, seg\u00fan m\u00faltiples l\u00f3gicas y con resultados que desaf\u00edan cualquier categorizaci\u00f3n simplista.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Estados Unidos y Europa, esta toma de conciencia exige abandonar la idea de que son los \u00fanicos capacitados para liderar, los \u00fanicos en condiciones de juzgar, los \u00fanicos capaces de innovar y adaptarse. Esto significa aceptar que su forma de organizar la sociedad, por muy valiosa que les parezca, no es m\u00e1s que un enfoque entre otros muchos viables para el desarrollo humano. Las universidades estadounidenses siguen siendo potentes imanes para el talento de todo el mundo, incluso ante los crecientes ataques pol\u00edticos. Tambi\u00e9n est\u00e1n las vastas comunidades de la di\u00e1spora china, cuya creatividad, movilidad y dominio cultural tejen un puente entre los mundos. No son instrumentos de un solo Estado, sino que participan en un proyecto mundial com\u00fan de conocimiento, invenci\u00f3n e intercambio. Si apostamos por que est\u00e1 surgiendo una modernidad plural, quiz\u00e1 sean estas comunidades, m\u00e1s que los gobiernos, las que mejor puedan encarnarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Aceptar a China no implica renunciar a nuestros valores ni a nuestras aspiraciones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero eso exige defenderlas de forma m\u00e1s convincente y demostrar su verdadero valor con hechos, m\u00e1s que con palabras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>La modernidad ya no es un privilegio exclusivo de Occidente.<\/p><cite>Kaiser Kuo<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Deber\u00edamos dejar de plantearnos nuestro enfoque respecto a China pregunt\u00e1ndonos por qu\u00e9 esto no puede durar, qu\u00e9 es lo que inevitablemente va a salir mal o cu\u00e1ndo acabar\u00e1n estallando las contradicciones. El sistema ha funcionado. Ha cumplido sus promesas. Esperar su colapso no es una estrategia, es un mecanismo de defensa.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro gran despertar debe ser, ante todo, intelectual: se trata de ver el mundo tal y como es, en lugar de como nos gustar\u00eda que fuera; de reconocer los logros dondequiera que se produzcan; y de aprender de los \u00e9xitos, incluso cuando provienen de fuentes que nos incomodan. Despertar es resistirse a la negaci\u00f3n, aceptar lo que ven nuestros ojos y elegir la franqueza en lugar de la ilusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Es por ah\u00ed por donde debe pasar cualquier ajuste verdadero: no a trav\u00e9s de directrices pol\u00edticas o planes estrat\u00e9gicos, sino mediante el simple reconocimiento de que el mundo ha cambiado de una forma que apenas estamos empezando a comprender.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 pol\u00edticas deber\u00edan derivarse de ello? No pretendo tener la respuesta. El trabajo pol\u00edtico solo podr\u00e1 comenzar cuando dejemos de enga\u00f1arnos a nosotros mismos. El gran despertar es de orden cognitivo, no program\u00e1tico. Debemos ver con claridad los logros de China, dejando de lado por completo ese \u00abs\u00ed, pero\u00bb reflejo que los minimiza de inmediato, antes de poder reflexionar con claridad sobre lo que significan para nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>El mundo ha cambiado radicalmente. La elecci\u00f3n no se plantea entre la resistencia y la rendici\u00f3n, sino entre una adaptaci\u00f3n reflexiva y una negaci\u00f3n obstinada; entre el fortalecimiento de nuestras instituciones mediante una introspecci\u00f3n honesta y su debilitamiento definitivo si nos negamos deliberadamente a ver las nuevas realidades.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo que Europa debe aprender de China.<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":100631,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/post-editorials.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_trash_the_other_posts":false,"_yoast_wpseo_estimated-reading-time-minutes":29,"footnotes":""},"categories":[387],"tags":[],"staff":[1489],"editorial_format":[1471],"serie":[],"audience":[],"geo":[197],"class_list":["post-100662","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-capitalismos-politicos-en-guerra","staff-kaiser-kuo","editorial_format-piezas-de-doctrinas","geo-asia-oriental"],"acf":{"open_in_webview":false,"accent":"default","_thumbnail_id":100631,"excerpt":"Lo que Europa debe aprender de China.","display_date":"","new_abstract":true},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.1.1 - 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