{"id":100469,"date":"2026-05-27T13:28:18","date_gmt":"2026-05-27T11:28:18","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=100469"},"modified":"2026-05-27T13:28:59","modified_gmt":"2026-05-27T11:28:59","slug":"la-ciudad-artificial-y-la-ia-con-rostro-humano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/05\/27\/la-ciudad-artificial-y-la-ia-con-rostro-humano\/","title":{"rendered":"La Ciudad artificial y la IA con rostro humano"},"content":{"rendered":"\n
Mayo de 2025: Se hace p\u00fablico Claude Code. Mayo de 2026: 135 a\u00f1os despu\u00e9s de la Rerum Novarum<\/em> de Le\u00f3n XIII, el papa Le\u00f3n XIV \u2014Robert Francis Prevost\u2014 firma la primera enc\u00edclica de su pontificado, Magnifica Humanitas<\/em><\/a>, subtitulada \u00abSobre la protecci\u00f3n de la persona humana en la era de la inteligencia artificial\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Esta escena se puede interpretar de varias maneras. La m\u00e1s habitual: una instituci\u00f3n milenaria toma nota de una revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica e invita a la industria al di\u00e1logo. Pero hay otra interpretaci\u00f3n, sin duda m\u00e1s reveladora, que se impone en cuanto se observa qui\u00e9nes<\/em> est\u00e1n presentes en el escenario ese 25 de mayo de 2026.<\/p>\n\n\n\n Junto a los cardenales V\u00edctor Manuel Fern\u00e1ndez<\/a> y Michael Czerny<\/a>, las profesoras Anna Rowlands y Leocadie Lushombo, el secretario de Estado Parolin<\/a> y el papa, se encuentra el cofundador de Anthropic \u2014y no de OpenAI, Google DeepMind o Palantir\u2026\u2014 Christopher Olah. <\/p>\n\n\n\n Adoptemos, a efectos de este an\u00e1lisis, una perspectiva diferente: \u00bfy si la Iglesia se comportara como un actor tecnol\u00f3gico m\u00e1s entre tantos otros? No es que venda modelos o recaude fondos, pero en un \u00e1mbito concreto, ahora juega el mismo juego que los gigantes de Silicon Valley. De hecho, la verdadera batalla de la inteligencia artificial ya no se libra solo en el plano t\u00e9cnico, sino tambi\u00e9n en torno a la definici\u00f3n de su utilidad, de lo que debe ser la IA, de los sistemas y de las personas que deben controlarla. La mayor\u00eda de los gigantes tecnol\u00f3gicos creen que el desarrollo de la IA ha desencadenado una carrera hacia una forma de inteligencia general que podr\u00eda acabar sustituyendo a Dios. Se trata de Christopher Olah. Queda por ver c\u00f3mo Anthropic se ha convertido, en tan solo un a\u00f1o, en la empresa que la Iglesia ha elegido como interlocutora.<\/p>\n\n\n\n La trayectoria de Olah ya deja entrever los motivos de su presencia en Roma. Combina una sensibilidad hacia las grandes cuestiones humanas con un rigor t\u00e9cnico poco com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n En 2021, Olah dedic\u00f3 un hilo en X (entonces Twitter) a Gilead<\/em>, la novela de Marilynne Robinson publicada en 2004 y galardonada con el Premio Pulitzer, construida en torno a las cartas que un anciano pastor le escribe a su hijo peque\u00f1o sabiendo que se acerca su muerte. Se aleja del registro habitual de sus publicaciones como investigador: cuenta que ley\u00f3 el libro a los 14 a\u00f1os, cuando era creyente, y que lo aprecia a\u00fan m\u00e1s ahora que es adulto y ateo. El episodio resume lo esencial de un esp\u00edritu para el que las cuestiones de la transmisi\u00f3n, la interioridad y la finitud han sido y siguen siendo fundamentales.<\/p>\n\n\n\n Olah es canadiense, naci\u00f3 a principios de la d\u00e9cada de 1990 y se cri\u00f3 en Toronto. Su madre, la empresaria Frances Zomer, mencion\u00f3 la dificultad de encontrar una escuela que se adaptara a las capacidades y al temperamento de su hijo, en una entrevista concedida con motivo de la beca Thiel Fellowship que Christopher Olah obtuvo en 2012. Este programa, fundado por Peter Thiel, financia a j\u00f3venes con talento dispuestos a renunciar a la universidad a cambio de 100.000 d\u00f3lares y dos a\u00f1os de trabajo independiente. Sirvi\u00f3 de trampol\u00edn para Olah, quien, entre 2012 y 2014, desarroll\u00f3 colah.github.io<\/em>, un blog t\u00e9cnico divulgativo dedicado al deep learning<\/em> que se impuso r\u00e1pidamente como una de las referencias m\u00e1s citadas del \u00e1mbito.<\/p>\n\n\n\n En 2012, la red neuronal AlexNet desencaden\u00f3 el \u00abBig Bang\u00bb de la inteligencia artificial moderna y se intensific\u00f3 la reflexi\u00f3n cient\u00edfica sobre esta tecnolog\u00eda. Olah redact\u00f3 algunos de los textos de referencia antes de incorporarse en 2015 a Google Brain, el laboratorio de IA de Google. All\u00ed participa en el lanzamiento de DeepDream, una t\u00e9cnica de visualizaci\u00f3n que transforma las redes neuronales en generadores de im\u00e1genes on\u00edricas: la red muestra c\u00f3mo su aprendizaje estructura y distorsiona la percepci\u00f3n, as\u00ed como las regularidades que desarrolla a lo largo del entrenamiento. Una primera forma de cerebro artificial que se representa a s\u00ed mismo, un presagio de lo que se convertir\u00e1 en el gran tema de Olah.<\/p>\n\n\n\n En 2016, junto con Dario Amodei como coautor, public\u00f3 Concrete Problems in AI Safety<\/em>, una importante contribuci\u00f3n al campo de la seguridad de la IA, que propone una taxonom\u00eda sistem\u00e1tica de los riesgos de accidente en estos sistemas. Tambi\u00e9n dirige la revista Distill<\/em>, que cuenta con el apoyo de OpenAI, DeepMind y Y Combinator Research. <\/p>\n\n\n\n En 2018, dej\u00f3 Google Brain para incorporarse a OpenAI, donde se dedic\u00f3 a la interpretabilidad, es decir, a comprender el funcionamiento interno de las redes neuronales. En 2021, junto con Dario y Daniela Amodei, Jared Kaplan, Jack Clark y otros antiguos miembros de OpenAI, cofund\u00f3 Anthropic. All\u00ed persigue el mismo objetivo: descomponer una red neuronal en elementos comprensibles, del mismo modo que un ingeniero descompila un programa binario para comprender su funcionamiento.<\/p>\n\n\n\n Este trabajo sobre la interpretabilidad cobra todo su sentido en un marco conceptual de inspiraci\u00f3n agustiniana, lo que explica tambi\u00e9n el encuentro con la Iglesia de Le\u00f3n XIV, papa agustiniano<\/a>. En La Ciudad de Dios<\/em>, san Agust\u00edn describe dos ciudades, la Civitas Dei<\/em> y la Civitas Hominis<\/em>, no separadas, sino entremezcladas \u2014\u00abpermixtae<\/em>\u00bb\u2014 en una misma historia: habitan los mismos cuerpos, las mismas instituciones, las mismas familias, y lo que las distingue radica en el objeto de su amor, en aquello que anteponen a todo lo dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n A estas dos ciudades se suma ahora una tercera, a la que podr\u00edamos llamar Civitas artificialis<\/em>. Irrumpe en la historia sin una ciudadan\u00eda declarada: a\u00fan se desconocen cu\u00e1les son sus \u00f3rdenes y sus \u00abafanes\u00bb. Sin embargo, cada red neuronal tiene una funci\u00f3n expl\u00edcita: minimizar una p\u00e9rdida, maximizar una recompensa, producir una salida. Pero entre esa funci\u00f3n declarada y los comportamientos reales hay un espacio opaco en el que trabaja Olah. De hecho, esta ciudad artificial interact\u00faa constantemente con las otras dos, modificando la historia a medida que se entrelaza con ella.<\/p>\n\n\n\n Cuando un modelo ling\u00fc\u00edstico contribuye a alterar los equilibrios democr\u00e1ticos, a acelerar la concentraci\u00f3n del poder econ\u00f3mico o a orientar los sistemas de armas aut\u00f3nomas, act\u00faa en la Ciudad de los hombres, amplificando los instintos humanos en lugar de diferenciarse de ellos, mientras sopla la tormenta industrial y social de la \u00abdestrucci\u00f3n creativa\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Esta interrelaci\u00f3n suscita una serie de preguntas: \u00bfc\u00f3mo interpretar lo que hace el modelo ling\u00fc\u00edstico? \u00bfQu\u00e9 queda impl\u00edcito? \u00bfC\u00f3mo describir lo que hay en el interior de estos sistemas? \u00bfExiste alguna forma de \u00abinterioridad\u00bb \u2014concepto que San Agust\u00edn molde\u00f3 de manera decisiva en el pensamiento occidental\u2014 que pueda entenderse en ellos?<\/p>\n\n\n\n Estas cuestiones tienen su lugar natural en Roma, heredera de una larga tradici\u00f3n cat\u00f3lica. Y tambi\u00e9n tienen su lugar en Anthropic, que en un a\u00f1o \u2014de mayo de 2025 a mayo de 2026\u2014 se ha convertido en el laboratorio de referencia en materia de inteligencia artificial. <\/p>\n\n\n\n La presencia de Olah en el Vaticano permite as\u00ed que converjan dos formas de abordar la interioridad en la era de la IA: la teol\u00f3gica y la de la interpretabilidad.<\/p>\n\n\n\n Olah puede representar a Anthropic en un foro de este tipo porque la empresa se ha consolidado en el sector de la IA, sobre todo por su capacidad para retener y potenciar el talento.<\/p>\n\n\n\n Basta con un ejemplo para entenderlo. Hace unos d\u00edas, el 19 de mayo de 2026, Andrej Karpathy anunci\u00f3 su incorporaci\u00f3n a Anthropic. Nacido en 1986 en la antigua Checoslovaquia, Karpathy es uno de los fundadores de OpenAI. Dirigi\u00f3 el departamento de inteligencia artificial de Tesla, y en particular el programa de conducci\u00f3n aut\u00f3noma Full Self-Driving, antes de regresar brevemente a OpenAI y fundar posteriormente Eureka Labs, dedicada a la aplicaci\u00f3n de la IA a la educaci\u00f3n. A \u00e9l se le atribuye la expresi\u00f3n \u00abvibe coding\u00bb<\/em>. Disc\u00edpulo de Fei-Fei Li en Stanford e impartiendo el curso de deep learning<\/em> de la universidad, ha formado, a trav\u00e9s de sus cursos en l\u00ednea, a toda una generaci\u00f3n de investigadores.<\/p>\n\n\n\n Su contrataci\u00f3n ilustra un principio fundamental de este ecosistema: el talento es un factor decisivo. El n\u00famero de investigadores con experiencia es limitado y su concentraci\u00f3n genera desequilibrios duraderos en las relaciones de poder. Anthropic ha sabido atraer a estos perfiles y, al mismo tiempo, retener a los suyos frente a las ofensivas de la competencia. A las ofertas de varias decenas de millones de d\u00f3lares de Meta el verano pasado, Dario Amodei respondi\u00f3 que Zuckerberg intentaba comprar lo que no tiene precio \u2014la \u00abalineaci\u00f3n con la misi\u00f3n\u00bb\u2014 y que su empresa reten\u00eda mejor a sus talentos que OpenAI o Google DeepMind.<\/p>\n\n\n\n Esta \u00abalineaci\u00f3n con la misi\u00f3n\u00bb no es solo un eslogan de marketing. La cultura que fomenta la empresa \u2014y a la que, seg\u00fan Amodei, dedica un tercio de su tiempo como directivo\u2014 busca avanzar en esa direcci\u00f3n. Anthropic se construy\u00f3 desde sus inicios en torno a ciertas visiones, entre ellas el <\/em>\u00abaltruismo eficaz\u00bb, pero ha hecho evolucionar esta perspectiva a trav\u00e9s de su comunicaci\u00f3n, empezando por los textos de Amodei, Machines of Loving Grace<\/em> y The Adolescence of Technology<\/em><\/a>. Se presenta como una organizaci\u00f3n que aprende, que difunde cultura y teje v\u00ednculos con centros de investigaci\u00f3n e intelectuales. En ella se reivindica el papel de los humanistas. <\/p>\n\n\n\n La cofundadora de Anthropic, Daniela Amodei, suele destacar esta inspiraci\u00f3n humanista y hace referencia al trabajo de Amanda Askell, fil\u00f3sofa de formaci\u00f3n y una de las art\u00edfices de la \u00abConstituci\u00f3n\u00bb de Claude, el marco de principios que gu\u00eda el comportamiento del modelo. Es este sustrato humanista \u2014el mismo del que surge Olah\u2014 el que da coherencia al intento de alineaci\u00f3n del Vaticano.<\/p>\n\n\n\n Esta cultura no habr\u00eda sido suficiente sin un \u00e9xito econ\u00f3mico rotundo, que proporciona a Anthropic los medios para tomar sus decisiones, incluida la de rechazar ciertos contratos en nombre de sus principios.<\/p>\n\n\n\n Hasta el verano pasado, los datos compartidos con los inversores suger\u00edan que Anthropic no esperaba obtener beneficios hasta 2028, una perspectiva ya mejor que la de OpenAI. Las cifras reveladas desde entonces por el Wall Street Journal<\/em> pintan un panorama a\u00fan m\u00e1s positivo para Anthropic, que deber\u00eda registrar su primer beneficio operativo ya en el trimestre que finaliza en junio de 2026. Tras alcanzar los 4.800 millones de d\u00f3lares en ventas en el primer trimestre de 2026, la empresa prev\u00e9 m\u00e1s del doble para el siguiente \u201410.900 millones\u2014, y ello con un primer beneficio, a pesar del costo de su infraestructura inform\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n El crecimiento es espectacular: de 87 millones de d\u00f3lares de ingresos anualizados en enero de 2024, Anthropic alcanza los mil millones en diciembre del mismo a\u00f1o, tras lo cual sigue una curva casi exponencial. Su valoraci\u00f3n pasa de 18.000 millones a principios de 2024 a 183.000 millones en septiembre de 2025, y luego a 380.000 millones a principios de 2026, y ahora podr\u00eda superar la de OpenAI para acercarse a los 1 bill\u00f3n de d\u00f3lares.<\/p>\n\n\n\n El principal motor de este ascenso es el lanzamiento p\u00fablico, en mayo de 2025, de Claude Code, el producto con el crecimiento m\u00e1s r\u00e1pido de la historia de la empresa. Gracias a sus capacidades \u00abagentivas\u00bb \u2014la ejecuci\u00f3n aut\u00f3noma de tareas\u2014, alcanza los mil millones de d\u00f3lares de ingresos anualizados en seis meses, y luego los 2.500 millones en febrero de 2026. Desencaden\u00f3 una ola de adopci\u00f3n entre las empresas, transformando la IA en un mercado efectivo y disipando, por el momento, los temores de una \u00abburbuja\u00bb. Anthropic cuenta hoy con m\u00e1s de 300 mil clientes profesionales, con suscripciones que se han cuadruplicado desde principios de 2026. La decisi\u00f3n, ya en 2023, de dar prioridad al segmento empresarial frente al mercado de consumo \u2014amplio y atractivo, pero poco rentable\u2014 le ha ahorrado los enormes costos de subvencionar a los usuarios gratuitos que lastran a OpenAI y ChatGPT. En este aspecto, Anthropic se ha adelantado a su competidor, obligado a reconocer la pertinencia del modelo rival. Adem\u00e1s, la empresa reduce sus costos de computaci\u00f3n apoy\u00e1ndose en las infraestructuras de Google y Amazon \u2014sus principales accionistas\u2014 y ha sabido racionar el acceso en los momentos de mayor demanda para preservar sus m\u00e1rgenes.<\/p>\n\n\n\n El dominio econ\u00f3mico va acompa\u00f1ado de una posici\u00f3n geopol\u00edtica clara, que a su vez arroja luz sobre lo que defiende una empresa como Anthropic y, por lo tanto, sobre lo que Olah viene a aportar a Roma.<\/p>\n\n\n\n El 6 de mayo de 2026, Anthropic firma un contrato estrat\u00e9gico con SpaceX, que ha absorbido las actividades de IA del imperio de Musk, y obtiene la potencia de c\u00e1lculo del centro de datos Colossus 1, en Memphis. Mientras perd\u00eda su juicio contra Sam Altman, Musk se retractaba de sus juicios anteriores sobre Anthropic, a la que hab\u00eda calificado de \u00abempresa que odia la civilizaci\u00f3n occidental\u00bb y apodado \u00abMisanthropic\u00bb. Ahora se dec\u00eda convencido de la sinceridad de su enfoque, hasta el punto de evocar un horizonte com\u00fan a diez a\u00f1os: desarrollar capacidades de c\u00e1lculo en el espacio.<\/p>\n\n\n\n Sin embargo, el episodio central sigue siendo el enfrentamiento con el Pent\u00e1gono. El 27 de febrero de 2026, el secretario de Defensa Pete Hegseth anuncia su intenci\u00f3n de calificar a Anthropic como un \u00abriesgo para la cadena de suministro de la seguridad nacional\u00bb, aplicando por primera vez a una entidad estadounidense una terminolog\u00eda reservada a los adversarios extranjeros. Sin embargo, Anthropic ya operaba en los circuitos digitales clasificados de Washington. Las relaciones se deterioraron por dos motivos: Anthropic contrat\u00f3 a numerosas figuras procedentes de la administraci\u00f3n de Biden y, sobre todo, se neg\u00f3, durante la renegociaci\u00f3n del contrato, a eliminar las cl\u00e1usulas que prohib\u00edan el uso de sus sistemas para armas aut\u00f3nomas y para la vigilancia masiva de los ciudadanos estadounidenses, incluso en los casos en que la ley lo hubiera permitido.<\/p>\n\n\n\n Esta negativa, en consonancia con la cultura de la empresa, ha dado sus frutos. Al no ceder y soportar los ataques directos de Trump, Anthropic ha ganado visibilidad. Al ser propiedad en parte de Amazon y Google, no pod\u00eda ser totalmente excluida de todos modos. A falta de alternativas inmediatas, las estructuras militares estadounidenses siguieron dependiendo de sus arquitecturas, hasta el punto de que Amodei propuso garantizar su funcionamiento a precio de venta. Sobre todo, la decisi\u00f3n de renunciar a estos contratos en nombre de sus principios ha reforzado la imagen de la empresa a nivel internacional, en particular en los mercados europeos, preocupados por la fase m\u00e1s agresiva del capitalismo pol\u00edtico estadounidense. <\/p>\n\n\n\n Esta distancia con respecto a la din\u00e1mica trumpista \u2014a diferencia de los dirigentes de OpenAI, que han realizado donaciones de varios millones de d\u00f3lares a Trump\u2014 ha jugado a su favor, dada la solidez de su herramienta t\u00e9cnica. El revuelo en torno al Proyecto Mythos<\/em>, cuyo nombre remite a un imaginario mitol\u00f3gico calasiano<\/a> y cuyas capacidades para detectar vulnerabilidades inform\u00e1ticas se han puesto de relieve, ha confirmado esta articulaci\u00f3n entre la proeza t\u00e9cnica y el dominio de la imagen.<\/p>\n\n\n\n La presencia de Christopher Olah en el Vaticano resume todo esto. Investigador autodidacta que lleg\u00f3 al deep learning<\/em> a trav\u00e9s de la divulgaci\u00f3n, especialista en interpretabilidad preocupado por lo que ocurre \u00aben el interior\u00bb de los modelos, lector de una novela sobre la transmisi\u00f3n y la fe: encarna la vertiente humanista de una empresa que ha convertido esa vertiente en un argumento y que ha sacado de ello un beneficio tanto cultural como econ\u00f3mico y geopol\u00edtico. <\/p>\n\n\n\n Mientras que sus competidores buscan el respaldo de un l\u00edder religioso o fotograf\u00edas de grandes eventos, Anthropic env\u00eda a uno de sus fundadores a Roma para formular en t\u00e9rminos t\u00e9cnicos la pregunta que la Iglesia se plantea en t\u00e9rminos teol\u00f3gicos: \u00bfqu\u00e9 hay en esta nueva interioridad y c\u00f3mo mantenerla al servicio de la persona humana?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":" \u00bfQui\u00e9n es Christopher Olah, el cofundador de Anthropic a quien la Iglesia de Le\u00f3n XIV intenta \u00abcontratar\u00bb?<\/p>\n","protected":false},"author":40,"featured_media":100304,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/post-angles.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":true,"_trash_the_other_posts":false,"_yoast_wpseo_estimated-reading-time-minutes":13,"footnotes":""},"categories":[646],"tags":[],"staff":[45],"editorial_format":[1470],"serie":[],"audience":[],"geo":[177],"class_list":["post-100469","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-perfil-clave","staff-alessandro-aresu","editorial_format-perspectivas-sobre-la-actualidad","geo-europa"],"acf":{"open_in_webview":false,"accent":"default","_thumbnail_id":100304,"excerpt":"\u00bfQui\u00e9n es Christopher Olah, el cofundador de Anthropic a quien la Iglesia de Le\u00f3n XIV intenta \u00abcontratar\u00bb?\r\n","display_date":"","new_abstract":true},"yoast_head":"\n
En este mercado, la Iglesia ha entrado en competencia directa con OpenAI y Palantir. As\u00ed, como cualquier actor de este sector, ha comenzado por hacer lo m\u00e1s trivial que se puede hacer: fichar a un talento de la competencia. <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\nLa trayectoria de un investigador at\u00edpico<\/h3>\n\n\n\n
Una interpretaci\u00f3n agustiniana de la inteligencia artificial<\/h3>\n\n\n\n
El talento, el principal factor de dominio<\/h3>\n\n\n\n
La rentabilidad como base<\/h3>\n\n\n\n
Musk, el Pent\u00e1gono y la victoria en materia de reputaci\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n
La IA al servicio del ser humano<\/h3>\n\n\n\n